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Corona Capital 2014: El cambio climático no es imaginario

 

Como ha venido sucediendo desde hace cuatro años, el conflicto en Siria se agrava cada día, cada mes y cada año un poquito cada vez más. En 2014, Israel y Estados Unidos se entrometen de lleno al conflicto agrandando la cifra de muertes, inmigrantes, niños abandonados y un odio injustificado. Estados Unidos declara la guerra en contra del Estado Islámico, lo que provoca un repunte en los ataques y bombardeos sobre todo en estados de Oriente y Europa.

 

Un fenómeno polar acentúa las bajas temperaturas en América del Norte y nuevamente un sismo azota a Chile, mismo que a su vez provoca un tsunami. Un meteorito se estrella en Rusia sin que este reporte daños y lluvias de estrellas se presentan alrededor de todo el mundo. Se registran lluvias históricas en Afganistán, Serbia y Bosnia mismas que provocan decesos y daños diversos. Además, un enorme volcán en Islandia (cuyo nombre es impronunciable e imposible de transcribir) hace erupción sin provocar daños graves a su paso.

 

Gabriel García Márquez muere el 17 de abril y el 26 de septiembre en un enfrentamiento con el ejercito mexicano, 43 estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa desaparecen misteriosamente, ninguno de los 43 ha sido encontrado hasta ahora y su caso no ha sido estudiado a profundidad por parte del gobierno mexicano, hecho que ha desatado movilizaciones además de poner en evidencia la poca sensibilidad de nuestros dirigentes para resolver y tratar ciertos temas.

 

 

Con este nuevo antecedente de arbitrariedad jurídica en nuestras cienes punzando, como vena a punto de estallar, apenas un par de semanas después se lleva a cabo la quinta edición del festival Corona Capital los días 11 y 12 de octubre, en donde, exactamente igual que en la edición anterior, no fueron incluidas actuaciones por parte de agrupaciones mexicanas o de habla hispana, acostumbrándonos un poco más a la idea de que este Festival sería exclusivamente de corte internacional.

 

Y bueno, es un hecho que todo evento por exitoso que sea, tiene en algún momento su Waterloo, su frijolito en el arroz, su excepción a la regla porque, de todo se aprende en esta vida y casi siempre se aprende mucho mejor de los errores ¿o no?

 

Este fue el año parteaguas de este festival. Estoy segura que a raíz de este octubre negro, los organizadores tuvieron que replantearse por completo el concepto de este evento, desde las fechas en las que se llevaría a cabo hasta cuestiones básicas de infraestructura, y es que una lluvia permanente de 72 horas toma por sorpresa a cualquiera.

 

También fue este año que el festival implementó el uso de unas pulseras precargadas con crédito (tu crédito, obviamente) para evitar el canje de dinero en efectivo y con esto, supuestamente, debía acortarse el tiempo que duran las transacciones de compra-venta de insumos ya sea de bebidas, alimentos o merchandising. Nadie contaba con la astucia de la tecnología que en momentos como este, suele dejarte solo y en crisis. Ya saben lo que dicen, la tecnología huele tu miedo y provoca caos, y justo así fue, algo caótico.

 

Bien. Había llegado el día y un día anterior no había parado de llover, por lo que, aunque el agua cedió una pequeña tregua de apenas unas cuantas horas, la tierra, el césped y todo ya estaba en su totalidad mojado y ligeramente enlodado. La temperatura se sentía fresca y húmeda pero los ánimos estaban curiosos y latentes, expectantes y ávidos por ver a nuestras bandas favoritas.

 

Comenzó a llover mas o menos como a las cinco de la tarde, justo cuando Hercules and Love Affair terminaba su actuación a ritmo de ‘Blind’ en una versión más electro de lo que ya de por sí es y nos puso a bailar a todos en medio de la ligera llovizna que ya nunca nos abandonó.

 

Luego llegó Weezer, toda su buena onda sirvió para no abandonar los mojados ánimos y con ellos llegaron clásicos como ‘My Name is Jonas’, ‘Hash Pipe’ y ‘Perfect Situation’.

 

 

Los islandeses de GusGus sonaban a lo lejos cuando la lluvia comenzó a caer más y cada vez más fuerte. Honestamente no daban muchas ganas de andar danzando de un escenario al otro, así que nos ubicamos donde Massive Attack que nos pusieron en onda con todo y la tupida lluvia con ‘Battle Box 001’, ‘United Snakes’, ‘Psyche’, ‘Future Proof’ y muchos como yo nos habíamos resignado y abandonado al placer de la lluvia cayendo en nuestros cuerpos cuando de pronto… paren las prensas… se anunciaba en los megáfonos la cancelación de esta y otras presentaciones debido a la tormenta eléctrica, por seguridad de las bandas y por supuesto, de los asistentes.

 

Así fue como las presentaciones de MGMT y SBTRKT también fueron canceladas. La leyenda cuenta que Jack White y The Horrors sí se animaron a salir al escenario pero yo no fui testigo.

 

Domingo 12 de octubre del año 2014. Una lluvia incesante, incómoda y tupida que no paró en 24 horas provocó que tierra y césped se fundieran en una sola solución viscosa y espesa de lodo. Lodo pesado y oscuro de ese que atrapa tus pies y dificulta el paso.

 

El acceso estuvo entorpecido por la lluvia y cientos de personas aguardaban el momento de acceder con boleto mojado en mano y así apenas alcanzar a ver algo de Kasabian y St. Vicent.

 

Aún más difícil que un día anterior resultaba el tránsito entre escenarios fue por eso que muchos decidimos estancarnos en un solo lugar para mojarnos bien y por completo de pies a la cabeza de lodo y agua. Hubo quienes se quedaron en Beck, dichosos aquellos que pudieron escuchar ‘Gamma Ray’ y ‘Loser’. Otros, los más jóvenes, supongo, se decidieron por Metronomy y Likke Li. Yo me quedé con mis pies entumidos y al borde de la histeria donde HAIM y Kings of Leon de quienes recuerdo una presentación calurosa y enérgica, que apenas alcanzaron para quitarnos un poco el cansancio de haber pasado horas por ese maldito via crusis que por cierto, estaba lejos de terminar pues aún faltaban las dos horas de lenta y lodosa caminata para poder salir.

 

Estoy segura de que como yo, muchos firmaron un pacto de no agresión prometiendo a los dioses nuevos y antiguos, no volver nunca más a ese lugar de dolor y perdición, pero muchos, como yo, no tardaron más que unos 10 meses en violar ese pacto.

Weezer – “Weezer (White Album)”

¡Nostalgia!… Es la palabra exacta con la que se puede describir esta nueva entrega de Weezer. Después de bastantes intentos en 20 años, son las dos más recientes placas de la banda las que se acercan a aquellas glorias del disco azul y el ‘Pinkerton’. No es que después de estos dos trabajos  todo haya salido muy mal, aunque si hubo un tiempo muy largo en que Cuomo tardó en recomponer la salida de Matt Sharp y a pesar de hits como “Hash Pipe” y “Island in the Sun” del álbum verde, fueron 7 discos donde solo encontramos chispazos como “Porks and Beans” o “Perfect Situation”, a cambio de reprobables piezas como “Beverly Hills” y “Troublemaker” por ejemplo.

 

Hasta que en el 2014 con “Everything Will Be Alright in the End” los angelinos por fin nos ofrecen un larga duración que se pueda escuchar en su totalidad. Sin ser una joya o algo que muestre gran evolución a su estilo, regresan a la rotación en medios y a los lugares de las listas de popularidad. Además de giras mundiales y apariciones en grandes festivales.

 

Para este año continúa la melancolía y anuncian que su décima producción saldría aún después de negarla, mientras lanzaban sencillos desde el año pasado.  El cuarto disco homónimo y conocido como “White Album” contiene 10 cortes de la misma fórmula que muchos aclaman por ser lo más cercano a su mejor época, y que han señalado como la verdadera continuación al fabuloso ‘Pinkerton’ del 96. Sinceramente no creemos que sea así. Si bien encontramos canciones llenas de esa energía pegajosa y melódica como en “California Kids” y “Wind in Our Sail”, con ese toque surf pop a la Beach Boys que los distinguió hace ya muchos ayeres. No podemos catalogar este trabajo como algo indispensable.

 

En “L.A. Girlzs” tenemos el equivalente a “Pink Triangle” y en “Do You Wanna Get high” algo muy parecido a “The Good Life” (Ambas del ‘Pinkerton’). Por eso es que no hay algo que destaque realmente, aunque todo el disco tiene ese feeling de añoranza que los fans necesitaban para seguir creyendo en Rivers y compañía. Solo “Jacked Up” se distingue un poco más gracias al teclado en la base rítmica y la estructura vocal que suena a pop moderno muy a la Maroon 5 o Joe Jonas, sin llegar a ser algo trascendente. Terminando con la suave “Endles Summer” que se acerca mucho a “Island in the Sun” ó “Only in Dreams”.

 

En conclusión, Weezer regresa en buena forma pero no tan completo como quisiéramos. Y la verdad lo vemos muy complicado. Al menos, esto servirá para que sigan girando y quién sabe si esto sea un pretexto más para que regresen a nuestro país. Que eso sí, en directo son ideales para revivir todos esos momentos de grandeza y nostalgia.

 

Porque el pop no tiene la culpa

¿Cuántos géneros y subgéneros de música y derivados del rock and roll podríamos encontrar? Creemos que una cantidad realmente exagerada. Sin embargo hay algunos sonidos que han trascendido más allá del mainstream o la vigencia generacional y que simplemente se quedan en la influencia de un gran número de artistas.

Uno de ellos es el llamado power pop, estilo que no surgió con una planeación ni una intensión para generar un cambio social o protestar en contra de algo establecido. A manera de una pequeña evolución del pop rock sesentero y el dominio de leyendas como Los Beatles y los Beach Boys, surgen actos que toman esas melodías de coros pegajosos del pop y lo combinan con riffs de guitarra un poco más fuertes, con distorsión suave. Si quieren una buena introducción al tema chequen esta guía del AV CLUB.

Y es que el propósito de éste texto no es contar la historia como surge el sonido power pop ni cómo ha ido evolucionando.  Lo que queremos es darles una pequeña muestra de éste género que prácticamente está en todos lados y lo han disfrazado con distintas etiquetas.

 

A finales de los sesenta y principios de los setenta a la música de exponentes como The Raspberries o Badfinger le denominaban “bubblegum” y su sonido no era más que una extensión de melodías del blues rock y pop muy a la The Kinks o The Who. Poco a poco salen a la escena bastantes grupos con más influencia, uno de ellos es Cheap Trick, quien muchos consideran el verdadero padre del movimiento junto a The Knack y su mega hit ‘My Sharona’ quedaron para siempre en los anaqueles de los one hit wonders más destacados. Y los grandiosos Big Star, quienes fueron los que evolucionaron el estilo sin llegar a tener un éxito tan comercial como los ya mencionados.

 

Cuando el power popcomienza a mezclarse con otros géneros es a finales de los setenta y principios de los ochenta.  Surgen estilos como el punk, el new wave, en las estaciones colegiales de Estados Unidos le empiezan a llamar indie a la gran cantidad de bandas que se transmiten y poco  a poco penetran en el gusto de más audiencia.  Y es que la diversidad  de  agrupaciones era bastante, con ejemplos como The Cars, también considerados parte medular en el desarrollo del género. O en  Inglaterra con The Jam, Buzzcocks, The Undertones hasta Blondie y XTC que muchos los catalogan como parte del New Wave y post punk. Incluso combos como Hüsker Du y The Romantics.

 

Y así en la mayoría de subgéneros que nacían, el mote de power pop se iba perdiendo cada vez más, hasta desaparecer totalmente como movimiento y dejar cenizas en casi todos los estilos que hasta ahora surgen. Como en los 90 con el llamado rock alternativo, el britpop y el pop punk. Y en pleno siglo XXI con el boom del indie y el rock revival, podemos encontrar en un sin número de artistas la influencia del power pop.

 

A continuación les dejo unos ejemplos de nuestros favoritos en el género:

 

Pilar en el rock alternativo de los noventa y uno de los mejores exponentes del sonido power pop. Como dato, aquí en nuestro país la primera vez que nos visitaron, algunos medios los promocionaron como los padrinos del ¡¡¡EMO!! ‘Falling For You’ es una de sus mejores canciones.

 

Banda de Ohio que ejemplifica en su totalidad el sonido en este XXI. ‘Revolution’ es su carta de presentación.

 

Melodía que abre el enorme ‘100% Fun’ de 1995,  ‘Sick of Myself’ lleva la bandera del power pop en todo lo alto.

 

Los hermanos McDonald con toda la influencia sesentera  ONE CHORD PROGRESSION de uno de sus mejores discos “Show World”.

 

Con solo un disco de larga duración y un EP, a finales de los noventa U.S. CRUSH nos dejó BLEED.

 

El maestro Ric Ocasek y The Cars fueron el ejemplo más claro del género en los 80. ‘You Might Think se extrae del homenajeado ‘Heartbeat City’ de 1984.

 

Considerados en el terreno del post punk y el alternative rock. Liderados por Paul Westerberg, The Replacements llevan una gran parte del power pop en su música, y como homenaje a los Big Star crean esta maravilla llamada ‘Alex Chilton’.

 

CHEAP TRICK

Los máximos exponentes  del sonido power pop, han influido a demasiados artistas desde hace más de 4 décadas. ‘Surrender’ es un clásico considerado como de los mejores stadium anthems.

 

Si quieren conocer a detalle la historia del power pop chéquense estos blogs:

http://powerpopaction.blogspot.mx/

http://powerpop.blogspot.mx/

http://absolutepowerpop.blogspot.mx/

http://www.popgeekheaven.com/

Y en Spotify este playlist.

Infinidad de artistas llevan la marca del power pop en su sonido y es complicado enumerar las corrientes en donde su influencia existe aunque como tal ya no se tome en cuenta. Si quieren recomendar a más bandas del género o darnos sus comentarios para enriquecer el artículo, saben que estamos para seguir conociendo y aprendiendo.

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