hi

Las incongruencias de Ricardo Anaya

Cuando el candidato presidencial de Coalición por México al Frente, Ricardo Anaya, dijo que sí metería a la cárcel a Enrique Peña Nieto si se comprobara que cometió actos de corrupción, lejos de mostrar un talante autoritario, también dejó ver sus incongruencias.

El Gobierno de este mismo mandatario al que metería a la cárcel donó no menos de 900 millones de dólares al programa Juntos Podemos, encabezado por la ex candidata presidencial del PAN en el 2012, Josefina Vázquez Mota, en una maniobra que durante años permaneció oculta y en la cual participaron las secretarías de Hacienda, encabezada entonces por Luis Videgaray, y de Relaciones Exteriores cuyo titular era nada menos que José Antonio Meade, su rival y, ahora candidato del PRI a la Presidencia.

En octubre del 2016, al difundirse esta investigación periodística por parte de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), Anaya dijo que el sistema le tenía mucho miedo a Vázquez Mota y que, sobre todo, se trataba de una guerra sucia en contra de ella por haberse postulado, en su momento, como candidata a gobernar el Estado de México.

En una revisión especial de este caso hecha por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) se confirmó la existencia de irregularidades en la entrega de recursos públicos de 2014 a 2016 a la organización Juntos Podemos, presidida por Josefina Vázquez Mota, a través de consulados en Estados Unidos y en depósitos a dos organizaciones estadounidenses: AEM-USA Foundation y Parents Alliance Inc.

La ASF determinó probables daños a la Hacienda Pública Federal por un total de 39 millones 472 mil 300 pesos, por lo que promovió 35 recomendaciones, 18 denuncias por responsabilidades administrativas y 22 pliegos de observaciones.

Anaya guardó silencio ante las observaciones de la ASF. Pero, sobre todo, habría que agregar algo más: Josefina Vázquez Mota fue llamada a incorporarse a su equipo de campaña. Independientemente de los resultados de la auditoría, ¿Incorporó a su equipo a la ex candidata presidencial que recibió 900 millones de pesos del gobierno encabezado por quien según él no le temblaría el pulso para llevarlo a la cárcel? ¿Cómo entender que ni siquiera como dirigente nacional del PAN promovió algún tipo de sanción contra Vázquez Mota por haber aceptado dinero público en forma discrecional por un gobierno que según él está manchado por la corrupción?

Anaya ve solo hacia donde le conviene.

Cuando el mismo Anaya ha hablado del caso Odebrecht, el mayor escándalo de corrupción en América Latina, solo voltea hacia una posible inyección de dinero a la campaña presidencial del PRI con Peña Nieto al frente, pero olvida que una parte de los sobornos por 10.5 millones de dólares cayeron en Pemex durante el gobierno del ex Presidente Felipe Calderón, un miembro de su partido.

Él también, al igual que el Gobierno de Peña Nieto, está usando posibles actos o hechos de corrupción para ocultarlos debajo de la alfombra. Es decir, solo mira la paja en el ojo del vecino y no la viga en el propio. Hasta el momento, tampoco ha hablado de ir a fondo sobre qué sucedió con la Estela de Luz. Y se le podría hacer una pregunta más:

En caso de ganar, ¿aceptaría que el Gobierno de Peña Nieto le transfiriera entre 150 y 200 millones de pesos como gastos de transición presidencial? Se trata de recursos públicos cuya reglamentación para usarlos es, por lo menos, poco rigurosa. Pero, además, sería continuar en esa línea del derroche del erario. Desde luego, esa partida incluye sueldos para él y su equipo más cercano.

-->