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17 edición del Festival Vive Latino, día 2 – 24 de abril

 

Por: Cristian Morales Gómez

Fotografías: Alex Amezcua

 

Un crisol de música y color inundaron el Autódromo Hermanos Rodríguez para darle vida al segundo día de actividades del Vive Latino 2016. Desde temprano, un estupor rodeó las afueras del recinto, formulando lo que más tarde sería un público hambriento de Rock distribuido entre seis escenarios, cuatro “clanes” —Agua, Tierra, Aire y Fuego— y la carpa Ambulante.

 

El magno festival de música alternativa en México arrancó en el pabellón Tecate con Eddie y Los Grasosos, agrupación que presentó un compendio de las principales melodías de sus tres discos. Al ritmo del rockabilly, la voz de Eddie Wolfan invitaba a soltar las caderas y danzar al compás de armonías alegres y rebeldes que transportaban a cada uno de los presentes a mediados del siglo XX.

 

Una vez culminada la actuación de una de las bandas mexicanas representativa de la escena del rockabilly, el público hizo suyos el resto de los espacios distribuyéndose entre las carpas donde se presentaron personalidades de la talla de Ingrid Beujean y Mauricio Nieto (en la Casa Comedy), así como las agrupaciones Toreros Muertos, Piluso, Los Yerberos y The Guadaloops.

 

El escenario Claro Músic fue testigo de un ritual sonoro guiado por la energía y los acordes de la guitarra de Francisco Frione de Surfistas del Sistema. Fue así como el terceto argentino se presentó por primera vez en el Vive, lugar en que interpretó piezas de sus dos álbumes. Labios de Miel y Friday Midnight a través de sus pasajes finos y modernos hicieron estallar las ovaciones de más de uno, colocando a los jóvenes músicos como una muestra del nuevo rock latinoamericano.

 

 

Frase a frase, nota a nota, un sonido familiar encontró su hogar. El legendario Chetes se paró ante su gente y desentrañó cada estrofa de su música con la suavidad que define su voz. Su participación alcanzó su clímax al sonar las primeras palabras de Completamente de su disco Blanco Fácil para formular un dejo en la memoria colectiva al alcanzar el coro. Así al entonar el tan conocido “¡Hey! Todo lo tienes”, un sinfín de serpentinas de colores adornaron la tarde dejando una emoción contenida.

Al llegar las cuatro de la tarde, al festival arribaron los sonidos balcánicos de Goran Bregovic. El compositor de Sarajevo hizo bailar a más de uno con su característico estilo que combina sonidos del folclore tradicional de la ex-Yugoslavia con rock, y música búlgara. Interpretó con ímpetu cada una de las melodías de su disco Underground, soundtrack de su homónimo cinematográfico.

 

Por su parte, la carpa Ambulante proyectó tres maravillosos documentales, acordes a la experiencia que representó el Vive Latino. La muestra consistió de Somos Lengua, Blur: Two Worlds Tower y Ziggy Stardust and the Spiders from Mars.

 

Al acercarse el ocaso, los fanáticos se perfilaron con prontitud al foro principal para presenciar la llegada de los favoritos del público mexicano. Un vocho adornado de bola disco descendió ante la expectación de cada uno de los asistentes. Rubén Albarrán, Meme, Joselo y Quique estaban en casa y al resonar las primeras frases de Chilanga Banda el escenario era suyo.

 

Los Tacvbos celebraron los 20 años de Avalancha tal por lo que tocaron ocho de los tracks del disco, además de integrar seis rolas inolvidables. El Fin De La Infancia, La Ingrata, Las Flores, Olita del Altamar, El Baile y El Salón y Chica Banda fueron las melodías que los autóctonos de la Ciudad Satélite obsequiaron a su tan amado público.

 

 

Los telones estaban listos para el disfrute, el cierre estaba a la espera. El Big Beat de Prodigy resonó en cada rincón del Autódromo Hermanos Rodríguez. El grupo inglés de música electrónica, The Prodigy, coronó la media noche, mientras Liam Howlett se presentaba entre las luces deslumbrantes. Nadie pudo dejar de moverse y todos vivían para alabar la genialidad de un grupo que marcó los noventas.

 

Interpretaron temas como Firestarter y Omen, los cuales integraron un espectáculo de luces y sonidos capaz de anonadar a cualquier escéptico. El Vive Latino concluyó entre fanfarrias y un buen sabor de boca.

17° edición del Vive Latino, día 1 – 23 de abril

Fotografías: Alex Amezcua

El festival se llenó de colores, ya que contaban con una decoración alusiva a nuestras raíces prehispánicas con representaciones de los “clanes” Agua, Aire, Tierra y Fuego, quienes recorrieron el festival con cantos, baile y muchos polvos de colores.

 

A lo largo de las instalaciones del Autódromo Hermanos Rodríguez hubo 6 escenarios en los que estuvieron repartidas las diversas bandas seleccionadas para ser parte de este ya tradicional y emblemático festival. La Carpa Doritos, fue donde el festival comenzó a cargo de Kike a las 13:35 horas, para que le siguieran Pedrina y Río, y Tototomas a las 13:50 horas, en el escenario Tecate y en la Carpa Intolerante respectivamente. El escenario Claro Música fue inaugurado a las 14:00 hrs., por Vetamadre, mientras que, a la misma hora Lost Acapulco sería quien abriría el cartel del escenario (principal) Indio.

 

La caminata estaba larga, hubo todo tipo de stands en los cuales se encontraban desde los patrocinadores del evento, hasta los que llevaban ropa para bebés, camisetas, pulseras, bisutería, bueno, prácticamente había de todo.

 

Entre los patrocinadores del evento, VANS tuvo presencia en dos stands bastante llamativos, en los cuales contaban con distintas atracciones, por un lado, había una zona de skate que contaba con talentos mexicanos del skate y el bmx, quienes hicieron demostraciones e incluso dieron clases gratis. Por el otro lado, estaba una barbería y un estudio de tatuajes, en los cuales estaban ofreciendo cortes de pelo y tatuajes gratis a los portadores de tenis de la marca.

 

Ya pasadas las 15:00 horas, comenzarían las risas en Casa Comedy, donde durante 8 horas hubo presentaciones de nueve comediantes de stand up como Alexis de Anda, Diablito, Ricardo O’Farril y Roberto Flores, entre otros, cuyas anécdotas y rutinas hicieron reír a quien se detenía a ver que sucedía.

 

Como cada Vive, la carpa Ambulante nos sorprendió con la proyección de tres filmes espectaculares: El Camino más Largo, Janis: Little Girl Blue y Scott Walker: 30 Century Man. Además de las actividades para todo público, hubo conferencias de prensa en el Media Center con diversas bandas entre las que escuchamos a Sekta Core.

 

Las horas pasaron y la gente corría de un lado al otro, seguían un estratégico plan para no perderse a ninguna de sus bandas preferidas, DLD, Comisario Pantera, Liquits, Sputnik, Apolo, Todos Tus Muertos, Reyno, Tex-Tex, Clemente Castillo, Camila Moreno, León Larregui, Natalia LaFourcade, Plastilina Mosh, Baroness y Maligno, fueron de los nombres más sonados, ya que muchos iban específicamente por Two Door Cinema Club, Enrique Bunbury y Los Auténticos Decadentes.

 

 

Llegado el momento de las últimas tres bandas que se presentaron en el escenario principal, la gente comenzaba a concentrarse en el lugar, para poder estar en el mejor lugar posible, no solo para DLD o Two Door Cinema Club, sino para Enrique Bunbury y por supuesto, a Los Auténticos Decadentes.

 

Con DLD la gente cantó y brincó, entregaron toda su energía con temas como Dixie, Todo Cuenta y Por Siempre, entre algunas de las muchas canciones con las que mantuvieron al público lleno de emoción, desbordando ganas por doquier, a pesar de que el clima quiso hacer de las suyas con una leve llovizna que no pudo enfriar los ánimos de aquellos que disfrutaban de la experiencia.

 

 

Ya después de que DLD dejara el escenario sería momento de escuchar el estilo intenso de Two Door Cinema Club hizo que los miles que se reunieron en el escenario principal cantaran, saltaran y gritaran de emoción con sus canciones, con su música, mientras que muchos estaban ahí por ellos, otros tantos solo estaban esperando que terminaran, para poder escuchar a los dos grandes que continuaban.

 

Las luces bajaban, la noche caía y la emoción se sentía en el aire, llegaba la hora esperada de muchos, el momento de escuchar a Enrique Bumbury, quien en todo momento entregó y contagió de energía al público que ahí se encontraba cantando canciones como Mar Adentro, Lady Blue, Maldito Duende y La Chispa Adecuada, fue el tema elegido para finalizar con su presentación.

 

El momento de bailar, brincar, gritar y cantar con la “anarquía tropical” de los Auténticos Decadentes, quienes hicieron un recorrido por la nostalgia de sus fanáticos con temas de todo tipo, canciones viejas, nuevas, que a pesar de haber entregado el público todas sus ganas desde DLD, fue una revitalizante agrupación que convirtió en una pista de baile, donde además cantaban gritaban y saltaban como si estuvieran llegando al festival.

 

En resumen, el Vive Latino es una experiencia que cambia cada año, reinventándose y presentando bandas nacionales e internacionales que son del agrado del público, con la diversidad y ambiente que puede ser disfrutado en familia y en lo que a mí respecta… Hasta el próximo año.

Carpa Intolerante: El escenario indulgente del Vive Latino

 

Por: Nayeli Lomelí

 

Riffs estridentes que emergen de poderosas guitarras, gritos desbordados de letras de protesta, sentimientos honestos, fusiones musicales, rock, jazz y baile al ritmo de cumbia, es la propuesta de la Carpa Intolerante este 2016 como parte del XVII Festival Vive Latino, que los días 23 y 24 de abril inundará el Foro Sol.

 

El escenario indulgente del Vive Latino pule su templete para recibir a Los Frankys, Los Viejos, Black Overdrive, entre otras figuras del rock nacional; así como agrupaciones de Argentina, Colombia, Costa Rica, Chile y Guatemala, quienes a su ritmo, y en conjunto, muestran al rock como el elemento constitutivo de diferentes mezclas auditivas que mantienen vivo a este género musical.

 

A esta propuesta se suman fusiones guapachosas, como la Agrupación Cariño, quien promete mucho baile durante su estancia en el Vive Latino. Ampersan se suma al cartel con su particular sello que es la fusión de sonidos electrónicos con las raíces del son.

 

El escenario para conocer más a fondo a los artistas que integran la Carpa Intolerante fue el Hotel Benidorm, en una de las zonas emblemáticas la Cuidad de México, la colonia Roma. Gerry Rosado, curador de la carpa, resaltó la importancia de traspasar fronteras y construir un puente donde “nos comunicamos en los mismos términos […] Todos somos ligeramente distintos, pero todos somos iguales. El objetivo de Intolerancia es tratar de generar un puente que sirva para la circulación y para la comunicación de Latinoamérica”.

 

Y es en ésta, su séptima edición, que la Carpa Intolerante vuelve a cumplir con los líneamientos del proyecto: ser una plataforma donde el grito desaforado es sinónimo de oportunidad. Oportunidad para las bandas emergentes, nuevas fusiones, nuevas propuestas, así como la oportunidad para hacer retumbar el mensaje intrínseco del rock, el cual se ha mantenido como acompañante fiel de la crítica social.

 

Una propuesta de este rock es el producido por El Juguete Rabioso, banda añeja que se reencuentra también con su público y que sube al escenario con esas letras que hablan sobre un México dolido y rabioso. Asimismo, bandas como Black Overdrive y Los Viejos mantienen como constante el  mensaje crítico en sus letras. Para Ingrid Beaujean el desahogo ante la inseguridad en el país llegó a través de acordes de jazz.

 

A decir de los integrantes de la Carpa Intolerante “el rock no está muerto, quizá lo que se está muriendo es el espíritu de quienes no quieren levantar la voz”. Y para ellos el mensaje es claro: “no están solos”. Sin lugar a dudas, esta edición de la Carpa Intolerante está comprometida, no sólo con mostrar lo mejor del rock, sino en disfrutar y hacer estremecer al público con cada riff y con absoluta indulgencia.

Stand up, disqueras independientes y documentales en Vive Latino 2016

De 1998 a 2015 los cambios han sido notorios en Vive Latino, a la oferta inicial de conciertos se le han sumado poco a poco nuevas actividades con el objetivo de hacer del festival un evento cultural que abarca muchas áreas y disciplinas, la experiencia que nos permite entender la necesidad de ir más allá de lo que ocurre en los escenarios. Por esa razón los invitamos a que a su largo recorrido sumen la Feria de Disqueras Independientes y la Carpa Ambulante, agreguen sin falta las siguientes actividades de la edición número 17, que se llevará a cabo el 23 y 24 de abril en el Foro Sol, entre las que se encuentran la Carpa Casa Comedy y el área Clan de Clanes.

En conferencia de prensa el director del festival Jordi Puig habló junto a Sofía Niño de Rivera, Alex Díaz y Mauricio Barrientos “Diablito” sobre la Carpa Casa Comedy, que también se integra a las actividades del encuentro. Será la primera casa rotante de stand up en México donde se combinarán DJ sets con comediantes. El proyecto espera viajar por toda la República después de Vive Latino.

A las propuestas de este año en el festival también se suma Clan de Clanes, coordinado por la cantante y actriz Montserrat de León, así como por el líder de Café Tacvba, Rubén Albarrán. El proyecto será integrado por cuatro tribus, cada uno con los elementos base (agua, fuego, aire y tierra), serán el punto de conexión con asociaciones que buscan crear un movimiento social más consciente partiendo de los lo lúdico.

Una vez más el festival contará contará con la participación del Tianguis Cultural del Chopo, dos pequeños parques y la Carpa Ambulante que estará presente por sexto año presentando documentales sobre artistas Blur, David Bowie y Enrique Bunbury.

Detrás de la evolución del arte de Vive Latino

El cartel ha superado la simple definición de una simple pieza de papel, no ha abandonado su uso como medio propagandístico, pero se ha convertido en la nueva herramienta del arte que rodea el rock y todos los géneros que le siguen, todos los festivales basan en ese elemento el concepto general y la perspectiva de cada año, de la misma manera ocurre con Vive Latino, el arte ha crecido de forma paralela con el festival y por la misma razón siempre hay gente a favor y en contra, tal y como sucede con las bandas invitadas a participar.

Como en muchas áreas, el arte de Vive Latino anteriormente mostraba poco más que los nombres de los grupos que participarían en el evento, tardaron en hacerlo, pero hoy existe una nueva perspectiva alrededor del cartel para promover la música, la nueva visión tiene como objetivo crear algo sin tener que relacionarse directamente con una ideología, pero si ha propiciado el tema central de cada año.

 

Los primeros años fueron poco arriesgados, sin mostrar un tema, se trataba de asentar los dos brazos que se cruzan para formar con las manos las letras V y L, la idea principal eran los participantes, sin embargo a partir del 2004 la imagen ha cambiado. En ese año se presentó el primer cartel que contó con un diseño gráfico temático para el festival, se trató, aunque no sabemos porque razón, de aviones y pilotos con un estilo de la Segunda Guerra Mundial que lograron aterrizar hasta el Foro Sol como personajes ambulando entre el público.

A partir de Vive Latino 2005 percibimos una idea que pretendía permanecer en los siguientes años, el diseño del cartel consistió en una imagen de la ciudad siendo invadida por extraterrestres. En el año siguiente los gráficos fueron inspirados en el circo, con sus personajes característicos saltando entre la multitud o bajando en tirolesa hacia el escenario para darnos esa idea de que el arte inicial podía rodear cada uno de los conciertos.

En Vive Latino 2007 el diseño consistió un la tecnología en la música, la digitalización y la evolución de como concebimos la música en la actualidad, un buen tema para enlazarse con el 2008, donde para la celebración de los 10 años del festival se crearon varios carteles con la “unidad” como característica principal, siendo representada por varios tipos de familia.

Para Vive Latino 2009 las ideas dejaron de ser primarias y se enfocaron en contextos, como fue el caso de los varios carteles de ese año, que emularon la experimentación visual surgida de diversos artistas en la olimpiadas de México 1968, utilizando la misma tipografía y retratos de deportistas de algunas disciplinas olímpicas como los clavados, la alterofilia, el atletismo y el fútbol.

Para Vive Latino 2010 la idea tenía que ver con la imagen de la mexicana que fruta vendía, fragmento de la canción popular infantil La Víbora de la Mar. El cartel del evento mostró la imagen de una mujer vendiendo frutas y flores, con un bajo en la mano. La idea de mexicanismo se reforzó con Vive Latino 2011, donde los gráficos se inspiraron en el arte prehispánico, con elementos que al unirse conformaban un Dios del Rock.

Para 2012, la idea y el invitado para crear el arte fue diferente, inmediatamente identificamos al Dr. Alderete, conocido del rock por sus gráficos para el Multiforo Cultural Alicia y diversos grupos de surf y rockabilly. Un año después Alejandro Magallanes eliminó todos los distractores y nos brindó un cartel con un trazo infantil que expresaba la creatividad temprana. En 2014 el diseñador Manuel Macías expresó las diferentes culturas que alberga el festival y en el 2015 Sociedad Anonima reunió elementos étnicos, tribales y tropicales bajo la visión de la cultura pop.

En 2016 nos encontramos con Saner, quien inmeditamente elevó la idea de lo que debe ser un cartel de Vive Latino, la mezcla de todo eso que realiza este artista, que ha incursionado en el grafitti, la ilustración y el mural con un reconocimiento mundial, con obras monumentales en la calle, en lo mínimo con juguetes o el escenario y el arte del disco con Centavrvs. La edición 17 del Festival Iberoamericano de Cultura Musical vive precisamente todos los aspectos que se ven reflejados en el largo nombre del evento, da importancia a Latinoamérica a través de sus expresiones y narrativas visuales, presentes ahora en cualquier parte del mundo, solo chequen su cuenta de Instagram.

Vive Latino 2016, la apuesta por el regreso

A un año de la mayoría de edad el Festival Iberoamericano de Cultura Musical, Vive Latino, presenta una apuesta con un cartel de bandas y solistas que trascienden el “género rock, para llevar al público por una experiencia fresca” con “descubrimientos” musicales que pasarán por todos los escenarios.

 

Desde el arte y concepto, diseñados por el neo muralista mexicano Saner (pintura que juega entre la infancia, las raíces prehispánicas el color y lo humano), hasta incluir música que juega con elementos ajenos al rock, hay una búsqueda por una nueva identidad del Festival que se encuentra “vivo y latente” en palabras de Jordi Puig, organizador del VL16.

 

Ante una demanda mayor por incluir bandas que navegan en el ciberespacio de lo desconocido, en foros independientes y que son parte de una generación con una nueva cultura musical, el Vive Latino hará un intento por regresar al origen, un festival de teloneros con mucho talento, acompañados de bandas llena estadios y solistas que han dejado atrás su historia musical para enfrentarse a nuevas audiencias.

 

 

 

Jordi Puig busca la reflexión de los detractores del Festival: “El rock, la música, son fuentes de inspiración y juventud” frase a todos los que se consideran “viejos” e “inapropiados” y claman la muerte del rock latino.

 

En esta edición y por las modificaciones estructurales del Autódromo Hermanos Rodríguez, debido al regreso de la Formula 1, habrá 5 escenarios, perfectamente delimitados, entre ellos dos escenarios “palillo” y la Carpa Intolerante, que jugará un papel importante en las propuestas sonoras del festival.

 

La apuesta musical la podemos escuchar con Ingrid Beaujean, jazzista y storyteller; Julio Revueltas que sigue en el camino de guitarras sampleadas, arpegios y vértigo; Ampersen por otra parte baja música de la sierra, de la montaña, del río, del pasado análogo con texturas digitales; Agrupación Cariño que pretende poner a bailar con el nü romanticismo (fusión de metal con Christian Castro); los peruanos de Kanaku y el Tigre que rescatan la tradición andina y la sumergen en la urbe de asfalto; la irreverencia social y agresiva de De Nalgas y las historias sonoras y oníricas de Pumcayó.

 

Hace algunos años el Vive tuvo un romance con la música electrónica, hoy lo tiene con el hip-hop de excelente manufactura de Pettite Fellas, Nach, los colombianos de Systema Solar.

 

Aquellos que dejaron míticas bandas, cultos musicales, tendencias pasajeras hoy se presentan tal cuan son: Clemente Castillo (Jumbo), Bumbury (Héroes del Silencio), Gustavo Cordera (Bersuit Vergarabat), León Larregui (Zoé), Chetes (Vaquero), Vicentico (Fabulosos Cadillacs).

 

La escena latinoamericana será diversa y colorida, con instrumentos nuevos, sonidos de tierras escarpadas y con mucha honestidad humana muestra de ello es el Reggae Fusión de Ojo de Buey (Costa Rica), la lírica inventiva de Gepe (Chile), Easy Easy (Guatemala) con un pop atmosférico fino y bien producido, la explosividad afrolatina de los multifacéticos y pluriculturales de la Chiva Gantiva (Colombia-Bruselas) son algunos ejemplos de la diversidad que el Vive Latino busca en las fronteras.

 

Para los que aman la movilidad, los impactos corporales, las nubes de polvo, los metales, el “Billy” en la música Lost Acapulcos, Los Frankys, Sekta Core, Los Viejos, Eddy y los grasosos, Goran Bregovich estarán haciendo ruido y baile.

 

Las bandas de culto, los viejos frontmans de festivales, aquellos por los que la mayoría se desvive hacen una mancuerna entre lo nuevo y lo que siempre sonará bien. Cultura Profética, Los Yerberos, Auténticos Decadentes, Los Toreros Muertos y Café Tacuva serán portavoces de la pervivencia del Rock Iberoamericano.

 

El cartel se extiende por más de 50 bandas, una oferta musical que no puede cubrirse y que al final se tendrá que recurrir a la memoria colectiva para poder hacerse un mapa sonoro de lo que viviremos en abril pero será memorable la presencia de los prodigios ingleses The Prodigy aunque aún no hemos encontrado el sexto grado que los une a Latinoamérica.

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