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Banda Sonora 101: Cine y rock en los 80

Continuamos con los festejos por el aniversario de Rock 101, así que en esta ocasión nos vamos a echar un clavado a los 80, periodo del cual seleccionamos un grupo de 20 películas con bandas sonoras emblemáticas y que de algún modo se convirtieron en referentes de esa década.

Esta selección, lo aclaro desde el principio, no pretende ser una compilación de “lo mejor del cine rock de los 80.” Simplemente es un grupo de películas de diversa calidad pero que tienen un elemento en común: grandes bandas sonoras.

En esta curaduría de soundtracks ochenteros conviven David Bowie, Vangelis, Pink Floyd, Stewart Copeland, Talking Heads, Iggy Pop, Prince, Peter Gabriel, The Cure, Los Lobos, el gran Ennio Morricone y hasta el Dúo Dinámico.

Aquí la selección:

CHRISTIANE F (1981)
El cineasta alemán Uli Edel tiene dos películas memorables: CHRTISTIANE F (1981), sobre la adicción a las drogas duras de una jovencita en Berlín y con la participación de David Bowie en la banda sonora, y LA BANDA BAADER MEINHOF (2008), sobre el grupo terrorista epónimo y la cual también cuenta con música de altos vuelos. En CHRISTIANE F hay una secuencia memorable en la que la protagonista asiste a un concierto en el que David Bowie canta en vivo y completa “Station to Station”.

 

BLADE RUNNER (1982)
Dirigida por Ridley Scott, BLADE RUNNER se estrenó el 7 de septiembre de 1982 en el festival italiano de Venecia. Brillante adaptación de la novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? de Philip K. Dick, esta película marcó, como lo hizo en su momento 2001: ODISEA DEL ESPACIO de Kubrick, un antes y un después en el cine de ciencia ficción. La música original es obra del griego Vangelis. Una película inmortal con una gran banda sonora.

 

PINK FLOYD THE WALL (1982)
PINK FLOYD THE WALL (1982) es un clásico indiscutible del cine-rock y un referente obligado de principios de los 80. Dirigida por Alan Parker y protagonizada por Bob Geldof (Mr. Pink), esta película lleva al lenguaje cinematográfico la obra musical concebida por el master Roger Waters y compañía. Es uno de los pocos casos en la historia del cine que la música original antecede a la película, ya que el filme parte del álbum The Wall, publicado en noviembre de 1979. Las secuencias de animación son obra del ilustrador Gerald Scarfe y Roger Waters. La música lo es todo.

 

RUMBLE FISH (1983)
Pequeña gran obra maestra de Francis Ford Coppola, RUMBLE FISH se estrenó el 7 de octubre de 1983 en el festival de Nueva York. La protagonizan Mickey Rourke (The Motorcycle Boy), Matt Dillon (Rusty James) y Diane Lane (Patty), y la música original es obra de Stewart Copeland, entonces baterista de The Police, hoy un consagrado compositor de música para cine que ha trabajado en decenas de películas. Sin duda ésta es una de mis películas favoritas del gran Francis Ford Coppola, autor de clásicos como la trilogía EL PADRINO, APOCALIPSIS AHORA, DRÁCULA… También ese año Richard Loncraine hizo una adaptación de Brimston & Treacle con música original de The Police y con Sting como protagonista.

 

STOP MAKING SENSE (1984)
Tal vez el único cineasta que ha logrado competir con el maestro Scorsese en materia de conciertos en vivo es Jonathan Demme en el clásico STOP MAKING SENSE (1984). Mediante un manejo de cámaras perfectamente coordinado, Demme logró captar a los Talking Heads, y en particular al líder de la banda, David Byrne, en uno de sus mejores momentos: una serie de tres conciertos en diciembre de 1983 en el teatro Pantages, en Hollywood. La banda sonora de esta película-concierto es una maravilla.

 

REPO MAN (1984)
Una película bien extraña dirigida por Alex Cox con Emilio Estévez y Harry Dean Stanton como protagonistas. La historia es ésta: Otto, un joven punk que acaba de perder su trabajo, se vuelve un repo man o recuperador de autos robados. De pronto se ve implicado en una investigación del gobierno gringo sobre una sustancia extraterrestre que provoca extraños efectos a quienes la observan. La banda sonora es una joya del punk con rolas de Iggy Pop, Black Flag, Suicidal Tendencies, The Plugz, Circle Jerks. La secuencia inicial de créditos, con “Repo Man” de Iggy Pop, es un gran momento del rock en el cine.

 

ONCE UPON A TIME IN AMERICA (1984)
ÉRASE UNA VEZ EN AMÉRICA es una de las películas sobre mafiosos que más me gustan. Dirigida por el italiano Sergio Leone y protagonizada por Robert DeNiro y James Woods, se estrenó el 20 de mayo de 1984 en Cannes. Retrato de la vida de un grupo de mafiosos judíos en Nueva York, esta película cuenta con una banda sonora impresionante, obra del genio Ennio Morricone y que nada tiene que ver con el rock. Un portento de la década de los 80.

 

PURPLE RAIN (1984).
Es posible decir que PURPLE RAIN (1984) es una heredera del cine rocanrolero de los años 50 del siglo pasado, época en la que algunos avispados productores de cine hicieron grandes negocios llevando a los ídolos musicales del momento a la pantalla grande. Ejemplo: Elvis Presley. Dirigida por Albert Magnoli, PURPLE RAIN no es una obra de arte del cine ochentero ni la actuación de Prince mereció el Oscar, pero lo cierto es que la música y el diseño de producción de esta película son un referentes claros de la década de los 80.

 

PARIS, TEXAS (1984)
Wim Wenders ganó la Palma de Oro en Cannes en 1984 por PARIS, TEXAS. Un hombre camina por el desierto de Texas sin recordar quién es. Su hermano lo busca e intenta que recuerde cómo era su vida cuatro años antes, cuando abandonó a su mujer y a su hijo. A medida que va recuperando la memoria y se relaciona con personas de su pasado, se plantea la necesidad de rehacer su vida. La música original es obra de Ry Cooder.

 

THIS IS SPINAL TAP (1984)
Realizado por Rob Reiner en 1984, THIS IS SPINAL TAP es un falso rockumental al que se le rinde culto desde su estreno. Se trata de una hilarante parodia sobre la desastrosa gira americana de los británicos SPINAL TAP, una falsa banda de heavy metal en decadencia que tiene la fama de ser la más ruidosa de Inglaterra. Este filme se burla de todas las costumbres, poses, bobadas y ridiculeces del mundo del rock.

 

FOOTLOOSE (1984)
FOOTLOOSE, realizada por Herbert Ross en 1984, es una película sobre y para jóvenes que cuenta la siguiente historia: Un estricto pastor prohíbe que se baile en un pueblo del medio oeste de EE. UU. Un joven (Kevin Bacon), amante de la música y el baile, decide hacer algo al respecto y de pasada enamora a la hija del pastor. Ja. Todo un éxito de los años 80, con una banda sonora de pies sueltos.

 

PELOTÓN (1986)
PELOTÓN (1986) es la primera entrega de la trilogía de Oliver Stone sobre Vietnam, la cual se completa con NACIDO EL 4 DE JULIO (1989) y EL CIELO Y LA TIERRA (1993). Se trata de una potente película antibélica sobre las andanzas de un pelotón del ejército de EE. UU. durante la guerra de Vietnam. En la banda sonora: The Doors, Smokey Robinson, Jefferson Airplane, Otis Redding…

 

BLUE VELVET (1986)
Realizada por David Lynch en 1986, BLUE VELVET es un thriller desorbitado y fantasmal que se convirtió de inmediato en un filme de culto. Lynch, desde sus primeras películas, demostró ser un cineasta de ruptura que se mueve con total naturalidad en el mundo de lo onírico. En su libro de memorias LINTERNA MÁGICA, el sueco Ingmar Bergman escribió: “cuando el cine no es documento, es sueño.” Pensemos en las películas de Buñuel, Kurosawa y Tarkovsky, por mencionar a tres de los grandes soñadores de la historia del cine. El caso es que Lynch es un cineasta que se mueve como pez en el agua en el mundo de los sueños y que al mismo tiempo ha profundizado en los rincones más oscuros de la naturaleza humana. BLUE VELVET o TERCIOPELO AZUL es una película que vuela en el sentido figurado y cuya música original es obra de Angelo Badalamenti. Comparto una escena en la que Roy Orbison canta en directo “In Dreams”.

 

FULL METAL JACKET (1987)
El cine de la segunda mitad del Siglo XX sería otro sin la obra de Stanley Kubrick. FULL METAL JACKET es una gran película bélica antibélica sobre un grupo de reclutas que se prepara, bajo las órdenes del psicópata e inmisericorde sargento Hartman, para ir a la guerra de Vietnam. Un poderoso alegato en contra de la violencia y la milicia. La música original es de Vivian Kubrick y el soundtrack trae piezas de The Dixie Cups, Nancy Sinatra, The Trashmen y Goldman Band.

 

THE CURE IN ORANGE (1987)
Los días 8, 9 y 10 de agosto de 1986, The Cure se presentó en el Teatro Naranja de Valcouse, Francia. Estos conciertos fueron filmados por el cineasta Tim Pope, quien a partir de ese extraordinario material armó una película-concierto fundamental del cine rock de los 80: THE CURE IN ORANGE (1987).

 

LAS ALAS DEL DESEO (1987)
Por LAS ALAS DEL DESEO Wim Wenders ganó el premio a mejor director en Cannes 1987. Una película portentosa sobre ángeles en Berlín con una banda sonora tan brillante como compleja, que incluye a Nick Cave & The Bad Seeds, Crime & The City Solution, Laurie Anderson, Tuxedomoon… Hay una secuencia inmortal en la que Nick Cave canta “The Carny” y luego “From Her To Eternity” mientras el ángel Cassiel le brinda consuelo.

 

LA BAMBA (1987)
Realizada por Luis Valdez en 1987, LA BAMBA es un filme biográfico sobre Ritchie Valens, una joven promesa del rocanrol latino que murió en un accidente aéreo a los 17 años. La banda sonora incluye música original de Carlos Santana y el soundtrack trae versiones de rolas del repertorio de Valens por Los Lobos, más dos piezas de Bo Diddley y Brian Setzer.

 

LA ÚLTIMA TENTACIÓN DE CRISTO (1988)
Martin Scorsese es uno de los mejores directores de cine en activo. Su trayectoria como realizador es impresionante y su buen gusto musical es evidente a lo largo de toda su filmografía. En 1988 encargó a Peter Gabriel la música original de la polémica película LA ÚLTIMA TENTACIÓN DE CRISTO (1988).

 

¡ÁTAME! (1989)
Dirigida por Pedro Almodóvar, ¡ÁTAME! tuvo su premier mundial el 12 de diciembre de 1989 en Madrid y de ahí brincó a Berlín en febrero, donde inició un exitoso recorrido por varios festivales internacionales. La lista de premios es larga. Con Victoria Abril, Antonio Banderas y Loles León en los estelares, ¡ÁTAME! cuenta la historia del secuestro de una actriz porno por parte de un admirador medio chiflado pero en realidad inofensivo. Inmortal la escena cuando los tres protagonistas cantan “Resistiré” del Dúo Dinámico.

 

DO THE RIGHT THING (1989).
Spike Lee es uno de los directores afroamericanos más influyentes y talentosos. En 1989 hizo una de sus mejores películas, DO THE RIGHT THING, y escena en la que suena Fight the Power, de Public Enemy, es una locura.

 

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#SonicArsenal – Sleeveface, la Ilusión y broma

Justo cuando pensábamos que las fundas de los discos se convertirían en algo obsoleto y un recuerdo de muchos momentos musicales, un fenómeno viral en le dio nueva vida a esos objetos de arte. El sleeveface se estableció como una broma, un exceso de creatividad, un costo de oportunidad y uno de los movimientos más populares de las redes sociales.

Existen comunidades en Facebook y Flickr dedicadas al arte del sleeveface, una forma de integración de lo visual con lo real que se expandió rápidamente y que le dio un nuevo sentido a esos símbolos de una época análoga y llena de contemplación. Cientos de fotografías y múltiples galerías digitales muestran a los discos de vinilo como parte de una tendencia, donde la unificación entre el arte y su acérrimo fan niegan completamente la extinción del arte de portada.

El momento preciso en que nació el concepto se desconoce, sin embargo los culpables de que el sleeveface se haya convertido en un fenómeno viral fueron los DJs Carl Morris y John Rostron, que en un momento de extremo aburrimiento en un club de Cardiff tomaron el disco ‘McCartney II’ de Paul McCartney para esconder sus caras del público. Después de Morris y Rostron múltiples DJs del Reino Unido empezaron a repetir el truco en sus presentaciones con fundas de la dimensión correcta, aunque otros adoptaron portadas de cómicas proporciones para agregar un toque irónico a ‘Cat Scratch Fever’ de Ted Nugent, ‘Lust for Life’ de Iggy Pop y ‘Clouds’ de Joni Mitchell.

 

 

No fue algo planeado, pero el resultado fue una escena hilarante que obligó a Morris y Rostron a buscar más caras en su colección de discos. Después de muchas bromas entre amigos, colocaron su primer sleeveface en waxidermy.com a principios del 2006. La imagen mostraba a dos personas saludándose, una de ellas ocultaba su rostro con un álbum de Johnny Mathis. La broma pronto se expandió a través de Internet, adquirió el nombre de sleeveface, se convirtió en un sitio oficial, material en YouTube, un libro, comunidades en Facebook y Flickr con más de 5.000 miembros de diversas nacionalidades, y una exhibición en una galería de Londres.

El sleeveface no sólo se trata de grandes fotos, inmediatamente te das cuenta que hay una gran broma detrás. Algunas veces la broma es lo que la persona hace –un hombre portando una cara de Liberace mientras cocina vistiendo únicamente un saco, boxers y zapatos, una cara de Elvis Costello aspirando, un David Bowie trabajando concentrado frente a una computadora, un Rod Stewart con cuerpo de mujer o un Prince con senos.

 

 

Los miles de ilusionistas han experimentado con el medio – fotografiando caras, puños o extremidades, jugando con géneros, vestuario, proporciones, locaciones y retratos de grupos. Algunos han intentado utilizar las fundas y los booklets de los CDs para verse más intelectuales, mientras que otros han creado un subgénero llamado sleeverotica con las bocas, torsos y glúteos de ciertas cubiertas. Entre más creativa y detallada sea la foto mejor, lo único que importa es la forma en que el arte y la realidad crean una ilusión. De cualquier forma, los resultados frecuentemente son impresionantes.

 

 

La gente tal vez ha hecho esto por años, sin embargo ese extraño y fácil acto parece cobrar importancia en estos momentos, obviamente es algo que no puedes hacer con los MP3s y downloads, el sleeveface exige tener una amplia colección de discos y un gran ojo para montar toda una escena, es necesario el arte del disco para llevarlo a cabo. Y aunque no podemos asegurar que el sleeveface salvará al arte del disco, al menos podemos pensar que miles de personas intentan mezclarse con él para no dejarlo morir sin un último respiro.

El soundtrack de la vida: la calle sin nombres

Es del conocimiento popular que los nombres propios se pueden escribir sin necesidad de apegarse a las reglas de la ortografía; en realidad no sé si hay un sustento académico, sin embargo celebro ese libre albedrío, (aunque a decir verdad celebro cualquier libre albedrío), bajo la máxima universal que sentencia que un nombre puede dictar tu destino.

Suena fuerte, pero es verdad, y no tiene que ser tu nombre necesariamente, podría ser el nombre de la calle en la que vives, como es el caso de Belfast en Irlanda del Norte y donde, según cuentan, se podía conocer la religión de sus habitantes de acuerdo a la calle en que vivían, hecho que inspiró una de las mejores canciones de los ochentas, ‘Where The Streets Have No Name’, de U2, una rola en la que un aún idealista Bono (quien obviamente no se llama Bono), soñaba con una Irlanda que no estuviera dividida por la religión, e intentaba, acompañado por el casi infinito requinteo de The Edge (que tampoco se llama así), derribar las paredes que sus compatriotas habían construido para ellos mismos. Hoy sabemos que fue un intento fallido, pero no dejó de ser un gran intento.

Otra peculiaridad de los nombres propios es que son opcionales, así es, si te llamas José y no te gusta, puedes optar porque todos los demás te llamen Pepe o Joselito o Joe, y así hasta el infinito, pero hay quienes han ido mucho más allá, y de entre la gran cantidad de personajes que han decidido cambiar su nombre para identificarse con una persona totalmente distinta, además de Bono y The Edge, en esta primer entrega quiero mencionar, en primer lugar a Gordon Matthew Thomas Summer quien mientras tocaba con la New Castle Big band vistiendo la casaca a rayas negras y amarillas  de la segunda fuerza del New Castle United asemejando, o al menos así lo cuentan, a un abejorro, recibió el sobrenombre de Sting.

Sting como al final decidió ser llamado este personaje musical y quien construyera y destruyera una de las mejores bandas de todos los tiempos, tuvo a  bien escribir e interpretar una de las canciones más bellas y a la vez desgarradoras que haya escuchado en mi vida, ‘They Dance Alone’ del ‘Nothing Like the Sun’ y en la que describe el luto de las mujeres chilenas que bailan solas La cuenca, la danza nacional de Chile sosteniendo fotos de sus familiares desaparecidos durante la dictadura de Augusto Pinochet y en la que Rubén Blades recita algunos versos en español. Un tema poderoso que conmueve y nos hace pensar en la importancia que tiene aferrarse a la vida y protestar la muerte de quienes nos fueron arrancados a la fuerza.

Finalmente en esta breve lista de nombres propios, pero más que nada impropios, está quien fue más allá de dejar atrás su nombre y terminara convirtiéndose simplemente en un símbolo, así es, me refiero a Prince Rogers Nelson, un artista revolucionario que volvía absolutamente locos a los ejecutivos de su disquera con un estilo disruptivo que cautivaba y enloquecía a la audiencia con experimentos como ‘Kiss’, un composición en A mayor y un tempo de 112 beats por minuto que en 2018 parece algo casi natural, pero que en el lejano 1986 redifiniría el sonido funk y nos dejaría muy claro que no tenemos que ser [email protected], [email protected] o hablar sucio, lo único que necesitamos para enloquecer a [email protected] [email protected] es estar ahí y tal vez, decir nuestro nombre.

Find your path

 

Me queda claro que hay profesiones que dejan lana y otras que son, mmhhh digamos por amor al arte, seguramente cuando eras puberto o puberta te aconsejaron tus padres o algún mayor que podrías estudiar o algunas veces era una dirección de que tenías que estudiar de acuerdo con la tradición familiar o creencias, a esa tierna edad poco sabes de nada así que cualquier influencia es crítica.

 

A esas edades también somos muy idealistas, creemos que nos podemos comer el mundo y que ser activista es la neta, que podemos vivir vagando por el mundo siendo un alma libre con posesiones casi nulas, algunos, muy muy pocos logran este sueño a costa de hacer a un lado otras comodidades, algunos afortunados encuentran su vocación exacta y se dedican a ella exitosamente tanto económicamente como de reconocimiento social, otros se someten a los deseos de alguien más y sumisamente dedican su vida a ser alguien quien no quieren ser, en fin, muchos casos muy particulares, pero de todos hay un porcentaje que encuentra su vocación y amor a lo que hacen de la mejor manera, un ejemplo de esos son los músicos exitosos.

 

Regresando a esa tierna edad que no sabes qué hacer con tu vida, siempre hay el punto en que crees que serás músico, adorado por multitudes y hasta sueñas con los excesos de un músico o grupo, claro que hay de músicos a músicos como los bohemios que se medió mueren de hambre en obscuros bares llenos de humo y olor a brandy, que melancólicamente tocan un delicioso blues cobijados por media luz y una audiencia contada, en el otro lado del espectro estaría un mega grupo de metal como Iron Maiden que hasta se transporta en un 747 propio (rentado en realidad) a todos lados del mundo con las comodidades del príncipe de Brunei o de algún miembro de la política mexicana, si, todos hemos soñado con eso, pero ocurre como el meme ese que circula actualmente de “me chingue la rodilla”

 

 

Así entonces justificamos que la vida nos jalo a otro punto y que por responsabilidades de adulto no fuimos el próximo Ozzy Osbourne, la Janis Joplin mexicana o incluso el Lou Reed región 4 que cambiaría el curso de la historia musical en nuestro país, somos adultos responsables, no tenemos tiempo para eso…

 

Estoy convencido que una de las cosas más difíciles en la vida es identificar para que somos buenos, y no me refiero a ser medianamente buenos que nos medió deje para vivir, sino identificar la profesión que nos permita explotar lo mejor de nuestro ser y además nos de los recursos económicos para vivir de lo mejor, quién sabe, quizá en realidad nuestro potencial máximo es ser un ingeniero naval en lugar de ser un frustrado cajero de banco que a todo mundo le pone jeta y con esa actitud no llegar a ningún lado o quizá en lugar de estar abrumado con el trabajo de un burócrata de oficina gris de gobierno, tu vocación en realidad sea la de ser ese cajero de banco que con una excelente actitud trates muy bien a la clientela y la orientes y así ser el mejor en ese ramo especifico, siendo feliz con lo que haces y esa es la clave, ser feliz con lo que haces.

 

 

Regresando a los músicos exitosos, estos cuando son felices con lo que hacen y explotan sus cualidades pueden llegar a trascender, cambien la forma de hacer las cosas, innovan con sus ideas, lírica y creatividad, así tenemos casos como Pink Floyd, quienes por una casualidad cósmica juntaron los ingredientes para ser únicos, para ser una banda creativa e innovadora que revoluciono varios géneros que incluso ellos mismos inventaron o como David Bowie quien siendo muy valiente se aventó a ser sinónimo de vanguardia o Björk que se voló la barda dando alma y personalidad a la música electrónica avant garde, esa Björk que podemos apreciar en sus años mozos con Sugarcubes haciendo loqueras y desarrollando ese timbre de voz tan único

 

Sugarcubes con su sonido muy experimental y ver a Björk en esa tierna edad me hace pensar si es que se imaginaron que llegarían a ser lo que hoy son, saliendo de Islandia, un país con menos de 350,000 habitantes en medio del océano, aislados de todo el resto del mundo, aun así abriéndose paso solo con originalidad y perseverancia dejaron ver al mundo que allí estaban.

 

¿Y bueno que ganan con eso los músicos con una propuesta decente? Además de sobresalir y ser punta de lanza como ya lo decía también hay el lado material…

 

Es bien sabido que los músicos exitosos tienen grandes casas, se rodean de gente bonita y se compran juguetitos bonitos, para darnos una idea les compartiré este inventario que hicieron ahora que en este infame 2016 que falleció Prince. Él con sus décadas de trabajo duro y con algo de visión de inversión se hizo de varios inmuebles, los cuales en conjunto suman mas de $25 millones de dólares, entre cuentas de banco y otras propiedades suman otro milloncito mas, dinero en efectivo que anda por los $12 millones, 67 barras de oro con valor de arriba de $800,000.

 

Hay un apartado de 18 cochecitos y motos, quienes me conocen saben que soy amante de los autos y esta lista me parece muy interesante, juguetitos entre los que figuran un Buick Electra, una limusina Cadillac, la motocicleta ‘Purple Rain’, un Cadillac XLR, un BMW 850 y otro 633CS (estos tres últimos me encantan), además de las regalías de varios álbumes y canciones para otros músicos, obras de arte, instrumentos, equipo de concierto y estudio, etcétera. Vean aquí el inventario completo.

En fin, Prince al momento de dejar este mundo a los 57 años tenía suficientes bienes materiales para disfrutar, eso claro está sin contar con la fortuna perdida que a lo largo de años se gastó en parrandas, comidas, viajes, regalos y demás cosas que son incuantificables.

 

 

Esta es la clase de cosas a las que me refiero con encontrar la vocación correcta, cuando sucede los beneficios son muy nobles.

 

Infame

La mayor parte del tiempo uno quiere tener la razón, saberse bien con su verdad y que se te reconozca como tal, cuando esto pasa te sientes bien contigo mismo, ganar una discusión con tus argumentos es satisfactorio la mayoría de las veces. Sin embargo hay algunas muy raras ocasiones en las que tener la razón no es bueno y hasta provoca pesar o malestar, este año he tenido una de esas raras ocasiones cuando por allí de mediados de enero escribi un articulo aquí mismo llamado “La Calaca Anda Suelta”.

Allí mencione que se veía venir un año demasiado sombrío, lúgubre y malo para la música, desafortunadamente tenia razón, este 2016 nos tundió durísimo quitándonos a grandes que sin duda extrañaremos, lo peor de todo es que no es culpa del 2016, ni va a ser culpa del 2017 (si es que viene tan terrible también), lo peor es que hay que acostumbrarnos, nuestros héroes son humanos y como tales son mortales, nuestros héroes de la batería, nuestros dioses de la guitarra se están haciendo viejos, ya muchos de los mejores rondan los 70 y la mayoría llevaron una juventud de excesos que les cobrara factura tarde o temprano, no hace falta ser un gran profeta como Nostradamus, Baba Vanga o Los Simpsons para reconocer que la huesuda llegara por todos y cada uno.

 

Al parecer hay algunos que tienen pacto con el diablo, como los Rolling Stones que aun en sus 70 siguen en conciertos alrededor del mundo con una energía para andar brincoteando en el escenario haciendo vibrar a multitudes mucho mejor que grupos de la mitad de su edad, recuerdo que en el 95 los fui a ver junto con mis compas el Pollo y la Doc en el Foro Sol hasta adelante, pensando que seria la ultimísima vez que podría verlos, que gran y afortunada equivocación la mía al ver que más de 20 años después siguen y siguen, bueno hasta en los Simpsons vemos en una de sus muchas profecías como el poster que tiene Lisa en la universidad en un capitulo futurista los menciona, ojala y ese pacto con el señor de las tinieblas siga mucho mas.

 

Sin embargo hay muchos otros que parecen no tener este pacto como Prince, quien nos dejó extrañando la lluvia purpura mientras se alejaba entre las nubes en su pequeño Corvette rojo o Leonard Cohen con su aire melancólico, figura delgada, frágil y entrañable agarra su chaqueta y se dirige a la salida ya que es la hora de cerrar como dice en su rola Closing Time.

 

Hace solo un par de días la calaca trabajando horas extra en plena navidad se llevó a George Michael dejándonos a todos atónitos, mentándole la madre fútilmente al 2016 en el Facebook y Twitter, como demonios te atreves a dejarnos sin nuestros grandes, oh gran flaca egoísta que te estás haciendo de un mega uber ultra grupo allá en donde quiera que estés, ah y además tienes buen gusto ya que no te llevas a los cantantes de plástico que televisoras o disqueras nos recetan a base de sobreexposición y hartazgo en los medios tradicionales, ¡nooo! a esos nos los dejas aquí  y hasta haciéndoles homenajes vacíos a los verdaderos artistas

 

Solo imaginen el grupazo que ya tiene por allá, un grupo o varios que abarcan todos los generos, imaginen a Leonard Cohen haciendo un bluesero dueto con Betsi Pecanins en medio de una nube de humo de cigarrillo y tintinear de los choques de las vasos a medio llenar de wiskey en las rocas mientras BB King rasca las cuerdas de Lucille, o por el lado de los altos decibeles a Lemmy pegando sus ásperas barbas al micrófono instalado muy alto haciendo trio vocal con Scott Weiland de Stone Temple Pilots y Layne Stanley de Alice in Chains, Cliff Burton de Metallica, Steve Clark de Def Leppard y Dimebag Barrel de Pantera en las liras, Erick Carr de Kiss en la batería, ¡nooo bueno que cosa! Ahora entiendo a la flaca, quiere tener lo mejor por allá, claro algunos de estos últimos mencionados fallecieron en otras fechas, algunos hace mucho.

 

Justo estoy escribiendo estas líneas y me entero que después de salvarse por poco la huesuda acabo llevándose también a nuestra querida Princesa Leia, Carrie Fisher, ella junto con Gene Wilder, George Kennedy, Zsa Zsa Gabor, Bud Spencer, Muhammad Ali, Fidel Castro, Lupita Tovar, Gonzalo Vega, Juan Gabriel, Mario Almada, Pedro Webber Chattanuga, y no se quien más que seguramente me faltarán, todos ellos dados de baja en este año,  la farándula, música y en general la cultura pop ha sufrido grandes bajas.

Aún faltan horas para que acabe el año pero la Parca trabaja a toda hora, no toma vacaciones, incluso hasta fue a los XV de Rubi por una distraída alma, la huesuda que por todos vendrá algún día puntual como nadie con su guadaña afilada, con su blanca sonrisa.

 

Así entonces no queda más que seguir adelante, ante sucesos como estos, inevitables pero también muy impactantes hay que saber reconocer y valorar lo que nos queda, como lo decía en ese artículo de principios de año, aquilatar los que aún tenemos ya que no sabemos cuándo lo perderemos, y eso también aplica a nuestro entorno más cercano, y perdón por ponerme obscuro a final de estra líneas pero no es para menos, el hombre que cayó del espacio se ha ido, la princesa Leia se ha ido, Willy Wonka también se fue, el noa noa nunca será igual, como el cuervo sobre el dintel de esa lúgubre biblioteca de Poe

 

Nunca mas…

2016 y su alcurnia ochentera

Regalar un disco compacto en Navidad es tan retro y vergonzoso como entrar en un bar y pedir un muppet o un “desarmador”. Ya no hay moral.

¿Qué tienen en común Netflix y el cementerio de músicos y artistas en que se convirtió 2016? En que ambos parecen dedicar su tiempo y sus esfuerzos en hacer un involuntario homenaje a los años ochentas.

Mientras la muerte cargó con David Bowie, Prince y Gene Wilder, entre muchos otros cuyo mayor impacto fue ochentero, el servicio de streaming más importante adhirió a su carrusel verdaderas joyas de la cinematografía palomera como ‘Purple Rain’, ‘E.T.’ y ‘Lethal Weapon’, además de la serie Stranger Things’(con muchas referencias a dicha década y reposicionando a Winona Ryder en pantalla), los episodios V y VI de ‘Star Wars’ y prometió una nueva serie comandada por la otra novia de los ochentas: Drew “My Love” Barrymore.

 

Por otro lado, en ese aparente festival ochentero, el siempre fiel México musical se desbocó con dos bandas de estirpe ochentas como Guns N’ Roses y Metallica, además de los embalsamados en botox Tom Jones y Rod Stewart; y el anuncio de Pet Shop Boys en el Corona Capital y de Neón y Hombres G en el Vive Latino 2017 te hizo pensar en sacar tus gumis, los pantalones de pinzas y el gel Studio Line.

 

¿Por qué ocurre esto si los (no) enterados refieren que los ochentas fueron años en los que hubo menor calidad musical?

Hace unos días una amiga me preguntaba si iba a publicar en Rock 101 una lista de las mejores canciones o los mejores discos del año y le dije que no por una razón muy clara: no tengo meretriz idea de qué se publicó en 2016 por otras dos razones: no tengo tiempo de escuchar la radio o entrar en páginas de novedades musicales y, en realidad, tampoco me interesa mucho. Quizás eso puede sonar irresponsable en un texto de un analista musical pero tampoco hallo la motivación suficiente para hacer investigaciones faltando unos días para que acabe el año.

¿Es por desinterés o por falta de cariño? Porque en todo caso la culpa recaería precisamente en la falta de interés, o bien, en la ausencia de ejemplos que realmente rompan los paradigmas y te muestren que la música ha encontrado un nuevo punto de ebullición, por eso no extraña que G&R y Metallica agoten los boletos en minutos y se abran fechas a granel.

Esto me lleva a pensar en 2015, cuando señalé que quizás el mejor disco del año era el ‘Music Complete’ de New Order, un grupo veterano que supo refrescar su identidad sonora sin encontrar rival a nivel en ese ámbito. New Order, una banda que estalló precisamente en los ochentas como escisión de Joy Division. Curiosamente, un año antes, en 2014, Pink Floyd regresó a los estudios con un disco tan promocionado como estéril llamado ‘The Endless River’ sin encontrar ese cruzado a la mandíbula que permitiera a la banda recuperar un sitio que quizás no les interesa pero que merma su credibilidad ante el curso corriente de las producciones musicales.

Quizás otro rasgo importante para el trazo ochentero de 2016 sea precisamente su aparente escasez musical y no por producciones sino por la falta de trascendencia en todo sentido.

Por eso, uno de los propósitos para el próximo año es estar más pendiente de los noveles y, acaso, de alguna producción sensacional, que debe haber, de esos viejos grupos con una pizca de vanguardia.

El año pasado, para el intercambio navideño-godín, y para continuar con esa tendencia retro, una compañera de la oficina pidió un disco ¡de The Cure! ¿Así o más ochentero el clima? Encima el gobierno está hablando del TLC y hay por ahí un espectáculo llamado Rock en tu Idioma. ¿Qué falta? ¿Una película de acción sobre Ronald Reagan? ¿Una nueva entrega de Rocky? ¡Un momento! ¡La hubo en 2015! En fin.

¡Felices fiestas para todos!

Gracias Prince por la etiqueta

Un encuentro, masturbación con una revista, el contenido explícito que hubiera pasado desapercibido si no se hubiera tratado de un disco sumamente exitoso. Cuando Prince lanzó ‘Darling Nikki’ no era la primera ocasión en la que realizaba una canción sobre sexo, ya tenía varias que escandalizaban de la misma forma los oídos de los padres de familia en la comunidad afroamericana de Estados Unidos.

 

Questlove cuenta en su libro ‘Mo’ Meta Blues’ que los discos del genio de la lluvia púrpura terminaban frecuentemente en la basura, su mamá no toleraba ese lenguaje en su casa, eso mismo provocaba que los discos tuvieran un singular atractivo y fueran rescatados y escondidos debajo del colchón. De la misma manera en que Bowie demostró a muchos jóvenes blancos que estaba bien ser raro y adoptar una apariencia andrógina, Prince guió a toda una generación no solo a la rareza y la excentricidad, también al descubrimiento de su sexualidad.

 

Cuando Tipper Gore (esposa del vice-presidente Al Gore) notó que su hija escuchaba esa canción organizó a otros preocupadísimos padres y creó la Parents Music Resource Center (PMRC) para luchar contra las letras ofensivas, en defensa de la música aparecieron Frank Zappa, Dee Snider y John Denver, quenes se opusieron fuertemente a la censura y basados en el derecho a la libre expresión, lograron que no se promoviera una ley que restringiría el contenido de las canciones.

 

Los músicos ganaron, sin embargo las disqueras decidieron evitar la controversia y empezaron a colocar etiquetas preventivas, un verdadero magneto de jóvenes que vieron el aviso como una recomendación directa de lo que debían escuchar. La etiqueta motivó la demanda, hasta que en 1991 la cadena Walmart anunció que no vendería más discos con la advertencia, de forma inesperada la ley que no fue aprobada tuvo que ser adoptada por múltiples artistas, tuvieron que someterse a la censura, lanzando versiones limpias y explícitas.

 

Recordando las múltiples ocasiones en las que la música ha sido sometida a la censura, el origen de la etiqueta y la música de Prince, Rock 101 presenta el especial de 10 horas #101Explícito. El poder de la palabra sin versión limpia, martes 26 de abril, de 10 a 20 horas.

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