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Banda Sonora 101: El rock de Tarantino

Desde hace algunas semanas en @bandasonora101 nos hemos concentrado en revisar la filmografía de cineastas que han hecho de la música un elemento fundamental en su lenguaje cinematográfico.

Empezamos con Jim Jarmusch, luego dedicamos dos entregas al gran Martin Scorsese y la semana pasada revisamos la filmografía completa del británico Danny Boyle. Ahora, y tras haberlo sometido a votación en Twitter el miércoles pasado, vamos a revisar la música en la filmografía de Quentin Tarantino, director de películas inmortales como PULP FICTION y BASTARDOS SIN GLORIA.

Tarantino cumplió 55 años en marzo pasado y quienes conozcan sus películas o algunas de ellas estarán de acuerdo en que se trata de uno de los cineastas que mayor peso le han dado a la música a lo largo de su carrera.

Aquí un viaje fílmico-musical a lo largo de su obra:

 

Quentin Tarantino irrumpió en el medio cinematográfico en 1992 con PERROS DE RESERVA, la cual se estrenó el 21 de enero de ese año en el festival Sundance y de ahí brincó a Cannes, Toronto y Sitges, donde fue muy bien recibida tanto por los jurados como por la crítica. Esta historia hiper-violenta sobre un grupo de hampones psicóticos de inmediato llamó la atención del mundo cinéfilo. Pero Tarantino, actor, director, productor y guionista, también le llegó a los melómanos con un soundtrack de altísimos vuelos.

 

La segunda película de Tarantino es PULP FICTION, misma que se estrenó el 21 de mayo de 1994 en el festival francés de Cannes, desde su primera exhibición se llevó los aplausos del público y Tarantino los reflectores. Con PULP FICTION quedó claro que Tarantino es un autor en toda la extensión de la palabra. Sus dos primeras películas, inigualables, cuentan historias no lineales, con constantes brincos en el tiempo. Los guiones, escritos por el propio Tarantino, son de una inteligencia que deslumbra. Sus personajes: hampones, asesinos. Desde su temprana obra es posible hablar de un sello que distingue a las películas de Tarantino, y parte fundamental de ese sello es la selección musical de sus bandas sonoras.

 

La tercera película de Tarantino es JACKIE BROWN, la cual tuvo su premier mundial el 8 de diciembre de 1997 en Nueva York. Nuevamente, Tarantino cuenta una historia de hampones, ahora con una mujer en el protagónico: Pam Grier en el papel de Jackie Brown. Nuevamente, una banda sonora de altos vuelos.

 

Después de JACKIE BROWN vino un periodo de seis años de sequía en la filmografía de Tarantino, cuya cuarta película llegó en 2003 con el sable desenvainado: KILL BILL, una de las revenge movies o películas de venganza más poderosas de la historia del cine, en la que Tarantino mezcla el cine de marciales, en particular de los de kung-fu y samuráis, con espagueti western y terror a la italiana. El ángel vengador es Umma Thurman, quien encarna a The Bride, una mujer que sobrevivió un balazo en la cabeza el día de su boda y cuya única misión en la vida es, como dice el título de la película, matar a Bill. Tarantino decidió dividir a KIL BILL en dos partes, a las que llamó volumen 1 y volumen 2 respectivamente y las cuales se estrenaron con un año de diferencia.

A estas alturas de su carrera, Tarantino ya daba el lujo de hacer una ensalada de géneros y luego caer bien parado. Con esta película doble Tarantino se consagró como un rocksar del cine pero al mismo tiempo perdió posiciones ante la crítica que lo empezó a tomar como un cineasta poco serio. Lo cierto es que una vez más Tarantino armó un soundtrack doble de altísimo calibre.

 

El 22 de mayo de 2007 se estrenó DEATH PROOF en el festival de Cannes, filme que es parte del proyecto GRINDHOUSE, el cual consta de dos películas: DEATH PROOF de Tarantino y PLANET TERROR de Robert Rodríguez. Protagonizada por Kurt Rusell, DEATH PROOF cuenta la historia de un doble de cine, un stuntman, que hace de las suyas en su carro “a prueba de muerte”, por eso el título “DEATH PROOF”, pero sus víctimas le tienen preparada una sorpresa. Visualmente es buena pero debo decir que se trata de una de las películas más flojas del director, si la comparamos con PULP FICTION o PERROS DE RESERVA, por ejemplo. Lo más sobresaliente de DEATH PROOF es la selección de rolas que habita en su banda sonora.

 

Tras el bache de DEATH PROOF, Tarantino volvió a sorprender al mundo con BASTARDOS SIN GLORIA, película en la que el cineasta se inventa una historia ficticia y alternativa sobre supuestos planes del ejército gringo para asesinar a líderes nazis durante la Segunda Guerra Mundial. El actor austriaco Cristoph Waltz ganó el premio a mejor actor en Cannes y el Oscar a mejor actor de reparto por su trabajo de villano en esta película. Una actuación sobresaliente y también la Brad Pitt como el teniente Aldo Reine, alias “El Apache”, que es el líder de un grupo secreto de ocho soldados judíos del ejército de Estados Unidos. La música original de BASTARDOS SIN GLORIA es obra del maestro Ennio Morricone.

 

La siguiente película de Tarantino es DJANGO ENCADENADO y se estrenó en diciembre de 2012. En este caso Tarantino entrega una película de época, ubicada a mediados del Siglo XIX, cuando todavía se ejercía la esclavitud en Estados Unidos. La película cuenta con un elenco de lujo, encabezado por Jamie Foxx, Christop Waltz, Leonardo DiCaprio, Samuel L. Jackson, Kerry Washington y narra la historia de un esclavo que se emancipa y busca rescatar a su esposa de la garras de un cruel terrateniente. Nuevamente el soundtrack es potentísimo.

 

La más reciente película de Tarantino se llama LOS 8 MÁS ODIADOS (THE HATEFUL EIGHT es tu título original) y tuvo su premier mundial el 7 de diciembre de 2015 en Los Ángeles, California. Nuevamente una película western de época y ahora una banda sonora con música original del legendario compositor italiano Ennio Morricone.

 

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Contrapunto sonoro: #CorteDeDirector

Dicen que si tuviéramos a nuestro alcance un botón para disparar el centro de placer en nuestro cerebro lo apretaríamos sin parar hasta morir en euforia, que los humanos no tenemos límite para buscar esas emociones y que haríamos lo que fuera por mantenernos sobre esa ola de satisfacción.

El cine ya ha explotado esa perversa necesidad cientos de veces, sólo basta ver ‘Strange Days’, ‘Until The End of The World’ y la serie de televisión ‘Alice’ para entender la fijación con ese punto en el hipotálamo, sin embargo las representaciones visuales de lo que podría ser ya no son suficientes para la industria, necesitan ir un paso más allá para encontrar la vía rápida hacia ese botón de emociones que múltiples directores han logrado a través del juego de imágenes, diálogos, música y silencios.

En un momento en que David Lynch sigue quejándose amargamente por las películas vistas en pantallas diminutas, que la Academy of Motion Picture Arts and Sciences rastrea cuantos de sus nominados a los premios Oscar ya están en la red y que las cadenas de cine están a punto de boicotear por el corto tiempo entre la exhibición y el lanzamiento del DVD (uno de los planes de Disney para ganarle a la piratería), queda claro que la industria cinematográfica busca urgentemente la forma de renovarse y parece que meterse en lo más hondo de nuestras emociones será su salvación.

Mientras nos encontramos con el experimento neurocinema donde productores y estudios intentarán satisfacernos, con una nueva técnica que busca detectar los elementos cinematográficos responsables de que disfrutemos una película y así lograr que sean más efectivos al llenar las expectativas del público. Una vez más nos encontramos con un experimento cercano al algoritmo, procesa las imágenes que vemos en la pantalla sin tomar en cuenta lo que hemos hemos aprendido al ser expuestos cientos de veces a ciertas imágenes y que a la larga se han convertido en el estándar para hacer una película.

Esperemos no tenga los resultados que predijo William Gibson en sus libros Neuromancer, Count Zero y Mona Lisa Overdrive. La promesa es que en un futuro no muy lejano nuestro gozo extremo no será simple hedonismo visual, podría ser la respuesta correcta para revivir a una industria que intenta mantenerse viva ante la ventana de exclusivas de Internet.

De la misma manera hay quienes han intentado encontrar la secuencia elementos adecuados para realizar una película de éxito, repitiendo patrones que otros siguen realizando con base en obsesiones (Quentin Tarantino), meditación (David Lynch) o una caja llena de anécdotas (Woody Allen), entre muchos otros, como Martin Scorsese que nos brindó el pretexto perfecto para realizar un nuevo especial en Rock 101, el 40 aniversario de su película ‘Taxi Driver’ nos hizo considerar su relación con la música desde ‘The Last Waltz’, pasando por Bob Dylan, el blues y los Rolling Stones, hasta el próximo estreno de la serie ‘Vinyl’.

Así como hay directores obsesivos de la imagen, también los hay más obsesivos de la secuencia correcta de música, acompáñennos el próximo 11 de febrero de 10:00 a 20:00 horas en la edición definitiva de #CorteDeDirector.

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