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Hellions – ‘Opera Oblivia’

En la globalidad del rock es muy normal que en su mayoría sus mejores exponentes por cuestiones culturales sean de nacionalidad anglosajona o norteamericana. También sabemos que  existen regiones que nos han dado una gran cantidad de exponentes de acuerdo a un género en particular, por ejemplo, el death metal escandinavo, el hip-hop francés, la electrónica alemana o el hardcore neoyorquino. Son solo algunos ejemplos de que la música a través del tiempo se ha expandido y aunque las raíces de bastantes estilos sean generalmente del Reino Unido o Estados Unidos, hay sitios en donde se hace música de muy buena calidad.

 

Tal es el caso de Australia, que si bien  sabemos que su población es de tradiciones y lazos ingleses, sabemos la importancia de AC/DC, INXS, Bee Gees y Nick Cave. O cosas más recientes como Jet, The Living End, Wolfmother y los mismos Tame Impala; en general, de este país siempre surgen muy buenos exponentes de rock, aunque no predomine un solo estilo en específico.

 

Hellions son una joven banda de Sidney que se ha colado en el gusto de la población australiana y  un muy grato ejemplo de la clase de rock que se hace en esas tierras. Con sus dos primeras producciones lograron que los fanáticos del hardcore melódico les pusieran atención, y ahora con ‘Opera Oblivia’, su nuevo álbum, están acaparando los reflectores del público local, tanto que debutaron en el puesto número 4 de los charts australianos.

 

Con un punk melódico inicial, después de la desaparición de The Bride, su primera banda, han evolucionando su sonido, para este tercer disco experimentaron con bases más teatrales, letras con coros masivos, melodías que van de la rapidez a la suavidad y la inclusión de instrumentos como piano o cuerdas. De ahí precisamente surgió el título del álbum.

 

En verdad un muy buen material, que no podemos presumir de total originalidad en cuanto a estilo, pero si de algo que trata de identificarse y darle un pequeño giro al nivel de proyectos hardcore, post punk o metalcore. Para aficionados de ondas como Touche Amore o La Dispute, Hellions les va a convencer y será una muy buena sorpresa.

 

 

#MN101: Jagwar Ma – ‘OB1’

Referente de la nueva psicodélia en el más puro estilo del rock australiano, Jagwar Ma se prepara para lanzar ‘Every Now & Then’, su primer disco en tres años.

Nos adelantan el sencillo ‘OB1’, en el que colabora Stella Mozgawa de Warpaint en la batería y se olvidan de cualquier metáfora, es una cuestión completamente existencialista: “¿Qué necesitas de mi? ¿Qué debería esperar? ¿Qué ves en mi? ¿Qué veo en ti?”.

En lo que Jagwar Ma obtiene sus respuestas, compartimos el vídeo promocional de la canción, recopila parte de la gira que el grupo realizó a principios de este año con Tame Impala. Tenemos ‘OB1’ dentro de la programación de Rock 101 en la Música Nueva, recuerda que puedes escuchar los estrenos de la semana cada viernes de 2 a 4 pm con Jorge Concha o rastréalos con el hashtag #MN101.

En 101 palabras

Hace algunos años dos legendarios diseñadores de fundas de discos, Peter Saville (Factory Records) y Sir Peter Blake (The Beatles, entre otros), pronunciaron que el arte del álbum había muerto, cuando el mp3 mostró una increíble portabilidad pero con la carencia de los elementos que nos hacían soñar escuchando música, comprendimos totalmente su declaración. La forma en que la música articulaba imágenes de forma tan íntima se había reducido dramáticamente, en menos de 15 años pasamos del gran formato de 31 centímetros por lado a un lienzo del tamaño de una servilleta a una imagen mínima del tamaño de un timbre postal, pero ahí vamos de regreso y con diversos giros.

Ahora que nos encontramos entre la convergencia del LP y el mp3, la identidad de cualquier banda y su lazo sentimental y profesional nos hace buscar la definición del arte pop. Mientras la nostalgia del vinilo atrapa a algunos, otros buscan desarrollar un arte que sea relevante en el mundo digital, Arcade Fire y el equipo de diseño de AATOAA sabían colocaron todo en un sólo JPG, The Suburbs era una combinación de todas las eras para lograr una conexión certera entre banda-música-audiencia, querían encontrar la forma de acercarnos a la experiencia de hace más de 20 años, lograr algo similar pero con las limitaciones actuales del formato.

Anclados en la era del CD que algunos ya no usan tanto, los experimentos con arte sincronizado de Arcade Fire, muchos estudios de diseño han decidido crear grandes objetos de colección, que obligan a los seguidores de un grupo a comprar algo más que un disco. Si las ediciones normales ofrecen una gran portada y música excelente, la edición limitada es la que presenta el mayor atractivo (y el reto de busar el mejor lugar para colocarla en la casa). Y ahí es donde entra totem, el objeto que solía servir como emblema de una familia o un clan o un símbolo reverenciado, y Matthew Dear, que para su tercera producción discográfica quería algo excepcional, que retara y recompensara a la misma música. Buscaba algo más que una edición limitada, quería ofrecer una propuesta para reconsiderar nuestra relación con la música en la era digital.

El objeto nombrado The MDBC Totem fue creado por el sello Ghostly International y los diseñadores de producto Constantin y Laurene Boym de Boym Partners, quienes se especializan en objetos pequeños pero con una gran resonancia cultural. Es tanto una escultura como una representación visual de los temas explorados en el disco Black City de Matthew Dear, pero también es un vehículo de la misma música.

Matthew Dear – MDBC Totem from Ghostly International on Vimeo.

 

Después de pensar el arte que se encoje, el que se anima, el que crece y el que desaparece, nos encontramos con el diseñador Robert Beatty, que creó la portada de “Currents” de Tame Impala, un claro regreso a los grandes años del vinilo en aerógrafo y la estética de ojo casi mágico que corresponde claramente al sonido de sintetizadores, capas de detalles y el ritmo setentero creado por Kevin Parker.

Kevin Parker tenía un claro concepto en mente, pero fue una libre interpretación de esas ideas por parte del diseñador, un vórtex que fluye turbulentamente en una especie de líquido psicodélico, pero sin verse retro, eso se debe a que no fue realizado con los elementos de la vieja época, fue creado con Adobe Illustrator y Photoshop, pero inspirado por las creaciones del italiano Franco Grignani para los libros de ciencia ficción de Penguin en los 70 y los collages fotográficos de la época. Es un claro ejemplo de como una imagen puede reflejar el proceso creativo de un material.

Escucha a Karina Cabrera en Sonic Arsenal los martes, miércoles y jueves de 14:00 a 18:00 horas.

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