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Así se vivió Nick Cave en México

La espera fue de varios meses, y lo primero que noté desde muy temprano, el martes 2 de octubre, fue que Cigarettes After Sex no estaría abriendo el concierto de Nick Cave… y aunque la información había sido clara en varias páginas de internet, algunos intensos aún estaban molestos por ello.

Traté de llegar lo más temprano posible desde Cuernavaca a CDMX, debido a que eran varias las marchas anunciadas en distintos puntos del Valle de México y no me podía dar el lujo de ningún contratiempo. A las 8:30 ya estaba en el WTC, listo para entrar al foro que con el paso de los días ha hecho hasta lo imposible por mejorar su acústica, gesto que se agradece. 

 

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Poco a poco se comenzó a llenar el lugar, con gente de distintas partes del centro del país y a las cuales tuve el placer de saludar… Varios de ellos con la cara pintada, pues era obvio que venían directo de la marcha del 2 de octubre para disfrutar del espectáculo.

 

 

A las 9:20, Nick Cave aparecía en el escenario del WTC para comenzar lo que sería un espectáculo de más de dos horas: “Jesus Alone”, “Lover Man”, “Magneto” y varias más nos ponían la piel chinita… Varios tetazos ya hablaban de que era el concierto del año, y el respetable los callaba para que dejaran disfrutar. 

Eso se merece un aplauso fuerte, pensé… al momento de llegar a “Red Right Hand” todos nos sentíamos Cillian Murphy con traje hecho a la medida, repartiendo estilo por todo el lugar. 

 

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Luces, pantallas y un sonido casi impecable llegaron a un clímax cuando pudimos escuchar “Distant Sky”, la influencia total sobre Nick Cave en todo lo que lo rodea, nos volvió a erizar la piel, así como compartir su dolor y la euforia.

Después del encore, me quedé esperando “Dig”, pero aún así todos salimos satisfechos… saliendo directamente a cenar unos tacos, donde me topé a la comunidad Rock 101… lo cual se agradece aún más.

 

 

PostCave101

El músico australiano Nick Cave es una voz fundamental del rock alternativo y su nombre es por demás destacado cuando hablamos de la música en general.

Considerando todo su trabajo dentro y fuera de la música, Nick Cave logró entrar a esa notable categoría de artista de culto. Ya sea como escritor, actor o guionista.

El artista de 61 años ha lanzado, tan sólo con The Bad Seeds, 16 discos desde 1984, siendo el más reciente Skeleton Tree (2016). También ha presentado LPs como solista, colaborado en distintos largometrajes compuesto varias bandas sonoras y formado parte de las bandas The Birthday y Grinderman.

Resulta emocionalmente agotador intentar definir la música de Cave; junto con The Bad Seeds ha estado en la escena musical durante poco más de cuatro décadas, en las que lo mismo ha ofrecido sonidos como el punk rock y cortes de que son más bien baladas románticas.

Melancolía, amor, erotismo, muerte y religión parecen ser las temáticas más reiteradas en su obra musical, llegando incluso a tomar elementos del gótico, pero también de la cultura del sur de los Estados Unidos.

En diferentes entrevistas, Cave ha expresado que cuenta con canciones en las que trata, de manera poética, sucesos reales. También lo hace sobre la relación del hombre con lo divino, inclinándose por la idea de un dios donde éste se vincula holística e intrínsecamente definido por una duda.

Skeleeton Tree, su último material de estudio con The Bad Seeds, es un disco que terminó convirtiéndose en un álbum de duelo, donde puede escucharse un poco del dolor que Cave sintió luego de la muerte de su hijo, ocurrida en el verano del 2015 a causa de viaje ácido que terminó mal. Quizá a esto y a la grandeza de Cave, debamos que este sea un disco sobrio, magnífico y desgarrador.

Los shows de Nick Cave son calificados como emocionantes e intensos, explosivos y llenos de la energía suficiente como para cautivar a los asistentes.

Es en sus presentaciones en vivo donde podemos ver y casi tocar la pasión que siempre ha reflejado en la música que hace… Es ahí cuando todo lo acuciado y leído sobre el australiano se vuelve realidad.

Como parte de su gira por Latinoamérica, Nick Cave volverá a México este 2 de Octubre, para presentarse en el Pepsi Center, nada más y nada menos que con The Bad Seeds.

Es por ello que este jueves le dedicamos nuestro especial, como todos los jueves, de 8 a 8 por Rock101online.mx

 

Banda Sonora 101: Las alas de Wenders

Desde hace varias semanas, en @BandaSonora101 nos hemos dedicado a revisar la música en las filmografías de diversos cineastas. Iniciamos con Jim Jarmusch y nos seguimos de frente con Martin Scorsese, el británico Danny Boyle y luego Quentin Tarantino. En esta ocasión toca el turno a una leyenda viva del cine: el alemán Wim Wenders.

Me gusta mucho la primera etapa de la obra de Wim Wenders. Recuerdo esas películas, algunas en blanco y negro, sobre personajes solitarios que viajan o deambulan sin rumbo fijo, desolados, sin ningún tipo de arraigo. Pienso en VERANO EN LA CIUDAD (1971), ALICIA EN LAS CIUDADES (1974), EL AMIGO AMERICANO (1977) y PARIS, TEXAS (1984). Durante este periodo Wenders formó parte del llamado Nuevo cine alemán, junto con Rainer Werner Fassbinder, Volker Schlöndorff y Werner Herzog.

Después vino una etapa controvertida, para algunos brillante y para otros de hueva y pretenciosa, con películas sobre ángeles en Berlín y máquinas que graban los sueños. Soy del bando que piensa que LAS ALAS DEL DESEO (1987) es una excelente película de autor y que tiene grabadas en la memoria escenas completas de HISTORIA DE LISBOA (1994). Pero a partir de ésta última, no hay película de ficción dirigida por Wenders que me haya sorprendido. Sin embargo, en su etapa madura Wim Wenders demostró ser un documentalista de primer nivel con portentos como BUENA VISTA SOCIAL CLUB (1999), retrato de la gozosa colaboración entre Ry Cooder y músicos cubanos; THE SOUL OF A MAN (2003), fantástica inmersión en el mundo del blues; PINA (2011), homenaje a la coreógrafa alemana Pina Bausch; y LA SAL DE LA TIERRA (2014), protagonizada por el célebre fotógrafo brasileño Sebastião Salgado.

Pienso que Wenders empezó como un gran cineasta de ficción, luego tuvo un bache creativo de varios años, y ahora se muestra como uno de los grandes documentalistas del mundo. El común denominador en su filmografía es la buena música, en particular el rock, dada su melomanía y amistad de vida con gente como Nick Cave, Lou Reed, Ry Cooder y Bono, o los cubanos Ibrahim Ferrer y Compay Segundo.

A continuación, una selección de 14 películas fundamentales de Wim Wenders con sus respectivas bandas sonoras o con momentos musicales memorables.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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De muerte, gracia plena #yundíademuertos

La idea de la muerte como provocadora y última compañera resulta tan fascinante como la última noche del alma en la transición hacia la eternidad, incluso el breve instante que implica la muerte chiquita (la muerte pequeña que mencionaba Café Tacvba) nos atrae al mezclarse en una sola frase con el amor y el sexo.

No es necesario remontarse hasta el Réquiem de Mozart para encontrar lazos en común entre la música y la muerte. Ambas siempre han estado muy unidas desde el principio de la historia, el lazo se ha mantenido a través de The Cure, Joy Division, The xx e incluso géneros como el gótico y el metal viven y mueren alrededor de sus conceptos. Sin embargo no todas las interpretaciones resultan tan sombrías, se convierten en una crónica del más allá o funcionan como cábalas de ultratumba, en algunos casos se trata simplemente de poner una sonrisa musical a la fiesta de los difuntos, incluso son una celebración del tipo “y bailaré sobre tu tumba” o la belleza de los funerales de jazz, con la Segunda Línea agitando sus pañuelos detrás de la banda que realiza un desfile que nos recuerda tratar con respeto a la muerte y al mismo tiempo celebrar la vida.

La unión entre ambos planos es tan sublime como la música que ha inspirado, desde la curación de Patti Smith al perder a su esposo Fred “Sonic” Smith, su hermano biológico Todd y su hermano espiritual Robert Mapplethorpe en el disco ‘Gone Again’ (1996), la intensidad de las ‘Your Funeral… My Trial’ de Nick Cave and The Bad Seeds hasta el recorrido de ‘Dark Night Of The Soul’ de Danger Mouse y Sparklehorse, donde los 21 gramos – que dicen ocupa el alma en el cuerpo – encuentran diversos estados antes de llegar siquiera a la antesala del limbo.

Llegamos a la mitad de los 12 especiales, la división entre el 6 y 6 llamada #yundíademuertos, 10 horas dedicadas a los músicos que se han ido, a los que por decisión propia se unieron al Club 27, los que abandonaron este plano en el 2015 e incluso al canto popular de la vida y muerte que alegremente mencionaba Desorden Público. Acompaña nuestra programación especial con diversas perspectivas de la muerte (por consecuencia de la vida) el próximo 5 de noviembre de 10 de la mañana a 8 de la noche.

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