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#SonicArsenal – The White Stripes, 20 años y cuatro colores después

 

Finales de los 90, parecía que el nü-metal dominaría un rato más, pero llegó un respiro con la simpleza de canciones cortas, instrumentos básicos y posturas no tan atascadas, inclinadas hacia el esencia del garage, country, folk y blues.

 

Justo en el instante en que empezaba el declive de Detroit, que llevaría a la ciudad hacia la bancarrota, el abandono de edificios, los terrenos baldíos convertidos en huertos comunales que vimos en el documental de Julien Temple y las propuestas de renovar los espacios recibiendo artistas que no tuvieran miedo a los mitos de ‘8 Mile’, apareció White Stripes, en un Día de la Bastilla de 1997, según cuentan las leyendas promovidas por Jack White, aprovecharon una noche de micrófono abierto para revelar por primera vez de qué manera reunían las características del DIY del punk, mostrando sólo intuición al crear, sin tener una gran instrucción musical.

 

 

Uniendo su estilo a sus característicos colores blanco y rojo, emulando a un dulce bicolor que los acompañó tanto en sus instrumentos como en su vestimenta, el grupo no solo estuvo en la renovación de un sonido al iniciar la década de los 00, también estuvo en los excesos que los llevaron a realizar la gira de una nota y participar en las peleas de Motor City Rock. La combinación no llegó al principio, cuando lanzaron su sencillo debut en formato de 7 pulgadas ‘Let’s Shake Hands’, el arte estaba más cerca de The Smiths y Belle and Sebastian que de las continuas obsesiones cromáticas que llegaron muchos años después, pero ya veíamos el dulce como un detalle de lo que sería The White Stripes. El esquema de color que veríamos durante seis discos después se trasformaría en el amarillo/negro de Third Man Records, el azul de sus sesiones en vivo y los vinilos de colores que terminarían alborotando a una nueva generación que ya se había acostumbrado a no tocar la música.

 

 

Tal vez ya no sabemos nada de Meg White (ya no responde las llamadas de ese pasado), pero Jack sigue vigente. Justo hoy hace 20 años fue el primer encuentro con un tipo que ha demostrado ser al mismo tiempo innovador y agresivamente nostálgico, a través de su sello ha revelado que es un maestro de la mercadotecnia, solo recuerden ese momento en que lanzó un LP que al desmontarse incluía un sencillo o las maravillas de ‘Lazaretto’, no dudo que pronto nos venderá las maravillas del vinilo negro.

 

 

Jack, visionario con actitud de científico loco, sin duda  ha logrado trascender gracias a sus múltiples proyectos, su sello discográfico que hace referencia a su trabajo como maestro tapicero y la continua obsesión con cierto tipo de sonido, que lo ha llevado a revivir las trayectorias de Loretta Lynn y Wanda Jackson, reunir el glorioso pasado musical de Paramount y sumergirnos en una larga serie sobre raíces y espíritu, ‘American Epic’ verdaderamente le hace honor a su nombre.

 

 

Palabras me sobran, pero me guardo los sonidos para la siguiente semana, escuchen #SonicArsenal el siguiente miércoles, celebraremos a The White Stripes, pero sobre todo lo que ocurrió después de que los dos colores básicos del grupo alcanzaran el amarillo y el azul.

Corona Capital 2014: El cambio climático no es imaginario

 

Como ha venido sucediendo desde hace cuatro años, el conflicto en Siria se agrava cada día, cada mes y cada año un poquito cada vez más. En 2014, Israel y Estados Unidos se entrometen de lleno al conflicto agrandando la cifra de muertes, inmigrantes, niños abandonados y un odio injustificado. Estados Unidos declara la guerra en contra del Estado Islámico, lo que provoca un repunte en los ataques y bombardeos sobre todo en estados de Oriente y Europa.

 

Un fenómeno polar acentúa las bajas temperaturas en América del Norte y nuevamente un sismo azota a Chile, mismo que a su vez provoca un tsunami. Un meteorito se estrella en Rusia sin que este reporte daños y lluvias de estrellas se presentan alrededor de todo el mundo. Se registran lluvias históricas en Afganistán, Serbia y Bosnia mismas que provocan decesos y daños diversos. Además, un enorme volcán en Islandia (cuyo nombre es impronunciable e imposible de transcribir) hace erupción sin provocar daños graves a su paso.

 

Gabriel García Márquez muere el 17 de abril y el 26 de septiembre en un enfrentamiento con el ejercito mexicano, 43 estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa desaparecen misteriosamente, ninguno de los 43 ha sido encontrado hasta ahora y su caso no ha sido estudiado a profundidad por parte del gobierno mexicano, hecho que ha desatado movilizaciones además de poner en evidencia la poca sensibilidad de nuestros dirigentes para resolver y tratar ciertos temas.

 

 

Con este nuevo antecedente de arbitrariedad jurídica en nuestras cienes punzando, como vena a punto de estallar, apenas un par de semanas después se lleva a cabo la quinta edición del festival Corona Capital los días 11 y 12 de octubre, en donde, exactamente igual que en la edición anterior, no fueron incluidas actuaciones por parte de agrupaciones mexicanas o de habla hispana, acostumbrándonos un poco más a la idea de que este Festival sería exclusivamente de corte internacional.

 

Y bueno, es un hecho que todo evento por exitoso que sea, tiene en algún momento su Waterloo, su frijolito en el arroz, su excepción a la regla porque, de todo se aprende en esta vida y casi siempre se aprende mucho mejor de los errores ¿o no?

 

Este fue el año parteaguas de este festival. Estoy segura que a raíz de este octubre negro, los organizadores tuvieron que replantearse por completo el concepto de este evento, desde las fechas en las que se llevaría a cabo hasta cuestiones básicas de infraestructura, y es que una lluvia permanente de 72 horas toma por sorpresa a cualquiera.

 

También fue este año que el festival implementó el uso de unas pulseras precargadas con crédito (tu crédito, obviamente) para evitar el canje de dinero en efectivo y con esto, supuestamente, debía acortarse el tiempo que duran las transacciones de compra-venta de insumos ya sea de bebidas, alimentos o merchandising. Nadie contaba con la astucia de la tecnología que en momentos como este, suele dejarte solo y en crisis. Ya saben lo que dicen, la tecnología huele tu miedo y provoca caos, y justo así fue, algo caótico.

 

Bien. Había llegado el día y un día anterior no había parado de llover, por lo que, aunque el agua cedió una pequeña tregua de apenas unas cuantas horas, la tierra, el césped y todo ya estaba en su totalidad mojado y ligeramente enlodado. La temperatura se sentía fresca y húmeda pero los ánimos estaban curiosos y latentes, expectantes y ávidos por ver a nuestras bandas favoritas.

 

Comenzó a llover mas o menos como a las cinco de la tarde, justo cuando Hercules and Love Affair terminaba su actuación a ritmo de ‘Blind’ en una versión más electro de lo que ya de por sí es y nos puso a bailar a todos en medio de la ligera llovizna que ya nunca nos abandonó.

 

Luego llegó Weezer, toda su buena onda sirvió para no abandonar los mojados ánimos y con ellos llegaron clásicos como ‘My Name is Jonas’, ‘Hash Pipe’ y ‘Perfect Situation’.

 

 

Los islandeses de GusGus sonaban a lo lejos cuando la lluvia comenzó a caer más y cada vez más fuerte. Honestamente no daban muchas ganas de andar danzando de un escenario al otro, así que nos ubicamos donde Massive Attack que nos pusieron en onda con todo y la tupida lluvia con ‘Battle Box 001’, ‘United Snakes’, ‘Psyche’, ‘Future Proof’ y muchos como yo nos habíamos resignado y abandonado al placer de la lluvia cayendo en nuestros cuerpos cuando de pronto… paren las prensas… se anunciaba en los megáfonos la cancelación de esta y otras presentaciones debido a la tormenta eléctrica, por seguridad de las bandas y por supuesto, de los asistentes.

 

Así fue como las presentaciones de MGMT y SBTRKT también fueron canceladas. La leyenda cuenta que Jack White y The Horrors sí se animaron a salir al escenario pero yo no fui testigo.

 

Domingo 12 de octubre del año 2014. Una lluvia incesante, incómoda y tupida que no paró en 24 horas provocó que tierra y césped se fundieran en una sola solución viscosa y espesa de lodo. Lodo pesado y oscuro de ese que atrapa tus pies y dificulta el paso.

 

El acceso estuvo entorpecido por la lluvia y cientos de personas aguardaban el momento de acceder con boleto mojado en mano y así apenas alcanzar a ver algo de Kasabian y St. Vicent.

 

Aún más difícil que un día anterior resultaba el tránsito entre escenarios fue por eso que muchos decidimos estancarnos en un solo lugar para mojarnos bien y por completo de pies a la cabeza de lodo y agua. Hubo quienes se quedaron en Beck, dichosos aquellos que pudieron escuchar ‘Gamma Ray’ y ‘Loser’. Otros, los más jóvenes, supongo, se decidieron por Metronomy y Likke Li. Yo me quedé con mis pies entumidos y al borde de la histeria donde HAIM y Kings of Leon de quienes recuerdo una presentación calurosa y enérgica, que apenas alcanzaron para quitarnos un poco el cansancio de haber pasado horas por ese maldito via crusis que por cierto, estaba lejos de terminar pues aún faltaban las dos horas de lenta y lodosa caminata para poder salir.

 

Estoy segura de que como yo, muchos firmaron un pacto de no agresión prometiendo a los dioses nuevos y antiguos, no volver nunca más a ese lugar de dolor y perdición, pero muchos, como yo, no tardaron más que unos 10 meses en violar ese pacto.

Charles Foster Kane se encuentra con Jack White

Hace 75 años entramos por primera vez a Xanadú, el lugar donde la primera escena verdaderamente es una primera escena, el recuerdo de Rosebud que Orson Welles nos muestra nuevamente hasta el final, en lo que parece el equivalente cinematográfico de un susurro en “Citizen Kane”. Sin embargo ese lazo entre principio y fin no es lo que me interesa aquí, sino el instante mágico musical, que nos lleva a otra obsesión posterior entre “The Third Man” y Third Man, la compañía de tapicería y la de discos, ambas del mismo hombre.

Durante varios años se habían mantenido en el círculo cercano a los seguidores del underground de Detroit, sus dos primeros discos mostraron una excelente calidad que revivía la simpleza orgánica y convertía a los duetos en la nueva estructura del rock. Cuando salió a la venta en enero de 2001 el disco “White Blood Cells” los White Stripes no esperaban tanta atención del público, los críticos y los ejecutivos de Warner Bros, quienes estuvieron a punto de quitarle todo el brillo a su éxito por culpa de un corte que parecía un evidente plagio.

De las profundidades de “White Blood Cells” surgía una canción que cambiaba varias veces de ritmo y que de repente dejaba escapar a la mitad un “There is a man, a certain man”. La frase puso en alerta a muchos, sobre todo a aquellos que han visto “Ciudadano Kane” más de 30 veces. “The Union Forever” no se convirtió en un sencillo, sin embargo se hizo notar sobre canciones como “Hotel Yorba” y “Fell In Love With a Girl” más que nada por su conexión explícita con la película de Orson Welles.

“The Union Forever” surgió como una especie de tributo de Jack White a uno de sus filmes favoritos, sin embargo para muchos el tributo está más cercano al plagio que cualquier otra cosa. El vocalista y guitarrista tomó su inspiración para esta canción de “It Can’t Be Love”, corte que surge en la escena que Charles Foster Kane organiza una gran fiesta para celebrar la contratación de varios reporteros de un periódico rival. En cuanto aparecen las coristas surge esa frase “There is a man, a certain man”, que de forma aguda y festiva inmediatamente se pega en la conciencia, sin embargo Jack White la convirtió en un puente sumamente serio en “The Union Forever”.

El inicio de “The Union Forever” inmediatamente marca su relación con la canción que la propició, “no puede ser amor, no hay amor real, no puede ser amor” es una frase que se asemeja bastante al inicio de “It Can’t Be Love”. Después Jack dice “seguro soy C.F.K.”, que definitivamente se refiere a Charles Foster Kane y que va ligado con la versión de los White Stripes de un diálogo que aparece en “Ciudadano Kane”: “no estoy interesado en minas de oro, aceites, barcos o empresas”. Otro diálogo que Jack retomó en su canción fue “¿que me gustaría haber sido? Todo lo que odias”.

Las frases y palabras no sólo impregnaron la esencia de “The Union Forever”, el inicio y el fin de “Ciudadano Kane” también lograron involucrarse en la canción y le otorgaron a la segunda parte del corte esa sensación de soledad. El Charles Foster Kane que Orson Welles mostró en su película queda al descubierto en las líneas “con fortuna y fama todavía es el mismo” y “dijiste que la unión era para siempre, lloraste por la unión para siempre, pero no fue cierto mujer porque no puede ser amor”.

Cuando Jack escribió la canción sólo intentaba tocar la guitarra libremente, puso la película y empezó a escribir palabras que rimaban y tenían un sentido juntas. Toda la canción posee el espíritu de “Ciudadano Kane”, razón por la que Warner Bros (que tiene los derechos sobre la película) inició una demanda por infringimiento de derechos de autor. La demanda no llegó muy lejos o se resolvió fuera de los juzgados, la verdad es que no pasó nada con “The Union Forever” y los White Stripes, al menos nada que pudiera dañar su reputación y su fama porque aparecieron en todas las listas de lo mejor del 2001, permitiendo que el dueto se asentara como una de las mejores promesas de Detroit.

Arcade Fire, Daft Punk y Jack White se unen a Tidal

Aquella discusión sobre el pago de regalías por la música digital y el streaming que inició en iTunes hace tantos años, hoy podría cambiar con el lanzamiento de Tidal, el servicio de origen escandinavo que le costó $56 millones de dólares a Jay-Z y que ha estado pintando de azul muchos perfiles en redes sociales desde la noche del domingo pasado. El hashtag #TIDALforALL apareció en múltiples mensajes de al menos una docena de actos importantes, desde los cercanos a Jay-z, Beyoncé y Kanye West, hasta Arcade Fire, Daft Punk, Calvin Harris,�Jack White, Coldplay y Nicki Minaj mostraron su apoyo al servicio de streaming, todos prometen un cambio en la historia de la música, pero eso no se confirmará hasta el anuncio oficial el día de hoy a las 5 de la tarde en una conferencia que tendrá lugar en la ciudad de Nueva York.

Together we can make music history. Show support and make your profile photo blue. Turn the tide. #TIDALforALL � Arcade Fire (@arcadefire) marzo 30, 20155 hours. Tune in to http://t.co/tFrrJScgXL. #TIDALforALL
https://t.co/CuvybaeEkw � Third Man Records (@thirdmanrecords) marzo 30, 2015

Aunque nos gustaría esperar a ver que dicen Thom Yorke y Bj�rk, quienes se han pronunciado en contra de la mayoría de los servicios de streaming debido a cuestiones artísticas y monetarias, podemos adelantarles que Tidal actualmente ofrece música en alta calidad con acceso ilimitado por $19.95 dólares.�Se espera se anuncien una serie de estrategias parecidas a las que ya realiza Netflix, contratos de exclusividad por audio y vídeo en un tiempo limitado, con lo que Spotify, Deezer y otras compañías recibirían la música y los vídeos tiempo después.

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