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Jamie Reid: Lo que inicia con una reina y concluye con una estética

Pensando mucho en el 40 aniversario del punk, sobre todo hoy, a 40 años de la grabación de ‘God Save the Queen’ en Wessex Studios en Londres, olvidamos las razones por las que esa visión del jubileo de la reina tuvo impacto, olviden a Johnny Rotten, concéntrense en Jamie Reid.

Claramente rebelde, Jamie Reid fue el encargado de crear la marca espontánea y política que no sólo identificó la imagen del movimiento punk, también reveló el espíritu juvenil y contestatario de finales de los 70. Su propuesta visual ayudó al punk a exorcizar cualquier visión feliz de los 60, otorgando a toda una generación inconforme un humor vicioso lleno de energía y creatividad.

Con el legado filosófico y social de sus padres, Reid se unió a los movimientos estudiantiles de 1968, organizando la ocupación del Croydon Art College con su amigo Malcolm McLaren. Juntos realizaron varios proyectos de protesta, sin embargo cada uno siguió un camino diferente: McLaren se sumergió en el negocio de la moda, Reid en el negocio de la rebelión con la fundación de Suburban Press en 1970.

Lo que inició en una pequeña comunidad de Londres de mano de una prensa llena de gráficos subversivos, técnicas burdas de cortado y pegado, eslóganes Situacionistas y una mezcla de tipografías, se convirtió en el estilo de Jamie Reid y posteriormente lo utilizó para impulsar la imagen del punk al recibir en 1976 un telegrama de Malcolm McLaren, quien lo invitó a interpretar visualmente a Sex Pistols.

Las ideas de Reid no sólo inspiraron la letra de “Anarchy in the UK, también definieron la estética del grupo con una estrategia encaminada al shock y al escándalo, el diseñador empujó la estética de los Sex Pistols, la portada del disco Never Mind the Bollocks, Here’s the Sex Pistols (una imitación deliberada de los avisos comerciales de jabón en polvo) y las fundas de los sencillos “God Save The Queen”, “Pretty Vacant” y “Holidays in the Sun”.

Sus ideas también repercutieron en el proceso de diseño: fue el primero en adaptar el espíritu del movimiento punk a las posibilidades técnicas, impulsando la democratización del proceso, anulando las divisiones entre la habilidad expresiva y creativa, y lo cotidiano. A pesar de su gran influencia, su relación con la industria de la música y la creación de estéticas terminó con los Sex Pistols, en los años siguientes Jamie Reid se concentró en otros proyectos, continuó trabajando para movimientos políticos y civiles y editó varios libros.

Peter Saville: Arte y gráfica a nivel de tela

 

Colección urbana y radical, así se definen las 100 piezas que unen a Peter Saville con Paco Rabanne en el 2016, una empatía de cultura popular que permite al diseñador gráfico más impuntual de Manchester encontrarse con Julien Dossena, el actual director artístico de la etiqueta Paco Rabanne, para generar una línea donde el arte y las gráficas parecen libros pictóricos plasmados en telas.

 

Como gran parte del trabajo anterior del diseñador, la inspiración proviene de un libro, en este caso las 100 piezas de edición limitada parten de ‘Nues’ (1969) de Jean Clemmer, un material que es absorbido por Peter Saville, quien al ser conocido por su impuntualidad (razón por la que no se le pidió el diseño de portada del libro de Tony Wilson), esta vez encontró el tiempo justo para cumplir con las expectativas de la marca Paco Rabanne, con la que colabora desde el 2013.

 

Saville ya es todo un diseñador profesional, lejos de las flexibles reglas de La Hacienda o Factory Records, han quedado lejos los días en que la solución a su impuntualidad era regalar carteles y boletos como recuerdos, también ya está en otra liga donde el enamoramiento con un floppy disc (que terminó en ‘Blue Monday’ de New Order) ya no sería una limitante económica.

 

No había muchos diseños minimalistas y modernistas en el Reino Unido antes de Saville. Su interés en el arte constructivista ruso fue transferido a Factory Records y a su búsqueda por tener un impacto duradero en la escena post-punk. Fue visualmente llamativo en el contexto que emergió, en un periodo donde el punk se inclinaba por lo burdo y de bajo presupuesto, el estilo impuesto por Jamie Reid, sin embargo el trabajo de Saville para Factory logró sobresalir y manifestó enteramente la aversión de su director Tony Wilson de utilizar imágenes de los integrantes de la banda en las fundas de los discos.

 

 

Ningún grupo le dio una dirección creativa y Saville realmente no escuchó los álbumes de las bandas para las que trabajó, pero aún así como Director de Arte de Factory logró establecer una cercanía entre diseño/música que más tarde fue evidente en las producciones de 4AD (con el trabajo de Vaughan Oliver y Chris Bigg como 23 Envelope), Warp (que otorgó libertad creativa a Designers Republic) e incluso en la relación de Björk con Me Company.

 

Famoso por las 100 pulsaciones sucesivas de “Unknown Pleasures”, debut de Joy Division, y el diseño del disco “Blue Monday” de New Order, que casi mató a Factory y que a la larga ocasionó pérdidas al sello por la venta de cada copia, Saville se ha mantenido como unos de los diseñadores más venerados por su capacidad para llevar la calidad de una funda a un extremo inconcebible antes de él y por tomar como fuente de inspiración el mundo fuera de la cultura pop, utilizando fotografías de Bernard Pierre Wolff y Trevor Key, dibujos, pinturas de Henri Fantin-Latour y Giorgio de Chirico, esculturas y elementos gráficos puros para crear nuevos iconos para la cultura popular.

 

Durante los 80, y todavía principios de los 90, Saville no encontró límite a sus ideas minimalistas y aún así visualmente interesantes, que a la larga probaron ser tan eternas e influyentes como la música que envolvieron, sin embargo cuando entró en sus cuarentas se empezó a sentir incómodo con el diseño de productos orientados a los jóvenes, cómo álbumes y sencillos, que creativamente lo frustraban con el limitado espacio que ofrecía el disco compacto.

 

Los proyectos de identidad ya no eran un reto creativo para él, la solución llegó cuando una nueva generación de músicos visualmente sofisticados, que descubrieron sus trabajos en la adolescencia, lo cortejó como clientes. Bandas como Pulp y Suede tenían ideas específicas de lo que ellos – y sus fans – querían ver, para alivio de Saville le pidieron realizar su propio concepto visual y le permitieron crear el arte de una generación que él ya no parecía entender. Su aparente retiro de las portadas, que le permitió adentrarse en el diseño y las fotografías publicitarias, no se ha completado todavía, porque insiste en trabajar con New Order y todavía realiza unos pocos trabajos de diseño para la música.

Malcolm McLaren, la visión pop oportuna

Hoy es cumpleaños de Malcolm McLaren, que ya no está con nosotros desde el 2010, pero aprovechamos el día para hablar de un hombre que no tenía un talento propio, pero tenía la gran capacidad de distinguir lo que podría convertirse en un suceso y el momento exacto en el que se estaba gestando algo grande, algo tan grande como para cambiar la moda, la música, el diseño y el cine.

 

Ese, sin duda fue el talento de McLaren, oler las tendencias y lo comerciable a larga distancia, su talento era hacer dinero. McLaren falleció el 8 de abril y, aunque muchos creen que no tenía ningún talento, debemos agradecerle algunas cosas.

 

Primero, el haber realizado un viaje a Nueva York y después convertir su trabajo para New York Dolls en SEX, la tienda S&M que se revolcó con la ropa de segunda mano y se convirtió en la moda punk. En segundo lugar, el apoderarse de la dirección de The Strand, convertirlo en Sex Pitols, salpicarnos con sonidos terribles que alguien clasificó como “asesinos de la esperanza, asesinos del espíritu” y, a pesar del manejo como banda de pop de los Pistols, dejarnos claro que podías ser cualquier cosa, no importaba si tenías talento o no.

 

En tercer lugar, haber recordado el nombre de su amigo cuando era estudiante de arte. Con una sola llamada telefónica consiguió que Jamie Reid llevara sus protestas situacionistas hasta el diseño para darle al punk los característicos colores rosa, verde y amarillo, y el gran descubrimiento de que sólo con unas tijeras, pegamento y recortes de periódico puedes crear el arte más contundente y controvertido.

 

Y, en cuarto lugar, utilizar a Julian Temple para mostrar su visión del punk. El director aceptó el reto de elevar al cine a los Sex Pitols, pero a pesar de las indicaciones de McLaren logró cambiar la dirección de los videos musicales, rockumentales y el cine sobre música al mezclar animación, material de archivo y escenas en vivo. Sólo vean ‘The Great Rock ‘n’ Roll Swindle’, ‘UK Subs: Punk Can Take It’, ‘Absolute Beginners’, ‘The Filth and the Fury’, ‘Glastonbury’ y ‘Joe Strummer: The Future Is Unwritten’ para comprobarlo.

 

Así que… tal vez Malcolm McLaren carecía de talento y manipulaba todo para perseguir al Dios del dinero, pero gracias a su visión mercantilista nosotros obtuvimos grandes ganancias.

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