hi

Soda Stereo: ‘Comfort y música para volar’

Por: Carlos González

1996: Héroes del Silencio dio luz a ‘Parasiempre’ y Café Tacvba reversionó a Botellita de Jeréz, Leo Dan y Juan Luis Guerra en su ‘Avalancha de éxitos’. Fue un año en el que la lengua española logró fluir con los sentimientos musicales, la mejor cara del “rock en tu idioma”. Sin embargo, 1996 también representa el apogeo del MTV Unplugged dado que fue el año preciso en el que se rompieron paradigmas musicales, específicamente con las presentaciones de Alice in Chains, Oasis y Kiss. Aterrizar canciones cuyos efectos no pertenecían de ninguna forma a la esencia acústica cimbró un “nuevo género”, aquel que bandas como Nirvana y Pearl Jam solo habían alcanzado.

En sentido contrario y de forma camaleónica, Soda Stereo nos entregó (a mi juicio) la mejor versión de sí mismos en muchos sentidos, pronunciando un sonido que no le pertenece a sus demás trabajos discográficos ni mucho menos al discurso “unplugged”. Un disco sin comparaciones, único y que alcanza muchas interpretaciones. ‘Comfort y música para volar’, de alguna forma un contraste con las otras reversiones que encontramos en el 2017 a través de ‘Sép7imo Día’.

Me es imposible no hablar de este disco sin partir de su título pues en él radica su mejor resumen y verdad absoluta. Y es que Gustavo Cerati pareciera haber hallado la compañía de sus poemas y solosen esta especie de viaje sonoro que hasta en ese entonces no había logrado distinguir. Acelerar y pausar, cantar y escuchar, extender y jamás acortar.

En esos adjetivos sobresalta la festiva ‘Cuando pase el temblor’ y el elegante puente con ‘zoom’ ante ‘Té para tres’, por ejemplo. El viaje mismo del ser humano, unas veces cálido y otras frío. La cálida “un misil en mi placard” que siempre lleva la viva imagen de un joven que no le convence el estar lejos de su copiloto. El frío de ‘Pasos’, que es quizá una de las canciones más transformadas, sugiere una noche de campo lleno de amigos y personas que se llenan de amor. Gustavo era un ser que no se cansó de cantarle al amor.

A lo largo del resto de las canciones que fueron tocadas esa noche uno puede comprender por qué la banda optó por el performancey no en sentido estricto por la intimidad acústica. Claro ejemplo es la forma en como Cerati toca la guitarra en un juego emotivo con sus pedales y sin menospreciar la humildad en el escenario, como un acto sexual que privilegia y respeta el cuerpo del otro, sabedor del deseo y enfado que uno quiere saciar.

Y es que al escuchar la excitable ‘En la ciudad de la furia’ es imposible resistirse a la parafilia de las emociones y pensamientos. La seductora voz de Andrea Echeverri y la historia de una ciudad repleta de oscuridad y rincones secretos en donde dos cuerpos se hallan escondidos sólo sugieren una cosa: amantes refugiados en la noche esperando despertar lado a lado. Palpitaciones y ritmos acelerados que justifican la adrenalina en forma de convulsión fueron evidentes en ‘Sonoman’ y ‘Disco eterno’; su vacuna, sin duda ‘Planeador’.

Interpretaciones como las anteriores son resultado de lo que muchas veces las canciones en sus versiones originales no despiertan, siempre con la sentencia de conservar el estilo. Aunado a ello la siempre réplica de que el setlist de canciones pudo incluir más u otras opciones, llevándonos como consecuencia la edición de dos formatos: 1996 y 2007; la primera de ellas con canciones que no tuvieron forma en ‘Sueño stereo’, tales como ‘Coral’ y ‘Superstar’.

Finalmente, hablando de su última producción discográfica ‘Sueño stereo’, me es nostálgico pensar que este fue el disco que más disfrutaron realizar, pues del mismo se desprende la mitad de canciones para elviaje que ya habían anticipado, si prestamos atención a un gran detalle: las últimas cuatro canciones, ‘Crema de estrellas’, ‘Planta’, ‘X-Playó’ y ‘Moiré’ están unidas musicalmente como un sólo tema, sin pausas. Era el despegar de la banda a un nuevo concepto y otra forma de expresarse, era la antesala de una transición.

Soda stereo fue siempre una banda amante de la metáfora y la seducción a lo que muchos no se lograron conectar de forma plural, es decir, en cada uno de sus discos habitan historias, colores y emociones, tal y como las estaciones del año. Para hablar de Soda se necesita hablar de un disco particular, un año, una canción, un verso. Su forma etérea fue consagrada en su unplugged y quizá eso explique porqué fue su último trabajo antes de que Cerati decidiera ser solista. El viaje estaba destinado a que muchos artistas fueran influidos por esa libertad musical sin apego a un solo género y de la poesía que escenificaron esa noche en Post Edge. Latinoamérica y el “rock en español” nunca fue el mismo.

El volar es una de las concepciones más bellas y sinceras de la imaginación. En el placer de volarse halla la oportunidad de amar, dejar de pensar, escuchar, escribir e incluso una forma de desprenderse de lo que es correcto o incorrecto para la sociedad; pero dicha idea de poder y querer volar hace de nuestra realidad un terreno sumamente difícil y confuso. Pocas son las oportunidades de encontrar medios físicos para llegar tan lejos de lo posible, aquello del alcance de nuestra imaginación y sentidos. ‘Comfort y música para volar’ es un gran recurso para llegar a las respuestas que muchas veces las personas o el tiempo nunca nos darán.

-->