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Los Planetas – Zona Autónoma

El indie
 fue la única cultura de resistencia en los noventa. Es un movimiento que se organiza fuera del circuito establecido por las multinacionales. Por supuesto, es como una zona temporalmente autónoma: en cuanto el poder detecta su existencia, la absorbe”. Dichas palabras en voz de Juan Rodríguez, Jota,vocalista de los Planetas, representan la esencia de su más reciente disco que en pleno lunes 23 de octubre presentaron en Sala, Ciudad de México. Quizá esa justificación es la que muchos como intérpretes y espectadores de la música merecen conocer dado que el término indie no es un género sino una forma de conllevar a la propia música, de trabajarla.

La fórmula de trabajar de forma independiente, alejado de las disqueras multinacionales es un valor de riesgo, pero también de encuentro con la sinceridad a la hora de expresar un sonido o un verso. Hoy en día pareciera sencillo atreverse como tal dado que el mundo del Internet es un espacio sin fronteras (en cierto sentido) y un tanto económico. Ver que Los Planetas han logrado construir ya un gran número de materiales discográficos de forma independiente tiene un valor específico el cual cobra crédito en zona temporalmente autónoma. 

Los Planetas alineándose en la noche de la Ciudad de México

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De este último disco y también de esta última presentación de su gira fueron interpretadas antes de dos encores:  ‘Islamabad’, ‘Seguiriya de los 107 faunos’, ‘Hierro y níquel’, ‘Amanecer’ y ‘Espíritu olímpico’. La primera de estas canciones y con la cual se asomaron a su público es sin duda una rendición de honores al shoegazede los años 90, aunado al porqué de su influencia en bandas como Triángulo de Amor Bizarro, La bien querida, Love of Lesbian, etcétera.

‘Amanecer’ fue sin duda una de las más reflexivas de la noche pero también una de las interpretaciones que permitieron observar el ejercicio de la banda en modo montaña rusa. Es decir, la mayoría de las canciones de su setlist evidenciaron el poder que toman sus canciones en vivo, yendo de menos a más sin que resulten tediosas dado su larga duración, capturado un poco en bandas como Iliketrains, Godspeed You! Black Emperor o los propios Sigur Rós. Pocas bandas llegan a eso, me parece y desde luego, una especie de homenaje al rock experimental.

Seguida de esta y otras canciones llegaron los hits con los que sin duda muchos de los que ahora terminan una carrera o tienen quizás ya un hijo conocieron a su primer amor. ‘Parte de lo que me debes’ para recordar que no siempre se es correspondido de la misma manera o ‘David y Claudia’, que sintetizan una fantasía con lugar en el cielo.

Emocionante noche la que ofrecieron @losplanetasoficial como es su costumbre

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Si bien la noche era extraña por tratarse inicio de semana, el público era conocedor y amo de su comodidad. Su mayoría era gente adulta y a ello se sumaba el descanso del flash y las grabaciones. Ya para la parte final el estruendo fue inevitable con ‘Ijtihad’ y ‘Alegrías del incendio’, justificando así la autonomía del individuo de la cual el grupo quiere que no solo la entendamos como un aspecto musical sino de comportamiento. Autonomía para bailar en medio de un grupo silencioso o para asistir incluso solo a un concierto y gritar ¡te extraño! sin importar quién te esté viendo.

Por ello ‘Zona temporalmente autónoma’ me pareció el cierre del show (aunque le siguieron otras más). Una canción que llama al arte de saber esperar, ya sea el amor o la felicidad, vaya, la plenitud misma. Y si, “llegará el día en que podamos celebrarlo”, un nuevo concierto de Los Planetas en nuestra querida ciudad.

Los planetas seguirán su rotación esperando que el ser humano siga recapacitando sobre sus posibilidades de cambiar aquél en el que habitan. Abrazando al sol y la luna tal y como los abrazos de este gran concierto. La banda cierra así su gira en nuestro país después de haber estado en Texcoco, Monterrey y Guadalajara. “Os vemos pronto”.

#NoHayFuturo – Los Beach Boys en Galicia

 

En 2007 cuando apareció su álbum debut un grupo de neo punks llamado Triángulo de Amor Bizarro nos dejó con la boca abierta, cantando de transiciones, balas y vocalistas apedreadas por el partido humanista, con un sonido que va de la psicodelia de Sonic Youth y The Jesus and Mary Chain, con la influencia política de Los Planetas, Kortatu y Eskorbuto.

 

Casi 10 años después esta pandilla de gallegos lanzó en enero su álbum ‘Salve Discordia’, pero decidieron hacer una pausa en medio de la promoción de esta placa para lanzar “A cantinga de Juan C”, un merecido y fabuloso homenaje a “The John B Sails”, una canción con 100 años de historia proveniente de las Bahamas que popularizaron los Beach Boys, pero que antes ya había pasado por la voz de Johnny Cash, que suena en gallego con una nostalgia particular pidiendo poder regresar a la tierra que vio nacer a estos bellacos luego de beber toda la noche en medio de una gira que los ha llevado por Chile, Estados Unidos, España y ahora México.

 

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