hi

La inútil defensa del aeropuerto de Texcoco

Quienes han protestado airadamente por la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en Texcoco sin mirar la historia reciente del país y, sobre todo, el contexto político actual es tanto como dar palazos a ciegas. La gente que tiró al bote de la basura el proyecto más ambicioso del Gobierno de Enrique Peña Nieto puso por delante el enojo, la rabia, la frustración de siempre; cansados de mirar los negocios al amparo del poder en donde siempre ganan las mismas familias, bajo las mismas condiciones.

Los votos en la controvertida consulta ciudadana a favor de un nuevo aeropuerto, pero en la base militar de Santa Lucía, significó un “sí” a una promesa de campaña del ahora Presidente Electo, Andrés Manuel López Obrador.  Es un respaldo. Por eso pesó poco, casi nada, que no tengamos un proyecto para Santa Lucía.

Las coordenadas del voto en contra del NAIM en Texcoco también llevan a la información pública nunca atendida sobre casos de corrupción que se escondieron por debajo de la mesa. Cuando desde el periodismo se pusieron esos temas sobre la mesa, las cúpulas empresariales y las voces especializadas en inversiones nunca protestaron. Todos ellos miraron hacia otro lado. Muy pocos de ellos pidieron una explicación, al menos que alguien rindiera cuentas.

Ese silencio cómplice quizá fue una de las razones que garantizaba el triunfo de la opción por desarrollar un proyecto en Santa Lucía a pesar de que no exista un proyecto ejecutivo ni estudios de impacto ambiental y tampoco urbanísticos. Hablamos de la misma rabia que explotó el pasado 1 de julio cuando Andrés Manuel López Obrador ganó la elección presidencial con más de 30 millones de votos.

Y por eso mismo, si la cuestionada consulta se hubiera llevado a cabo como la Constitución manda después del 1 de enero, cuando López Obrador rinda protesta como Presidente de México, el resultado hubiera sido el mismo: Texcoco a la basura.

Desde el 25 de marzo del 2018 –nueve meses antes de la polémica consulta ciudadana- Aristegui Noticias difundió que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) construyó la barda perimetral del NAICM con un sobre costo del 89% y a través de dos empresas fantasma.

El reportero Sebastián Barragán mostró documentos en los cuales consta que el precio original de esa obra rondaba los 1,547 millones de pesos pero luego de cuatro convenios extras, el muro se encareció hasta llegar a los 2 mil 930 millones de pesos.

En su más reciente reporte, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) determinó que la Sedena no comprobó el gasto de 389 millones 670 mil pesos. Las dependencias responsables no han transparentado los contratos y facturas utilizados para materializar el proyecto, amparándose en resoluciones del INAI (Instituto Nacional de Acceso a la Información Pública).

El Gobierno de Peña Nieto y las cúpulas empresariales no protestaron por eso. Ellos, quienes encabezan ahora los reclamos contra la cancelación del aeropuerto de Texcoco han sido responsables de su propia derrota.

El resultado de la consulta fue avasallante: 748 mil 335 votos para Santa Lucía y 311 mil 335 para Texcoco. Indudablemente, este tema debió debatirse con mayor profundidad. Desde luego que primero debió contarse con un proyecto sustentable para la misma base militar de Santa Lucía. Pero eso no estaba en juego.

Estos problemas debimos enfrentarlos desde hace por lo menos 20 o 25 años.  Durante décadas, los gobiernos federales y las autoridades en la Ciudad de México nunca se atrevieron o quizá tampoco tuvieron la suficiente visión para pensar que era necesario trazar un nuevo aeropuerto.

La ciudad creció desordenada, sin controles reales, en donde el afán de concretar negocios inmobiliarios pasó por encima del medio ambiente y de las necesidades a futuro de los propios ciudadanos.

Ahora habrá que esperar. López Obrador ha dicho que en tres años podría concretar un sistema aeroportuario Ciudad de México-Toluca- Texcoco. Mientras tanto, seguiremos con los mismos problemas: retrasos en los vuelos y saturación en el actual aeropuerto.

Ojalá en el nuevo proyecto haya cuentas claras desde el principio. Es decir, que las licitaciones y los contratos se hagan públicos sin que haya necesidad de recurrir a solicitudes de acceso a la información. Ojalá que el Gobierno de López Obrador también haga un quiebre, que rompa con esa inercia que se tuvo en Texcoco: la opacidad.

 

Te interesa leer:

 

Judicializarán a Odebrecht antes del 1 de diciembre: PGR

AMLO HEREDARÁ PROBLEMAS POR LA CASA BLANCA DE PEÑA NIETO

Peña Nieto ahoga su propia versión sobre la Casa Blanca

Paulina Peña y Sofía Castro reciben a tatuador VIP en Los Pinos

Consulta indica que va Santa Lucía, y se frena el Nuevo Aeropuerto

Los resultados de la Consulta sobre el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) revelan que la mayoría de los participantes eligieron la opción de Santa Lucía, afirmó el presidente de la Fundación Rosenblueth, Enrique Calderón Alzati. Se frena Texcoco.

Al dar a conocer los resultados, Calderón Alzati, a cargo de la implementación de la consulta ciudadana, indicó que del millón 67 mil 859 personas que votaron, 310 mil 463 lo hicieron a favor de continuar la construcción en Texcoco y 747 mil por Santa Lucía.

Detalló que el 29 por ciento de los participantes se inclinó por Texcoco y 69.95 a favor de ampliar la base aérea de Santa Lucía.

Con casi el 70 por ciento de los votos, los ciudadanos decidieron este domingo en una consulta impulsada por el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, no seguir con la construcción del nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), una magna obra de 13 mil 300 millones de dólares.

Con el 98.18 por ciento de las mesas de votación computadas, alrededor de 1,07 millones de personas participaron en la consulta y solo el 29 por ciento se decantó por continuar con la construcción del aeropuerto en Texcoco, que lleva más de 30 por ciento de avance.

“Con estos datos podemos decir que el 29 por ciento son los que votaron por Texcoco y el 69,95 % los que votaron por (la terminal aérea) en Santa Lucía”, indicó Enrique Calderón, presidente de la Fundación Rosenblueth, organismo encargado del cómputo.

Calderón explicó que las regiones con mayor participación en esta consulta fueron el Estado de México, donde se ubica el nuevo aeropuerto, y en la Ciudad de México.

Jesús Ramírez, portavoz de la Presidencia en el futuro gobierno de López Obrador, aseveró que se “garantizarán los derechos y los contratos de la obra actual”, por lo que no se afectará “ningún interés económico” y habrá certidumbre.

El plebiscito, en la que habría participado alrededor del 1 por ciento de la población mexicana, ha sido muy criticado al no haber observadores independientes ni certeza en cuanto al recuento de los votos.

Además, en la primera jornada, medios de comunicación demostraron que era posible votar varias veces, un error que los organizadores atribuyeron a fallas en el sistema digital de registro de voto.

El peso mexicano se depreciaba en negociaciones internacionales después de conocerse el domingo el resultado de una consulta popular que respaldó una propuesta del futuro presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, de reacondicionar el actual aeropuerto de la capital en vez de continuar con la construcción de uno nuevo.

En operaciones en el exterior, donde se realizan la mayoría de las transacciones de la moneda, el peso cotizaba en 19.5931 por dólar, con un retroceso del 1.24 por ciento frente a las 19.3540 unidades del precio de referencia de Reuters del viernes.

 

(Con información de Reuters, EFE y Notimex)

 

 

Tal vez te interesa leer:

EL PLAN MAESTRO DE AMLO

Participan 184 mil en el primer día de consulta ciudadana

Los clonadores de perros muertos

-->