Zeitgeist 101

Written by on 30/12/2015

Por: Karina Cabrera, Mitzi Hernández y Pablo Osset

 

Tuvimos 52 semanas para mostrarles nuestra visión de la música en la actualidad, antes de revelar los resultados de la votación del Top Rock 101, les compartimos las 10 canciones que marcaron la idea musical del 2015, el espíritu de la programación de este año.

 

Nuestra selección, que por supuesto es parte del conteo que escucharán el 31 de diciembre a partir de las 12:00 horas (aunque no diremos en que posición las colocaron ustedes en la lista), representa la diversidad de elementos de una sola época, son nuestras propuestas que hablan del zeitgeist rockcientoúnico.

 

  • Courtney Barnett – ‘Pedestrian at Best’

“Pónme en un pedestal y solo te decepcionaré”, nos dice casi al iniciar la canción, una declaración de principios que revela la mayor parte del espíritu de su disco ‘Sometimes I Sit and Think, and Sometimes I Just Sit’, entre el solo pensar y solo sentarse en tiempos de crisis existenciales, un verdadero acertijo de contradicciones que hablan también del espíritu de nuestros tiempos.

 

La eterna diatriba es solo un torrente de pensamientos, la nueva filosofía de pensar en exceso en voz alta y tener al mismo tiempo la habilidad de cuestionar todo con un enfoque filosófico agridulce. Aquella broma que ya no era graciosa de The Smiths se repite con Courtney Barnett: “I think you’re a joke, but I don’t find you very funny.”

 

Sarcasmo y ansiedad en un solo track, ‘Pedestrian at Best’ confronta y se aleja al mismo tiempo a través de la letra, el personaje central se examina constantemente a través de las ironías, oscuramente divertidas la mayoría de las veces, como si quitarse las espinas diera lugar a la risa en vez del dolor. Todas las laceraciones nos llevan hacia una sola idea, se puede hacer un gran escándalo de un pequeño éxito, aunque no haya sucedido… todavía.

 

Para algunos es la canción del año interpretada por la voz del 2015, Courtney Barnett se muestra fresca y divertida al mismo tiempo, demasiado honesta para lo que llamamos pop, por tal razón con más valor que el acto coreografiado. Con un poco de Breeders/Pavement/Liz Phair, el monólogo está tan cargado de cinismo que resulta excepcional. La cantante huye de la fama convirtiéndose en alguien más, sale a la calle con un paraguas abierto en pleno día soleado, solo es precaución, sabe que a veces no tiene que llover agua.

 

 

  • Crocodiles – Crybaby Demon

Vocoders del final de los noventas, sacudidas donde los sandieguinos demuestran que están en la ciudad más cercana a Tijuana, dejan estragos ambiguos. El título da referencia a quien llora por nimiedades mientras ha hecho los mayores destrozos o los hará: “She’s the virgin sorrow, swallows up my trash

for now she’s wide awake but soon she’ll crash and she gets so high”.

 

De este año puede compararse con ‘Tutti Frutti’ de New Order. Situación de quien se pierde entre la locura y rescata lo mejor de alguien. Crocodiles lo hace de manera ambigua y es la misma posición que ha tendido desde que surgieron en 2008 editando su primer disco al año siguiente. En varias canciones desde entonces hacen referencias similares a la situación.

 

‘Boys’ es el quinto álbum de estudio luego de una ausencia de dos años. Han sido constantes y la variación de sonido entre disco y disco es mínima pero significativa. Tienen el dejo californiano de Beck, mezcla con la sofisticación y jugueteo de Blur. Su sonido ha sido muy comparado con The Jesus and Mary Chain,  esto puede ser evidente en los anteriores discos, pero en este han dado un giro.

 

Su nuevo material ha sido producido por Martin Thulin de los Fancy Free y se siente el toque “voltage”. Anteriormente habían trabajado con otros productores como James Ford o Sune Rose Wagner, pero pareciera que su sonido fue bien entendido por nuestro menonita favorito. Tienen algo mexicano y no es solo el sombrero tejano que muestran en el video de ‘Crybaby Demon’.

 

Pueden hacer una comparación sonora con  bandas rock-pop del norte de México de finales de los noventa, principio de los 2000 y descubrirán similitudes, sin embargo debemos aclarar que su sonido a pesar de tener esas referencias es fresco.

 

No es novedad que estén relacionados con nuestra cultura. Han sido defensores de los derechos de los migrantes en una canción en contra de Joe Arpaio, lo que trajo el desprecio del alguacil de Maricopa, afamado por declaraciones racistas y de hacer “caza de inmigrantes”, la respuesta de  Crocodiles fue ‘Kill Joe Arpaio’.

 

El líder de la banda Brandon Welchez (vocalista y guitarrista) está involucrados en todos los procesos de la hechura, tanto es así que Brandon dirige la disquera que los edita: Zoo Music. También tiene relación cercana y personal con Dee Dee Penny de Dun Dum Girls, ya que están casados desde hace tiempo y ambas bandas colaboran entre si.

 

No deja de ser una canción divertida de tiempo de fiesta.

 

 

  • David Bowie – ‘Blackstar’

El siempre talentoso, enigmático, político y hermosamente trasgresor Bowie no ha perdido su brillantez musical. ‘Blackstar es un ejemplo de la genialidad musical y sonora.

 

La pieza en general nos remite a oriente a través de la llamada cadencia frigia, un patrón en intervalos de cuatro sonidos La-Sol-Fa-Mi , en forma descendente acompañada de sus armónicos naturales que estos sonidos generan dándo al todo el ambiente sonoro oriental, como un cántico salido de una mezquita.

 

La voz de Bowie es arrastrada, en un lamento profundo que sigue la modalidad de instrumentos de aliento propios de la cultura islámica y una base rítmica sincopada que podría, sin compararse, pertenecer a ‘Amnesiac’ de Radiohead, es decir las pulsaciones y la repetición característica de las letanías generan un estado de trance.

 

La música y el texto forman una unidad, que se explican mutuamente. El texto se rige por una forma A-B-A, donde A es la forma de letanía que culmina con el lamento “In the center of it all, your eyes” es acompañada por una base drum & bass, batería sincopada y cuerdas pulsadas para enfatizar una atmósfera lúgubre y solemne.

 

La improvisación de los saxofones, clarinetes y flautas componen una primer capa mientras la voz de Bowie inicia el rezo repetitivo, reflexivo llevándonos a una ciudad, a un culto, a una reacción en cadena en una historia trágica y cíclica.

 

La música en esta sección encuentra una luz musical y armónica propia de un Bowie de los años 70, su voz melodiosa es un recuerdo lejano de Major Tom en ‘Space Oditty’, hablando de ángeles caídos y ejecuciones por venir, mientras al fondo voces distorsionadas intervienen como fantasmas del presente en una repetición fundamentalista que repite “I’m a blackstar”.

 

Entre cada sección las transiciones son paralizantes. alientos sosteniendo, bajo la presencia de un sax tenor, la reproducción al infinito de tonos y semitonos, ejecutados por Donny McCaslin, jazzista y músico avant garde que ha logrado recrear una atmósfera rodeada de misticismo.

 

Son 9’59” de meditación sonora, de introspección en paisajes sonoros propios de un mundo convulso, muy ad hoc con las posturas religiosas fundamentalistas, de cualquier orden. Algunos se refieren a ISIS como parte inspiradora, pero eso sería cerrar el universo Bowie, cuándo éste es amplio cómo el cosmos. Es más bien una reflexión personal del estado y necesidad espiritual y la manera en cómo nos acercamos a ella.

 

 

  • Grimes – ‘Flesh without Blood’

‘Art Angels’ es el cuarto disco de la canadiense y representa varias confirmaciones. Por un lado que el pop comercial se puede unir al disco concepto y por otro, que una sola persona puede hacer todo el proceso de producción de un álbum, dirigir los videos, irse de gira, realizar conciertos y mantener la simpleza en personalidad, frescura, mientras se agrega complejidad a la música.

 

En este disco se presentan varios alter egos de la también productora y realizadora, de ahí el nombre en plural (Ángeles).  Cada canción es un personaje que ella misma interpreta, mientras la vemos disfrazada en sus videos, las letras representan distintas situaciones que podrían no ser vivenciales de Grimes, sino de experiencias recabadas.

 

La crítica ha sido hasta el momento muy benevolente, destaca en casi todas las listas de este año y varios medios de comunicación que no suelen prestar atención a la música independiente comenzaron a compartir sus melodías.

 

Pareciera que la nueva constante es la anti-definición de géneros, el encasillamiento dando definiciones queda obsoleto. Se trata de un eterno mash-up y varios herederos de ello han tenido grandes momentos. De los precursores de esa nuevo grupo se puede mencionar a Diplo y todas las producciones en las que ha estado envuelto y a Major Lazer. No son los únicos, queda una larga lista de músicos han aprendido a sortear no solo esas etiquetas, sino a hacerse presentes en redes sociales como espacio propio.

 

A Grimes le molesta que se etiquete a su música con el género pop, porque en realidad lo que ha hecho es más complejo. Sin embargo Claire Elise Boucher ha afirmado que el personaje “Grimes” le pertenece ya a la cultura popular y ella se ha dejado llevar por la sinergia. Sigue sin incluir instrumentos tradicionales o físicos. Crea con la computadora, sintetizadores y con ellos llena el escenario en sus presentaciones en vivo.

 

La canción ‘Flesh without Blood’ fue el primer sencillo de ‘Art Angels’, saliendo en agosto. La letra lanza un grito de la generación que ha puesto de lado las etiquetas también para las relaciones amorosas y prefiere mandar mensajes de texto antes de llamar por teléfono: “If you don’t need me, Just let me go”.

 

“Baby, believe me, If you had every chance, You’d destroy everything you love”, hablamos de millenials poco preocupados por el futuro y Grimes mantiene una conversación donde da salida con la cabeza en alto ante alguien destructivo, saltos en un concierto, felicidad al final del túnel de una ruptura irreversible y el coro “And now I don’t care anymore”.

 

Esta última frase parece ser la definición real de la cantante.

 

El disco salió a principios de noviembre de forma digital por la disquera británica 4AD, fue en diciembre que salió en físico con versión en vinil y caset, logrando rápida aceptación. Sea o no pop, es música de absorción masiva, lo demuestra el sencillo y su disco ha sobrepasado esa etiqueta, haciéndola presente en Rock 101.

 

 

  • Guadalupe Plata – ‘Como una serpiente’

Si el bar Titty Twister se encontrará en las desérticas tierras de Úbeda y Penélope Cruz tomara la pista de baile para enloquecer caballeros sería Guadalupe Plata quién con su boogie aceitoso ‘Cómo una Serpiente’ la despojaría del pudor y ropa.

 

Con una estética del Oeste Surrealista, los elementos son simples. Guitarra, bajo y batería, lo necesario para recrear un blues casposo, español, influenciados por la crudeza del Missisipi de los años 40, algo así como Mississipi Fred MacDowell con más reverb y los orígenes andaluces de la banda, flamenco pues.

 

Es inevitable escuchar influencias adquiridas como The Cramps, Batmobile, Meteors que junto con otros españoles veteranos como 13 Bats, Paralitikos y Lobos Humanos hacen música serie B. Los Guadalupe Plata iniciaron en el 2010, Perico de Dios, Carlos Jimena y Paco Martos tomaron en sus manos el blues del pantano y lo llevaron a Andalucía. pactaron con el Diablo y les otorgó un poco de John Lee Hooker, Robert Johnson y Screaming Jay Hawkings.

 

Un bajo construido desde las cenizas de una tina de zinc, un palo de madera y una cuerda de motosierra daría el espectral y caótico sonido del primer álbum de los Plata 2011. Cascabeleos, cencerros, alimentan una atmósfera sepulcral en medio del desierto bajo un sol chirriante dónde las serpientes se refugian antes de dar una mordida fatal.

 

Sin ser dotados musicales, la voz de Perico es rasposa, desgraciada, el bajo de Paco monocromático, hipnótico y la guitarra de Jimena desafinada, ríspida, a veces inteligible generan movimientos en las entrañas. Erotismo, muerte, ficción, sangre y Vudú están presentes en el mundo sonoro de ésta banda que ha sido producida por el mítico Liam Watson (‘Elephant’ – White Stripes).

 

La letra es básica:

“Cómo una serpiente me acerco hacia ti

cuando bailo contigo me siento feliz”

 

Y de ahí parte y termina  la esquizofrenia sonora con aullidos a lo Howlin’ Wolfe en Spoonful.

 

 

  • Mike Garry & Joe Duddell – St Anthony: An Ode to Anthony H Wilson

 

Tony Wilson hizo relevante a Manchester, hizo notar al mundo que algo interesante sucedía en la ciudad como fundador de Factory Records y notable impulsor de esa gente que vivía 24  horas como si fuera la noche en La Hacienda. El periodista, que falleció el 10 de agosto de 2007, sigue siendo recordado y mencionado continuamente, el tributo más reciente es la canción “St. Anthony: An Ode To Anthony H Wilson”.

 

San Antonio, curiosa mención probablemente relacionada con las causas perdidas o aparentemente poco rescatables, pero eso sucedió con Tony Wilson y Manchester en la década de los 80 y hasta todavía entrados los 90, así lo hacen ver el poeta Mike Garry y la música de Joe Duddell en este remix de Andrew Weatherall.

 

La canción, que salió a la venta el 14 de agosto, nos mostró la importancia de Tony Wilson a través del vídeo promocional, donde participan los integrantes de New Order (Bernard Sumner, Stephen Morris, Gillian Gilbert), Iggy Pop, Steve Coogan (quien interpretó a Wilson en 24 Hour Party People), Peter Saville (qué diseñó el arte de Factory y La Hacienda), Mark E. Smith de The Fall y muchos otros.

 

Posiblemente es el mejor tributo que se haya realizado a una persona, nos cuenta el momento en que un poeta nace a través de las largas introducciones que realizaba Tony Wilson en la televisión británica, la manera en que una simple canción podía transformarse en algo más colocándola en un contexto enriquecido por las palabras, por la cultura general. De esa manera Mike Garry abandona poco a poco la educación religiosa en la que vivía y se acerca a un mundo externo que no es únicamente musical.

 

El constante “háblame” establece la influencia, el lazo extremadamente personal que va de los Sex Pistols a Joy Division, tal como lo hacía Tony Wilson la simple canción se convierte en una oda, pero no sobre todas esas cosas de las que hablaba el fundador de La Hacienda y Factory Records, sino de todas esas pequeñas historias surgidas en Albion y en el acid house que tuvieron resonancia en alguien más al ser escuchadas por la televisión y la radio. Las simplezas de muchos ángulos elevan el espíritu a través de algo que resuena por su clara influencia, hablando de Manchester, la marihuana y OMD.

 

 

  • New Order – ‘Tutti Frutti’

No era el regreso en el que todos estábamos pensando, pero se convirtió en el regreso que todos disfrutamos, verdaderamente no sospechábamos que a estas alturas de la vida New Order podía resultar interesante. Para algunos lo que se perdió desde el lanzamiento de ‘Republic’ ya no podía repararse.

 

Siendo una de las bandas más influyentes en la historia de la música, nos encontramos en el 2015 con la antigua excitación que acompañaba cualquier lanzamiento de New Order, aumentaron las expectativas con la ausencia de Peter Hook, el bajo que dio una de sus principales características al sonido de la banda. Lo que parecía un aburrido reboot de un proyecto que hace tiempo debería haber terminado se convirtió en un completar de forma efectiva una historia.

 

‘Tutti Frutti’, como canción dice poco con el título, incluso ahuyenta a los conocedores, pero librándonos del prejuicio se asemeja al arte creado por Peter Saville, es fresco, simple, la seratonina que necesitamos para aliviar las dolencias existenciales. New Order nos entrega posiblemente uno de sus mejores discos en 20 años, con una canción que destaca por evocar las marcas alcanzadas en ‘Technique’ (1989), pero con un sabroso giro italo-disco con Elly Jackson de La Roux, curiosa aproximación cuando pensamos en el regreso de Giorgio Moroder en el mismo 2015.

 

También evoca de alguna forma la desolación de Joy Division, filtrado a través de un visor de texturas electrónicas engañosamente bailables, de esa manera el grupo convierte lo que parecía un desafortunado regreso en un oportuno comienzo lleno de colaboraciones, expectativas y nuevas demandas. Lo que inició como una reunión de algunos integrantes para recaudar dinero para pagar los gastos médicos de Michael H. Shamberg, amigo y director del vídeo clip de ‘Blue Monday’, no solo derivó en una gira, nos trajo al New Order que ya no se orienta hacia el rock alternativo que lo envolvió en la década de los 2000, es el de nueva cuenta el caleidoscopio de sintetizadores.

 

 

  • Pájaro Sunrise – ‘Minolta’

Desde España Yuri Méndez Barrios nos tiene acostumbrados a las melodías de melancolía agradecida. Es decir, narrativas un tanto dolidas que al final resultan triunfantes. Es el canto de un trovador que decidió por la música que escuchaba a dedicar sus composiciones a la lengua de Shakespeare.

 

Es un proyecto en solitario que se ha hecho acompañar de diversos músico desde 2006. En 2011 dijo que ya no podía seguir tocando y se alejó de los escenarios. Esa ausencia duró dos años y a finales del 2013, salió a la luz el disco ‘Kulturkatzenjammer’.

 

Su habitual forma de editar es extensa, su primer disco contenía 22 canciones en un álbum doble. ‘Kulturkatzenjammer’ tiene 15 y en cada estrofa deja esas vivencias mochileras que pueden ser la separación amorosa de alguien o del alejamiento de un lugar habitual.

 

Es un down constante que ayuda a levantar canciones con elementos concretos para describir sentimientos complejos. De eso trata ‘Minolta’, que el mismo cantautor-productor describe como los fragmentos que quedan inmortalizados en una fotografía, sin ser por ello, la historia completa.

 

Lo que queda en esa imagen será el recuerdo completo que perderá detalles con el tiempo. “I’m still afraid of growing old, yet I’m caring less and less”, resulta una epifanía en el momento en que lo menciona. Fue en si una foto la que inspiró esta canción.

 

Hay algo del espíritu de ‘Somebody That I Used To Know’ de Gotye, ‘Lost Cause’ de Beck o ‘Lotus Flower’ de Radiohead. Es decir, canción para un corazón roto, una relación que termina después de… todo.

 

A diferencia de las anteriores, pareciera no importar las condiciones del distanciamiento ni de quién fue la culpa, no hay rastro para saberlo, sino el sentimiento posterior. Una despedida honesta que tenía esperanza, un respeto guardado a quien se desconoce. “I just keep your ghost to haunt my songs. You are no one that I know”.

 

Pájaro Sunrise permanece en viaje constante, nuevos rumbos para descubrirse y traernos un disco. Culturas distintas para empatizar con lo más profundo de lo humano. Las caídas son la constante y con esa vulnerabilidad devuelve la esperanza de que las condiciones mejorarán. No es: “Mal de muchos consuelo de tontos”, es encontrar la profundidad con guitarras trabajadas intensamente para dar una canción que parece simple, pero que muchos (con sus votos) han encontrado reconocimiento.

 

Y viene como un reclamo las nuevas formas de comunicación, donde el enfrentamiento personal es casi nulo y las líneas de comunicación son digitales. El mismo Yuri Méndez lo ha mencionado, le enferma el vértigo de las redes sociales, dejando una línea muy truculenta de interpretar, que puede ir de lo físico a simplemente bloquear el perfil de alguien: “Oh, so sweet of you to cut all the lines; I have tried to cut mine too…”

 

Esta canción llega con años de distancia para dominar el 2015. “Fuiste el primero de muchos errores, eras quien hería mayormente, eras quien se sentía mejor. Ahora, estoy feliz que terminara, me alegra que terminara, me alegra en todos los sentidos”. Buena canción para cerrar círculos no exitosos y comenzar de cero en la larga lista de aprendizajes que nos deja el tiempo.

 

 

  • Spoon – ‘TV Set’

Hace más de tres décadas Lux Interior y Poison Ivy gestaron un álbum que paraba los pelos de punta, ‘Songs the Lord Tought Us’ fue el primer disco de The Cramps, del cual se desprendía la canción ‘TV Set’. Casi al mismo tiempo una película transformaba el mundo de lo paranormal introduciendo el mal en cada casa con un televisor y niños frente a el, ‘Poltergeist’.

 

En una era análoga, de distorsión en las señales, de efectos visuales incipientes y los sonidos de guitarras estridentes ambos fenómenos cautivaron a fanáticos del culto, el terror y la psicosis audiovisual. Ambos regresarían a un mundo digital, resurgidos con elementos técnicos, visuales y sonoros antes inimaginables. ‘Poltergeist’ se recrea en el 2015 con efectos paralizantes, y quién mejor para remasterizar en dicha película la escabrosa idea de cortar una cabeza y ponerla, hermosamente, sobre el televisor que Spoon.

 

Ahí terminan las coincidencias pues ‘Poltergeist’ remasterizado pierde la esencia y el cariño de una película de culto para ser sobre expuesta a efectos digitales y sonoros que sólo aturden una trama bien construida en los 80, en cambio Britt Daniel se deja llevar por el espíritu de Lux Interior, aunque exagera con un efecto vocal estroboscópico distorsionando la línea melódica, haciendo casi ininteligible la letra. y hace no una versión si no una recreación genuina y fidedigna con espasmos vocales.

 

Guitarras chirriantes, el sello del ‘Stomp Boogie’ muy a lo Dave, Dozi, Mitch and Tich con ‘Hold Tight!’, y la voz de ultratumba en completa posesión reflejan un trabajo de calca perfecto con una ingeniería sonora que logra integrar cada elemento en un bloque sonoro que era imposible de lograr por una banda de psycobilly underground, respetando la idea, las vísceras, el juego macabro y la ironía que The Cramps llevaba al escenario.

 

 

  • St. Vincent – ‘Teenage Talk’

Annie Clark no fue la primera en colaborar con la serie de televisión ‘Girls’, tan solo en esta misma temporada aparecieron canciones de Grimes colaborando con Jack Antonoff y de Bleachers, el cierre de cada episodio y las fiestas inmersas en la historia parecen necesitar los sonidos adecuados, además de absorber las propuestas de las voces más importantes para un público que comprende plenamente tanto la incursión de Kim Gordon en la serie como el resurgimiento de un movimiento riot grrrl en Olympia.

 

Alguien dirá que son cosas de chicas, efectivamente, pero de esas que juguetean en un piano hasta lograr una canción, como le ocurrió a Annie Clark mientras tocaba algunos acordes de forma desordenada con una amiga, por eso tiene ese toque tan espontáneo y expresa de alguna forma esa diversión que se desata en algunas escenas de ‘Girls’.

 

Piensen en la manera en que Arcade Fire retrató un suburbio, de esa misma manera St. Vincent trató de dibujar a estas niñas tratando de provocar una carcajada dentro del mismo grupo, las bromas se siguen unas a las otras hasta que duelen las comisuras de los labios. Se trata de la sonrisa y las primeras experiencias, probando el alcohol por primera vez, sentirse emocionado con una bolsita de orégano y el no tener experiencia en absolutamente nada.

 

A pesar de su creación de forma espontánea, ‘Teenage Talk’ había estado en evolución constante desde los demos en los que trabajaba Annie Clark para su disco ‘St. Vincent’, sin embargo no apareció hasta un año después, primero como una versión corta liberada al final de un episodio de ‘Girls’ y después en una versión más pulida y extendida en streaming, que nos permite ver hacia que dirección se mueve la cantante.

 

Los experimentos que escuchamos en el 2014 se van transformando en el 2015, la canción libera cierta nostalgia que contrasta con la autoexploración del álbum ‘St. Vincent’. El aburrimiento y lo efímero se unen en pocas frases: “That’s just teenage talk”, canta Clark. “I don’t think the past is better, better. Just because it’s cased in glass, protecting us from our now and later.”

 


Rock101

Segunda Odisea

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