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The Cure. Una cura, imposible, de 40 años

Espero que esta respuesta no les signifique un fracaso:

recuerda siempre que la música es un área subjetiva,

de modo que cuando vendas tu primer millón de álbumes,

sabrás que estábamos equivocados1.

Tony Hale, productor de Radio One. Junio 29, 1978.

La Cura de Robert James Smith. ¿Realmente, cuando inicia?

Los elementos químicos de La Cura de Smith, nacido en 1959, tienen diversos orígenes, uno de ellos, es suministrado por el hermano mayor, quien hacía sonar en el hogar familiar, Help!, álbum de 1965 de los Beatles. Otra de las dosis que contendría la fórmula como componente base, serían los Stones, a los que Robert escuchaba en las escaleras de su casa, específicamente, afuera de la habitación de su hermana Margaret. Desde esa infancia, el niño Robert Smith, de 10 años, sería impactado por el músico Nick Drake.

Pero lo que realmente hizo explotar la receta de La Cura, ocurrió un 6 de julio de 1972, ese día, el preadolescente Robert, sería impactado por lo transmitido en el programa de televisión, Top Of The Pops, un andrógino David Bowie, interpretaba Starman, sobre esta presentación, años después, Smith insiste que cualquiera que tuviera su edad, 13 años, recordaría el evento, “como el asesinato de Kennedy”. Así, de esa trascendencia2.

Las primeras prácticas de laboratorio para La Cura, se llevan a cabo en el salón de música de la Notre Dame Middle School, donde Michael Dempsey, Robert Smith y Laurence Toulhurst, se volaban las clases para juguetear con los instrumentos musicales, con los que Laurence tocó, Whiter Shade Of Pale, y Heart Of Gold, de Neil Young. En esos años de primaria, Smith conoce a Tolhurst en el camión escolar, mientras que Dempsey y Robert, son unidos por su afición a las guitarras. Esta tercia de niños, después de sufrir infecciones y heridas, conformarían La Cura.

Bullendo los elementos descritos, habría compuestos adicionales que continuarían desarrollando la fórmula para La Cura; uno de ellos, es cuando Robert James deja las clases de piano, pues la superioridad musical de su hermana, Janet, lo frustra, así que cambia de instrumento, y elige la guitarra, donde la genio musical de la familia, no era una amenaza, ya que las pequeñas manos de la pianista, no encerraban el brazo de la guitarra. El complemento final para Robert, sería un regalo navideño del año 1972, una baratija de Woolworth, una guitarra, Top 203.

Con los enlaces definidos de la formulación, surge la primera banda que formó Robert Smith, en 1973, a la edad de 13 años, con dos de sus hermanos, Janet, la menor, y con el mayor, el hermano hippie, Richard, más algunos amigos, se hacían llamar, por razones aún desconocidas, The Crawley Goat Band4.

El siguiente grupo de Smith, surgiría en el mismo año con el nombre de, The Group, pues eran la única banda en la escuela, la Saint Wilfrid, en la que iniciaban a cursar la instrucción media5; el nombre y la agrupación, también tendrían una efímera vida. Pues en abril de 1973, una distinta formación estaba lista para hacer su debut público, aun cuando únicamente tocarían una pieza en el salón de música de la escuela; la alineación fue la siguiente, Robert Smith, al piano; Laurence Tolhurst, en la batería; Alan Hill, en el bajo; Michael Dempsey y Marc Ceccagno, en las guitarras y voz; entones surgió The Obelisk. Sobre la pieza ejecutada, nadie la recuerda. Respecto al concierto, Tolhurst aludió en 2005, Fue una pesadilla completa, pero bastante interesante6.

Posterior a este desastroso debut, pasarían poco más de dos años para la regeneración de The Obelisk, esta ocasión, con el nombre de Malice, Malicia en español, quienes tendrían su primer ensayo, el 23 de enero de 1976, en St. Edward´s Church, en Crawley, Sussex, Inglaterra. Los integrantes fueron Robert Smith, guitarra; Marc Ceccagno, guitarra; Michael Dempsey, bajo; Graham, batería, y el hermano de Graham en la voz, los parientes tenían esos puestos pues eran los únicos quienes tenían una batería, un micrófono y un amplificador. Esta vez con mayor decisión, designaron los jueves para ensayar, menciona Robert Smith en la primera biografía autorizada, Ten Imaginary Years.7

Tres meses después, en abril, surgen más cambios, los hermanos Graham son expulsados de la banda, entonces el puesto de baterista y vocalista, es ocupado por Laurence Tolhurts. En octubre, el cuarteto Malicia, contaba con un ensayado repertorio de covers, que incluían piezas de Bowie, Hendrix y Alex Harvey, sobre este último, Smith asegura, “la gente menciona a Iggy Pop como el primer punk original, pero ciertamente, en Gran Bretaña, el precursor del movimiento punk, es Alex Harvey”. En 2002, The Cure haría una versión de Alex Harvey, de la pieza, The Faith Healer.

Para este entonces, Marc Ceccagno, él único estudiante negro en la escuela, más atraído por el jazz, deja la banda, es entonces que, recomendado por Tolhurst, ingresa Paul Stephen Thompson, pues su hermana, Carol, salía con Laurence. Después, Thompson, se casaría con Janet, la hermana de Smith8. Paul Stephen, o Porl, llamado así por sus amigos, era un reconocido guitarrista local.

El primer concierto de Malice, fue el 18 de diciembre de 1976, en la fiesta de navidad de la empresa Upjohns, en la que trabajaba como gerente el papá de Robert, en esa presentación no pudieron exhibir su nombre, el de Malice, pues era mucho para la sociedad conservadora en la que vivían. Además, por si fuera poco, tocaron desenchufados, es decir, fue también su primer concierto unplugged, así que tocaron con guitarras acústicas y un bongo, los presentes, una audiencia mayormente de empleados, aplaudió muy políticamente correcta, pues estaba en el escenario el hijo de su jefe, recuerda Tolhurst.

Para sanar las heridas de La Cura, Malice tocaría dos días después en otra fiesta de fin de año, interpretarían Foxy Lady y Wild Thing, con Tolhurst en las voces; además de, Suffragette City, de David Bowie; Jailbreak, de Thin Lizzy y solo una pieza original, A night like this, que estaría en el álbum de The Cure, The Head on the door, de 1985. Este sería el primer concierto electrificado de La Malicia, banda que cicatrizaría y resurgiría como The Cure. Para Laurence Tolhurst, como mencionó en su cuenta de twitter el 20 de diciembre de 2017, este concierto, como no fue un unplugged, consideró sería el primero, el que marcaría la diferencia. 

41 years ago today we played our first gig as the band that would become the Cure. The reason I say that is because the one two days before was rather like “ unplugged” no kit and acoustic guitars. The wilfrids gig had drums and amplified guitars. The Cure sound was started!

— Lol Tolhurst (@LolTolhurst) 20 de diciembre de 2017

En esos meses de Malicia, los remedios aplicados se suministraban ocurrentemente, al menos, por su efecto, eso parecían. Martin, un periodista local del Crawley Observer, fue el vocalista durante algunas presentaciones, en la primera de ellas, se apersonó sin ensayar, por lo que no atinaba a cantar la letra que interpretaba el resto de la banda.

Otro de esos conciertos fallidos, sucede en diciembre de 1976, también provocado por la intervención del vocalista, en este caso, cuando Laurence Tolhurst toma el micrófono para intentar cantar una pieza que le correspondía, Wild Thing, claro que, no contaba con que Porl Thompson, sintiera habían profanado a Hendrix, siendo la única manera de exculparlo, con un puñetazo que dio blanco en Laurence. El reportero del Crawley Observer, el vocalista base, al sentir en carne propia la infección, sentenció, “a la mierda”, y abandonó esa cura intratable.

La Cura sería atendida con otra receta que vislumbraba menos inestabilidad, esa prescripción, surgiría en enero de 1977, en la cocina de los padres de los Smith, durante una reunión de los incurables, lidiaban con la necesidad de cambiarse el nombre, bautizo que no fue tan complicado, pues una de sus canciones originales, Easy Cure, original de Tolhurst, les facilitaría el trabajo, dejando el homónimo de esa pieza, es decir, Easy Cure.

La infección de La Cura tenía supurando a sus cuatro componentes, Robert Smith, Porl Thompson, Laurence Tolhurst y Michael Dempsey, esa infección ardía pues aún no contaban con vocalista. Aun cuando hubo ciertos alivios en las voces, en marzo, por ejemplo, el paliativo fue Gary X. En abril, justo un día después del cumpleaños de Smith, un 22 de abril, haría su debut en público, en el local Saint Edward’s Hall, solo como una Cura Fácil, Peter O´Tool, homónimo del actor.

El tratamiento para no padecer una enfermedad sin cura que los dejara en el anonimato, surge en mayo, Easy Cure responde a un anuncio publicado en la revista Melody Maker, una compañía disquera alemana, la más importante en el género del pop, Hansa Records, solicitaba bandas emergentes. Días después, Smith llamó al número anunciado, agendando una audición en los Morgan Studios, de Londres, un 13 de mayo de 1977. Posteriormente, los ingleses de la Cura Fácil, y los alemanes de la enfermedad pop, cerraron un trato, sin cura, pues las desavenencias vendrían cuando los ejecutivos de Hansa Records, propondrían a Easy Cure, convertirse en una banda prefabricada que solo devengara recursos económicos.

Para agravar el virus, el 12 de septiembre, el vocalista, Peter O’Toole, se retiró de la banda, pues el rock and roll no era vida para él. Es entonces que Robert Smith, decide hacerse cargo del puesto de cantante, ¿qué podía ser peor? De esta manera, Easy Cure sería un grupo instrumental por algunas semanas, hasta que una Cura Fácil surgió en un show gratuito el 9 de octubre, en Queen’s Square, en Crawley. Este suceso fue documentado filmográficamente por el padre de Robert, Alex Smith, quien se colocó al frente del escenario con una cámara Super 8, documentando el espectáculo más grande de la carrera de Easy Cure hasta ese momento. La grabación aparecería en el video que acompaña a su primera recopilación, Staring At The Sea: The Images.

En esos meses de infección alemana, para intentar lograr una cura, fácil o difícil, los liderados por Robert Smith, gozaban de una residencia en The Rocket, bar que tenía en su audiencia, a un público cautivo que asistía por el talento y ostentoso trabajo de Porl Thompson. De ese tiempo, se conservan grabaciones, como la de Heroin Face, grabada en diciembre de 1977.

La ruptura definitiva entre los ingleses de la Cura Fácil, y los alemanes de la enfermedad pop, es el 29 de marzo de 1978, cuando Easy Cure no cede a las insistencias de Hansa Records de dejar a un lado Killing An Arab, como primer sencillo. Para los alemanes, el título de la canción era demasiado ofensivo. Lo rescatable de esta infecciosa relación, fueron las 1,000 libras que cobraron al firmar contrato y las grabaciones que surgieron de tres sesiones de estudio.

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Durante abril, La Cura Fácil convalecía por la falta de sello discográfico, pero al mismo tiempo vislumbraba un remedio definitivo, pues Robert Smith, y el bajista de Lockjaw, Simon Gallup, desarrollaban aún más sus vínculos. En este mismo mes, Smith compra un órgano Bon Tempi y un amplificador WEM, para vivificar el desmejorado sonido de su guitarra, ya que había escuchado el My Aim Is True, de Elvis Costello, de ese modo, Robert James, confesó, “Eran los sonidos que quería“. No así los de de Porl Thompson, que se negaba a tocar los acordes que sugerían para él. Entonces consiguieron un acuerdo y el 3 de mayo, el guitarrista principal de Easy Cure, deja la banda.

En esos días, cuando las heridas parecían abrirse en lugar de cerrarse, se apandillan para lamerlas, entonces zambullen una medicina más, esta sí, definitiva, no más Curas Fáciles, esa ocasión, simple y llanamente, toman La Cura irreversible. El nombre de Easy Cure irritaba a Robert Smith, de hecho lo odiaba, incluso le parecía muy norteamericano, “muy hippysh”, así que rebautizó a su banda, simple y llanamente, como The Cure9.

Resuelto definitivamente el nombre del trío, y con efectivo en los bolsillos suministrado por Ric Gallup, el hermano mayor de Simon, acuden un 27 de mayo de 1978, a los Chestnut Studios, en Sussex, Inglaterra, para grabar cuatro demos, de los que surgiría la neurálgica, Boys Don´t Cry, pieza compuesta meses atrás10.

Y así, sin que los niños lloren, el tratamiento para La Cura, estaba dispuesto para Robert Smith, Laurence Tolhurst y Michael Dempsey.

1 Respuesta de rechazo que recibió Robert Smith por parte de Tony Hale, productor del programa Radio One, de la BBC.

2 Apter, Jeff, 2009, Never Enough, The story of The Cure, Londres, Inglaterra, Omnibus Press. Pag 29.

3, 4, 5 Apter, Jeff, 2009, Never Enough, The story of The Cure, Londres, Inglaterra, Omnibus Press. Pag 41.

6 Apter, Jeff, 2009, Never Enough, The story of The Cure, Londres, Inglaterra, Omnibus Press. Pag 42.

7, 8 Apter, Jeff, 2009, Never Enough, The story of The Cure, Londres, Inglaterra, Omnibus Press. Pag 51.

9 Apter, Jeff, 2009, Never Enough, The story of The Cure, Londres, Inglaterra, Omnibus Press. Pag 79.

10 Apter, Jeff, 2009, Never Enough, The story of The Cure, Londres, Inglaterra, Omnibus Press. Pag 85.

Cntrl Fest, el polvo de hadas que nos enamora de la oscuridad de los 80

La parte bonita de la vida tiene que ver con breves momentos que cuentan historias. Así sucedió con ese episodio de la línea cronológica del calendario gregoriano situado a finales de los años ochenta cuando definitivamente, había algo así como polvo de hadas desparramado en el aire, perceptible el sábado pasado durante la primera edición del Cntrl Fest.

Fue tan solo un instante de la historia del mundo cuando no había un conflicto bélico declarado, la economía mundial temblaba estable sobre una cuerda floja, y esa somnolencia que provoca el estado de tensa calma tuvo una basta producción cultural aparentemente burda, algunos llamarán vacía o hueca, otros lo llamarán auténtico. Yo prefiero dejarlo en el estatus de enigmático, pues dar el paso del pensamiento análogo al digital no fue solo un asunto de ciencia ficción, sino que en verdad el futuro se estrellaba en nuestra cara sin piedad.

Mark David Chapman había matado a nuestro John Lennon, y un cáncer extraño mató a nuestro único Bob Marley en el planeta. Madonna y Michael Jackson querían matar al rock, la aparición de la primera PC de IBM mataba la ilusión de los inventores de artilugios análogos; todo esto mientras que Estados Unidos y la Unión Soviética seguían mirándose feo y arrugándose la nariz a la distancia. Alguien quiso matar al Papa carisma, Juan Pablo Segundo, al igual que alguien quiso matar a Ronald Reagan, pero ninguno de ellos murió asesinado en ese momento, más un asesino silencioso sí que estaba matando a la humanidad, y este era el famoso SIDA.

Fue en esos años donde el mundo se daba cuenta que las mujeres no solo eran buenas para hacer hijos y hacer de comer, sino que bien podían tripular naves espaciales como lo hizo Sally Ride o ser miembro de la Corte Suprema de Justicia como Sandra Day O’Connor. Incluso llegar a ser primer ministra como lo fue Indira Gandhi antes de ser asesinada en esa misma década.

México levantaba las rocas de los escombros que dejó el sismo del 19 de septiembre de 1985 mientras Argentina levantaba la copa mundial de Fútbol en el 86. El muro de Berlín caía a la par de los últimos gobiernos autoritarios en Latinoamérica hasta ese momento y sí, el capitalismo como forma de organización económica, política y social llega a su cúspide, pues una porción de la humanidad podía adquirir productos de otros países gracias a los Tratados de Comercio, cosas como discos o revistas, por ejemplo.

Así, la década de los ochenta culmina con una enorme herencia cultural e histórica. Hipotéticamente, los jóvenes ochenteros eran los niños ricos de la historia de la humanidad ya que disfrutaron de todo aquello por lo que muchos humanos trabajaron tanto, el bienestar económico, social y personal. Esta libertad les daba a los jóvenes una conciencia y libertad plena de elegir. Elegir ideologías, elegir qué comprar, elegir preferencias sexuales, elegir ser o no madre, elegir con quien tener relaciones sexuales, elegir religión o una profesión. El mundo entero era un pastel enorme que había que comerse entero, así eran los alocados ochenta; oscuros, brillantes, opulentos, ostentosos, soberbios, desdeñosos, elegantes, como vampiros, como sombras en la noche que sabían disfrutar de la vida.

La última semana de abril precisamente estuvo enmarcada por un poquito de esa brillantina ochentera que aún se levanta si alguien respira fuerte. Primero con la visita del dúo británico, dinámico, emblemático (y demás adjetivos terminados en ico) de Erasure. Tan solo tres días después, se lleva a cabo Cntrl_F en una forma de homenajear también a cierta etapa oscura y gótica que también ocurrió durante la mencionada década de los ochenta

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También en el Pepsi Center, también organizado por Euritmia Live y Noiselab, así como lo fue en su momento Erasure y Poptone solo que ahora en formato festival, lo primero que se me ocurre es agradecer porque alguien pensó en hacer un festival fuera del formato de siempre con las bandas de siempre.

Luego, pensar en las áreas de oportunidad para eventos posteriores, pues desde que supe que estaría parada por más de 10 horas supe que algo, aunque fuera poquito, podría salir mal.

Mucha gente de playeras con colores fluorescentes se encargó de la seguridad del evento, se agradece que no sean agentes de seguridad malencarados sino gente normal. Una de estas chicas muy graciosa a la entrada me pide verificar mi bolso al ingresar y así lo hace de manera meticulosa y eficiente. Se da cuenta entonces que porto un desodorante en aerosol, porque la noche es larga y el bailongo denso y bueno, no me gusta embriagar a las personas a mi alrededor con mis dulces humores, pero la chica muy amable me invita a dejar el desodorante en cualquier lugar ya que definitivamente no puede ingresar ese objeto. Cuando la cuestiono sobre esto, ella contesta que “puede ser usado para disparar fuego con ayuda de un encendedor”, y por gloriosa que pudiera verse esa imagen en mi mente no puedo parar de recuestionarla y decirle que no haré eso, a lo que ella responde insistente pero tiernamente: “Ok tú no, pero te pueden arrebatar tu bolsa y otra persona puede hacerlo porque ve, están todos muy raritos”…

Luego de salir y hacer como que dejo mi desodorante en la única tiendita guardarropa callejera me pregunto ¿Cómo es que un lugar tan enorme no tiene guardarropa? ¿Cómo es que un lugar tan magnificente tan solo tiene unos baños para albergar a cientos de personas? ¿Cómo es que un lugar tan reconocido como este no tiene más que un puestito de comida con muy pocas y pésimas opciones para bajonear durante tantas horas? Una vez adentro, olvido mis peros y me dispongo a disfrutar.

Pero esperen, quienes hayan llegado alrededor de las seis de la tarde de ese 28 de abril sabrán que no fue una travesía fácil, pues hubo que sobrevivir a la apocalíptica tromba que dejara inundada Reforma y Polanco, con árboles caídos, mucho tráfico y charcos del tamaño de albercas de Oaxtepec.

Gran inicio de @cntrl.f, Nanotak Studio y Tom Furse ya pasaron por el escenario del @pepsicenterwtc, el sábado promete una gran dosis de ruido experimental

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Fue gracias a que el apocalipsis decidió comenzar el sábado 28 de abril del año 2018 en la zona centro-sur de la Ciudad de México y a la inédita y nunca antes vista puntualidad en horarios de un festival de música, y a la simpática angustia de la muchacha del acceso que juraba moriría ahí entre el fuego producido por una breve multitud enardecida de darketitos, que apenas llegamos a escuchar los últimos sonidos experimentales de Nonotak Studio.

Ya con un buen número de personas reunidas, las imágenes producidas por Noemi Schipfer a la par del ambiente sonoro generado por Takami Nakamoto habían hipnotizado a los presentes a un punto en el que ni la lluvia, ni las largas horas por venir, ni la ausencia de un lugar para fumar fueron capaces de desconcentrarnos.

Luego de una brevísima pausa, casi en punto de las seis llegaría el turno del DJ set de Tom Furse que con algunos sonidos bailables ya nos puso a tono, muy a tono con lo que llegaría después.

Una vez ubicada la zona de fumadores, el alma respira tranquila mientras que las mezclas furiosas de Richard Devine suenan a lo lejos. Y es que este concepto de diseñador de sonidos para algunos puede todavía ser un poco ajeno, más aún cuando lo escuchas en vivo. Una mezcla de mezclas emana de un equipo mientras que otro grupo de sonidos surge de otro. Entre tanto, la voz estruendosa de Richard ensordece a los asistentes quienes permanecen expectantes y atónitos ante lo que escuchan. Entonces el originario de Atlanta aprovecha para tomar una fotografía con su celular de nuestra sorprendida cara.

Llega el turno de The Horrors, son apenas las ocho de la noche y el lugar está casi abarrotado y pasa que los originarios de Southend, Inglaterra se han vuelto algo así como en los consentidos de medio mundo, pero ¿Qué tienen que hacer estos muchachos en medio de tanto veterano? Pues nada, que los chicos fueron bendecidos con los polvos de hada ochentera de los que les hablé al principio. Ninguna banda moderna había logrado atrapar la esencia post punk, enigmática y vampírica de la década como lo han hecho ellos. Por eso los amamos tanto. Suenan a lo mejor del pasado en el presente.

@thehorrors, en plano oscuro y disonante en @cntrl.f

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‘Hologram’, ‘Machine’, ‘Who Can Say’, fue la bomba con la que The Horrors decidió incendiar el escenario, y sin nada más que un enorme letrero iluminado con el nombre de la banda, se arrojaron como lo han hecho ya en otras ocasiones. ‘In and Out of Sight’, ‘Mirror’s Image’, ‘Sea Within A Sea’, Weighed Down, nos pusieron a bailar, y es que la presencia de Faris Rotter pareciera ser el único elemento escenográfico necesario para la banda. Basta y sobra, su voz de ultra tumba que da miedo y a la vez es súper sensual, sus brincoteos, su esquelética forma. Joshua Third lo acompaña en el delirio junto a Rhys Webb. Ton Cowan y Joseph Spurgeon los observan analíticos y les acompañan en un brindis sonoro.

‘Press Enter to Exit’, ‘Endless Blue’, ‘Still Life’, ‘Ghost’ y ‘Something to Remember me By’, son las piezas con las que terminan su intervención en medio de una euforia total. Faris Rotten, agitado, se despide con un letal “Goodbye forever” que nos deja a todos pensando.

En el Instagram oficial de la banda, pueden encontrarse un par de posts dedicados a su estancia en México e incluso mencionan que sus visitas siempre han estado enmarcadas por la catástrofe, ya sea sismos o trombas, más todos esperamos que ese goodbye forever no haya sido nada más que un desafortunado decir.

Continua @cntrl.f, Decada 2 y Black Line llevándonos por diversos tonos de la música electrónica, de lo intensamente bailable a la oscuridad de recuerdo industrial

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Década 2 ahora bajo la tutela de Mateo Lafontaine, el Publicista, profesor de música y DJ en sus ratos libres. Hoy es el único sobreviviente de este proyecto noventero y muy digno precursor de la música electrónica en México, nos entrega temas como El triunfo de Federico, Los decretos del poder y Música Electrónica. Cosa bonita fue su mini discurso político donde nos invita a hacer juntos historia y cambiar el rumbo del país. Ojalá algún dios, griego, cristiano o maya, lo haya escuchado.

Pasaditas las 10 de la noche, ya se siente un ligero dolor de pies. Nada que no hayamos experimentado antes. Entonces llega el momento de escuchar a Black Line, el nuevo proyecto de Douglas J. McCarthy, quien fuera líder de una de las más memorables bandas de música industrial, me refiero a Nitzer Ebb. Black Line se definen en algo así como una cooperativa musical, ya que todos sus miembros han sido colaboradores de bandas como Depeche Mode, han sonorizado películas como ‘Star Wars’ o simplemente se han dedicado durante toda su vida a la creación y el diseño de música para cosas importantes.

Black Line, introduciéndonos a nuevas texturas bailables en @CntrlFest pic.twitter.com/vZC1RUg6sr

— Rock101 (@r101ck) 29 de abril de 2018

Y así lo demuestran en el escenario, nada de improvisación, atrás han quedado los años de furia pero se quedan la elegancia y la delicadeza en los sonidos, que no dejan de sonar a EBM y a una fábrica de sonidos metalúrgicos. Una delicia con evidente reminiscencia de los años ochenta, sonaron: ‘Keep Digging’, ‘Losing You’, ‘Layers, Sedition’, ‘Can’t Breathe’, ‘Snap’, ‘Shut it Down’, ‘Big City’, ‘No Crime’ y ‘Changed’. Todo esto enmarcado en imágenes montañosas HD que provocan sentirse un poquito out of this fucking world.

Algún día espero entender por qué los headliners de los festivales, se presentan al final y no al principio de éste, cuando ya todo el mundo está muriendo de borracho, de drogado, de cansancio, de sueño o simplemente muriendo.

Once treinta de la noche, apenas con diez minutos de retraso, llega el momento esperado por muchos. Mágicamente algo sucede con el público que ha mutado de joven a trasnochado y de lo multicolor a lo oscuro. Es el turno de Gary Numan que emerge como dios egipcio de entre un enorme y brillante sol que enceguece al público. Su semblante vampírico contrasta con el blanco de su túnica y las obvias referencias orientales se proyectan en los paisajes desérticos de la pantalla.

Lo que más esperábamos esta noche, Gary Numan en @cntrl.f

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Un set corto pero preciso acompañado de músicos que hicieron de la experiencia comúnmente electrónica, en algo simplemente inolvidable. Numan es de esos seres por los que los años no pasan. Se regodea sobre el escenario como deidad recorriéndolo de un lado a otro, retorciéndose, hincándose y parándose de nuevo para enseguida dirigirse al sintetizador y seguir cantando. ‘Ghost Nation’, ‘Halo’, ‘Metal’, ‘The Fall’, ‘Bed Thorns’, ‘Pray For the Pain You Serve’, ‘Cars’, ‘Here in the Black’, ‘Haunted’, ‘Mercy’, ‘Love Hurt Bleed’, ‘My Name is Ruin’, ‘When The World Comes Apart’, ‘A Prayer For the Unborn’ fueron una a una las piezas entregadas por este príncipe pionero del synth-pop. Tan solo un breve recorrido por su legado, que no ha dejado de ser vigente, vertiginoso e innovador.

Las dos de la madrugada, algunos valientes soldados claudican, y no es para menos. El baile ya ha mermado en la espalda y los pies de la mayoría. Otros astutos hemos encontrado la paz en algún pedacito de pared donde podemos recargarnos o sentarnos para recargar energía y no morir en el intento. Muchos caídos, vencidos por el sueño y el exceso de alcohol, pero nada de eso nos detiene porque llega el momento de escuchar a la última bomba de la noche: Front 242.

De origen belga, surgidos al inicio de esa década mágica de la que les he estado hablando, Front 242 son uno de los principales referentes mundiales de la música electrónica. Un quinteto de señores en toda la extensión de la palabra que literalmente arrebatan el escenario violentamente para hacer uso de él a su antojo. Sin duda el momento apoteósico de la noche. La gente no para de bailar y eso me recuerda a esa escena de Blade el caza vampiros donde de los detectores de humo en lugar de agua comienza a llover sangre y aquello se convierte en un festín orgiástico. ¿Lo tienen? Pues justo así fue escuchar por primera vez en México a los de Front 242.

‘Happiness (More Angels)’, ‘Take One’, ‘Body to Body’, ‘Quite Unusual’, ‘Moldavia’, ‘Funkahdafi’, ‘U-Men’, ‘Commando Mix’, ‘Until Death (Us Do Part)’, ‘Headhunter’, ‘In Rythmus Bleiben’, ‘Welcome to Paradise’ fueron el set con el que complacieron a quienes los escuchábamos por primera vez en vivo y también por primera vez en toda la noche sonó unánime y eufórico el famoso “otra, otra” porque nos sentimos como a la mitad de algo importante que no podía acabar así. Entonces llegaron ‘Operating Tracks’ y ‘W.Y.H.I.W.Y.G/Masterhit’.

Casi como un aterrizaje forzado, ha terminado la fiesta por hoy. Son casi las tres y aún falta por escuchar a Luke Vibert. Pero es inútil, el noventa por ciento de los asistentes se han ido. Ahora puedo saber por qué los headliners tocan siempre hasta el final y es que el reconocido DJ inglés se ha quedado solo casi por completo ¿Por qué somos así?

Tan solo escucho un par de tracks del set de Luke, cuya discografía es tan prolífica que pudo haber tocado durante las casi doce horas de este microfestival que llegó hasta el final con saldo oscuro, sin ningún contratiempo y con ansiedad de que vuelva a repetirse por muchos años más.

Doce horas después y con una uña enterrada a mi favor, concluye Cntrl_F postulándose como uno de los festivales más prometedores en lo porvenir.

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