hi

El soundtrack de la vida – lluvía de noviembre, pero en agosto

Que bonito es ver la lluvia y no mojarse, reza el dicho popular y yo estoy totalmente de acuerdo en ello, en el sentido literal por supuesto. No hay como disfrutar ese momento en el que la tormenta cae a raudales y yo, como Isabel en Macondo, simplemente observo desde la comodidad de mi ventana tomándome una Lagerita, degustando un sándwich de jamón de pavo con queso gouda y escuchando musiquita.

La selección musical tiene mucho que ver con el ánimo que nos gobierna en algún momento específico, por ejemplo si traemos onda darks y cataclísmica, Riders on the Storm de The Doors del álbum L.A. Woman de 1971 es la ideal. El track hace referencia a un asesino serial llamado Billy Cook quien asesinó a 6 personas entre 1950 y 1951 a quienes les pedía un “aventón” . También fue la última rola que Jim Morrison grabara con el grupo antes de su muerte. Además de grabar la voz principal, Morrison grabó las letras susurrando, creando una especie de eco bastante tétrico pero que consigue su objetivo.

 

En 1986 Peter Gabriel lanzó su álbum So, el primer sencillo fue Red Rain, una composición de letra oscura y perturbadora, que aborda dos grandes preocupaciones de los años 80, la amenaza nuclear y el SIDA. De acuerdo al propio Gabriel la inspiración vino de un sueño recurrente en el que botellas en forma de persona caían de un acantilado y al estrellarse salía un líquido rojo que se convertiría en lluvia roja. También se habla de un proyecto para una película llamada Mozo en la que los aldeanos eran castigados por sus pecados con una lluvia de sangre.

Afortunadamente, dicho filme nunca se realizó. No me atrevo a imaginar el estrés por el que pasaba el buen Peter, o las drogas que usaba para soñar, pero el resultado es un gran track en el que destacan las percusiones que logran crear un efecto de lluvia a cargo de Stewart Copeland y Jerry Marotta.

 

Finalmente, me referiré a la rola que inspiró esta entrega y que es mi pensamiento más recurrente en noches de lluvia como esta, es November Rain del álbum Use your illusion I de 1992 a cargo de Guns N’ Roses. El track más largo grabado por la banda (casi 9 minutos) y la canción más larga en llegar al Top 20 del Billboard Hot 100. Los teclados de Axl Rose, el gran solo de Slash, y una letra que nos recuerda fríamente que nada dura para siempre y que todos en algún momento de la vida necesitamos tiempo para estar solos. Lo que hagamos con ese tiempo de soledad queda en cada uno, pero más vale que lo aprovechemos porque como ya lo comenté, en palabras de Axl Rose,  va a durar por siempre.
También podría interesarte: Corona Capital 2014: El cambio climático no es imaginario
También podría interesarte: la fase Beta

Sonic Arsenal – Sonidos del resto del mundo

En cuanto se dieron a conocer los resultados del Brexit, se habló continuamente de la manera en que los actos británicos realizarían giras en Europa, se habló del impacto de su presencia o ausencia en diversos festivales, pero todo eso era ver el mundo hacia afuera del Reino Unido, poco se había discutido del impacto al interior hasta que el pasado fin de semana las restricciones pusieron en riesgo a Womad, el festival más importante de world music.

Peter Gabriel, quien fue parte de la fundación del evento en 1980, dijo: “el derecho a viajar por trabajo, por educación e incluso por placer ha empezado a restringirse y frecuentemente por líneas raciales y religiosas”. Las fronteras se cierran, los mundos empiezan a encogerse, sobre todo para un género como el world music, que nunca ha alcanzado el éxito comercial, sin embargo en medio de su propia complejidad, ha logrado sobrepasar ese nivel en el que todo cabe en un mismo lugar, liberando música que se niega a una simple categoría, que por cierto como etiqueta es la que más engloba y de forma absolutamente simplista.

A pesar de lo fácil que pueda resultar contagiarse con la música, existen dos términos tan ambiguos y tan difíciles de definir, que a principio de cuentas pensar en ellos ya se convierten en un problema básico. Alternativo y world music son dos palabras manoseadas continuamente, sin embargo la segunda se convierte en una etiqueta tan extraña, exótica y vaga, que desafía su propia clasificación. World music es un nivel inventado, llamémosle el lado positivo de la globalización.

El término fue creado en 1987 por algunos ejecutivos de ventas en Londres, para ayudar al marketing de esas grabaciones que no podían ser clasificadas tan fácilmente (la misma historia del término alternativo), o que por llevar la etiqueta de “étnico” o “internacional” no lograban penetrar con facilidad en el mercado. Las dos palabras inmediatamente se convirtieron en el cajón al que se podía aventar todo, al menos el 99% de los estilos que eran totalmente desconocidos para los estadounidenses y británicos.

 

Sin tener que encasillar el sonido en términos geográficos, que se podría resumir en Occidente y El Resto del Mundo, world music es la raíz de todo. Sus principales criterios son las tradiciones folclóricas y étnicas de la cultura de la que surgen, teniendo como principales exponentes a todos los países africanos, asiáticos y sudamericanos, que a pesar de la delimitación en el anaquel de discos, ha logrado influir enormemente en el 1% de la música con mayor éxito comercial. ¿Lo dudan?… sólo escuchen los últimos discos de los Beatles, algunas canciones de Led Zeppelin, Talking Heads, Blur, Dead Can Dance, Rolling Stones y por supuesto Peter Gabriel, así como algunos precursores del blues y jazz. Los rastros del mundo están por todas partes.

Toda esa “música extranjera” no es nada extraña para los oídos occidentales. Muchas décadas antes de que el género fuera nombrado, había múltiples crossovers entre formas de música étnica y la música popular de diversas épocas. Sí ahora el world music suena más global, es gracias al worldbeat (otra palabra de reciente creación), que no se refiere a ningún estilo específico de música, pero que fusiona estilos dispares, creando una forma globalizada, una perspectiva multicultural que llega a una audiencia mucho más grande. El resultado es un dance pop occidentalizado y al mismo tiempo salvaje.

También podría interesarte: Hacia un oído verdaderamente global, un #MapaSonoro

Los principales elementos de la cultura occidental pop y rock han logrado ese híbrido con la música de todos lados, llevando el sonido hasta varios niveles de increíble eclecticismo que pierde su sentido de espacio y territorio. Ritmos contagiosos y letras ligeras flotan sobre esos límites internacionales, olvidando la lealtad a su origen. Esa música es producida en cualquier parte, desde Nueva Jersey y La Habana hasta Japón, sin embargo a pesar de su complejidad nuevamente cae en esa simplista clasificación de música del mundo, que al paso de los años al menos ya no lleva colgado el estigma de ser música extraída de la cima del Himalaya, las selvas africanas, los desiertos arábigos o de los sombrerudos mexicanos dormidos a la sombra. Las imágenes y los sonidos abarcan mayores dimensiones en la actualidad.

En ese intento por llevar la mayoría de los sonidos del mundo a términos realmente globales, surgió un río colombiano convertido en casa discográfica y que ahora realiza expediciones en grupo a Cuba: Putumayo. El sello es producto del lema “música garantizada para hacerte sentir muy bien”, que mensualmente lanzaba recopilaciones que nos llevaban desde su sede en Nueva York hasta fusiones de jazz, rap, afro-pop, salsa, lounge, funk, cajun, rock en español y cantos arábigos, aptas para aquellos que no desean reventarse un largo viaje entre raíces y que logran una perfecta definición auditiva de lo que es world music, podríamos decir que se trataba de un viaje con guía y paradas muy bien establecidas, nada de meterse en lugares que se vean cochambrosos.

 

El término continúa siendo vago, imposible describirlo en tan sólo 700 palabras o con una serie de etiquetas como étnico, neo-tradicional, gitano, pop internacional, folk judío, trovas europeas, rock aborigen, salsa neoyorquina, ritmos celtas y electrónica con cantos gregorianos. No es el sonido más comercial y no todos los experimentos son fructíferos (algunos sonidos torturan al que los oye), sin embargo su autenticidad es una eventual fuente de inspiración, frescura y sustancia que otros géneros más populares desgastan continuamente.

Justo cuando apareció el término empezábamos a vislumbrar la globalización, muchos mundos al alcance de todos. Paradójicamente, ese mundo que Internet nos abrió con opciones a partir de la década de los 90, lo ha cerrado en los últimos años a través del miedo y el odio disfrazado de libre expresión que de muchas maneras ha tenido como resultado el cierre hacia ideas, tradiciones y culturas con algo tan simple como la negación de una visa.

También podría interesarte: A Tribe Called Red, celebrando la cultura desde sus raíces

Banda Sonora 101: Cine y rock en los 80

Continuamos con los festejos por el aniversario de Rock 101, así que en esta ocasión nos vamos a echar un clavado a los 80, periodo del cual seleccionamos un grupo de 20 películas con bandas sonoras emblemáticas y que de algún modo se convirtieron en referentes de esa década.

Esta selección, lo aclaro desde el principio, no pretende ser una compilación de “lo mejor del cine rock de los 80.” Simplemente es un grupo de películas de diversa calidad pero que tienen un elemento en común: grandes bandas sonoras.

En esta curaduría de soundtracks ochenteros conviven David Bowie, Vangelis, Pink Floyd, Stewart Copeland, Talking Heads, Iggy Pop, Prince, Peter Gabriel, The Cure, Los Lobos, el gran Ennio Morricone y hasta el Dúo Dinámico.

Aquí la selección:

CHRISTIANE F (1981)
El cineasta alemán Uli Edel tiene dos películas memorables: CHRTISTIANE F (1981), sobre la adicción a las drogas duras de una jovencita en Berlín y con la participación de David Bowie en la banda sonora, y LA BANDA BAADER MEINHOF (2008), sobre el grupo terrorista epónimo y la cual también cuenta con música de altos vuelos. En CHRISTIANE F hay una secuencia memorable en la que la protagonista asiste a un concierto en el que David Bowie canta en vivo y completa “Station to Station”.

 

BLADE RUNNER (1982)
Dirigida por Ridley Scott, BLADE RUNNER se estrenó el 7 de septiembre de 1982 en el festival italiano de Venecia. Brillante adaptación de la novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? de Philip K. Dick, esta película marcó, como lo hizo en su momento 2001: ODISEA DEL ESPACIO de Kubrick, un antes y un después en el cine de ciencia ficción. La música original es obra del griego Vangelis. Una película inmortal con una gran banda sonora.

 

PINK FLOYD THE WALL (1982)
PINK FLOYD THE WALL (1982) es un clásico indiscutible del cine-rock y un referente obligado de principios de los 80. Dirigida por Alan Parker y protagonizada por Bob Geldof (Mr. Pink), esta película lleva al lenguaje cinematográfico la obra musical concebida por el master Roger Waters y compañía. Es uno de los pocos casos en la historia del cine que la música original antecede a la película, ya que el filme parte del álbum The Wall, publicado en noviembre de 1979. Las secuencias de animación son obra del ilustrador Gerald Scarfe y Roger Waters. La música lo es todo.

 

RUMBLE FISH (1983)
Pequeña gran obra maestra de Francis Ford Coppola, RUMBLE FISH se estrenó el 7 de octubre de 1983 en el festival de Nueva York. La protagonizan Mickey Rourke (The Motorcycle Boy), Matt Dillon (Rusty James) y Diane Lane (Patty), y la música original es obra de Stewart Copeland, entonces baterista de The Police, hoy un consagrado compositor de música para cine que ha trabajado en decenas de películas. Sin duda ésta es una de mis películas favoritas del gran Francis Ford Coppola, autor de clásicos como la trilogía EL PADRINO, APOCALIPSIS AHORA, DRÁCULA… También ese año Richard Loncraine hizo una adaptación de Brimston & Treacle con música original de The Police y con Sting como protagonista.

 

STOP MAKING SENSE (1984)
Tal vez el único cineasta que ha logrado competir con el maestro Scorsese en materia de conciertos en vivo es Jonathan Demme en el clásico STOP MAKING SENSE (1984). Mediante un manejo de cámaras perfectamente coordinado, Demme logró captar a los Talking Heads, y en particular al líder de la banda, David Byrne, en uno de sus mejores momentos: una serie de tres conciertos en diciembre de 1983 en el teatro Pantages, en Hollywood. La banda sonora de esta película-concierto es una maravilla.

 

REPO MAN (1984)
Una película bien extraña dirigida por Alex Cox con Emilio Estévez y Harry Dean Stanton como protagonistas. La historia es ésta: Otto, un joven punk que acaba de perder su trabajo, se vuelve un repo man o recuperador de autos robados. De pronto se ve implicado en una investigación del gobierno gringo sobre una sustancia extraterrestre que provoca extraños efectos a quienes la observan. La banda sonora es una joya del punk con rolas de Iggy Pop, Black Flag, Suicidal Tendencies, The Plugz, Circle Jerks. La secuencia inicial de créditos, con “Repo Man” de Iggy Pop, es un gran momento del rock en el cine.

 

ONCE UPON A TIME IN AMERICA (1984)
ÉRASE UNA VEZ EN AMÉRICA es una de las películas sobre mafiosos que más me gustan. Dirigida por el italiano Sergio Leone y protagonizada por Robert DeNiro y James Woods, se estrenó el 20 de mayo de 1984 en Cannes. Retrato de la vida de un grupo de mafiosos judíos en Nueva York, esta película cuenta con una banda sonora impresionante, obra del genio Ennio Morricone y que nada tiene que ver con el rock. Un portento de la década de los 80.

 

PURPLE RAIN (1984).
Es posible decir que PURPLE RAIN (1984) es una heredera del cine rocanrolero de los años 50 del siglo pasado, época en la que algunos avispados productores de cine hicieron grandes negocios llevando a los ídolos musicales del momento a la pantalla grande. Ejemplo: Elvis Presley. Dirigida por Albert Magnoli, PURPLE RAIN no es una obra de arte del cine ochentero ni la actuación de Prince mereció el Oscar, pero lo cierto es que la música y el diseño de producción de esta película son un referentes claros de la década de los 80.

 

PARIS, TEXAS (1984)
Wim Wenders ganó la Palma de Oro en Cannes en 1984 por PARIS, TEXAS. Un hombre camina por el desierto de Texas sin recordar quién es. Su hermano lo busca e intenta que recuerde cómo era su vida cuatro años antes, cuando abandonó a su mujer y a su hijo. A medida que va recuperando la memoria y se relaciona con personas de su pasado, se plantea la necesidad de rehacer su vida. La música original es obra de Ry Cooder.

 

THIS IS SPINAL TAP (1984)
Realizado por Rob Reiner en 1984, THIS IS SPINAL TAP es un falso rockumental al que se le rinde culto desde su estreno. Se trata de una hilarante parodia sobre la desastrosa gira americana de los británicos SPINAL TAP, una falsa banda de heavy metal en decadencia que tiene la fama de ser la más ruidosa de Inglaterra. Este filme se burla de todas las costumbres, poses, bobadas y ridiculeces del mundo del rock.

 

FOOTLOOSE (1984)
FOOTLOOSE, realizada por Herbert Ross en 1984, es una película sobre y para jóvenes que cuenta la siguiente historia: Un estricto pastor prohíbe que se baile en un pueblo del medio oeste de EE. UU. Un joven (Kevin Bacon), amante de la música y el baile, decide hacer algo al respecto y de pasada enamora a la hija del pastor. Ja. Todo un éxito de los años 80, con una banda sonora de pies sueltos.

 

PELOTÓN (1986)
PELOTÓN (1986) es la primera entrega de la trilogía de Oliver Stone sobre Vietnam, la cual se completa con NACIDO EL 4 DE JULIO (1989) y EL CIELO Y LA TIERRA (1993). Se trata de una potente película antibélica sobre las andanzas de un pelotón del ejército de EE. UU. durante la guerra de Vietnam. En la banda sonora: The Doors, Smokey Robinson, Jefferson Airplane, Otis Redding…

 

BLUE VELVET (1986)
Realizada por David Lynch en 1986, BLUE VELVET es un thriller desorbitado y fantasmal que se convirtió de inmediato en un filme de culto. Lynch, desde sus primeras películas, demostró ser un cineasta de ruptura que se mueve con total naturalidad en el mundo de lo onírico. En su libro de memorias LINTERNA MÁGICA, el sueco Ingmar Bergman escribió: “cuando el cine no es documento, es sueño.” Pensemos en las películas de Buñuel, Kurosawa y Tarkovsky, por mencionar a tres de los grandes soñadores de la historia del cine. El caso es que Lynch es un cineasta que se mueve como pez en el agua en el mundo de los sueños y que al mismo tiempo ha profundizado en los rincones más oscuros de la naturaleza humana. BLUE VELVET o TERCIOPELO AZUL es una película que vuela en el sentido figurado y cuya música original es obra de Angelo Badalamenti. Comparto una escena en la que Roy Orbison canta en directo “In Dreams”.

 

FULL METAL JACKET (1987)
El cine de la segunda mitad del Siglo XX sería otro sin la obra de Stanley Kubrick. FULL METAL JACKET es una gran película bélica antibélica sobre un grupo de reclutas que se prepara, bajo las órdenes del psicópata e inmisericorde sargento Hartman, para ir a la guerra de Vietnam. Un poderoso alegato en contra de la violencia y la milicia. La música original es de Vivian Kubrick y el soundtrack trae piezas de The Dixie Cups, Nancy Sinatra, The Trashmen y Goldman Band.

 

THE CURE IN ORANGE (1987)
Los días 8, 9 y 10 de agosto de 1986, The Cure se presentó en el Teatro Naranja de Valcouse, Francia. Estos conciertos fueron filmados por el cineasta Tim Pope, quien a partir de ese extraordinario material armó una película-concierto fundamental del cine rock de los 80: THE CURE IN ORANGE (1987).

 

LAS ALAS DEL DESEO (1987)
Por LAS ALAS DEL DESEO Wim Wenders ganó el premio a mejor director en Cannes 1987. Una película portentosa sobre ángeles en Berlín con una banda sonora tan brillante como compleja, que incluye a Nick Cave & The Bad Seeds, Crime & The City Solution, Laurie Anderson, Tuxedomoon… Hay una secuencia inmortal en la que Nick Cave canta “The Carny” y luego “From Her To Eternity” mientras el ángel Cassiel le brinda consuelo.

 

LA BAMBA (1987)
Realizada por Luis Valdez en 1987, LA BAMBA es un filme biográfico sobre Ritchie Valens, una joven promesa del rocanrol latino que murió en un accidente aéreo a los 17 años. La banda sonora incluye música original de Carlos Santana y el soundtrack trae versiones de rolas del repertorio de Valens por Los Lobos, más dos piezas de Bo Diddley y Brian Setzer.

 

LA ÚLTIMA TENTACIÓN DE CRISTO (1988)
Martin Scorsese es uno de los mejores directores de cine en activo. Su trayectoria como realizador es impresionante y su buen gusto musical es evidente a lo largo de toda su filmografía. En 1988 encargó a Peter Gabriel la música original de la polémica película LA ÚLTIMA TENTACIÓN DE CRISTO (1988).

 

¡ÁTAME! (1989)
Dirigida por Pedro Almodóvar, ¡ÁTAME! tuvo su premier mundial el 12 de diciembre de 1989 en Madrid y de ahí brincó a Berlín en febrero, donde inició un exitoso recorrido por varios festivales internacionales. La lista de premios es larga. Con Victoria Abril, Antonio Banderas y Loles León en los estelares, ¡ÁTAME! cuenta la historia del secuestro de una actriz porno por parte de un admirador medio chiflado pero en realidad inofensivo. Inmortal la escena cuando los tres protagonistas cantan “Resistiré” del Dúo Dinámico.

 

DO THE RIGHT THING (1989).
Spike Lee es uno de los directores afroamericanos más influyentes y talentosos. En 1989 hizo una de sus mejores películas, DO THE RIGHT THING, y escena en la que suena Fight the Power, de Public Enemy, es una locura.

 

También podría interesarte: #FFYR101: la década de los 80

Fragmentación hecha música

 

Inicia la canción, sabes que es nueva pero percibes fragmentos que suenan bastante conocidos. Algunas ocasiones lograrás reconocer la raíz de ese sonido, pero la mayoría de las veces ni notarás que todo lo que estás escuchando es una muestra de otro instante más.

 

El sampleo hoy es una práctica común, sin embargo el acto de tomar porciones de sonidos y canciones no es nada nuevo, tiene unos 60 años de existencia que han visto pasar varias etapas que van desde la innovación hasta la ilegalidad, la pérdida de una trayectoria en manos de un abogado y la concreción de un estilo que actualmente se encuentra totalmente reglamentado, aunque en algunos sectores subterráneos de la música aún persiste el uso de sampleos en cortes que no dan crédito a nadie y que muestran una actitud que abarca todos los géneros de música habidos y por haber.

 

 

Podría pensarse que el proceso de fragmentar y pegar sonidos inició como el clásico rock and roll en Estados Unidos e Inglaterra, sin embargo el sampleo surgió primero en Francia y después en Jamaica. La primera manifestación de este arte llegó a través de la musique concrète, la producción electrónica inicial con la edición de fragmentos de sonidos de la naturaleza y las fábricas.

 

Algunos años después de musique concrète,  una serie de DJs jamaiquinos desarrollaron el dub, una combinación de grabaciones de reggae mezcladas con una especie de fraseo incomprensible que se montaba sobre otros ruidos. Esas primeras formas de sampleo llegaron a Estados Unidos hasta principios de los 70, pero aún no se parecían nada a lo que escuchamos actualmente casi sin percibirlo. La entrada del dub y ese uso ilegal de muestras de canciones primero se asentó en Nueva York, no pasó mucho tiempo para que los habitantes del Bronx lo convirtieran en el rap.

 

El sampleo se popularizó gracias al acceso a las computadoras. El Fairlight CMI, creado en 1979, fue el primer instrumento digital capaz de crear sampleos como si fuera un sintetizador. El Fairlight fue utilizado y explotado numerosas veces por Peter Gabriel y Art of Noise.

 

Para mediados de los 80 el sampleo ya era una práctica común en diversos géneros, sobre todo en el hip-hop y el rap Era fácil escuchar la entrada de batería de “When the Levee Breaks” de Led Zeppelin en canciones de Beastie Boys, Mike Oldfield y Erasure por igual, permitiendo que el sampleo llegara a todos los estratos del mainstream y se convirtiera en un recurso más para hacer música en los siguientes 20 años. La puerta se abrió completamente y las demandas comenzaron a surgir.

 

 

Otra forma de sampleo fue creada por John Oswald, quien nombró plunderphonics a su sistema para alterar una composición y generar una canción totalmente diferente. Algunas de los personajes que fueron sometidos a este sistema fueron Elvis Presley, Count Basie, The Beatles, Michael Jackson y Dolly Parton. Su corte “Plexure”, que dura cerca de 20 minutos, contiene 1000 sampleos de diferentes canciones de pop que al ser unidas sobrepasan el término de plunderphonics y se convierten en un megaplundermorphonemiclonic.

 

 

Sin embargo, aún con el récord de Oswald, el que alcanzó el reconocimiento con el ejercicio de buscar y cortar fue DJ Shadow, que con su nueva visita a la Ciudad de México nos da la oportunidad de realizar una sesión de #SonidoRadical y hablar de ‘Endtroducing….’, su debut con el sello Mo’ Wax, construido casi en su totalidad de contenido sampleado, originado a partir de varios discos de vinilo, mostrando sus raíces en el hip-hop.

 

No te pierdas el especial de #SonidoRadical el próximo jueves 18 de agosto, set contínuo de 10 a 20 horas a 20 años del lanzamiento de ‘Endtroducing….’ por rock101online.mx.

-->