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Los mejores discos del 2018, según The Times de Londres

Los mejores álbumes de pop de 2018.

 

Merrie Land de The Good, the Bad & the Queen encabeza nuestra lista de los mejores discos del año.

 

Por Francesca Angelini, Dan Cairns, Jonathan Dean, Mark Edwards y Lisa Verrico

 

1 THE GOOD, THE BAD & THE QUEEN

Merrie Land

Studio 13

Damon Albarn y compañía regresaron con una visión general de esta isla, ahora agrietada por la división. Tiene melodías indelebles, letras afiladas y una cohesión que sólo poseen los mejores discos.

 

2 LET’S EAT GRANDMA

Im All Ears

Transgressive

La experimentación juguetona y la buena elección de palabras eran advertencias para cualquiera que estuviera tentado a tomarse a la ligera a este dúo. La pareja de Norwich puso la vida adolescente contemporánea en un ciclo de giros: Donnie Darko, de más de 10 minutos, es un punto culminante épico y excéntrico.

 

3 CAT POWER

Wanderer

Domino

Arraigado en el folk, el primer álbum de Chan Marshall en seis años marcó un regreso de modo discreto y de búsqueda, Moon Pix (1998). Su reelaboración total de Stay de Rihanna demostró lo cautivante que puede ser la cantante.

 

4 RICHARD RUSSELL

Everything Is Recorded

XL

El hombre principal de XL Recordings invita a Sampha, Giggs, Ibeyi y Green Gartside a un estudio, toca algunas viejas canciones, pone a rodar las cintas y espera la magia —que llega.

 

5 ARCTIC MONKEYS

Tranquility Base Hotel + Casino

Domino

Cinco años después de la crudeza muscular de AM, Alex Turner y sus amigos volvieron a surgir como cantantes lounge entregando oscuras baladas posmodernas. Una reinvención poco probable, pero sumamente exitosa.

 

6 TOVE STYRKE

Sway

Chess Club/RCA

Criminalmente ignorada y poco promocionada, la última Swede detalló sus negociaciones con amor, sexo, amistad y empoderamiento, con melodías sinuosas y texturas eléctricas. El pop mínimo con demasiada frecuencia se desvía hacia lo genérico: aquí no.

 

7 CHRISTINE AND THE QUEENS

Chris

Because

Con el nuevo nombre de Chris en su segundo disco, Héloïse Letissier hizo un pop inteligente que ganó la aprobación de Macca. Amaba el ritmo similar al de Jacko del primer sencillo, Girlfriend, pero, a pesar de las influencias, es la voz fuerte y herida de Chris la que brilla.

 

8 LYKKE LI

So Sad So Sexy

RCA

Rara vez un artista ha resumido su estilo tan bien. Lykke Li siempre ha sido triste pero sexy (o posiblemente sexy pero triste), y aquí ella denota ambos aspectos. Tan desordenado, tan fascinante: la mejor sesión de terapia disfrazada de álbum del año.

 

9 CAMILA CABELLO

Camila

Syco

Ya nos tenía con Havana, pero al mostrar moderación y un lado sensible, la fugitiva de la girlband se convirtió en la primera superestrella del 2018. Las 10 canciones son en su mayoría a medio tempo y están llenas de swagger, con la voz distintiva de Cabello siempre en primer plano.

 

10 CARDI B

Invasion of Privacy

Atlantic

La pandillera, convertida en stripper, convertida en rapera Cardi B, dominó su tumultuosa vida, clavó las garras en sus rivales y se celebró implacablemente en un debut que de manera revoltosa se montó al zeitgeist.

 

Pop

Lo mejor del resto: 11-40

 

MITSKI

Be the Cowboy

Dead Oceans

Entre la ficción y el diario, el quinto álbum de la cantante japonés-estadounidense fue una introducción sobre cómo hacer un pop alternativo de género diverso que sea al mismo tiempo letal y encantador.

 

INSECURE MEN

Insecure Men

Fat Possum

A los devotos del pop inglés de Kinks y Blur estarán encantados con esta nueva aventura de Saul Adamczewski.

 

GEORGE EZRA

Staying at Tamara’s

Columbia

Ezra se dirigió al extranjero en busca de inspiración para su pop familiar. La ola de calor ayudó a Shotgun a convertirse en la canción del verano.

 

THE BREEDERS

All Nerve

4AD

La alineación clásica regresó como si nunca se hubieran ido, con canciones de dos minutos desquiciadas llenas de estilo y dulzura.

 

US GIRLS

In a Poem Unlimited

4AD

El sexto álbum de Meghan Remy encubrió feroces reflexiones sobre la violencia doméstica y la política en pop bailable afirmante de vida.

 

BODEGA

Endless Scroll

Whats Your Rupture?

Un ataque inteligente a nuestras vidas dominadas por las pantallas, envuelto en una combinación ganadora de riot grrrl, art-rock y post-punk.

 

DAVID ALLRED

The Transition

Erased Tapes

Cuando la vida se vuelva demasiado, retírate de inmediato hacia los cálidos y puros drones con estilo de himno de The Transition y saldrás curado.

 

BEN HOWARD

Noonday Dream

Universal/Island

Electrónica feliz, pop psicodélico, cuerdas sutiles y letras de ensueño que sugerían nebulosos recuerdos recordados al azar: el mejor álbum para la playa del 2018.

 

ARIANA GRANDE

Sweetener

Island

Grande derramó lágrimas, abrazó a sus fans y celebró con sensibilidad la vida en su primer álbum desde el atentado en su concierto de Manchester el año pasado. Un trabajo difícil, bellamente ejecutado.

 

FLORENCE + THE MACHINE

High as Hope

Virgin EMI

Sobria, más tranquila, más sabia y más reflexiva, Florence Welch ensayó sus dudas, temores, desastres y triunfos en su obra más hermosa hasta ahora.

 

IDLES

Joy as an Act of Resistance

Partisan

La mejor banda en vivo en Gran Bretaña —según todos los que los han visto— regresó con un álbum de gran resonancia de poder punk y rabia. La ternura y el ingenio nunca estuvieron lejos, ninguno.

 

BLOOD ORANGE

Negro Swan

Domino

Con invitados desde A$AP Rocky hasta la escritora Janet Mock, el actor musical Dev Hynes nos llevó en un viaje dramático de carrera, a través de un exuberante R&B.

 

THE 1975

A Brief Inquiry into Online Relationships

Dirty Hit/Polydor

El tercer álbum de la banda de Manchester —difícil de manejar, audaz, cruza el género, definitivo de la generación— sostuvo un espejo frente a la era digital.

 

JON HOPKINS

Singularity

Domino

Hopkins es el productor seguro de Coldplay para lo fresco y electrónico. Su último trabajo era una malla de ritmos pesados y enredaderas celestiales ambientales.

 

THOM YORKE

Suspiria OST

XL

El extraño remake de terror de Luca Guadagnino nos dio la primera banda sonora del hombre de Radiohead. Principalmente al borde, pero las baladas de piano Suspirium y Unmade son números clásicos de Yorke.

 

COURTNEY BARNETT

Tell Me How You Really Feel

Marathon

A pesar de contener una canción llamada Crippling Self-Dubt y una falta general de confianza en sí misma, el segundo álbum de la australiana fue una mezcla de humor, ferocidad y sabiduría ganada por las malas.

 

YOUNG FATHERS

Cocoa Sugar

Ninja Tune

El tercer álbum del trío escocés ganador del Mercury fue otra hazaña de originalidad emocionante.

 

TRACEY THORN

Record

Unmade Road

Político, personal, agudo: el disco de la ex-cantante de Everything but the Girl fue pop en su forma más perspicaz y conmovedora.

 

MØ

Forever Neverland

Chess Club/RCA Victor

Casi engullida por la fama, la danesa evaluó el daño y escribió un álbum de perfección de electro-pop sobre los peligros del estrellato.

 

JANELLE MONAE

Dirty Computer

Atlantic

A medida que las fiesteras canciones cargadas de funk y sin restricciones fluyen, la americana aborda todos los grandes temas: raza, política, feminismo, y sexo en albercas.

 

PAUL WELLER

True Meanings

Parlophone

Weller lució de edad tan mordazmente como sus trajes en su álbum más bello desde Wild Wood, profundizando en la gente y reflexionando sobre las lecciones aprendidas.

 

LOW

Double Negative

Sub Pop

La banda de Duluth que definió el slowcore minimalista combina sus hermosas melodías con la estática, las fallas y los golpes de la electrónica experimental.

 

KENDRICK LAMAR

Black Panther: The Album

Polydor

El rapero curó un álbum de estrellas que representó el poder negro y el heroísmo: SZA, Jorja Smith, James Blake, Yugen Blakrok y Weeknd están ahí.

 

 

THE CARTERS

Everything Is Love

Parkwood/Roc Nation

El último comentario de Beyoncé y Jay-Z respecto la infidelidad de este último tuvo un lanzamiento moderado— pero Apeshit y Nice fueron dos hits más que agregar a un ridículamente apilado canon familiar.

 

TIRZAH

Devotion

Domino

Tirzah se expandió del club con el dance-pop de sus primeros EPs para ofrecer un álbum debut magro y crudo sobre el tema de moda del amor a largo plazo.

 

MGMT

Little Dark Age

Columbia

El éxito que nadie esperaba: después de años de oscuridad intencional, el popular dúo de sintetizadores lanzó un álbum de canciones realmente agradables.

 

ROBYN

Honey

Konichiwa/Island

No es exactamente la salida radical que sus ocho años de ausencia nos hicieron esperar, la respuesta de la sueca fue, en cambio, absorbente y reconfortantemente familiar.

 

MARIANNE FAITHFULL

Negative Capability

BMG

La gran dama del pop gótico de cámara invitó a luminarias como Nick Cave a un álbum lleno de dolor, anhelo y pérdida.

 

KACEY MUSGRAVES

Golden Hour

UMO/Decca

Injustificadamente descarada y de campo, la cantante probó los límites del country-pop al efecto magnético.

 

LADY GAGA Y BRADLEY COOPER

A Star Is Born

Universal

“I’m off the deep end/Watch as I dive in!”  Así comienza el levantamiento en Shallow, la canción más atractiva de la película más atractiva de este año.

 

Traducción de The Times https://www.thetimes.co.uk/article/best-pop-albums-of-2018-records-v97r8wmzs?shareToken=4991e24554af0e605ff29da33df9d9dc

La cantante de Everything but the Girl regresa

Tiempo después de desintegrar Everything but the Girl, Tracey Thorn regresa como una madre atenta y política – con un fabuloso álbum pop, nos cuenta Dan Cairns en el Sunday Times.

La risa de Tracey Thorn es una cosa maravillosa. Comienza profundo en su garganta, un gorgoteo tenue que va creciendo hasta que explota en una gran carcajada de alegría. Es tan infeccioso que puedes encontrarte a ti mismo intentando buscar maneras para provocártelo, en lugar de, digamos, hacerle cualquier pregunta convincente. Muy similar a sus tuits, que están llenos de calidez, sabiduría y entusiasmo, la carcajada de 55 años prueba ser una guía atinada a la persona que la produce.

En su nuevo álbum, Record, Thorn balancea su innato sentido del humor con algunas intervenciones políticas quirúrgicas guiadas por láser  –sexuales, personales, generacionales– esa prueba tan instructiva como su risa. “Nueve petardos feministas”, es la descripción de Thorn del álbum.

Cuatro canciones después de su extensa y polémica pieza central, Sister, en la que entona  “No one ever loved someone they were afraid of”, ella está calentando para el inminente estatus de nido-vacío, cantando: “Where I’d like to be is on a dancefloor with some drinks inside of me/Someone whispering, ‘It’s quarter after three”.

¿Entonces, cuál es el mensaje principal de Record?

“Que la vida es ambas de estas cosas”, dice al Sunday Times. Letalmente seria y profundamente, entrañablemente absurda. “Siento recientemente que la ambivalencia es un estado del ser subestimado”, continúa. “No creo que reconozcamos lo suficiente que estar ambivalente es una respuesta increíblemente normal. Se espera que tengamos opiniones realmente polarizadas sobre casi cualquier cosa, y también sentimientos polarizados”.

Ha sido quemada por Twitter, como muchos de nosotros lo han sido, y ha aprendido a evitar el despotricamiento y la rabia, de la sección de clickbait de la comunidad en línea. Su esposo y antiguo miembro de la banda Everything but the Girl, Ben Watt, aporta una torcedura de ojos al respecto, admite ella. “Pero de todas maneras, seguido estoy sentada con mi laptop, entonces él está ahí de fondo, Me gusta platicar con las personas. Ben no se acerca ni un poco a tener mi apetito por ello, y sí lo remarca en algunas ocasiones. Y yo le respondo con “Pero a ti no te gusta hablarle a la gente, cariño, esa es la razón”. Una gran carcajada. “ Y a mi sí. Me gusta una buena charla”.

Ese disco contiene cantos que alguna vez fueron distantes y apasionados, desolados y eufóricos, y letras cuya economía mortal es compatible por su agudeza e ingenio, no vendrán como sorpresa para los fans de Thorn. Desde que emergió, como una estudiante de la Universidad de Hull, con las Marine Girls y después, EBTG, ha atraído audiencias con canciones que balancean lo personal y lo político, y por supuesto, con esa voz. Lo que ella no ha hecho antes es meterse plenamente en las profundidades de los comienzos del dance-pop de 1980.

“He trabajado con Ewan (Pearson) ya unas cuantas veces, pero las últimas cosas que hicimos eran más acústicas. Esta vez, dije “Trae todos tus sintetizadores, piensa en Pet Shop Boys, New Order, Sly y Robbie, Jam and Lewis, Tom Tom Club”.

Encaja perfectamente, te preguntas por qué le ha tomado tanto tiempo evitarlo. “Yo sé”, dijo. “He hecho música de baile antes, pero era más en la dirección del house, o de down-tempo, el lado Massive Attack. No es particularmente nuevo como un sonido, pero es nuevo para mí, la combinación de mi voz y estos sonidos. Y la música pop es un vehículo brillante para decir cosas realmente serias e importantes.”

Una razón por la que Thorn la dejó por tanto tiempo fue su decisión a finales de 1990 de poner EBTG en pausa. Ella estaba haciendo malabares con la gira, las grabaciones, sus bebés gemelas, y estaba, ella dice, buscando una escapatoria.

“Definitivamente usé a mis hijos como una excusa para parar. Hubo una extraña conversación en sitios de fans por un tiempo que iba algo así como ‘Pobre Tracey, está siendo mantenida como rehén en su casa’, o como ‘Ben la hace cuidar a los niños mientras que él está fuera como DJ’. Obviamente, nada podría estar más lejos de la realidad, Pero tienes que decirles algo a las personas. Yo sí reconocí que estaba llevando a la banda al fin, y eso era difícil para Ben. Jalar el tapete debajo de eso, e irse, ‘Ese tour que nos han ofrecido, apoyando a U2, no va a suceder’, es una cosa difícil de decirle a alguien.

Thorn primero escribió sobre ese periodo, y sobre los comienzos de EBTG, el gran éxito que vino con el remix de su single Missing y la enfermedad que casi le cuesta a Watt la vida, en la memoria Bedsit Disco Queen (2013). Dos años después vino Naked and the Albert Hall, su estudio de cantantes y cantos, y su paralizante pánico escénico; ella también escribe una columna para New Statesman. Esta es una vida que funciona para ella, dice, y en otros términos. Ella intentó la alternativa, el saltar por los aros de otras personas, y no tiene intenciones de hacerlo de nuevo.

“Tengo el ligero sentimiento de que nadie realmente puede poner presión en mi, porque no tienen ningún poder. Lo he hecho, he tenido la parte del éxito, la parte de estrella del pop, hasta cierto grado. He estado ahí. Eso fue suficiente para satisfacer mi ambición, que en primer lugar, nunca fue enorme. Ahora estoy demasiado contenta para ser maleable. Si la gente dijera ‘Si no haces esto, no obtendrás aquello’, mi pensamiento es, bueno, entonces no lo tendré”.

La desolación sobre el Brexit y Trump la inspiraron a escribir Record. Ahora se siente menos pesimista, con #MeToo y Time’s Up motivando una nueva generación, y una conversación real aparentemente finalmente tomando lugar. “He escuchado a muchas mujeres diciendo cosas que he escuchado a mujeres decir durante años. No se siente como que alguien esté diciendo algo particularmente nuevo, pero por alguna razón la gente ha decidido escuchar. Esa es la parte de ello que se siente como progreso”.

“Puedes sermonear a tus hijos todo lo que quieras, y tratar de inculcarles tus valores, pero cada vez que hablo con mi hijo, dice, de todos modos ya lo entendió, porque está afuera ahora, en la mesa. Y si lo están discutiendo a esa edad, están creciendo ya pensando sobre ello. Así es como el progreso sucede.”

Las gemelas de Thorn ahora tienen 20 y su hijo está a punto de cumplir 17. Ella canta, hermosamente, sobre el embarazo, anticonceptivos, maternidad, sobre vaciar el nido en Go y Babies, una canción siguiendo la otra: una decisión deliberada. “Estoy diciendo,’Definitivamente esto, pero de hecho también aquello”.

La elección de poner una carrera primero o de dedicarse a los hijos termina en lo mismo: empoderamiento.

Lo mismo va para sus hijos, ella dice, mientras que se mueven hacia la adultez, aunque admite tener sentimientos encontrados. “Recuerdo haber ido al terapeuta cuando eran menores y decir, ‘Se siente como si ya estuviera vaciando el nido, y ni siquiera se han ido. Aún así me siento como en duelo.’ Pero el hecho de que tengan confianza y quieran caminar por esa puerta y seguir con sus vidas, significa que funcionó, lo hiciste bien. Pero es horrible”.

Una gran risa. Gigante.

 

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