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El regreso de Bikini Kill


Nuestro momento ha llegado

“BECAUSE we wanna make it easier for girls to see/hear each other’s work so that we can share strategies and criticize-applaud each other”

El feminismo no es una moda. La Historia está llena de historias de mujeres que han hecho historia… Pero pocos lo saben.

Los libros, los annales, la Biblia, las efemérides, los almanaques no quieren que sepamos que la otra mitad de la humanidad ha estado ahí siempre, creando, siendo testigo, tomando nota, observando, siempre observando que las cosas no han marchado, de hecho nunca, del todo bien.

Pero hay tiempo para todo. Tiempo de mirar los hechos y tiempo de corregirlos. De callar y de gritar. Hoy es el tiempo del retorno de Bikini Kill.


BECAUSE we want and need to encourage and be encouraged in the face of all our own insecurities, in the face of beergutboyrock that tells us we can’t play our instruments, in the face of “authorities” who say our bands/zines/etc are the worst in the US and 

Figúrense que por ahí daba inicio la fabulosa década de los 90 (suspiros) cuando una muchachona,  llamada Kathleen Hannah solía andar por la vida libremente rayando las paredes del sitio donde alguna vez ensayó una banda llamada Nirvana.

En esa pared yace medio muerta una pinta que decía algo como que “Kurt huele a espíritu adolescente”, el resto ya es historia conocida. Una de las canciones más populares de eso que llamamos rock inspirada nada más y nada menos que por el espíritu verdaderamente adolescente y salvaje de una mujer.

Y ya sé lo que están pensando, que el feminismo está de moda y por eso las bandas de mujeres comienzan a brotar como agua de las coladeras en una inundación. ¿Y qué ese no sería un buen motivo para alegrarse? ¿Tener un montón de opciones hechas por y para chicas para escuchar? Es algo que no había pasado ni siquiera en la década de los 90 ¡Y ahora está aquí! Una ola de rock feminista.

Pero te cuento que Kathleen Hanna era ruda, única, especial y punk desde mucho antes que tú y yo lo fuéramos. De hecho, ella junto con Toby Vail fueron parte fundamental en la creación del movimiento Riot Grrrl, originado en la ciudad de Olympia, en los Estados Unidos.

Con la distribución de fanzines como Jigsaw, Girl Germs, Bratmobile y Bikini Kill (el fanzine) en los cuales se transcribía teoría feminista y su relación con el punk fue que la pequeña roncha de morras salvajes con la sangre hirviendo, lograron finalmente publicar el fanzine definitivo llamado Riot Grrrl donde se plasmaba el manifiesto  de 16 puntos donde a grandes rasgos, un grupo de mujeres se pronunciaba por dejar de ser solo oyentes, groupies y testigos del punk que ellas mismas podían hacer sin mayor problema.      

BECAUSE we are unwilling to falter under claims that we are reactionary “reverse sexists” AND NOT THE TRUEPUNKROCKSOULCRUSADERS THAT WE KNOW we really are. 

“Bombardear el centro  neurálgico de la falocracia del rock” sentencia sin titubeos Kim Gordon.

Y es que sí, a lo largo de la historia de la música popular hay miles de mujeres que han tocado la cima, que han sido famosas, que han sido exitosas. ¿Cuál es la maldita diferencia? ¿Cuál es el maldito reclamo? La respuesta está en la violencia experimentada en el camino.

El International Pop Underground Culture sienta las bases del movimiento Riot Grrrls, pues en este festivalito de 1991 sonaron puras mujeres. Lo sé, los organizadores de este evento ya andaban en el 2067 mientras un resto de banda seguía pensando que el rock era exclusivo de los machos.

Total que entre asambleas y mítines donde las morras sí se pusieron de acuerdo, fueron desprendiéndose no solo una influencia bien marcada sino además el sustento político que acompañaba los discursos de las canciones, incluso durante los conciertos de Bikini Kill se invitaba a alguna mujer a tomar el micrófono para denunciar abusos.

El impacto del Riot Grrrl y la música de Bikini Kill llegó a ser tan trascendente que incluso atravesó el océano y llegó a España donde se conformaron bandas como Hello Cuca, Sybil Vane, Meteosat y hasta Dover.

Desde una perspectiva muy blanca, adolescente e inmadura para algunas feministas de hoy, el movimiento Riot Grrl logró hacer comunidades y redes de apoyo donde una diversidad de mujeres encontraban en distintos géneros musicales sus propias formas de ser mujer.

Este mismo espíritu hoy despierta con más fuerza que antes porque al parecer los decibeles de las voces femeninas aún no alcanzan el volumen suficiente para silenciar las violencias.

En un mundo lleno de Courtney’s Love, sé una Kathleen Hannah.

BECAUSE we know that life is much more than physical survival and are patently aware that the punk rock “you can do anything” idea is crucial to the coming angry grrrl rock revolution which seeks to save the psychic and cultural lives of girls and women everywhere, according to their own terms, not ours.

¡Las chicas no solo quieren divertirse!

Pensando en hacer nuestro primer texto del año y retomando la actividad después de unos meses de ausencia en donde no pudimos siquiera dar nuestros discos favoritos, canciones o participar en el #Zeitgeist101 para opinar sobre alguno de los sucesos destacados en general del 2017 como el sismo, política, inseguridad, corrupción o el acoso sexual en la meca del espectáculo, temas que nos dieron para comentar durante un largo rato. En esta primer oportunidad del año para retornar a la acción, comenzaremos con lo que más nos gusta, recomendarles sonidos y artistas que creemos les pueden complementar el gusto por el rock y la música en general.

En especial este post lo dedicamos a los discos y agrupaciones liderados por chicas, que si bien el mote o cliché de Riot Girl ya está más que usado para destacar al sexo femenino en el rock, les pondremos propuestas que desde hace unos años para acá han mostrado cosas distintas y a la vez interesantes. Si si, sabemos que son muy fans de St. Vincent, FKA Twigs, Haim y Lorde, pero en serio dense minutos para oír completos los trabajos de los siguientes proyectos. A lo mejor en un futuro no muy cercano, forman parte del nuevo festival creado especialmente con la alineación del choteado concepto Grrrrl!!

1- King Woman

Comenzó como el proyecto solista de Karina Esfandiari cuando no estaba ocupada con Whirr su banda de shoegaze y pop. En 2015 lanza su EP debut como King Woman y traslada el sonido de su banda a algo más atmosférico. Para el 2017 regresa con ‘Created in the Image of Suffering’  ya como agrupación con la llegada de más integrantes llevando la idea a una combinación de doom, sludge y shoegaze que va desde lo más denso a lo más suave.

2- Chelsea Wolfe

Experimentada artista que disco a disco trata de evolucionar su estilo que combina cosas como el folk, el gótico, el ambient y hasta el industrial. Para su sexto trabajo de larga duración, elige al ícono del noise, metalcore y hardcore, Kurt Ballou (Converge) para darle los elementos más oscuros y pesados al sonido de la californiana. ‘Hiss Spun’ le da a Wolfe el nivel óptimo en su carrera y el reconocimiento que merece. Para fans de Julia Holter,Jenny Hval y la misma Polly Jean.

3- Brutus

Trio de Bélgica que en 2015 sacó tres EPs y hasta el año pasado debuta con el potente ‘Burst’. Post rock, post hardcore y sí, shoegaze y atmósferas de dream pop con mucha energía, hicieron de Brutus una de las revelaciones del 2017. Lo particular de ellos es que su líder Stefanie Mannaerts es la bestia detrás de los tambores y la potencia en la voz.

4- Sheer Mag

Si hay una banda que sabe ha sabido darle un toque único a sus influencias esa es Sheer Mag. Ya conocidos en el mundo del garaje y el punk por sus tres muy buenos EPs desde el 2014. En 2017 deciden sacar una recopilación de todos ellos, además de lanzar su debut en LP ‘Need to Feel Your Love’ con todo el sonido de Thin Lizzy o Cheap Trick. Tina Halladay cada vez se escucha mejor y su carta de presentación sin duda es ‘Meet Me in the Street’.

5- Downtown Boys

‘Cost Of Living’ es el segundo disco de este proyecto de Rhode Island liderado por Victoria Ruiz, que trata de representar el orgullo latino en su sonido. Con temas en inglés y en español, aderezando con sax y melódicas letras su línea punk garage. Por algo Sub Pop los incluyó en sus lanzamientos.

6- Alice Glass

Si bien comentamos en el texto que uno de los temas más controvertidos del año fue lo relacionado a las quejas sobre acoso sexual en el mundo del cine y el entretenimiento. Lo que le sucedió a Alice Glass con Ethan Kath, su partner en Crystal Castles, es sin duda una prueba de lo fuerte y peligroso que puede llegar a ser convertirse en víctima de abuso y maltrato. Alice trata de liberarse de sus demonios y saca su EP debut.

7- Fever Ray

Karin Dreijer Anderson, conocida como Fever Ray y mitad de los grandiososThe Knife, vuelve con su pop electrónico experimental después de que en 2009 se cansara de sacar EP, disco en vivo y lanzamiento de su muy decente debut autotitulado. Ahora con ‘Plunge’ confirma su calidad y nos regala uno de los mejores discos del año que concluyó.

8- Priests

Post punk pop en la onda de White Lung o Guerrilla Toss, desde Washington DC llegan Priests que debutan con ‘Nothing Feels Natural’ y se convierten en favoritos de varios blogs especializados a la crítica musical. Sin ser el gran descubrimiento, Priests traen sensibilidad y nitidez que nos recuerdan mucho a los noventa. Este track que le da título al disco es de las mejores canciones del año.

9- Laurel Halo

Cuando no está haciendo música y experimentos sonoros, ya sea en Brooklyn o Berlín, hace sus DJ sets en cualquier lugar donde la electrónica tenga respuesta. Halo lleva ya seis EPs y cuatro LPs que la colocan en la lista especial del talento ecléctico con sonidos digitales y de vanguardia mezclados con art pop y avant jazz. ‘Dust’ vale mucho la pena.

10- Blood Command

Por último, la banda que lleva varios meses sonando en mis reproductores digitales y de discos. Potencia, rabia, energía y calidad es lo que los noruegos de Blood Command nos ofrecen en ‘Cult Drugs’ su tercer trabajo. Ellos llaman death-pop a su sonido lleno de post hardcore a la Refused o At The Drive-In combinado con la salvaje y melódica voz de su nueva vocalista Karina Ljone. Coros potentes, riffs demoledores y base sincopada que convierte el punk en dance rock. Sin duda uno de los mejores discos del 2017, y una banda casi desconocida de este lado del charco. Más actitud que Paramore, Brody Dalle y Hole juntos. Dénselo de verdad.

Prometemos no ausentarnos tanto aunque a veces las responsabilidades no nos dejen tiempo suficiente. Que este 2018 se llene de buenas cosas, salud y sobre todo mucho rock y música.

#SonicArsenal – Transrevolution

 

Piensa en 1991, mientras la testosterona se celebraba con franela en Seattle, muy cerca de esa ciudad se gestaba uno de los movimientos más importantes de la década de los 90, dirigido por una serie organizaciones civiles, fanzines y bandas integradas por mujeres que hablaban de diversas situaciones de abuso e inequidad con visceral brutalidad.

 

Arriba de la ola de riot grrrls en Olympia, contagiada en poco tiempo a lo largo de Estados Unidos, encontramos desde activistas hasta arribistas y cercos mediáticos, fueron tan solo unos años, pero la intensidad con la que se realizó el movimiento repercute hasta la actualidad, aunque ya no se le menciona con tanta frecuencia, notamos la aparición de proyectos de punk, funk y nuevo soul, además de nuevos métodos para difundir el feminismo a través de las ideas que aparecieron en los 90, “Revolution Girl Style Now!” y “Girls To The Front”, con la inclusión de nuevos temas: queer y trans.

 

Mientras parecía que en el resto del mundo surgían voces más estridentes para un movimiento que permanece en crecimiento, Olympia parecía dormida, hasta que llegó el reconocimiento de la cultura popular como un puñetazo asestado en solo ocho minutos por Girls Living Outside Society’s Shit, el grupo que decidió poner el hardcore en la garganta para seguir los pasos de Bikini Kill y Sleater-Kinney, pero con nuevas experiencias de género.

 

G.L.O.S.S. definitivamente tenía algo que decir, lo revelaron con un demo de cinco canciones que sacudía el recuerdo de la canción ‘Oh Bondage! Up Yours!’ de X-Ray Spex: “Some people think little girls should be seen and not heard. But I think “oh bondage, up yours!”. Con precisión y golpes directos a las entrañas, la vocalista Sadie Switchblade grita “they told us we were girls, so we claimed our female lives”, años de furia contenida en una sola línea.

 

 

Cuando lo femenino decían que no encajaba, apareció una banda que ponía una voz cercana al gruñido a chicas, queers e inadaptadas, hasta que sus integrantes se dieron cuenta que el punk que defendían no se trataba de volverse importantes o famosas. Con el comunicado de su separación, revivimos el recuerdo de Fugazi y Bikini Kill, sus razones para mantener ciertos silencios y aislarse mediáticamente, estableciendo claros sistemas de valores que no son negociables.

 

“Se supone que debe ser un reto para nosotros y para cada uno para ser mejores personas”, explicaron las integrantes de G.L.O.S.S. en un comunicado de prensa. El quinteto hardcore de Olympia anunció su separación a través de Maximum Rocknroll, detallando todas las razones, entre las que mencionaron problemas de salud “mentales y físicos” que contrae “el operar a este nivel de visibilidad”.

 

 

La mencionada visibilidad llega con el ofrecimiento de un contrato de $50 mil dólares por parte de Epitaph, que desde los 80 nos brindó a Bad Religion y L7 y en los 90 a The Offspring, Pennywise, Alkaline Trio, Thursday, Descendents y Refused, pero que en los 00 para G.L.O.S.S significa una conexión con Warner Bros. Para la banda trans-feminista punk, que ganó gran atención a través de Bandcamp con el lanzamiento del EP ‘Trans Day of Revenge’ parecía una gran oportunidad para realizar su primer disco, sin embargo decidieron permanecer fieles a sus principios, donar las ganancias por el EP a la fundación Interfaith Works Emergency Overnight Shelter de su ciudad y ponerle fin a su historia en el estilo más punk que encontraron, Switchblade simplemente dijo: “no tenemos que brincar hacia su mundo, podemos crear uno nuevo”.

 

Ese nuevo mundo incluye Dyke Drama, el proyecto solista de Sadie Switchblade, lanza el disco ‘Up Against the Bricks’, bajo los mismos términos de G.L.O.S.S, en Bandcamp y un sello independiente.

 

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