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El soundtrack de la vida: Vientos de cambio

Dicen que lo único inevitable es el cambio, todo en este mundo está en constante evolución. El domingo nuestra Ciudad, nuestro país iniciará un proceso de cambio, no estoy aquí para vaticinar o juzgar ese cambio, únicamente para referenciar este hecho, ciertamente inevitable, con algunas rolas que hacen énfasis y que nos muestran su gran importancia.

Un factor muy importante para tomar cualquier decisión es el económico, ¿cuántas veces el hecho de tener saldo suficiente en nuestra cuenta a cambiado un si por un no y viceversa ?. Desde un punto de vista romántico el dinero no debería afectar nuestra vida, sin embargo en un frío baño de realidad, para la mayoría de la población mundial; la búsqueda de riquezas ha sido la motivación detrás de los grandes cambios en el orden mundial; tal vez esa haya sido la inspiración detrás de la pieza instrumental de The Smiths de 1986, Money changes everything; o pudo ser una reflexión sobre el momento de su carrera. Lo que es una certeza es que no tuvo nada que ver con Cindy Lauper y que es una rola que personalmente disfruto mucho.

 

 

El 7 de enero de 1972, un día antes de cumplir 25 años, The Thin White Duke, David Bowie lanzó el sencillo Changes de su álbum Honky Dory. Ya para esos días Bowie era reconocido por su camaleónica personalidad y con este track hacía una reseña de su carrera al momento. Esta tendencia se mantuvo a lo largo de su carrera, David Bowie es un ejemplo perfecto una persona que se adapta a los tiempos, que no se estanca y busca evolucionar, encontrando nuevos temas, nuevos ritmos y mantenerse actual y revolucionario a la vez.

Sin duda una lección a la que debemos prestar atención y que nos inspira a mantenerlos alertas a las nuevas oportunidades que nos entrega la vida y no tener miedo a hacer nuevas cosas y siempre enfrentarnos a nuevos retos. Changes fue la última canción que Bowie interpretó antes de retirarse de los escenarios y en mi opinión su más grande legado.

 

Los años 90 estuvieron marcados por grandes cambios en el orden político y económico mundial, la caída del Muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989 llenó al mundo de ilusión, lo que parecía imposible: la re unificación alemana, el fin de la guerra fría nos llenaba de una sensación de paz que es difícil de explicar. Este sentimiento inspiró a Klaus Meine, vocalista de la banda alemana Scorpions a escribir la que sería su power ballad más exitosa Wind of change, que fue incluía en el álbum Crazy World de 1991.

 

La letra aunque cursi e idealista, habla de una posibilidad de hermandad que ocurre tras un cambio, de la aceptación ante los (inevitables) cambios y sobre todo de pensar en los beneficios que pueden venir en el futuro.

Hoy vivimos en un país dividido, polarizado, y ante los vientos de cambio que se avecinan, porque sin importar los resultados, ciertamente habrá un cambio, lo importante es que tanto ganadores como vencidos (si lo tenemos que poner de algún modo) busquemos la reconciliación, el punto medio y pensemos más allá de nuestras propias posiciones y pensemos, por una vez en el bien común.

 

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Hell & Heaven 2018

Se llevó a cabo una edición más del festival Hell & Heaven y de nuevo los fans del rock y el metal vivieron dos días de metralla y diversidad sonora en la ciudad. Con la duda del por qué se haría en viernes y sábado en lugar del tradicional sábado y domingo. Experimentamos que si bien terminar molidos por dos días de caminata, lluvia y cansancio extremo, la ventaja era que al siguiente día, para muchos o la mayoría, se podría recuperar la energía teniendo todo el domingo y regresar a la actividad normal el lunes sin tanta pesadez.

Por el contrario, hacerlo en viernes, tuvo como consecuencia que no todos los asistentes pudieran llegar temprano por la chamba y sobre todo por el tránsito de la Ciudad de México. Aún tratando de llegar al evento saliendo antes de los lugares de trabajo, que en sí, las bandas comenzaron la actividad alrededor de las 3 de la tarde, para muchos no fue muy buena idea y se notó con la cantidad de entradas disponibles para ese primer día, contrastando con el sold out desde días antes para el sábado. Y no es que haya estado vació, sin embargo casi todo el público pudo entrar hasta después de las seis de la tarde.

Ejemplo del caos para llegar al recinto el viernes, fue que pudimos presenciar solo la mitad del show de Testament en el True Stage, insignia del thrash a nivel mundial que nunca se niegan a tocar en nuestra tierra. Chuck Billy, Alex Skolnick y compañía hicieron que el mosh y los circle pits aparecieran por varios lados del público, que a su vez respondió de gran manera al escuchar clásicos como ‘Into the Pit’, ‘Souls of Black’, ‘Low’ y ‘Over the Wall’.

De ahí corrimos a los escenarios principales para ver a los suecos Refused, leyenda del hardcore escandinavo que pisaba por primera vez suelo nacional. Sin ser muy aclamados por acá, la ejecución del grupo contrastó con la calidad del audio que si estabas muy cerca se escuchaba muy bien, encima de todo, la lluvia ya estaba a tope y hasta granizó. No podemos decir que les fue mal, pero creemos que su presentación era más para un stage de menos dimensión. Destacando ‘The Deathly Rythm’ donde le meten una parte de ‘Raining Blood’ de Slayer (No sabemos si fue espontaneo por la tormenta, o ya estaba preparado), ‘Refused are Fucking Dead’ y la majestuosa ‘New Noise’, mucha gente no los conocía y se sacaban de onda por no ver estoperoles, matas largas, pantalones de cuero y bototas, solo la playera de death del bataco y una gran ejecución.

 

Los dioses del metal enviaron tormenta a #hellandheaven, aun asi disfrutamos a Mike Patton, Dead Cross fulminante🤘

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Inmediatamente después de terminar Refused y con la lluvia un poco más tranquila, entra el enorme Mike Patton (Faith No More y mil bandas más) a lado de Justin Pearson (The Locust), Michael Crain (Retox) y una leyenda conocida como Dave Lombardo (para que les pongo dónde ha tocado). Con este proyecto llamado Dead Cross que debutó el año pasado y en estos días estrenaron un EP, han recibido buena respuesta de la crítica, pero de la misma manera que Refused, en un escenario más chico, el hardcore punk que traen, (aunque sonó muy bien) se disfrutaría mucho más.

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Como la tormenta regresó, los traslados a los escenarios se complicaban, en esos momentos donde buscas un refugio por mínimo que sea; es cuando comprendes que la inversión para una entrada mejor vale la pena. De lejos alcanzamos a ver el final de Moonspell y minutos más tarde el comienzo de Sabaton, nos perdimos a Mastodon porque el diluvio no paraba y sin más, nos fuimos al Alternative Stage a esperar la salida de Bad Religion que cerraría la actividad de ese stage. Valió la pena estar en plena tormenta durante la hora del show de una de las bandas legendarias de la escena punk mundial. Pasajes de 21 cortes a la muy basta discografía de los californianos, abriendo con ‘American Jesus’ , el master Graffin agradeciendo al personal por la espera de más de diez años desde su último recital en México. Temazos como ‘Stranger Than Fiction’, ‘Modern Man’, ‘21st Century Digital Boy’, ‘Generator’, ‘Atomic Garden’ y muchos más, deleitaron a los fans y no fans que al final salieron más que satisfechos después de una enorme actuación de la banda. Sin duda, uno de los mejores actos del H&H sin ser metal rudo, sin playera negra, sin pose desafiante. Puro punk rock interpretado a la perfección con la gente coreando, aplaudiendo y derramando nostalgia.

Ya para terminar el primer día, pioneros como Deep Purple y Scorpions hicieron gala de las raíces del rock puro con presentaciones distinguidas y muchos hits. Purple dedico ‘Uncommon Man’ a Jon Lord, quien se lució fue Don Airey (Teclados) con la intro de ‘Lazy’ y su solo en ‘Perfect Strangers’. Escuchar ‘Smoke on the Water’ resultó ser algo así como un momento que todo fanático del rock debe de presenciar alguna vez y darse por satisfecho. Igual que con Scorpions que sin ser seguidor y respetando los gustos, el morbo de esperar ‘Wind of Change’ y el famoso silbido de parte de cien mil pelados hicieron que nos quedáramos. Al final, ver a Mikkey Dee en los macanazos, tocar un cover de su propia banda y después un solo, resulto atractivo. Otro momento destacado personalmente, fue el recuerdo en ‘Tease Me, Please Me’de ese video que pasaban y pasaban en la era del Headbangers Ball de MTV, donde el jardinero se liga a la ama de casa al llegar a podar el patio. Encaminándonos a la salida después de una tarde muy húmeda, íbamos escuchando a lo lejos como la banda terminó rockeando como el huracán yéndose a descansar para continuar al día siguiente.

Para la segunda mitad del festival, muchos creímos que de nuevo la lluvia haría de las suyas y afortunadamente no fue así. Esta vez llegamos más temprano y alcanzamos a ver talento nacional como a Disidente que ya habían participado dos ediciones atrás y la verdad nos dejaron con buena impresión, y a Los Viejos, dueto que se ha convertido en el preferido de mucha gente aquí en nuestro país y en el América del Sur como Colombia, armando un ‘Wall of Death’ muy chido y presentando temas de sus dos discos llenos de grind y thrash.

En uno de los escenarios principales debutaron las L7, que después de muchísimo de haberse separado, se reúnen en 2015 con la alineación original y además en estos días estrenan material. Las de Los Angeles, California. Que suenan más a Seattle, tronaron sus rolas llenas de garaje y grunge, aunque el audio no les favoreció del todo, disfrutamos de un buen show con ondas como ‘Andres’, Monster’, ‘One More Thing’, la rola nueva ‘I Came Back to Bitch’ y ‘Pretend Were Dead’ que la más conocida. Hablando de chicas, también vimos la actuación de las brasileñas Nervosa, que tienen una nutrida legión de seguidores, pues ya han venido algunas veces a tocar, y su thrash lleno de potencia una vez más fue muy bien recibido, ellas estuvieron en el True Stage. Su líder y vocal Fernanda no dejo de agradecer y decir que México es su segunda casa. Sobresale la forma en la que Luana Dametto toca la bataca, de verdad brutal.

Entre el calor de la tarde nos fuimos a recorrer un poco las zonas del festival, haciendo una pausa para que mi pequeño acompañante en esta travesía musical descansara y conociera más atracciones del evento. En la zona para niños llamada Hell Kids, había inflables, juegos y una carpa para pintarse la cara e interpretar a su artista preferido. Si llevar a un menor, o mejor dicho a un niño a un evento masivo y de larga duración suele ser un sacrificio y una responsabilidad magna, podemos presumir que el trato y la experiencia son detalles que confirman que la música y el rock nutren, forman y pueden rescatar de las garras de no sé qué tantas cosas a los pequeños. En nuestro caso, las cuatro horas que estuvimos juntos antes de que pudiera fastidiarse y hacérsele pesado o cansarse, quedarán como una gran experiencia. Se fue muy alegre mi chaparro y esperemos que la organización siga con estos aciertos para que las nuevas generaciones mantengan vivo el género.

En fin, volviendo a lo principal que son los artistas, nos gusto el performance de los ingleses de Skindred en el Alternative Stage. Sin ser fanáticos de su estilo, el reggae rock de Benji Webbe’s (Dub War) y sus compas, movieron muy bien a los asistentes, grata sorpresa con ellos aunque no nos quedamos a terminar su set porque en el True Stage era el turno de otra leyenda del thrash germano, ¡Tankard!. Slam, mosh, headbanging, una chica que se subió a bailar con Gerre, y mucha cerveza. Un set directo con metralla total en ‘Chemical Invasion’, ‘Zombie Attack’ y ‘A Girl Called Cerveza’ entre otras. Sin duda otro momento memorable del fin de semana.

En lo que se preparaba el entarimado para el regreso de Brujería en ese mismo lugar, nos dimos la vuelta por los stages principales y lo poco que vimos de los franceses Gojira nos agrado bastante, tal vez el mejor audio de todo el H&H, considerados como uno de los nuevos clásicos en la escena del metal a nivel mundial, el sonido thrash death progresivo de los hermanos Duplantier envolvió al público, siendo de lo más aclamado de la tarde, dando paso en el escenario de a lado al reverendo Manson, que desafortunadamente no le ayudó el PA y sonó bastante deficiente, al menos hasta donde lo pudimos ver, ya que regresamos al True Stage a ver a Juan Brujo y su armada satánica, Brujería es sin equivocación, el proyecto de metal y grindcore más identificado con el publico nacional, gracias a su lírica anti gringa y el paso de innumerables figuras del rock y el metal extremo. No por nada, visitan continuamente nuestra tierra y siempre son homenajeados por los fans. Sin falta sonaron ‘Brujerizmo’, ‘El Desmadre’, ‘Matando Güeros’ y ‘Marcha de Odio’. Sobresale el momento en que Brujo incita al público a gritar el Fuck Trump y dar pie a su rola dedicada al actual líder de los Estados Unidos ‘Viva Presidente Trump’.

 

Fotografía: Mike Romero

 

Sin movernos de ese escenario y aprovechando para descansar un poco las piernas, esperamos la hora para que GWAR realizara su primer aparición en nuestro territorio. La incertidumbre de ver a esta agrupación pionera del llamado comedy metal o shock rock después de la partida a mejor vida de su líder Oderus Urungus (Dave Brockie) en 2014, los demás integrantes deciden continuar la travesía de conquistar el planeta y salvarlo de los tiranos. Ahora llega Blothar (Mike Bishop) a liderar la batalla. Con opiniones encontradas, pues a algunos les divirtió mucho la temática y los disfraces, hubo otros que decían que solo porque estaban disfrazados, si no, nadie los pelaría. GWAR realiza un set lleno de sangre y ejecuciones, de nuevo Trump es tema y lo parten por el estomago, así como al principio degollan al papa. En la cuestión musical, el show es en su mayoría compuesto por temas de su último disco ya sin Oderus, cerrando con la magnífica ‘Sick of You’. A opinión personal y sin presunción porque si tuvimos la suerte de verlos anteriormente, sí hace falta Dave Brockie, pues es mejor frontman e intérprete, además de que faltaron muchísimos tracks de la mejor época de la banda.

El cansancio ya comenzaba a pesar y nos olvidamos totalmente del Alternative Stage, perdiéndonos de la actuación de Hollywood Undead y Tenacious D. Vimos lo último de Megadeth en los escenarios principales donde Mustaine volvió a consentir al pueblo mexicano con sus clásicos. De nuevo llegó el Megadeth – Aguante Megadeth en ‘Symphony of Destruction’ para cerrar con ‘Peace Sells’ y ´Holy Wars…’. Ya en el último recorrido hacia el True Stage, alcanzamos el final de Overkill con ‘Wrecking Crew’, ‘Ironbound’, ‘Elimination’ y sus versiones a ‘Overkill’ de Motörhead y ‘Fuck You’ de los Subhumans. De ahí ya nos fuimos a la zona de los escenarios principales donde la extraordinaria voz Rob Halford y Judas Priest con todo y sus cambios de alineación, envolvían a la audiencia que gozaba de verdadero heavy metal clásico. La gente coreaba y movía la cabeza en cada canción, sobresaliendo la majestuosa ‘Painkiller’, ‘Breakin the Law’, ‘You Got Another Thing Coming’o ‘Living After Midnight’.

 

Fotografía: Mike Romero

 

Y así llegaba la hora del headliner de todo el festival, con su gira del adiós como solista y después de cancelar hace unos años su regreso a México (solo vino con el adiós de Sabbath), el príncipe de la oscuridad nos regalo un set lleno de hits y momentos inolvidables como el solo de Tony Clufetos en la batería, el midley en lira de Zak Wylde, los clásicos de Sabbath como ‘Fairies Wear Boots’, ‘Warpigs’ y ‘Paranoid’ (que la verdad hubiéramos preferido más rolas de Ozzy), sus tradicionales frases de ‘I Can´t Hear You’ o ‘God Bless You’ que sin tanto movimiento, junto a un desfile de éxitos de su trayectoria, desde ‘Bark at the Moon’ hasta ‘Mama I’m Coming Home’ despidieron una edición más del Hell & Heaven que se consolida como uno de los principales festivales de rock en América Latina.

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Si algo puedo reclamarle al señor es que ya no toca ‘No More Tears’ y en algunos momentos se le fue uno que otro gallo, pero bueno. El broche de oro se da cuando Ozzy deja el escenario y comienza en el sonido ‘We are the Champions’ al mismo tiempo que en las pantallas iban pasando imágenes de todas las leyendas y figuras de la historia del rock que se nos han adelantado. Lennon, Lemmy, Dimebag, Cobain, Weiland, Hendrix, Mercury, entre muchos otros que parafraseando la rola del mismo Peter Steele de Type O Negative (que también salió su imagen) en su rola ‘Halloween in Heaven’, que reventonzaso se ha de armar por allá arriba.

En conclusión, esta edición ha sido muy exitosa y confirma el seguimiento del festival para futuras ediciones. Resaltamos la mejor organización, la ubicación de los escenarios, la distribución de las áreas de comida y las atracciones para niños, el Barcade y los puestos de mercancía y souvenirs. El half pipe de motos, los personajes ambulantes y principalmente el trato de la gente de servicio apoyando de la mejor manera, las carpas de agua gratuita, las áreas de discapacitados en cada stage y principalmente la gente que se porto a la altura y respetó todos los aspectos del evento. La particularidad del metal y el rock se distinguen una vez más y celebramos el éxito y extendemos una fraterna felicitación a los organizadores.

Físico o virtual

No sé si sea cuestión generacional o ya me están llegando los años a la azotea, pero me auto declaró fan de la melomanía con hardware, aún compro discos o más exactamente CDs, no sé ustedes hace cuanto no van a comprar un disco físico, buscar barajeando los álbumes hasta encontrar el que buscas o encontrar uno que no recordabas que querías, hace poco fui a una de esas tiendas con nombre de mezcla que tienen muchos discos, me entristeció un poco ver que casi estaba desierta, las películas tenían más gente que los pasillos de música.

 

Esta poca demanda provoca que bajen de precio, lo cual es el lado bueno de todo esto, encontrándome un disco de Scorpions (‘Lovedrive’) edición alemana en $79, después de un ratito ya llevaba 5 discos de similar precio y época. Salí contento de allí con mis adquisiciones pero fue un triunfo vacío, ver que hay muy poca gente que se da el tiempo y a la tarea de buscar un disco físico y oírlo todo. Nos estamos acostumbrando a tener satisfacción inmediata con todos los medios que actualmente tenemos a la mano como YouTube en el celular que nos permite ver el video o canción inmediatamente y gratis, incluso tengo amigos que ni siquiera oyen la rola completa (ya no digamos el disco completo).

 

Estas ganas de tener todo inmediatamente, casi sin esfuerzo y sin profundizar en la obra del músico que supuestamente admiramos, el arte gráfico que contiene el disco también son cosas para apreciar y hasta buscar una edición especial, parece que todo esto cada día hay menos gente que la aprecia.

 

Aunque por otro lado está resurgiendo el vinilo, con más pelusa que un ombligo, llega de nuevo a las tiendas con nuevas y viejas ediciones, el romanticismo de un formato que ya parecía haber muerto pero resucita y aprovecha las nuevas tecnologías, esto hace que el arte del álbum pueda ser apreciado en un tamaño muy decente, podemos ver detalles que el artista o diseñador gráfico puso para ser apreciado por quien se dé el tiempo para ver la portada del disco, como una pintura en un museo que vamos descubriendo detalles y pincelazos el álbum nos permite saborear visualmente un disco mientras lo escuchamos.

 

 

Detalles como el minúsculo ovni que se ve en el ‘Seven Wonders’ de Fleetwood Mac o la leyenda ‘Eat Acid’ en el disco de Greatful Dead, detalles que tal vez son difíciles de ver en un CD ahora son mas visibles en un LP, claro además de lo organico que resulta escuchar un LP hay incluso quien dice que suenan mejor, no sé, para mi suenan sabroso los LPs pero no puedo decir que suenen mejor que un CD, simplemente, es como cuando comes tacos en el puesto de la esquina a comer esos mismos tacos en un restaurant de lujo, que supuestamente son lo mismo, pero comer junto a un perro flaco, recargado en tu auto y haciendo malabares con la botella de refresco, le da un sabor diferente a comer con toda la comodidad en un restaurante con muchos meseros y valet parking, es lo mismo pero diferente y habrá quien diga que los tacos de la esquina son mejores y habrá quien se sienta edición especial y mire de arriba abajo a quien no le guste comer en un restaurant.

 

Y no sé ustedes, pero a mí no me llena un archivo mp3, no solo porque supuestamente se oye de calidad inferior que otro formato, también porqué le quita el gusto de oírlo de un medio físico, un archivo es de nuevo satisfacción inmediata y por lo mismo le falta preludio, recordemos como al comprar música en formato físico (LP, CD), es todo un proceso sensorial que va del tacto, entre tenerlo en las manos y sentir texturas; al olfatorio cuando ese objeto huele a alguna resina nueva, desenvolverlo para descubrir el interior; y visual al deleitarnos con el ya mencionado arte gráfico. Implica que tenemos que llegar a algún lugar a interactuar con un aparato destinado a reproducir la música, ya sea el CD player del coche o la casa o el tornamesa donde pondremos el LP, es todo un escarceo, un preludio excitante hasta que comienza a sonar en las bocinas, es disfrutar de un todo que nos dará a futuro muchas horas de placer auditivo, quizá solo le quedemos a deber al sentido del gusto, y si, todo este párrafo fue una analogía sexual

 

Todo esto anterior se queda corto con el mp3, pero también cuando compramos un formato físico y si somos melómanos de verdad nos daremos el tiempo de escuchar más allá que el track de moda o el track que pegó o nos enganchó con ese disco o artista, de nuevo eso es mucho pedir para una generación de satisfacción inmediata, o una generación que se dice muy ocupada para oír música o dedicar tiempo a alguna de las bellas artes, realmente si algo te gusta y te importa le dedicarás tiempo, encontrarás como hacer a un lado cosas menos importantes para dedicarle el tiempo y atención a eso que disfrutas y valoras, en esto hasta podría aplicarlo a una relación interpersonal, un hobby, mascota, un proyecto o la propia autovaloración, ¿cuántas veces no hemos escuchado a alguien decir que no tiene tiempo para X o Y cosa? Simplemente es que no lo valora para darle su tiempo necesario

 

Todas estas palabras/historias derivativas son para recomendarles que vayan a su tienda de discos, ya sea la tiendota de franquicia o la tiendita obscura de vecindario como las de la Roma para ir a tomar uno o dos discos, tratarlos como lo que son una obra de arte y degustarlo como tal, disfrutarlo, valorarlo; hagan a un lado su iPod y escuchen la obra completa, sea cual sea la música que compren, pero adquiéranla, no solo ayudaran un poco a la tienda y los empleos que esta sostiene, también tendrán un objeto que habla de ustedes mismos, es un paso a convertirse en melómanos de verdad.

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