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Sonic Arsenal – Un tren llamado cassette

En algún momento se pensó que el cassette acabaría con la música, curiosamente (como ocurrió con el MP3) se convirtió en el formato del conocimiento, todos los que crecimos con la cultura del mixtape sabemos que significa armar una recopilación, con dedicatoria, estilo y economía de minutos, prácticamente éramos curadores de espacios sonoros.

En algún momento del 2013 Sony anunció que descontinuará el formato en el 2013 y aquí sigue, no solo vigente sino expuesto a través de grupos que ya adoptaron el formato y una sexta celebración de tiendas por celebrarse en el mes de octubre. No pude evitar recordar otro capítulo de ‘How Music Works’ de David Byrne, quien explica perfectamente la época dorada de la grabación casera, que no sólo abarca la obsesión al modo ‘High Fidelity’, también alcanza el diseño de arte punk, la distribución hormiga y un libro realizado por Thurston Moore basado en todos los cassettes que recibió mientras andaba de gira con Sonic Youth en la década de los 80.

Desde la perspectiva de Moore, “los mixtapes eran nuestros espejos musicales. La tristeza, furia o frustración que sentías en cierto momento se encapsulaba en la selección de canciones. Hacías mixtapes que correspondían a sentimientos que correspondían a estados emocionales, estaban disponibles para aparecer en el reproductor cuando se necesitaba reforzar o aliviar. El mixtape era tu amigo, tu psiquiatra y tu refugio…”

En ese mismo 2013 en el que Sony anunciaba la extinción del cassette, se celebró por primera vez el Día Internacional de las Tiendas de Cassettes, una versión modesta del Record Store Day que dio lugar a la creciente subcultura de las cintas con ediciones especiales de At The Drive-In, The Flaming Lips y Deerhunter, fue acompañado por el estreno del documental ‘Cassette’, realizado en crowdfunding por el director Zack Taylor y que contó con las siempre reveladoras declaraciones de Henry Rollins, Mike Watt e Ian McKaye, por supuesto no tiene nada que ver con los comentarios sobre el resurgimiento del formato gracias a la serie ’13 Reasons Why’ en el 2017 o el ‘Awesome Mixtape’ de Guardianes de la Galaxia.

 

Cuando Bing Crosby decidió impulsar la compañía Ampex, creada por Alexander M. Poniatoff con tecnología decomisada en las filas del ejercito nazi, en realidad sólo quería dejar de hacer un programa de radio diario y tener más tiempo para jugar golf, sin embargo la persona que le dio la idea ya tenía otras posibilidades en mente. Les Paul deseaba experimentar con la grabación multipistas, su interés era puramente creativo, por lo que no pudo imaginar que al lograr que un inversionista encontrara una solución para disfrutar más tiempo de ocio impulsaría la creación del cassette, las grabaciones caseras y la cultura del mixtape.

Aunque parecía irse y hasta se anunció que se descontinuaría el formato, la realidad es que muchos siguen trabajando en cinta, no solo editan sus materiales de esa forma para acercarse a una rareza en la era digital, tampoco se trata del sonido, es sobre un formato que de muchas formas se convirtió en el más cercano al consumidor. Todo el que haya sufrido el hambre de su reproductor entiende las razones, aunque tal vez sean más claras para quienes pasaron muchas horas seleccionando la lista de canciones adecuada para crear el mixtape perfecto.

Precisamente de eso trata el documental, la relación y las posibilidades que dio el formato a géneros como el punk, que dentro de su ética Do It Yourself descubrió que el carísimo estudio de grabación salía sobrando cuando tenías una grabadora portátil, pero también es sobre esa pasión por compartir música que después Nick Hornby volcó en su novela ‘High Fidelity’ y que David Byrne explica tan bien en su libro ‘How Music Works’.

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