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Ambulante 13 – ‘England is Mine’

Conocer más acerca de la vida cotidiana y la gestación de los ídolos musicales, no siempre resulta agradable para sus seguidores, la desmitificación de estos entes provistos de genialidad, responsables de declaraciones críticas y acertadas y de enormes valores discursivos aderezados con solventes carreras discográficas, puede contrarrestar el entusiasmo de sus seguidores, este es el caso del filme ‘England is Mine’ (2017),

Inspirada en Steven Patrick Morrissey al cierre de la década de los 70, donde es mostrado en la fragilidad de su personalidad, en la búsqueda de un mecanismo que le permita expresar todo aquello que tiene acumulado en su interior; sentimientos y opiniones del mundo circundante.

La opera prima del cineasta ingles Mark Gill ha tenido una aceptación poco favorable a medida que se va exhibiendo en el mundo, cinematográficamente es una pieza redonda, no sorprende ni técnica, ni estéticamente hablando, sin embargo, si transmite el malestar de un ser humano sumamente sensible, tímido y realmente acotado en el desencanto de su tiempo.

La música seleccionada para acompañar al joven Morrissey en la gestación de lo que con el tiempo lo convertiría en uno de los frontman más interesantes de la banda emblemática The Smiths, es otro de los puntos a celebrar de esta biopic estrenada el año pasado, el cual entre otros incluye a New York Dolls, Roxy Music, Martha Reeves & the Vandellas y George Formly.

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Sin duda, esta pieza fílmica es una de las más esperadas de este 13 Festival Ambulante y también para los seguidores del controvertido cantautor y vegano inglés, la cual no esta concebida para resaltar la importancia de lo que ha generado durante las últimas décadas Morrissey, sino para entender al ser común y corriente que era antes de convertirse en uno de los monstruos de la música inglesa que es considerado no solo por sus fans, sino por la historia de la música alternativa de los últimos 33 años.

La frase ‘England is Mine’ que es justamente la que inspira el nombre la pieza fílmica, fue tomada de la canción ‘Sill Ill’ del disco The Smiths de 1984.

I decree today that life is simply taking and not giving
England is mine, it owes me a living
But ask me why, and I’ll spit in your eye
Oh, ask me why, and I’ll spit in your eye
But we cannot cling to the old dreams anymore
No, we cannot cling to those dreams…

‘England is Mine’ se exhibirá en la carpa del Festival Vive Latino, en compañía de otros documentales como: ‘Existir sin vos. Una Noche con Charly García’, ‘Pussy Riot: Una Plegaria Punk’ y ‘Zoé: Panoramas’, entre otras.

NME ya no se publicará en papel cada semana

La revista NME, que todos conocemos como “enemy”, dejará de publicarse en papel después de 66 años de existir como una de las publicaciones semanales especializadas en música más respetadas del orbe. Se muda exclusivamente a internet.

El sitio NME.com continuará vivo, recuerda The Guardian, y de pronto llegará al mundo real en papel en ediciones especiales, tal como el diario estadounidense Politico cobra vida, cuando la ocasión lo amerita.

Hay que recordar que fue en 2015 cuando la revista dejó de venderse, o de cobrarse, pues se convirtió en un medio gratuito ante la caída en circulación, que se llegó a desplomar hasta 15 mil ejemplares semanales. Para los mercados europeos y de países desarrollados, como Estados Unidos, tirar 15 mil ejemplares en papel es como no existir o ser un medio de culto.

Al cambiar su modelo de negocio, regresó a tirar más de 300 mil revistas a la semana, previamente soportada la impresión por acuerdos comerciales.

“Nuestro movimiento a medio gratuito ayudó a levantar la marca y a tener su mejor audiencia en la historia en NME.com”, dijo a The Guardian Paul Cheal, el director administrativo del grupo en Reino Unido, parte del grupo Time Inc. “También enfrentamos el alza en los costos de producción y un mercado de publicidad en impresos muy rudo Es en el espacio digital donde nuestro esfuerzo e inversiones se enfocarán para asegurarle un futuro fuerte a esta famosa marca”.

Recuerda The Guardian que la primera edición tenía a los Goons, Big Bill Bronzy y Ted Heath. Entre los primeros seguidores de la revista están John Lennon, Malcolm McLaren y Marc Bolan, y entre los que participaron con textos están Bob Geldof y Chrissie Hynde.

Las ventas de la revista tocaron su máximo de 307 mil ejemplares en 1964, cuando cubría lo último de The Beatles y los Rolling Stones.

También vivió una época dorada en los 70, cuando la publicación y sus redactores se convirtieron en porristas del punk y el new wave, y surgían leyendas como Joy Division y los Smiths, recuerda el diario británico.

La revista, cuyas iniciales corresponden a New Musical Express, comenzó a vivir presión en los 90, cuando internet comenzó a transformar la industria musical y poco después, con la llegada de Spotify, no supieron hacia dónde dirigirse.

Time Inc. dijo que NME estará explorando nuevas oportunidades para brindar periodismo de primer nivel al mercado impreso.

 

 

Inside the Smiths

Los años ochenta del siglo pasado musicalmente hablando, están marcados por algunas historias singulares en los parámetros de lo alternativo y lo independiente, para no enlistar infinidad de géneros que invadían los oídos de aquellos jóvenes de esa década. Justamente desde esos dos amplios conceptos y albergada en una de las ciudades más proveedoras de maravillas musicales nace en Manchester en 1982 The Smiths.

A diez años de su aparición como el primer documental oficial de esta banda, la memoria nos obliga a citar ‘Inside the Smiths’ de Stephen Petricco y Mark Standley de 2007, el cual nos permite el escrutinio de una de las historias que dejaron un gran hueco en la música de finales de los años ochenta, el cual jamás fue recuperado.

Esta pieza le da voz a Andy Rourke (bajista) y Mike Joyce (beterista) miembros de esta banda inglesa que con tan solo cuatro álbumes (‘The Smiths’, ‘Meat is Murder’, ‘The Queen is Dead’ y ‘Strangeways, Here We Come’) logró impactar contundentemente los caminos de la música, es cierto que hay un antes y un después de The Smiths.

El testimonio de esta dupla rítmica, nos deja conocer detalles de la formación de la banda, el contexto histórico inglés de aquel momento, los detalles de su proceso creativo y la relación de ambos,Johnny Marr (guitarrista) y Morrissey, (vocalista y letrista), quienes tomaron el liderazgo de la banda y que al anuncio de la salida del guitarrista, el proyecto se desquebrajaría, para finalmente sucumbir y terminar con su breve historia.

Reforzando la información sobre aquel contexto musical en Inglaterra, es importante resaltar los comentarios de miembros de bandas como los Buzzcocks, The Fall, New Order, Suede y Kaiser Chiefs, quienes redondean el valor lírico y musical que The Smiths ha significado hasta aquel 2007, fecha en la que se estrenó este documental para televisión.

A una década del documento audiovisual ‘Inside The Smiths’, éste debe ser considerado como parte sustancial de nuestro escrutinio en la historia de esta emblemática banda, la cual frecuentemente es citada como referente para un número importante de músicos y bandas que desde los noventa o de reciente actividad se han incorporado a la historia de la música indie rock.

Sobre The Smiths se han realizado diversos documentos, el primero de ellos de la BBC: ‘Young Gun for go It’ y posteriormente ‘The Culture Show, not Like any other Love’, y algunos otros como ‘The Smiths (Rough Trade Documentary)’, ‘The Rise and the Fall The Smiths’ y ‘These Things Take Time. The Story of Smths’, los cuales  desde distintas perspectivas nos permiten leer nuevamente un mismo suceso, a estos le sumamos que el pasado agosto se estreno ‘London Is Mine’, la primer biopic acerca de la vida de Morrissey en los años antes de que formará junto con Marr, Joyce y Rourke a dicho referente musical, el cual esperamos ver pronto para poder comentarlo.

Aunque esta es una historia vieja, por distintas razones sigue acompañando a las jóvenes generaciones; el interés por mirar con lupa a este cuarteto que marcó no solo un lapso temporal sino también lo que ha ido sucediendo en nuestro presente continua siendo pretexto para eventos y discos tributo, textos, programas especiales de radio, documentales y sobre todo sigue conservando frescura en un momento donde la música fluye en tales cantidades, que sería muy probable que esta historia se perdiera, sin embargo se ha instaurado indeleble y fortalecida por su calidad ante el transcurrir de las décadas.

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Morrissey en sus propias palabras

Crítica y metáfora, la continúa combinación que a través de las letras de Morrissey descubrimos como el refugio más iluminado de la tristeza. Su autobiografía sigue ese mismo patrón, el de alguien que llora “por el lenguaje poético” y clama “encontrar a los que están sin miedo, los agentes libres”, pero al mismo tiempo busca afirmar un ego, el del vocalista que no quiere “vivir sin ser visto, camuflado dentro de la multitud”.

Como era de esperarse, su autobiografía no es del tipo de grandes revelaciones, es la afirmación de algunas sospechas sobre su vida personal, esa parte que permanece la mayoría del tiempo inaccesible y tergiversada por la prensa amarillista, pero de alguna forma visible por medio de sus canciones. A lo largo de las páginas percibimos esa enemistad, los valles y crestas, el aislamiento, pero sobre todo siempre está presente “un sentimiento de cambio y de escabullirse, pero nunca una sensación de seguridad o estabilidad. El mañana ya es un rompecabezas”.

 

 

El misterio permanece intacto, sin embargo Morrissey dibuja algunos patrones que más tarde se convirtieron en una constante en las letras de The Smiths y su carrera como solista. El ego y la enorme boca que hoy conocemos como una de sus grandes características (al mismo tiempo positivas y negativas), al inicio de la historia es una zona borrosa, en las primera páginas se percibe tan gris como el Manchester que describe durante su infancia, de ahí parten todas sus críticas más viscerales contra el sistema educativo (lleno de golpes, injusticias y otras formas de opresión creativa según sus recuerdos), la sangre irlandesa que corre por su corazón inglés y las continuas muestras de violencia contra los animales, que años después no solo se convirtieron en ‘Meat Is Murder’, también se volvieron el constante y silencioso abandono de cualquier mesa donde se sirva un animal asesinado, algo que en su momento provocó que le dijeran: “debe ser un infierno vivir contigo”, algunos concuerdan con la declaración de David Bowie, aunque por otras razones.

 

 

Las criticas a todo mundo a través de la guillotina verbal son tan grandes como la soledad y la sensación de no pertenecer, siendo rechazado por propios y extraños por ser “demasiado honesto”. Se percibe el aislamiento, se abre paso en cada recuerdo, se convierte en la atmósfera que explica de muchas formas todas las características que hoy no dudamos en atribuir a Morrissey.

Esperar grandes revelaciones es un error, es poco lo que muestra a nivel personal, brinda algunos detalles de algunas relaciones y ata cabos por la memoria para hacernos ver lo que no aparece en las notas de prensa ni entre líneas. Por esa razón su autobiografía no es una historia en capítulos, es un reventar en palabras, un continuo fluir de ideas de alguien que a pesar de aparecer continuamente en los medios, lo hace por las razones equivocadas, desde su perspectiva sus palabras han sido utilizadas para exhibirlo, más no para conocerlo.

Desafortunadamente pierde también la oportunidad de mostrarnos su genialidad, no aborda tanto como quisiéramos el proceso creativo, la amalgama de ideas que conforman cada álbum, que son detalladas como influencias en las portadas, en las imágenes detrás del escenario, el vestuario e incluso las canciones seleccionadas por él mismo para que el público las escuche antes de iniciar el concierto, son barridas debajo de cierto rencor.

Morrissey aprovecha ese espacio para explicar no solo su dolorosa relación con medios como NME y periodistas, cercena con sus críticas las cabezas de Tony Wilson (Factory Records, La Hacienda), el locutor John Peel y Geoff Travis, a quien exhibe incapaz de reconocer el talento de The Smiths pero muy hábil para construir con base en sus discos el éxito de su sello Rough Trade.

Incisivo, algo rencoroso y a veces divagando por sí mismo en tercera persona, la autobiografía de Morrissey encuentra sus mejores momentos cuando se trata de explicar contextos históricos, las fallas de la industria discográfica (que por supuesto incluye sellos, periodistas musicales, medios, productores y foros, nunca los fans) y dejarnos claro de donde parten sus ideas llenas de poesía e impresiones visuales.

El final es flojo, lleno de recuentos de conciertos, listas de popularidad y un montonal de números que parecen tener mucha importancia en la vida de Morrissey para validar el éxito no completamente reconocido, de alguna forma tanto número sirve para balancear los primeros 21 años que vivió siendo rechazado, los años de pobreza y las giras que vivió en el aislamiento de su propio grupo y enfrentar el pasado con su gran sorpresa al descubrirse adorado por el público (el mexicano en muchas ocasiones) y aceptar que cada vez que dice “¿para qué querría una reunión de The Smiths si tienes esto?”, lo hace con muchas razones de respaldo.

No solo es el éxito individual a pesar de la múltiples demandas que ha vivido, es recordar en largas páginas que existió un juicio por regalías, la manera en que sus compañeros le dieron la espalda y lo destrozaron en una corte para regocijo de la prensa, para buscarlo una vez más para lograr esos millones que prometía el festival de Coachella por una reunión. Como dice Moz, “sí, el tiempo puede curar. Pero también puede desfigurar. Y sobrevivir a The Smiths no es algo que debe ser intentado en dos ocasiones. Si la división de The Smiths fue diseñada para matarme, falló. Si el ataque judicial de The Smiths fue un segundo intento para matarme, también falló. Hay otro mundo, hay un mundo mejor, tiene que haberlo”.

Si, la autobiografía es sobre un ego, pero también es sobre la idea de integridad, esa molesta honestidad de Moz que tanta comezón nos da. Para él es algo tan simple y directo como todo lo que sale de su boca: “vincula la honestidad en el arte con la honestidad dentro de la persona que ha creado el arte”. En Morrissey una cosa lleva automáticamente a la otra.

Podría estar equivocado/ podría estar en lo correcto*

 

Un concierto que inspiró a una generación para hacer su propia música,
y podría decirse que cambió el mundo para siempre.
Tal era el poder del punk.

David Nolan

 

En nuestras vidas a todos se nos ha atravesado un Terry Mason, aunque haya sido el encuentro más fugaz e inesperado, así como el propio referido pasó como baterista en lo que después sería Joy Division, ¿y a qué viene a cuento todo esto, qué tiene en común la fugacidad, un exbaterista mundialmente desconocido y una gran banda con P.I.L.?

Pues bien, siempre hemos escuchado de alguien recomendaciones de tal o cual grupo, justo como hizo Terry Mason con Bernard Sumner y Peter Hook a quienes les habló de una banda en ciernes musicales y sociales, bueno, mejor dicho antisociales; ese grupo eran los Sex Pistols y tendrían un concierto el 4 de junio de 1976 en Manchester, en el Lesser Free Trade Hall.

Asistieron no más de cuarenta personas, entre las cuales se hallaban, además de la tercia ya mencionada, quienes pagaron cincuenta peniques a Malcom Mclaren (manager de The New York Dolls y de los propios Sex Pistols) quien estaba en la puerta, Mark E. Smith, Morrisey, Toni Wilson y Paul Morley1; según el escritor David Nolan2, afirma que estos dos últimos también fueron al concierto de los Sex Pistols pero seis semanas después.

Como sea, la influencia de los liderados por Johnny Rotten vaya que fue relevante, pues el solo de hecho de pensar que de los sonidos, o ruidos emitidos en aquel recital de despojos y chatarra musical, surgieron The Fall (Mark E. Smith), The Smiths (Morrissey), Joy Division y New Order (Hook y Sumner), Toni Wilson (fundador del sello discográfico Factory Records) y Paul Morley (influencia reconocida en cada periodista musical que haya surgido desde entonces en Inglaterra), se podría afirmar que ese concierto inscribió una génesis tumultuosa.

Como es por todos sabido el líder de los Sex Pistols fue Johnny Rotten, quien después de la disolución de la banda, dejaría de ser podrido, vil, corrompido y carcomido para solo seguir siendo un Johnny, sí, pero esta vez regresaría el apellido con el que nació, Lydon y con una nueva banda, Public Image Limited.

En la actualidad la conforman, además de Juanito, Bruce Smith en la batería, quien ha sido músico de sesión de Björk, The The y Terrence Trent D´Arby entre otros; su carrera la inició a finales de los 70 en la banda post-punk Pop Group, quienes para la revista Rolling Stone fueron “los británicos ruidosos que eran demasiado punk para los punk”; mientras que Nick Cave describió al grupo como “profano, maníaco, violento, paranoico y doloroso3”A cargo de la guitarra está Lu(natic) Edmonds quien comenzó con los The Damned, después con The Mekons y que incluso en 1985 participó en la grabación de algunos tracks del ‘This is the sea’ de los Waterboys. Scott Firth se encarga del bajo del mismo modo que lo ha hecho con Steve Winwood, Elvis Costello o Morcheeba; de modo que P.I.L., al amparo de un robusto e impetuoso legado en sus integrantes, deberá prorrumpir un concierto articulado en espíritu por la anarquía y riguroso en lo sonoro.

Public Image Ltd viene a la Ciudad de México, pero esta no será la primera vez de Public Image en México, el 7 de febrero de 19924, los liderados por Johnny Lydon estuvieron en el bar Iguanas Ranas, en Tijuana, el mismo donde tocaron a finales de los ochenta y principios de los noventa bandas como Sonic Youth, Nirvana, OMD, los Sugarcubes (con Björk), los Buzzcocks5, y un largo etcétera; P.I.L. visitó TJ para la realización del video del sencillo ‘Covered’, dirigido por Samuel Bayer, el mismo que realizara ‘Smells Like Teen Spirit’ entre muchos otros.

Los músicos que formaron parte de la banda que estelarizó el videoclip fueron el baterista Mike Joyce de The Smiths, John McGeoch ex Siouxie and the Banshees y el bajista Allan Dias quien tocó por algún momento con Bryan Ferry; el playlist de ese “concierto” únicamente incluyó ‘Covered’ que se repitió una y otra vez solo con la finalidad de completar el audiovisual.

Entre la audiencia ficticia se rumora que gritaban Fuck MTV!, pues ahí se encontraba Dave Kendall, VJ del canal de videos y anfitrión del programa 120 minutos6. ‘Covered’ formó parte de la producción ‘That was is not’, donde otro de los sencillos fue ‘Cruel’; después de esta obra tuvieron que pasar veinte años para escucharles un nuevo disco, el ‘This is PIL’.

Han pasado poco más de cuatro décadas del concierto de los Sex Pistols al que asistieron menos de cuarenta personas; casi 38 años han transcurrido del primero de P.I.L. que fue el 20 de diciembre de 19784, en Bruselas, Bélgica; en aquellos años el punk detonaba en las buenas conciencias, ensordecía no solo al establishment, hacía temblar al recato y al pudor; bramaba sin recelo al puritanismo dejándolo incrédulo de tanta barbarie; eso fue el punk, hoy ¿tiene sentido?

En entrevista para la revista Spin, Lydon responde, “lo es si lo aplicas a bandas como Green Day. No tiene ningún sentido en absoluto. Si realmente miras al punk y cómo se desarrolló, sí, Public Image es su mejor ejemplo… pero siendo lógicos con eso, no necesito a los Pistols para existir por más tiempo, y por lo tanto para mí, no lo tiene. Eso nunca jamás denigra las canciones porque son logros fantásticos”7.

De aquel concierto de 1976, organizado por Pete Shelley y Howard Devoto de los Buzzcocks, donde la banda telonera fueron Solstice, se dice que fue más influyente que Woodstock y Live Aid2; espero que el del 16 de agosto lo sea para alguno de ustedes y que a partir de lo que será una carnicería de sonidos acomodados en tubos de ensayo, experimenten una detonación en sus mentes; así que, si a partir de ese concierto se hicieron de una pareja con la que tendrán un tormentoso y pasional amor, si acaso tuvieran una explosión que los obligó a virar la orientación en sus vidas convirtiéndose en artistas brillantes y sin fortuna, si eventualmente, cuando regresen a sus trabajos finalmente increparon a su jefe como lo merece, vamos por buen camino, pero si en cambio, con mujer u hombre de la mano vestirán el mismo modelo de ropa, verán ‘Ghost’, expresarán lo dicho en el noticiero de la noche y regresarán a escuchar a Arjona, el punk, y nosotros mismos, habremos fallado.

Public Image Ltd. oficiará misa, y a nosotros, devotos y fieles feligreses, nos será procurada la homilía a través de los oídos para limpiarlos del pecado auditivo; alistémonos, desencadenemos nuestras mentes y sentimientos, dejémosles correr libres en el campo minado de nuestras vidas; vistamos de negro, piel y estoperoles, como si la misma Vivienne Westwood8 fuera nuestra modista y nos ataviara con ropa de la tienda Sex.

Claro que para asistir a un auténtico concierto de punk, los parroquianos no debiéremos ser esa clase media aspiracional, sino aquellos que viven el punk en su día a día, y no como nosotros, solo como una ingeniosa anécdota o acaso aquellos quienes a principios de los ochentas peinaban sus cabellos negros en forma de estrella y asistían escrupulosamente a los toquínes de Rebel´d Punk, Xenofobia, Herejía o del famoso Atóxxxico, me pregunto si asistirá alguno de ellos, lo sabré si es que veo un gran alboroto en la entrada y mire cómo es que penetran a la fuerza un puñado de punketos.

Pero si hablamos de punks de sepa, dudaría mucho de John Lydon perteneciera a ese grupo, pues al termino del toquín dejará El Plaza para aposentarse en un hotel de cinco estrellas con todos los lujos y todos los caprichos cumplidos, de modo que, tal vez ni él mismo merezca ya el trono podrido… Fuck the system!

Resulta absurdo que hoy en día, la única anarquía la vive la clase privilegiada, y no los oprimidos.

*Podría estar equivocado/podría estar en lo correcto, I could be wrong/I could be right, fragmento de la canción Rise, Album, 1986, Public Image Limited.

1Bernard Sumner, 2015, New Order, Joy Division y Yo, Editorial Sexto Piso. 

2David Nolan, 2006, The gig that changed the world, IMP. 

http://www.bbc.co.uk/manchester/content/articles/2006/05/11/110506_sex_pistols_gig_feature.shtml

3http://www.rollingstone.com/music/features/the-oral-history-of-the-pop-group-20141107

http://www.pilofficial.com/showsarchive.html

5http://www.setlist.fm/venue/iguanas-tijuana-mexico-63d4c233.html 

6http://www.slicingupeyeballs.com/2013/01/04/120-minutes-john-lydon-dave-kendall-tijuana/ (en el video se puede ver a Jhonny Lydon en el Mercado de Tijuana).

7
http://www.spin.com/2015/09/the-sex-pistols-public-image-ltd-john-lydon-interview/

8http://www.viviennewestwood.com/en-gb/history/430-kings-road

 

Del under al mainstream y la extinción

La música alternativa no inició con Nirvana y su ‘Smells Like Teen Spirit’, mucho antes de ‘Nevermind’ existió toda una cultura underground que era considerada alternativa para la música convencional. Mucho antes de convertirse en una sección en las tiendas de discos, que sólo indica que lo que no sepas definir puede acomodarse ahí, existieron una serie de grupos que eran lo opuesto a la corriente principal, básicamente podemos decir que han existido desde el nacimiento del rock.

 

Elvis Presley era la alternativa al pop meloso de los 50, los Rolling Stones eran la alternativa malosa a los Beatles, Bob Dylan era la respuesta aguerrida al folk tradicional y los Ramones fueron la oposición a las largas canciones del rock progresivo. Bajo esos simples términos, todo grupo ha pasado por una fase alternativa hasta que se los traga el mainstream. Aunque desde hace varios años el mismo término ya es una herramienta de la corriente principal, la palabra en algún momento tuvo una connotación que exigía respeto y marcaba una independencia ideológica, que muchos grupos pertenecientes a las grandes disqueras no podían presumir.

 

LA CULTURA IGNORADA

El término alternativo fue manoseado constantemente durante la década de los noventas, sin embargo la palabra fue acuñada desde los 70 y 80 para describir la tendencia post-punk que se iba extendiendo y que era asociada con otras formas de cultura que iban en contra de lo que dictaban los medios de comunicación o cualquier estilo de vida más popular. Simplemente, en esa época se empezó a utilizar el término para definir ese estilo que era ignorado por las grandes compañías y que se mantenía orgullosamente al margen de esa línea.

 

A la par de ese movimiento surgieron formas de expresión en los medios de comunicación, unas pocas publicaciones (la mayoría fanzines) y estaciones de radio (predominantemente colegiales o que trasmitían de forma ilegal, piratas para terminar pronto) dedicaban grandes espacios a la música alternativa, que en esos momentos todavía no alcanzaba gran popularidad, pero estaba a punto de convertirse en uno de los géneros más perseguidos por su naturaleza vanguardista.

 

El rock alternativo se volvió más popular a mediados de los 80’s, en gran parte gracias a la insistencia del locutor de la BBC John Peel, que tuvo uno de los pocos espacios alternativos antes de que existiera la palabra, y las estaciones de radio colegiales, la cuales trataron de alejarse del término alternativo y acuñaron la etiqueta college rock para albergar a todos esos grupos eran escuchados exclusivamente por adolescentes y universitarios. Dentro de esa línea los favoritos de la escena alternativa y las estaciones de radio estudiantiles eran R.E.M., Husker Dü, Pixies, XTC, New Order, The Smiths, U2 y Sonic Youth, que posteriormente superaron la no-existencia relacionada con lo alternativo y encontraron el éxito comercial o al menos el reconocimiento masivo.

 

Próxima semana: la deuda con el punk en este blog.

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