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Las Águilas ganan su primer Tazón

MINNEAPOLIS. Las Águilas de Filadelfia ganaron su primer Súper Tazón, vencieron 41 a 33 a los Patriotas de Nueva Inglaterra, después de anotar a escasos minutos del final y luego frenar la contraofensiva del equipo favorito de los apostadores.

El mariscal de campo Nick Foles encontró a su receptor abierto Zach Ertz con pase de 11 yardas cuando restaban 3:00 minutos del tiempo reglamentario y selló el triunfo de los Eagles de Filadelfia, que se convirtieron en campeones del Super Bowl LII.

A la anotación Ertz, dirigida por Foles, nombrado Jugador Más Valioso (MVP), se unió la jugada clave a falta de 2:16 minutos cuando el mariscal de campo de los Patriots, Tom Brady, sufrió un “sack” del defensivo Brandom Graham y Dereck Barnett recuperó el balón para darle posesión del balón nuevamente a los Eagles.

Cuando faltaban 1:05 minutos para concluir el partido, Brady inició una serie de jugadas, pero el tiempo lo consumió antes de llegar a la zona de anotación, sin que se diese el milagro del año anterior en Houston cuando los Patriots remontaron 25 puntos en la segunda parte y ganaron el título en la prórroga a los Falcons de Atlanta (34-28).

Los Eagles se hicieron de su primer título de Super Bowl, en su tercer intento, y vengaron una derrota contra los Patriots.

Ambos se enfrentaron en el Super Bowl XXXIX en el 2005, con un triunfo de 24-21 para el equipo de Nueva Inglaterra, cuando Brady superó al entonces mariscal de campo de los Eagles, Donovan McNabb.

En 1981 los Eagles también llegaron al Super Bowl XV, pero perdieron 10-27 contra los Raiders de Oakland.

Esta vez Brady no pudo superar a Foles, que además lució con la jugada más brillante del partido, anotando touchdown a pase del ala cerrada Trey Burton, y se convirtió en el primer mariscal de campo que logra anotación capturando un envío en partidos de Super Bowl.

Cerveza, lo que más se vende por el Super Bowl

Se vendieron más de cinco mil 100 millones de dólares de cerveza, vinos, licores, botanas, carne, pizza, pollo, vegetales, guacamole y otros alimentos para ser consumidos el domingo 4 de febrero en Estados Unidos, esa cantidad en las últimas dos semanas. No cabe duda, el Super Bowl es una máquina de consumo.

La cerveza es la bebida de mayor venta en el marco del partido entre los Patriotas de Nueva Inglaterra y las Águilas de Filadelfia, le siguen los vinos y licores, según Nielsen.

Se espera la venta de mil 300 millones de dólares de cerveza artesanal, bebidas con sabor a malta y sidra, así como una comercialización de 597 millones de dólares en vinos rojo, blanco y espumoso y una reventa de 503 millones de dólares de whisky, vodka, tequila y gin, señala la filial de The Nielsen Company.

Los aficionados al futbol americano también gastan más de 979 millones de dólares en bebidas sin alcohol y destinan más de 348 millones millones de dólares a la adquisición de botellas de agua, dice la compañía en un análisis sobre el consumo antes y durante el juego más importante para la NFL.

Los 111 millones de espectadores también van a los supermercados por unos 81 millones de dólares de ensaladas, 80 millones de dólares de alas de pollo, 62 millones de dólares de aguacates, 60 millones de dólares de sándwiches, así como 49 millones de dólares de salsas, y 32 millones millones de dólares de pizza.

“Por su reconocida calidad, la cerveza y el aguacate de México se han convertido en los productos favoritos de los aficionados al futbol americano en Estados Unidos”, asegura Paulo Carreño King, director de ProMéxico.

Carreño King dice que el evento se ha convertido en un espectáculo donde las marcas pelean por conseguir tiempo en espacios publicitarios que se cotizan en millones de dólares.

Más de 59 por ciento de los fanáticos del Super Bowl prefieren beber vino, mientras que un 55 por ciento opta por la cerveza y 49 por ciento toma licores”, recuerda  Nielsen Scarborough, quien realiza más de 210 mil  encuestas al año en Estados Unidos.

El 20 de mayo de 2014, la NFL premió a Minneapolis con la celebración del Super Bowl LII para el año 2018, por delante de Indianápolis y Nueva Orleans, que también quisieron acoger el partido, pero sin suerte. Minneapolis es una importante ciudad del estado de Minnesota.

Junto a la capital del estado, la vecina Saint Paul, conforman la mayor área metropolitana del estado y popularmente se conocen con el nombre de “Ciudades Gemelas”.

Al menos 53 por ciento de los hombres verán el partido de americano y 47 por ciento de las mujeres están interesadas en seguir las transmisión del evento deportivo más importante de Estados Unidos.

“Para las marcas, esto crea una gran oportunidad para exhibir nuevos productos que atraen a todos los géneros, y también a las culturas”, comenta Nielsen.

El consumo no para ahí para los amantes de juego creado en Estados Unidos, porque adquieren 23 millones de dólares de platos,  13 millones millones de dólares de bandejas de vegetales y  3 millones millones de dólares de guacamole.

Otros hallazgos de Nielsen son que se vende  278 millones millones de dólares de papas fritas; unos  224 millones millones de dólares de totopos; unos 198 millones millones de dólares de rebanadas de pizza, así como unos 100 millones de dólares de bocadillos de carne.

Lo que tampoco falta en estos partidos de futbol americano son las palomitas, ya que se esperan ventas por 86 millones millones de dólares, así como los bocadillos salados y de queso.

 

 

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