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Sonic Arsenal – The Creatures – El sonido frenético de la afirmación

The Creatures es primigenio: se encuentra en nuestras entrañas, en nuestros instintos más profundos emergiendo Budgie

Hoy que tenemos día de brujas en #SonicArsenal, planeaba contarles la historia de ‘Peepshow’ a través del libro que recientemente se sumo a la serie 33 1/3, sin embargo revisando historias me di cuenta que justo hace 15 años esperábamos a un grupo, nos llenamos de promesas y tan solo nos quedamos con un último disco de The Creatures, eso cambió el contenido de este blog semanal.

Como punto de partida tenemos a Susan, que presenció muchos de los conciertos de Sex Pistols, hasta convertirse en uno de los personajes del círculo cercano al grupo. Se sumergió en el espíritu DIY y pronto creó su propia banda, que en sus primeras tocadas contó con el apoyo de Sid Vicious. Montones de grupos siguieron el mismo camino, pero sólo Siouxie Sioux supo mantener a los Banshees en alto, al igual que su sonido distintivo.

Cerca de 20 años fue lider del grupo, en el transcurso inventó parte del dark wave, inspiró a muchos con su vestimenta negra, cabello tieso alborotado y agregó el maquillaje pálido. En los setentas, Siouxsie refrescó la agresividad punk con glamour y feminidad, cualidades ausentes en la escena.

Siouxie Sioux & The Banshees sin duda marcó a muchas criaturas de la noche, sin embargo sus mayores ambiciones no se quedan ahí. The Creatures es su proyecto más elevado que se puede comparar con un sólido experimento producto de una alineación accidental. Los Banshees estaban en el estudio trabajando en ‘Ju-Ju’, John y Steve fueron por una taza de té, cuando regresaron el baterista Budgie y la vocalista Sioux habían tenido una revelación, que posteriormente se convertiría en un EP y un largo matrimonio.

1981: AÑO CERO
“Budgie y yo sólo empezamos a hacer ésta cosa alrededor de las letras. Funcionó y lo grabamos en el EP ‘The Wild Things’, es de la misma época que ‘Ju-Ju’”. Debido a la creciente fama de Siouxie & The Banshees, The Creatures se quedó como proyecto alterno, al que recurrían cada vez que se aburrían un poco o cada vez que los Banshees llegaban a un callejón sin salida. En esos días, hacer discos de The Creatures era parte de su vida diaria, sobre todo con la primera separación de los Banshees en 1995.

A pesar de que en el 2002 el grupo realizó la gira ‘Seven Year Itch’, ya no existen posibilidades de una reunión de los Banshees, simplemente porque Siouxsie y Budgie decidieron concentrarse en The Creatures, con ánimos de convertir al proyecto en su fuerza creativa primaria, pero ahí nos deben otra, no se vio coronada la idea con una serie de discos con mayor continuidad.

HAI! fue el primer esfuerzo, que rompía la tradición de lanzar un nuevo álbum cada cuatro años, surgió exactamente 24 horas después de que la gira con los Banshees concluyera en Japón, marcó el fin de una era y el inicio de una serie de sesiones experimentales en Tokio al lado de Leonard Eto. El baterista aceptó unirse a The Creatures sólo un día, pero el resultado de esas sesiones improvisadas simplemente fue genial. Esa presión en la grabación imprimió en el álbum atmósferas densas, ritmos frenéticos y una gran cantidad de voces viscerales. El resultado final se aproxima a muchas cosas que hicieron los Banshees, sin embargo éste proyecto tiene grandes características como para separarse de las comparaciones.

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BANSHEE VS. CREATURE
“Supuse que se harían algunas comparaciones”, dijo en algún momento Siouxie. “La diferencia con The Creatures es que siempre está regido por la batería y la voz. No es todo sobre chirridos en las guitarras y sonidos de un gran macho. Es mucho más sutil en ese sentido”. Esa sutileza se desborda en HAI!, en parte porque el grupo intenta despegarse de todo lo que había realizado antes. Para Budgie todo se reducía a: “el espíritu de Japón tocó nuestras almas y un nuevo capítulo en la historia de The Creatures’ comenzó”.

HAI! fue el último momento del grupo, un álbum mucho más denso que sus tres antecesores de larga duración, construido sobre capas y capas de xylofonos, campanas y tuberías de acero, maniobrados ingeniosamente por Budgie y Leonard Eto, mientras que Sioux susurraba y canturreaba como una sirena creada en la década de los 40. El material fue tan misterioso y sensual como la imagen de la portada, destilando un sublime minimalismo: simpleza cargada de atmósfera.

 

 

Cada track fue hecho para disfrutarse con audífonos, listo para dejarte caer un atracón auditivo. Inmediatamente podías sentir la influencia del director Akira Kurosawa, combinándose con tendencias occidentales. Desde ‘Say Yes!’ hasta ‘Around the World’ y ‘Seven Tears’, te sientes atrapado en esas historias llenas honor y costumbres, con una imaginería que a veces resulta difícil de comprender para aquellos que no pueden darse una pausa de contemplación.

Antes de quedarnos colgados con esa sensación de lo que prometía más hace 15 años y nunca llegó, recomiendo el clásico del cine B, ‘Godzilla!’ y la seductora cadencia de ‘Imagoro’. Unos minutos después hay un nuevo cambio y aparece el tópico más relacionado con Sioux, sexo traducido en ‘Tourniquet’, ligado inmediatamente con el fatalismo de ‘Further Nearer’ y la desolación de ‘City Island’.

 

 

En medio de esa sentimiento de claustrofobia surge ‘Tantara!’, que extrañamente cierra el disco de forma positiva, recalcando el título del disco, HAI!, que puede traducirse del japonés simplemente como “SI”. La palabra revela mucho de la situación de The Creatures: “No más tal vez, no más un podría ser, ¡di si!”.

 

Sonic Arsenal – Souxsie And The Banshees, el origen de todos

Considerado como uno de esos grupos que formaron a varias generaciones, Siouxsie and the Banshees en realidad hizo de todo: desde punk (en los 70) hasta lo dark y new wave, aunque en ‘Peepshow’ mostraron que eran capaces de ir más allá de las etiquetas, por esa razón lo que no era una banda del 76 al 77 se dejó convencer y se consolidó como proyecto en 1978.

La realidad es que la forma en que clasifica a esta banda depende de la era, la canción o el álbum del que hables, tan diverso es su sonido y estilo. Lo único que se mantiene inamovible es Susan Janet Dallion, portadora de la imagen punk, sado, gótica futurista que convirtió al grupo en el foco de atención de todos los conciertos punk de Inglaterra. Después de 20 años de trayectoria, que incluyó una larga rotación de integrantes y una repentina separación a mediados de los 90, Siouxsie and The Banshees es el recuerdo de un grupo sólido que cuenta con un reconocimiento que se mueve en varios niveles.

Con un inicio totalmente improvisado, ni siquiera existía la perspectiva de crear un grupo… lo único que les importaba era seguir a los Sex Pistols como verdaderos fans. Sin embargo ahí no inicia su historia, todo comenzó en Londres cuando Susan se unió al Contingente Bromley, al mismo tiempo trabajaba de mesera y seguía las reglas que marcaba la sociedad. Cuando se unió al grupo, su visión del mundo cambió, sobre todo porque ya había superado el abuso infantil y el sueño de su madre de verla convertida en una gran secretaria. Ya había abandonado todo y solo le interesaba rodearse de gente que marcara una dirección diferente a la aprendida en su casa y en la escuela.

 

La primera pista de que algo iba a suceder pronto fue el encuentro de Susan con Steven Severin. Ninguno de los dos recuerda si se conocieron en un concierto de Sex Pistols o uno de Roxy Music, la cuestión es que hablaron de T.Rex, David Bowie, The Stooges y New York Dolls. Poco tiempo después descubrieron que tenían en común algo más que un buen gusto musical, cuando empezaron a sobresalir en el Contingente Bromley y entraron al círculo más cercano a los Pistols. Su trayectoria como fans los llevó hasta Francia en el momento en que el movimiento punk finalmente ya había estallado, forzando el nacimiento de una nueva banda: Suzie and the Banshees.

El grupo estaba integrado solamente por Susan y Steve. Ensayaban en una camioneta apestosa mientras seguían a sus ídolos por Francia, cuando regresaron a Londres tenían un número armado y ya tenían idea clara de lo que querían transmitir. Su primera oportunidad llegó de la mano de los Pistols y un festival de punk organizado por Malcolm McLaren en el 100 Club.

El 20 de septiembre de 1976 el dueto tuvo que convertirse en un grupo para esa presentación, necesitaban gente con experiencia o que al menos tocaran algo (porque Susan y Steve no se habían acercado tanto a un instrumento). En esa búsqueda encontraron al guitarrista Marco Pirroni y a un baterista que no sabía mucho pero era del círculo cercano, su nombre era John Beverley, poco tiempo después se trasformó en Sid Vicious.

 

El objetivo de esa primera presentación era hacer un ruido infernal, así que Susan pidió a los ingenieros de sonido que le dieran tres micrófonos unidos con cinta adhesiva. Su set fue una mezcla caótica e improvisada de ‘The Lord’s Prayer’, ‘Knockin’ On Heaven’s Door’, ‘Smoke On The Water’ y ‘Twist And Shout’ unidas en una sola canción de 20 minutos, faltando enormemente a los preceptos punk que indicaban que todos los cortes debían durar menos de 3 minutos.

Ese primer encuentro con el público causó gran controversia y se convirtió en el sello del grupo a lo largo de los años, al igual que la imagen de Siouxsie Sioux (no tardó en comerse a Susan y escupirla muy lejos), que se mostraba fetichista, sadomasoquista, oscura y llena de símbolos que todavía causaban cierto temor, como fue la esvástica que llevó en su brazo durante mucho tiempo. Su música seguía la línea del punk, sin embargo el gusto por la literatura los llevó más lejos de esos gritos injustificados.

 

Siouxsie and the Banshees en el proceso perdió muchos integrantes, hasta Robert Smith hizo sus pininos en los inicios del grupo, pero hasta 1996 la base seguían siendo Siouxsie y Steve, con el agregado de Budgie por ahí de principios de los 80. Después de su separación, provocada por la ambiciosa reunión de los Sex Pistols, el grupo regresó para ver el renacimiento del punk y el new wave, sin embargo su interés ya se encontraba en otros proyectos.

La música y las letras también mostraron esa evolución al pasar por covers de los Beatles y Bob Dylan, hasta alcanzar un sello propio cuando Susan le brindó al grupo sus experiencias con un padre borracho, una madre indiferente, las lecturas de Kipling, la escuela de arte donde estudiaba su hermana y el abuso sexual que sufrió en la niñez. Todos esos elementos se mezclaron y liberaron canciones de gran profundidad como ‘The Staircase (Mistery)’, ‘Happy House’, ‘Dazzle’, ‘Candyman’ y ‘The Last Beat Of My Heart’. Cada uno de esos cortes pertenecen a épocas diferentes, que viéndolas a la distancia son verdaderas muestras de la capacidad de Siouxsie and the Banshees. Por esas razones no les podemos colgar solamente la etiqueta de darkwave, el grupo simplemente no se puede definir por su música y sonido, tal vez por su trascendencia.

Lou Reed, Björk, Fugazi y Siouxsie and the Banshees en la serie 33 1/3

 

A la vanguardia antes de que los vinilos fueran tan mencionados, el formato de 33 1/3 se convirtió en una referencia de lectura obligada para los que entienden la música a través de sus ojos. A los más de 50 libros pronto se sumarán el análisis de discos de Lou Reed, Björk, ODB, Fugazi, Bob Mould, la serie ‘Twin Peaks’ (que por supuesto también tiene la esencia de la música en cada cuadro), Jawbreaker, Modern Lovers, Young Marble Giants, Siouxsie and the Banshees y Pharcyde.

 

Como en otras ediciones de la serie, la idea sigue siendo la misma, cada libro de la colección estudia y contextualiza un disco concreto, muy parecido a nuestro Sonorock 9, pero en un pequeño formato que no recorre toda una discografía, se limita a algo más pequeño que un bolsillo y sin superar nunca las 200 páginas, la colección no quiere ser una serie de biografías extensas, sino una llave para entender mejor los discos.

 

 

La nueva serie de 33 1/3 tendrá 16 nuevos títulos, checa la lista:

 

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