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The Psychedelic Furs – Plaza Condesa

El grupo regresó por segunda ocasión para demostrar porqué era una de las bandas más finas de los 80.

Corona Capital 2015: Echando a perder se aprende

 

2015 fue un año tristemente marcado por atentados, sobre todo en Francia en donde se llevaron a cabo 2 de los más notables ataques terroristas y no porque fuesen más importantes que otros, sino porque los atentados se llevaron a cabo en lugares públicos como fueron las oficinas de la revista crítica de Charlie Hebdo, donde murieron 12 personas, el segundo se suscitó en el Teatro Le Bataclán donde durante una presentación de la banda Eagles of Death Metal, un grupo armado tomo la vida de decenas de personas. Esta situación añade un grado más de alerta ante el conflicto contra el Estado Islámico.

 

En Estados Unidos se legaliza el matrimonio homosexual, cuando apenas hacía un año que California legalizaba el uso lúdico de la mariguana. Pero cuando todo era risas y diversión para este país, Donald Trump anuncia su precandidatura a la presidencia de su país. En ese momento, cuando aún había algo por hacer.

 

Mientras el mundo se caía cada vez un poquito más a pedacitos, el festival Corona Capital había tomado una decisión trascendental: trasladar el tradicional rocktubre a noviembre, en primera, para dar lugar a la Fórmula 1 en su recién remodelado Autódromo y en segunda, para tratar de remendar un poco lo sucedido el año pasado.

 

 

Y vaya que lo hicieron bien. El festival Corona Capital emergió de sus cenizas como un Fénix con uno de los mejores carteles que haya tenido. Nombrado por algunos como el Corona para rucos, el 21 de noviembre y sin una sola nube que amenazara la paz de los asistentes pudimos contemplar el atardecer con la música de fondo de The Psychedelic Furs, quienes nos hicieron regresar a los ochenta bailando. Terminaron, pero enseguida llegó la nostalgia hecha fiesta gracias a Richard Aschcroft quien se echó varias canciones de The Verve así, al hilo y sin titubear como fueron Sonnet, Space and Time y On Your Own.

 

Me tuve que perder a Beirut una vez más por ir a ver por primera vez a The Libertines, y no me arrepentí nada, favorita entre favoritas, disfruté como muchos cada centímetro de su reciente regreso. Un Pete Doherty bonito y gordito, acompañado hasta el final por Carl Barat, sensual y oportuno que no pierde pista de nada, siempre atento y preciso. En ese acertijo perfecto que combina mugre, cerveza, gritos, desamores, más gritos, y más cerveza, así van los Libertines, los últimos guerreros del rock honesto y sin gel entregándonos clásicos como ‘Can’t Stand me Now’ y ‘Music When the Light Go Out’.

 

Corriendo alcanzamos a ver a Muse con su cada vez más imponente despliegue de tecnología y escenarios majestuosos. Los últimos hijos sobrevivientes del rock para masas en estadios, entregadísimos como siempre sin guardarse una sola gota de energía para ellos mismos. No por nada son los consentidos de los escenarios mexicanos.

 

 

22 de noviembre del 2015, segundo día del festival Corona Capital con dedicatoria a los años 80, 90 y más. Llegué a ver a los Charlatanes UK desde el principio con el cabello güero de Tim Burguess bailoteando a la par del público a ritmo de Weirdo  y North Country Boy. Una embarrada de sándwich de Mew para llegar a ver completito a Spoon, otro favorito entre favoritos. Y es que escuchar en vivo ‘Do You’ y ‘I Summon You’ tiene que ser uno de los placeres más gratos de la vida, de esos que te ponen a llorar y a sonreír al mismo tiempo.

 

Los planetas se alinearon para ver de principio a fin a Primal Scream, por primera vez también, y no sé si es la magia de las primeras veces pero vaya maravilla ante mis ojos.  Primal es una piñata llena de exquisitos excesos. Primal es esa fiesta que no quieres que se acabe nunca, es un beso interminable, un baile extravagante que nadie entiende pero termina contagiándote. Primal es purita pasión. 2013, ‘Jailbird’, ‘Accelerator’, ‘Kill All Hippies’ fueron tan solo algunas de las canciones que tocaron ese día. No te mueras nunca, Bobby Gillespie, por fa.

 

Y aunque Fatboy Slim le quedaba perfecto a esa noche estrellada y fresca de noviembre, tuvimos que pisar y correr, tras escuchar ‘Star 69’ y bailar como locos un poco más, corrimos para ver por segunda ocasión a Pixies, quienes estrenaban a Paz Lenchantin como bajista y quien quedó perfecta, pero no es Kim. Un toque de madurez  y sobriedad destacó frente a su presentación en 2010 donde todo era euforia, locura y estridencia.

 

Así concluyó un año más de festival Corona Capital. Esta semana hace un año cuando nuestro mundo aún tenía a un David Bowie, a un Prince, a un Leonard Cohen y a un Juan Gabriel. Un mundo que aún no tenía a Donald Trump como presidente de Estados Unidos. Un mundo donde la ilusión de paz y tolerancia nos hacía pensar que aún teníamos esperanza.

 

Pero para concluir felizmente, cabe destacar que recientemente la revista online Cosequence od Sound, acaba de poner en el lugar número 8 de 10 al Corona Capital como uno de los mejores festivales de música en el mundo.

Corona Capital 2015. Primer día, segunda visión

Fotografías cortesía de OCESA

 

Una edición más del festival Corona Capital llego a su fin y con ello los recuerdos y ecos de lo acontecido comienzan a rondar nuestras mentes.

 

El reloj marcaba la 1:30 y arrancaban oficialmente las actividades con The New Regime, pero sin restarles valor e importancia el primer acto serio se presentaba en el escenario Corona Light y este corría a cargo de Wild Nothing. Jack Tatum y compañía nos deleitaron con su dreampop ensoñador combinando en su mayoría temas de ‘Gemini’ y ‘Nocturne’, además de un par de temas de su próxima producción.

 

El ambiente iniciaba un poco reservado por ser de los primeros actos del Festival, pero poco a poco iba levantando, sobre todo cuando comenzaron a sonar temas como ‘Only Heather’, ‘Nocturne’, ‘Shadow’, ‘Summer Holiday’  y ‘Paradise’ que fueron los temas más celebrados. Al final Wild Nothing cumplió y seguramente se hizo de muchos más seguidores quienes atraídos por la belleza y finura de sus temas quedaron con un buen sabor de oídos.

 

‘Alvvays’ eran los encargados de iniciar actividades en uno de los escenarios principales y lo hacíeron de buena manera, entregándose por completo a su pequeño pero ruidoso grupo de seguidores que corearon (y contagiaron) en todo momento los temas de su álbum debut, y haciéndonos olvidar por momentos el inclemente sol gracias a la frescura de su propuesta que gracias a la voz y encanto de Molly Rankin nos recordaba por momentos a Best Coast, Cults y más reciente a Wolf Alice. Los canadienses cumplían y cerraban con uno de sus temas estelares: ‘Archie, Merry Me’.

 

Para ese momento el número de asistentes se iba incrementando y los escenarios comenzaban a verse cada vez más llenos, tal es el caso del escenario Corona Light, que como segundo acto, presentaba una de las propuestas más interesantes de los últimos años: DIIV, a quienes un solo disco les ha bastado para estar en boca de crítica y público.

 

Tocando varios temas del fantástico ‘Oshin’ además de presentarnos temas de su nuevo álbum ‘Is the Is Are’, los lidereados por Zachary Cole Smith (miembro de Beach Fossils, quienes días antes se habían presentado en los actos gratuitos del Festival Capital) encendieron los ánimos con su ruidoso pero fino Shoegaze que con temas como ‘Doused’ y ‘How Long Have You Known?’ de inmediato se convirtió en uno de los mejores actos del Festival.

 

 

Las actividades continuaban con Humans, Benjamin Booker y Halsey y las grandes masas de público se hacía cada vez más evidente. El Escenario Corona presentaba en su tercer acto al dúo compuesto por  Caroline Polachek y Patrick Wimberly, acompañados por un par de músicos, quienes tocaron en su totalidad tracks de su nuevo álbum, dejándonos con ganas de escuchar mas temas de su fantástico y último disco ‘Something’. Aun así para los viejos fans no perdieron la oportunidad de regalarnos uno de sus temas clásicos y que a la postre resultaría de los más coreados, la genial ‘Bruises’. El synthpop armonioso y elegante de Chairlift se volvió perfecto para el atardecer que comenzaba a caer en la Ciudad de México.

 

Tocaba el turno de los legendarios The Psychedelic Furs quienes nos daban un recorrido por sus temas clásicos y demostraron que están más vigentes que nunca. La brecha generacional comenzaba a hacerse evidente en el público en uno de los actos nostálgicos del Festival. El post punk y new wave del grupo que lidera Richard Butler nos hizo viajar a través del tiempo con temas como ‘Love My Way’, ‘Heartbreak Beat’ y  ‘Heaven’.

 

El Corona Capital comenzaba a ponerse adulto y mientras propuestas como Goldroom y Kygo sonaban en el Escenario Doritos y Claro Musica Tent respectivamente, en el Escenario Capital se presentaba uno de los actos más interesantes del dia: Father John Misty, alterego de Josh Tillman antiguo miembro de los Fleet Foxes, quien traía bajo el brazo uno de los mejores discos del año, el ensoñador ‘I Love You, Honey Bear’, quien además nos deleito con temas de su primer disco el genial ‘Fear Fun’, demostrando el por qué es uno de los mejores actos Indie Folk que podemos encontrar hoy en día, perfecto para el anochecer sobre todo con temas como ‘I Love You, Honey Bear’ y ‘ Chateu Lobby #4’ entregándonos uno de los momentos más inspiradores del día.

 

Como en todo festival comenzaban las complicaciones por el empalme de horarios y se presentaban 3 actos bestiales: Richard Ashcroft, Run the Jewels y DFA 1979. El exlíder de The Verve llevaba la delantera por iniciar primero y no fue un error, pues a Richard Ashcroft solo le basto una guitarra y su presencia para cautivar a los miles de asistentes que crecieron con el Brit Pop como bandera y con The Verve como uno de los grupos pilares de ese movimiento o genero. Temas como ‘Sonnet, ‘Drugs Don´t Work’ y el himno generacional ‘Better Sweet Symphony’ hicieron llorar a más de uno, convirtiéndose así en uno de los actos más emotivos e inolvidables del Festival.

 

La distancia y el tiempo eran “enemigos” para tratar de alcanzar a otro de los actos imperdibles del Festival: DFA 1979, quienes estuvieron brutales con su dance punk ruidoso. El dúo canadiense compuesto por Jesse F. Keeler y Sebastian Grainger entregaron uno de los actos más bestiales y energéticos del día e hicieron que valiera la pena la espera por ver a los DFA 1979 en México.

 

Tocaba el turno de tomar otra decisión pero esta parecía un poco menos difícil, decidir entre Ryan Adams, Beirut o The Libertines, lo cual para muchos no representó mucho dolor de cabeza pues a pesar de que Ryan Adams y los liderados por Zach Condon eran propuestas atractivas, The Libertines eran el Festival Capital en sí, pues era su primera vez en México, y era algo con lo que miles de fanáticos soñában y que parecía imposible en algún punto del tiempo.

 

Es así como Doherty, Barat y compañía se apoderaban del Escenario Doritos y paralizaban por más de hora y media a los miles de asistentes que contemplábamos la respuesta británica de The Strokes, a los que influenciaron a los sobrevalorados Arctic Monkeys y The Vaccines. Post punk garage irreverente, una a una comenzaban a sonar sin piedad las rolas clásicas y legendarias: ‘Can´t Stand Me Now’, ‘Time for Heroes’, ‘Music When the Lights Go Out’, ‘What Katie Did’, ademas de temas de su más reciente producción provocaron la euforia y el éxtasis de todos los ahí presentes.

 

El Festival Capital lo volvía a hacer, cumplía una vez más como ya lo había hecho al traer a Pixies la primera vez, a The Strokes, Portishead, Beck, New Order, Queens of the Stone Age y demás bandas que al igual que The Libertines, nos dejaron una huella difícil de borrar. Después de ver a The Libertines, Muse y Porter Robinson no tenían nada que hacer ante el listón tan alto que los ingleses le habían puesto al Corona Capital.

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