hi

Clásicos del cine mexicano de terror

Por Noctambulante

Estamos por finalizar el mes patrio y se antoja encerrarse en casa o reunirnos con los amigos para disfrutar de una noche de clásicos del cine de terror mexicano. Si bien la producción nacional de cine de terror en las últimas décadas no se ha logrado consolidar por muchas causas (no las vamos a mencionar aquí ya que eso nos daría para otro texto que pronto les compartiremos), bien merece la pena revisitar algunos clásicos en los que damos algunas poderosas razones por las cuales deben verlos con detenimiento para su disfrute.

Esta lista no es absoluta, pero sí enumera muchos trabajos destacados del basto legado que grandes directores mexicanos nos dejaron en su paso por esta dimensión.

El Fantasma del Convento, dirigida por Fernando de Fuentes. Una película pionera del género fantástico en nuestro país. Es una historia de fantasmas y sucesos sobrenaturales que ocurren durante una noche en la que un grupo de amigos se pierden en el bosque y piden asilo en un convento protegido por monjes. ¿Les suena a cliché? Pues esta cinta de 1934 rescata la tradición de las leyendas de fantasmas y aparecidos que existen desde la época colonial, lo que le confiere un gran valor histórico a pesar de no estar considerada entre las más grandes dentro de su género.

¿Por qué es importante verla? Marcó una pauta en su temática entre la modernidad del México pos revolucionario y el México de las historias del pasado.

El Vampiro es una versión libre cinematográfica de la novela de Bram Stoker “Dracula”, realizada en 1957 y llevada a la pantalla bajo la dirección de Fernando Méndez. La historia se desarrolla en una vieja hacienda de una localidad rural de México, donde el Conde Duval es en realidad el monstruo seductor Conde Lavud: un vampiro que acecha en ese paraje.

¿Por que es importante verla? La película es una maravillosa versión tropicalizada del relato de Bram Stoker. La estupenda actuación de Germán Robles haciendo suyo el personaje del vampiro la convierte en un ícono de la cinematografía nacional.

Doña Macabra es una película dirigida en 1971 por Roberto Gavaldón y protagonizada por Marga López. La cinta nos narra la historia de Otón (Héctor Suárez) y Lucila (Carmen Salinas), unos recién casados que convencen con mentiras a Doña Macabra (Marga López), la tía de ella, para vivir en su casa.

¿Por qué es importante verla? Es una comedia que involucra terror y humor negro en un imaginario de casas antiguas y ancianas que practican la brujería. Como dato curioso, la casa donde se filmó se encuentra en la colonia Juárez y hoy alberga el famoso Museo de Cera de la Ciudad de México.

Satánico pandemónium, también conocida como La Sexorcista, es una película de 1975 dirigida por Gilberto Martínez Solares y considerada una obra de culto. Tiene una trama perturbadora donde una monja es seducida y finalmente violada por el diablo, lo que provoca en ella un deseo incontrolable por corromper a todo el que se le ponga enfrente.

¿Por qué es importante verla? La cinta es parte de un subgénero del cine llamado “de explotación”. En este caso, el “nunsploitation”, suele ubicar a las monjas en contexto donde el sexo y el erotismo no deja nada a la imaginación. Lo curioso de la cinta es que su director Gilberto Martínez Solares se inspiró en la cinta británica The Devils (1971) del director Ken Russell, e intentó darle un toque mas artístico a su filme. A pesar de lo modesto de su presupuesto, la película logra buenos momentos que combinan horror, sexo lésbico y una escena final en la que se contó con verdaderas prostitutas que interpretaban a monjas.

El Escapulario (1968), una historia de fantasmas ambientada durante la Revolución Mexicana, dirigida magistralmente por Servando González. La película nos cuenta la historia de cuatro hermanos unidos por un escapulario dado por su madre, quien aseguraba que este tenía un poderes especiales.

¿Por qué es importante verla? La película es considerada una de las mejores cintas de género de terror en nuestro país; con un sólido guión por parte de su mismo director Servando González y la fotografía del maestro Gabriel Figueroa, el filme causa escalofríos a partir de los sucesos sobrenaturales.

La tía Alejandra es una película dirigida por Arturo Ripstein en 1979. Retrata la relación de una familia clasemediera de finales de los años setenta, que repentinamente reciben la visita de su anciana tía Alejandra quien se mudó a la capital a vivir con ellos. Mientras tanto, sucesos extraños y accidentes empiezan a ocurrir durante su estadía en la casona de la anciana. El filme cuenta con las impecables actuaciones de la talla de Isabela Corona, Diana Bracho y Manuel Ojeda; y el guion de Sabina Berman y la dirección de Arturo Ripstein.

¿Por qué es importante verla? La película se realizó en el auge del cine internacional con temáticas sobrenaturales, como brujería y posesiones; por ejemplo El Exorcista de William Friedkin y El Horror de Amitiville de Stuart Rosenberg. A pesar de contar con una producción modesta y carente de efectos especiales que sorprendan, el filme logra muy buenos momentos de suspenso y miedo ante las situaciones que se presentan.

También podría interesarte: Tres historias de locura extraordinaria

Alucarda: La Hija de las Tinieblas (1978), fabula vampírica basada en el relato de Carmilla de Sheridan Le Fanu, y adaptada por el genial director Juan López Moctezuma. En su momento, la película causó escándalo debido a la exacerbación de la violencia, así como por sus escenas lésbicas. Fue objeto de censura y pasó inadvertida, hasta que el tiempo le dio su justo lugar dentro del legado cinematográfico nacional.

Hasta el Viento Tiene Miedo (1968), cine de terror con fantasmas que vuelven en busca de venganza. Una sencilla historia desarrollada en un colegio para señoritas, quienes durante el verano sufren las apariciones del fantasma de una ex alumna que se suicidó años atrás debido a una desgracia familiar. Bajo la dirección de Carlos Enrique Taboada, la película sigue impactando y causando escalofrío ante los espectadores gracias a su excelente guion.

¿Por que es importante verlas?

Estamos hablando quizá de los dos directores mas importantes del cine de terror mexicano clásico; tanto Juan López Moctezuma como Carlos Enrique Taboada fueron personalidades con una gran experiencia como guionistas en cine, radio y televisión, sus trabajos cinematográficos marcaron un antes y un después en la forma de hacer cine de terror en nuestro país.

Directores como Guillermo del Toro han declarado la influencia que tuvo el trabajo de Taboada y Moctezuma en sus películas.

*Nota sobre el autor: Noctambulante es una muestra de cine de terror y fantasía que se lleva a cabo en la Ciudad de México desde hace una década.

Sonic Arsenal – Tres historias de locura extraordinaria

“Las películas son para mí un instrumento mágico… Es una manera de construir otros mundos” –
Juan López Moctezuma

¡AL-U-CARDA! Recuerden ese nombre, será un grito constante sin clemencia a lo largo de todo el texto, porque Alucarda, la hija de las tinieblas tiene algunos de los gritos y aullidos más escalofriantes que se puedan escuchar en un filme de horror. El continuo “¡AAAAAHHHH!” parece ser el motor de una historia de posesión, mujeres en episodios histéricos gritando en un convento empapado de sangre, con vagabundeos en el bosque, gitanos jorobados y declaraciones crípticas, que incluyen el descubrimiento del “demonio heliofóbico, ¡un demonio de categoría seis que odia la luz!” que glorificará su 40 aniversario en el Festival Macabro con una proyección especial en la Biblioteca México.

Debemos admitir que Alucarda nos prepara para el exorcismo, además de un extraño uso de conocimientos de demonología, no por nada los edificios tiemblan y la gente estalla en llamas, pero más que nada se trata de un filme confuso y estrafalario, que definitivamente tiene un eco de Alejandro Jodorowsky, amigo y socio de Juan López Moctezuma.

Para la multitud que gusta de la explotación del gore, tiene una buena cantidad de sangre y desnudez total considerable, pero la historia no puede explicarse con palabras simples, incluso las mismas palabras e intenciones cambian de la versión original en inglés a la versión doblada al español, aunque básicamente todo tiene que ver con la posesión demoníaca o la caída del telón de las tinieblas.

 

Alucarda es, al menos visualmente, una imagen más elegante e interesante con interiores “orgánicos”, y aunque la película fue realizada con muy poco dinero (según López Moctezuma), no se ve de esa manera, razones que han motivado a Alucarda a convertirse más que en la hija de las tinieblas, en un culto y una parte de las tres fragmentos que forman la historia detrás del filme ‘Alucardos, Retrato de un Vampiro’, que no sólo emula la cuestión de realizarse “con el dinero justo para hacerla”, también se presenta como un proyecto que divaga por varios mundos, tan estrafalarios e increíbles como los protagonizados por la actriz Tina Romero, creciendo como ente vivo a través de anécdotas extraordinarias.

Si alguien tiene que escribir la historia de la vida del director, inmediatamente aparece como una obra de ficción, demasiado extravagante para ser real. No importa como se midan las cosas, hay que reconocer que Juan López Moctezuma vivió una existencia algo más grande que la vida típica. El popular locutor de televisión y radio se entregó a un gusto por lo macabro, estrechando vínculos como productor de Alejandro Jodorowsky en ‘Fando y Lis’ y ‘El Topo’, pero su historia se extiende mucho más allá de eso, es una visión a veces fascinante y frustrante.

También podría interesarte: Poesía sin Fin de Alejandro Jodorowsky

Un hombre que nunca terminó la universidad, fue amante y promotor del jazz, vertió su dinero y energía creativa en algo que trastocó su cordura, mostrando un comportamiento cada vez más errático en sus sets de filmación, convirtiéndose en un personaje más ambicioso, desbocado y excéntrico que dirigía vestido de emperador romano o desnudo, tomando drásticas decisiones de última hora como la de quemar el set de Alucarda de verdad durante el rodaje, provocando heridas de gravedad en varias personas que trabajaban en la película. Cuando su comportamiento comenzó a arrastrarse hacia su carrera profesional en la televisión, López Moctezuma quedó en bancarrota, desempleado y, finalmente, sucumbió a la enfermedad mental que lo dejó hospitalizado para recibir atención psiquiátrica.

Y ahí es donde las cosas se ponen todavía más extrañas. Juan López Moctezuma fue secuestrado del hospital en 1992 por un par de fans obsesivos – un hermafrodita, y el otro un huérfano que vivía en un coche abandonado fuera de la casa donde su padrastro golpeaba a su madre – lo mantuvieron con ellos durante tres días, realizando un acto intensivo de psicomagia, mostrándole al director sus propias películas, llevándolo a los escenarios más importantes de su obra, hasta que recuperó al menos una medida de su lucidez.

¿En verdad sucedió todo eso? Realmente sucedió. La misma pregunta acompaña de principio a fin a ‘Alucardos, Retrato de un Vampiro’, sumándosele la idea de que entre todos los mundos que rodearon la vida de Juan López Moctezuma, todavía hay suficiente espacio para preguntarse si la película es un documental o ficción, llevándonos a los variados intereses del director, sus películas de horror lanzadas en inglés, ‘Alucarda, la hija de las tinieblas’, ‘Mary, Mary, Bloody Mary’, ‘El alimento del miedo, ‘To Kill a Stranger’ y ‘The Mansion of Madness’, una adaptación del cuento de Edgar Allan Poe.

 

El filme dirigido por Ulises Guzmán tardó cinco años en realizarse con base en una mezcla de 60 cassettes de súper 8, Hi8 y toda una variedad de entrevistas con sus hijas, su hermano, sus guionistas, productores y actores, para develar la historia de Juan López Moctezuma que de forma inefable se liga con la de sus dos admiradores obsesionados con Alucarda, el único experimento de “gore sobrenatural” en México, que tuvo los elementos suficientes para convertirse en la obsesión de Manolo y Lalo, sus secuestradores. Una historia que es impactante por sí misma.

El resultado es una película que a menudo se siente como si estuviera en competencia con ella misma. Y todo parte de esa idea, de ser un alucardo, uno de los herederos de López Moctezuma, quien al morir dejó los derechos totales de su obra a sus fanáticos, los que como Manolo y Lalo absorbieron sus ideas y ahora son trasladadas a un documental que “es un poco el mito de Lucifer quien, se dice, cayó del cielo al infierno. Así le pasó a Moctezuma. De tenerlo todo, se quedó sin nada”. Las tres historias tienen un sabor raro que perturba con su acto de revelación. Todos los elementos son tan claros y fascinantes como sorprendentes.

Demasiadas historias para vagar entre el documento y lo ficticio. Sin embargo queda una cuarta línea por descubrir, las razones para el subtítulo de Retrato de un vampiro. Los vampiros son demonios elegantes para los buenos tiempos, se deslizan suavemente chupando la sangre de la sociedad y a veces son una proyección de nuestras ansiedades colectivas, algo que definitivamente se transforma al pensar en Juan López Moctezuma.

Con Alucardos surge la historia de éste fascinante director, su vida y su trabajo, y está la historia de Manolo y Lalo, ambas alteradas por la hija de las tinieblas, dos líneas paralelas sobre obsesión cinéfila, algunos dirán cinepata, sobre todos aquellos que terminan convertidos en guardianes de la herencia de cierto culto. Las excentricidades no son suficientes, las realidades se mezclan, se imponen unas a otras para producir algo más fantástico, entre lo informativo y lo existencial y macabro que ahora trasciende más allá del escalofriante grito de ¡AL-U-CARDA!.

-->