hi

Banda Sonora – cine-rock de 2006 a 2010

En los primeros cuatro programas de Banda Sonora 101 hicimos un amplio recorrido por la historia del cine-rock, desde sus inicios en 1955 hasta el 2005. Así que a la fecha llevamos 50 años de historia de rock en el cine y hemos hablado de más de 80 películas del género.

Ahora vamos a revisar el segundo lustro del siglo XXI, es decir, de 2006 a 2010. Ya verán qué buenas películas y qué buenos soundtracks se hicieron en este periodo. Vamos a avanzar de manera cronológica, año por año, y voy a comentar las películas que considero más representativas de este lustro.

Viajemos entonces en el tiempo para ubicarnos a finales de 2005, justo cuando el cine está transitando al formato digital y como resultado hay un aumento importante en el número de películas producidas al año.

Aquí empieza el recorrido:

NO TUVO TIEMPO: LA HURBANISTORIA DE ROCKDRIGO (2005)
A finales de 2005 y principios de 2006 llegó a un puñado de salas en la CDMX. Retrato fílmico de Rockdrigo González, el Profeta del nopal, y del movimiento rupestre, esta película pasó casi inadvertida salvo por su exhibición en la Cineteca Nacional. Hoy, a la luz de la historia, se muestra como un documento fundamental del cine-rock mexicano.

 

GLASTONBURY (2006)
En 10 de febrero de 2006 se estrenó en el festival de Berlín el documental GLASTONBURY, de Julien Temple, filme celebratorio del 30 aniversario del festival musical más importante de Inglaterra. No se editó soundtrack pero Temple registró para la historia las actuaciones de Björk, Morrissey, Primal Scream, David Bowie, Coldplay, Nick Cave, Blur y Pulp.

 

loudQUIETloud: A FILM ABOUT THE PIXIES (2006)
El 2 de mayo de 2006 se estrenó en el festival de Tribeca un documental que me vuela: loudQUIETloud: A FILM ABOUT THE PIXIES. Esta película registra el tenso y triunfal reencuentro de Pixies pero visto desde adentro, en el día a día, ya en ensayos y conciertos o hasta en el autobús de giras y a la hora de la comida. El registro audiovisual es histórico.

 

MARIE ANTONIETTE (2006)
De Tribeca vamos al festival de Cannes donde el 24 de mayo de 2006 se estrenó MARIE ANTONIETTE, de Sofía Coppola. Un retrato pop de la opulencia y frivolidad que imperaban en el palacio de Versalles justo antes de la Revolución Francesa de 1789. Lo increíble es que es una película de época, ambientada en el siglo XVIII, pero musicalizada con rolas de The Strokes, New Order, The Cure, Bow Wow Wow, Siouxie & The Banshees, Gang of Four…

 

AMERICAN HARDCORE (2006)
Vamos ahora con un documental bien poderoso que se estrenó en marzo de 2006 en el festival de Tesalónica, Grecia. Me refiero a AMERICAN HARDCORE. Dirigido por Paul Rachman, esta película cuenta la historia del punk rock gringo de 1980 a 1986. La banda sonora trae un montón de rolas porque todas duran máximo un minuto.

 

ROCK THE BELLS (2006)
Regresamos al festival de Tribeca de 2006, donde el 28 de abril se estrenó una película muy importante para el mundo del Hip Hop: ROCK THE BELLS, de Denis Hennelly, documental sobre la organización y realización de la última tocada de Wu-Tan Clan en el Rock The Bells Hip Hop Festival.

 

JOE STRUMMER: THE FUTURE IS UNWRITTEN (2007)
El 20 de enero de 2007, en el festival de cine independiente Sundance, se estrenó uno de los mejores rockumentales de la historia: JOE STRUMMER: THE FUTURE IS UNWRITTEN, de Julien Temple. Nuevamente Julien Temple, un crack del cine-rock, ahora con un magistral retrato fílmico de quien fuera delantero de The Clash y The Mezcaleros. Peliculón con una banda sonora inmortal.

 

JOY DIVISION (2007)
Se exhibió en México en el ciclo Rock en el Cine de la Cineteca y en la gira de documentales Ambulante de 2008. Dirigido por el británico Grant Gee, sin duda JOY DIVISION es el mejor documental sobre la banda titular que se ha hecho.

 

CONTROL (2007)
CONTROL se estrenó el 17 de mayo de 2007 en Cannes. Es una adaptación fílmica de la autobiografía de Deborah Curtis, viuda de Ian Curtis, vocalista de la banda post punk Joy Division. La dirige el legendario fotógrafo Anton Corbijn. Un retrato en blanco y negro de la corta vida de Curtis y su banda Joy Divison, después New Order.

 

PUNK’S NOT DEAD (2007)
¿Sigue vivo el espíritu contestatario del punk de los 70s o el punk actual es sólo moda? PUNK’S NOT DEAD (2007) responde a ésta y otras preguntas sobre el género a treinta años de su irrupción. La banda sonora está repleta de cañonazos del género.

 

I’M NOT THERE (2007)
Y para cerrar el 2007 con una joya vamos al festival italiano de Venecia donde se estrenó uno de los filmes biográficos más originales de la historia: I’M NOT THERE, de Todd Haynes, un retrato multifacético de Bob Dylan, con interpretaciones de Cate Blanchette, Christian Bale, Richard Gere, Ben Wishaw y Heath Ledger. Para el soundtrack Todd Haynes armó un supergrupo llamado The Million Dollar Bashers y encargó covers a puro big shot.

 

ANVIL!: THE STORY OF ANVIL (2008)
Empezamos el 2008 en el festival de cine independiente Sundance, donde el 18 de enero se estrenó THE STORY OF ANVIL, película que, como su nombre lo indica, cuenta la historia de la banda metalera canadiense Anvil, fundada en 1978 por dos personajazos: Rob Reiner y Lips. Tras una gira por Europa, Anvil decide sacar disco nuevo… Una película llena de humor involuntario sobre una banda influyente pero que nunca tuvo éxito comercial.

 

IT MIGHT GET LOUD (2008)
Vamos al festival de Toronto de 2008, donde se estrenó el 5 de septiembre una película que ya puede ser considerada un clásico del cine-rock: IT MIGHT GET LOUD. Dirigido por Davis Guggenheim, este es un documental sobre el sonido de la guitarra eléctrica con Jimmy Page, The Edge y Jack White como protagonistas. Enormes momentos musicales en la banda sonora, sobre todo cuando tocan juntos los tres.

 

ROLLING STONES: SHINE A LIGHT (2008)
Otra película fundamental del año 2008, estrenada en el festival de Berlín, es ROLLING STONES: SHINE A LIGHT, del gran Martin Scorsese, quien es el maestro de maestros cuando de filmar un concierto en vivo se trata.

 

WHITE STRIPES: UNDER GREAT WHITE NORTHEN LIGHTS (2009)
La siguiente película es de 2009 y se llama WHITE STRIPES: UNDER GREAT WHITE NORTHEN LIGHTS. Resulta que en 2007 The White Stripes (Jack White y Megg White) se fueron de gira por Canadá y los siguió el director de videos Emmet Malloy, quien armó una película bien interesante sobre la banda, las personalidades opuestas del dúo, un Jack White genial y extrovertido y una Meg White silenciosa y tímida. Esta película se estrenó con mucho éxito el 18 de septiembre de 2009 en el festival de Toronto.

 

IRON MAIDEN: FLIGHT 666 (2009)
La siguiente película se estrenó en el BAFICI 2009, el festival de cine independiente de Buenos Aires, Argentina. IRON MAIDEN: FLIGHT 666 es un documental que sigue la gira mundial de Iron Maiden de 2008 por India, Australia, Japón, Estados Unidos, México, Sudamérica… y el viaje es a bordo del Boing 757 de la banda… ¿Y quién creen que pilotea el avión? ¡Bruce Dikinson, el vocalista de Iron Maiden!

 

TAKING WOODSTOCK (2009)
Continuamos el viaje y nos ubicamos el 16 de mayo de 2009 en el festival de Cannes, día del estreno mundial de TAKING WOODSTOCK, película dirigida por Ang Lee y que recrea en tono de comedia la organización del icónico festival sesentero. Una película menospreciada por la crítica pero que guarda sin duda un valor sentimental sobre la nostalgia de una época donde la consigna eran paz, amor… y mucho rocanrol.

 

OIL CITY CONFIDENTIAL (2009)
Y para terminar el 2009, vamos al London Film Festival, donde el 20 de octubre se estrenó otro peliculón de Julien Temple: OIL CITY CONFIDENTIAL, un documental sobre Dr. Feelgood, banda británica de principios de los 70s que rockeaba durísimo.

 

SCOTT PILGRIM VS. THE WORLD (2010)
Empezamos el 2010 en el Fantasia International Film Festival de Canadá. Ahí se estrenó SCOTT PILGRIM VS. THE WORLD, del británico Edgar Wright, una película que rinde culto a los videojuegos pero con toda la actitud del cine-rock. El soundtrack es una bomba: Sex Bob-Omb, Frank Black, Beck, T. Rex, Metric, The Bluetones, The Rolling Stones… uff

 

TRON LEGACY (2010)
Dirigida por Joseph Kosinski, esta película tiene música original (y escena inmortal) de Daft Punk. Pienso que la música de esta película, como la historia que cuenta, es de otro mundo (soy fan desde la original).

 

SEGUIR SIENDO (2010)
Los cineastas Ernesto Contreras y José Manuel Craviotto convivieron unos 700 días con los integrantes de Café Tacvba para realizar SEGUIR SIENDO (2010), un rockumental que resume los primeros 20 años de la banda. La música de esta película es una gran antología de Café Tacvba.

 

NACO ES CHIDO (2010)
Dirigida por Sergio Arau, NACO ES CHIDO es un autorretrato de Botellita de Jerez como sólo ellos lo saben hacer. Una película muy divertida con grandes momentos musicales. Para el soundtrack invitaron a un montón de artistas que hicieron covers de sus rolas.

Ambulante 13 – ‘England is Mine’

Conocer más acerca de la vida cotidiana y la gestación de los ídolos musicales, no siempre resulta agradable para sus seguidores, la desmitificación de estos entes provistos de genialidad, responsables de declaraciones críticas y acertadas y de enormes valores discursivos aderezados con solventes carreras discográficas, puede contrarrestar el entusiasmo de sus seguidores, este es el caso del filme ‘England is Mine’ (2017),

Inspirada en Steven Patrick Morrissey al cierre de la década de los 70, donde es mostrado en la fragilidad de su personalidad, en la búsqueda de un mecanismo que le permita expresar todo aquello que tiene acumulado en su interior; sentimientos y opiniones del mundo circundante.

La opera prima del cineasta ingles Mark Gill ha tenido una aceptación poco favorable a medida que se va exhibiendo en el mundo, cinematográficamente es una pieza redonda, no sorprende ni técnica, ni estéticamente hablando, sin embargo, si transmite el malestar de un ser humano sumamente sensible, tímido y realmente acotado en el desencanto de su tiempo.

La música seleccionada para acompañar al joven Morrissey en la gestación de lo que con el tiempo lo convertiría en uno de los frontman más interesantes de la banda emblemática The Smiths, es otro de los puntos a celebrar de esta biopic estrenada el año pasado, el cual entre otros incluye a New York Dolls, Roxy Music, Martha Reeves & the Vandellas y George Formly.

Te podría interesar leer: Inside The Smiths

Sin duda, esta pieza fílmica es una de las más esperadas de este 13 Festival Ambulante y también para los seguidores del controvertido cantautor y vegano inglés, la cual no esta concebida para resaltar la importancia de lo que ha generado durante las últimas décadas Morrissey, sino para entender al ser común y corriente que era antes de convertirse en uno de los monstruos de la música inglesa que es considerado no solo por sus fans, sino por la historia de la música alternativa de los últimos 33 años.

La frase ‘England is Mine’ que es justamente la que inspira el nombre la pieza fílmica, fue tomada de la canción ‘Sill Ill’ del disco The Smiths de 1984.

I decree today that life is simply taking and not giving
England is mine, it owes me a living
But ask me why, and I’ll spit in your eye
Oh, ask me why, and I’ll spit in your eye
But we cannot cling to the old dreams anymore
No, we cannot cling to those dreams…

‘England is Mine’ se exhibirá en la carpa del Festival Vive Latino, en compañía de otros documentales como: ‘Existir sin vos. Una Noche con Charly García’, ‘Pussy Riot: Una Plegaria Punk’ y ‘Zoé: Panoramas’, entre otras.

Inside the Smiths

Los años ochenta del siglo pasado musicalmente hablando, están marcados por algunas historias singulares en los parámetros de lo alternativo y lo independiente, para no enlistar infinidad de géneros que invadían los oídos de aquellos jóvenes de esa década. Justamente desde esos dos amplios conceptos y albergada en una de las ciudades más proveedoras de maravillas musicales nace en Manchester en 1982 The Smiths.

A diez años de su aparición como el primer documental oficial de esta banda, la memoria nos obliga a citar ‘Inside the Smiths’ de Stephen Petricco y Mark Standley de 2007, el cual nos permite el escrutinio de una de las historias que dejaron un gran hueco en la música de finales de los años ochenta, el cual jamás fue recuperado.

Esta pieza le da voz a Andy Rourke (bajista) y Mike Joyce (beterista) miembros de esta banda inglesa que con tan solo cuatro álbumes (‘The Smiths’, ‘Meat is Murder’, ‘The Queen is Dead’ y ‘Strangeways, Here We Come’) logró impactar contundentemente los caminos de la música, es cierto que hay un antes y un después de The Smiths.

El testimonio de esta dupla rítmica, nos deja conocer detalles de la formación de la banda, el contexto histórico inglés de aquel momento, los detalles de su proceso creativo y la relación de ambos,Johnny Marr (guitarrista) y Morrissey, (vocalista y letrista), quienes tomaron el liderazgo de la banda y que al anuncio de la salida del guitarrista, el proyecto se desquebrajaría, para finalmente sucumbir y terminar con su breve historia.

Reforzando la información sobre aquel contexto musical en Inglaterra, es importante resaltar los comentarios de miembros de bandas como los Buzzcocks, The Fall, New Order, Suede y Kaiser Chiefs, quienes redondean el valor lírico y musical que The Smiths ha significado hasta aquel 2007, fecha en la que se estrenó este documental para televisión.

A una década del documento audiovisual ‘Inside The Smiths’, éste debe ser considerado como parte sustancial de nuestro escrutinio en la historia de esta emblemática banda, la cual frecuentemente es citada como referente para un número importante de músicos y bandas que desde los noventa o de reciente actividad se han incorporado a la historia de la música indie rock.

Sobre The Smiths se han realizado diversos documentos, el primero de ellos de la BBC: ‘Young Gun for go It’ y posteriormente ‘The Culture Show, not Like any other Love’, y algunos otros como ‘The Smiths (Rough Trade Documentary)’, ‘The Rise and the Fall The Smiths’ y ‘These Things Take Time. The Story of Smths’, los cuales  desde distintas perspectivas nos permiten leer nuevamente un mismo suceso, a estos le sumamos que el pasado agosto se estreno ‘London Is Mine’, la primer biopic acerca de la vida de Morrissey en los años antes de que formará junto con Marr, Joyce y Rourke a dicho referente musical, el cual esperamos ver pronto para poder comentarlo.

Aunque esta es una historia vieja, por distintas razones sigue acompañando a las jóvenes generaciones; el interés por mirar con lupa a este cuarteto que marcó no solo un lapso temporal sino también lo que ha ido sucediendo en nuestro presente continua siendo pretexto para eventos y discos tributo, textos, programas especiales de radio, documentales y sobre todo sigue conservando frescura en un momento donde la música fluye en tales cantidades, que sería muy probable que esta historia se perdiera, sin embargo se ha instaurado indeleble y fortalecida por su calidad ante el transcurrir de las décadas.

26

Morrissey en sus propias palabras

Crítica y metáfora, la continúa combinación que a través de las letras de Morrissey descubrimos como el refugio más iluminado de la tristeza. Su autobiografía sigue ese mismo patrón, el de alguien que llora “por el lenguaje poético” y clama “encontrar a los que están sin miedo, los agentes libres”, pero al mismo tiempo busca afirmar un ego, el del vocalista que no quiere “vivir sin ser visto, camuflado dentro de la multitud”.

Como era de esperarse, su autobiografía no es del tipo de grandes revelaciones, es la afirmación de algunas sospechas sobre su vida personal, esa parte que permanece la mayoría del tiempo inaccesible y tergiversada por la prensa amarillista, pero de alguna forma visible por medio de sus canciones. A lo largo de las páginas percibimos esa enemistad, los valles y crestas, el aislamiento, pero sobre todo siempre está presente “un sentimiento de cambio y de escabullirse, pero nunca una sensación de seguridad o estabilidad. El mañana ya es un rompecabezas”.

 

 

El misterio permanece intacto, sin embargo Morrissey dibuja algunos patrones que más tarde se convirtieron en una constante en las letras de The Smiths y su carrera como solista. El ego y la enorme boca que hoy conocemos como una de sus grandes características (al mismo tiempo positivas y negativas), al inicio de la historia es una zona borrosa, en las primera páginas se percibe tan gris como el Manchester que describe durante su infancia, de ahí parten todas sus críticas más viscerales contra el sistema educativo (lleno de golpes, injusticias y otras formas de opresión creativa según sus recuerdos), la sangre irlandesa que corre por su corazón inglés y las continuas muestras de violencia contra los animales, que años después no solo se convirtieron en ‘Meat Is Murder’, también se volvieron el constante y silencioso abandono de cualquier mesa donde se sirva un animal asesinado, algo que en su momento provocó que le dijeran: “debe ser un infierno vivir contigo”, algunos concuerdan con la declaración de David Bowie, aunque por otras razones.

 

 

Las criticas a todo mundo a través de la guillotina verbal son tan grandes como la soledad y la sensación de no pertenecer, siendo rechazado por propios y extraños por ser “demasiado honesto”. Se percibe el aislamiento, se abre paso en cada recuerdo, se convierte en la atmósfera que explica de muchas formas todas las características que hoy no dudamos en atribuir a Morrissey.

Esperar grandes revelaciones es un error, es poco lo que muestra a nivel personal, brinda algunos detalles de algunas relaciones y ata cabos por la memoria para hacernos ver lo que no aparece en las notas de prensa ni entre líneas. Por esa razón su autobiografía no es una historia en capítulos, es un reventar en palabras, un continuo fluir de ideas de alguien que a pesar de aparecer continuamente en los medios, lo hace por las razones equivocadas, desde su perspectiva sus palabras han sido utilizadas para exhibirlo, más no para conocerlo.

Desafortunadamente pierde también la oportunidad de mostrarnos su genialidad, no aborda tanto como quisiéramos el proceso creativo, la amalgama de ideas que conforman cada álbum, que son detalladas como influencias en las portadas, en las imágenes detrás del escenario, el vestuario e incluso las canciones seleccionadas por él mismo para que el público las escuche antes de iniciar el concierto, son barridas debajo de cierto rencor.

Morrissey aprovecha ese espacio para explicar no solo su dolorosa relación con medios como NME y periodistas, cercena con sus críticas las cabezas de Tony Wilson (Factory Records, La Hacienda), el locutor John Peel y Geoff Travis, a quien exhibe incapaz de reconocer el talento de The Smiths pero muy hábil para construir con base en sus discos el éxito de su sello Rough Trade.

Incisivo, algo rencoroso y a veces divagando por sí mismo en tercera persona, la autobiografía de Morrissey encuentra sus mejores momentos cuando se trata de explicar contextos históricos, las fallas de la industria discográfica (que por supuesto incluye sellos, periodistas musicales, medios, productores y foros, nunca los fans) y dejarnos claro de donde parten sus ideas llenas de poesía e impresiones visuales.

El final es flojo, lleno de recuentos de conciertos, listas de popularidad y un montonal de números que parecen tener mucha importancia en la vida de Morrissey para validar el éxito no completamente reconocido, de alguna forma tanto número sirve para balancear los primeros 21 años que vivió siendo rechazado, los años de pobreza y las giras que vivió en el aislamiento de su propio grupo y enfrentar el pasado con su gran sorpresa al descubrirse adorado por el público (el mexicano en muchas ocasiones) y aceptar que cada vez que dice “¿para qué querría una reunión de The Smiths si tienes esto?”, lo hace con muchas razones de respaldo.

No solo es el éxito individual a pesar de la múltiples demandas que ha vivido, es recordar en largas páginas que existió un juicio por regalías, la manera en que sus compañeros le dieron la espalda y lo destrozaron en una corte para regocijo de la prensa, para buscarlo una vez más para lograr esos millones que prometía el festival de Coachella por una reunión. Como dice Moz, “sí, el tiempo puede curar. Pero también puede desfigurar. Y sobrevivir a The Smiths no es algo que debe ser intentado en dos ocasiones. Si la división de The Smiths fue diseñada para matarme, falló. Si el ataque judicial de The Smiths fue un segundo intento para matarme, también falló. Hay otro mundo, hay un mundo mejor, tiene que haberlo”.

Si, la autobiografía es sobre un ego, pero también es sobre la idea de integridad, esa molesta honestidad de Moz que tanta comezón nos da. Para él es algo tan simple y directo como todo lo que sale de su boca: “vincula la honestidad en el arte con la honestidad dentro de la persona que ha creado el arte”. En Morrissey una cosa lleva automáticamente a la otra.

-->