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Ingmar Bergman y la música

Este año se cumple el centenario del nacimiento de Ingmar Bergman, un cineasta en cuyos filmes el sonido (o su ausencia) es un elemento siempre cargado de significado. Si de películas de Bergman se trata, nunca debemos creer que la música o los sonidos que escuchamos son gratuitos; por el contrario, siempre obedecen a meditadas decisiones del autor. Del mismo modo, cuando nos topamos con el silencio, este responde a una intención dramática (y es parte de la tradición intimista del cine escandinavo, de la que Bergman naturalmente no se escapa), pues va cargado de una fuerza emocional necesaria para sustentar la profundidad psicológica de los guiones de este gran artista.

La música formó parte de la vida de Ingmar Bergman desde su infancia. Varios miembros de la familia eran músicos y se reunían para tocar música de cámara. Él mismo tomó clases de piano durante un tiempo. No resulta extraño entonces que en su cine la música tenga un papel esencial dramático y estético, sin importar si se trata de música circunstancial o si la utiliza para estructurar el sentido.

Sin duda, el compositor más presente en la filmografía de Bergman es Johann Sebastian Bach cuya música aparece en Vergüenza, La hora del lobo, Sonata de otoño, Gritos y susurros, El silencio y Persona, entre otras. Podríamos atrevernos a decir que Bach forma parte de la técnica compositiva de Bergman. Pero ¿qué hay para Bergman más allá de la música culta?

No es costumbre del cineasta sueco recurrir al jazz en sus películas; sin embargo, sí llegó a incluirlo en ciertas secuencias, la mayoría de las veces como mera música circunstancial que casi siempre conlleva una atmósfera de frivolidad e intrascendencia, y en otras, para aportar información sobre la condición social y psicológica de algún personaje. En El Silencio, por ejemplo, los fragmentos de jazz que se utilizan cumplen ambas funciones: el jazz ambienta el bar adonde va una de las protagonistas y a su vez ayuda a definir su personalidad frívola e impulsiva, en contraposición con su hermana, quien escucha música de Bach, es intelectual y sensible.

Un caso aparte es el rock y el pop. En De la vida de las marionetas, además de jazz ambiental, sorprende la presencia de hard rock y de pop. La primera aparece cuando el personaje Peter se siente agobiado por el insomnio y comienza a escuchar algo que suena como a Led Zeppelin y que Bergman utiliza para denotar el estado mental del personaje. Por su parte, una curiosa canción pop acompaña las escenas que se desarrollan en el club sexual. Se trata de “Touch me, take me” de Rita Wright, arreglada con un toque electrónico y gemidos eróticos que añadieron para la película, y que termina de sorprender cuando la volvemos a escuchar durante los créditos finales, ya que crea un contraste entre la frivolidad de la música y la densidad psicológico-sexual de la película, el cual sacude al espectador.

Cerremos con una anécdota interesante que sorprenderá a quienes creen que Ingmar Bergman es un purista de la música, que fuera de Bach sólo se atrevería a escuchar a Chopin. En un artículo en la revista Life, el cineasta declaró que se sentía muy estimulado por la música moderna más brutal y agresiva, y mencionó su gusto por escuchar a los Rolling Stones a un volumen que casi cimbrara las paredes. Era 1971, así que podemos imaginarnos qué música podía escuchar además de los Rolling Stones. Poseedor de una mente genial, es evidente que Bergman sabía cómo musicalizar no sólo sus películas, sino también las escenas de su vida.

Banda Sonora 101 – David Lynch, música y sueños

En esta entrega nos vamos a transportar al mágico mundo de los sueños, ya que en @BandaSonora101 nos toca revisar la música en la filmografía de David Lynch, uno de los más grandes soñadores de la historia del cine.

“Cuando el cine no es documento, es sueño”, escribió el sueco Ingmar Bergman en un pasaje de Linterna mágica, su revelador libro de memorias. David Lynch es uno de esos realizadores que, como pocos, se mueve con naturalidad absoluta en el extraño mundo de los sueños, el mismo al que se refiere Bergman. Lo hizo el gran Georges Méliès. Lo hicieron en su momento los surrealistas Luis Buñuel y Salvador Dalí. Lo hicieron también Akira Kurosawa y Andréi Tarkovski. Son los más grandes soñadores del cine.

En el caso específico de David Lynch, hay un elemento que sobresale: la música ¿Cómo ha musicalizado Lynch sus películas?, ¿qué papel juega la música en sus historias oníricas?, ¿con qué compositores ha trabajado? ¿Que David Lynch también es músico?…

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Para dar respuesta a estas preguntas, vamos a revisar en orden cronológico la música en la obra de este extraordinario cineasta:

ERASERHEAD (1977)
La ópera prima de David Lynch, ERASERHEAD, se estrenó en septiembre de 1977 en Estados Unidos y prácticamente pasó inadvertida. Costó unos 20 mil dólares y sólo recaudó 7 mil en taquilla. Con el paso de los años, sin embargo, se convirtió en una película de culto que hoy incluso se exhibe en glorioso 4K en el Foro de la Cineteca Nacional.

Bueno, el caso es que la primera película de Lynch cuenta una historia bien extraña: un hombre taciturno y callado se convierte en padre de la manera más ilógica. Para colmo, su recién nacido es una criatura deforme, sin extremidades y con la cabeza como la de una tortuga.

Hasta aquí, el relato dialoga sabroso con Una cuestión personal (1964) del nobel de literatura Kenzaburo Oe, pero la historia de Lynch da un giro y nos muestra a un personaje que comienza a perder la cabeza, la gobernabilidad de su propia vida, al quedar a cargo de un bebé contrahecho, luego de que su novia y madre del niño los abandona. La música original es obra del propio David Lynch y la banda sonora incluye piezas de Fats Waller.

 

EL HOMBRE ELEFANTE (1980)
Tuvo su premier mundial el 2 de octubre de 1980 en Nueva York. El segundo largometraje de David Lynch se ubica en la Gran Bretaña de finales del Siglo XIX y cuenta la siguiente historia: el doctor Frederick Treves descubre en un circo a John Merrick, un hombre con la cabeza monstruosamente deformada y que vive en una situación de constante humillación y sufrimiento al ser exhibido diario como una atracción de feria. Esta es una película incómoda, que duele al verla y capaz de conmover al corazón más duro que se imaginen. Las actuaciones de John Hurt y Anthony Hopkins sobresalen y la música original es obra de John Morris. EL HOMBRE ELEFANTE tuvo ocho nominaciones al Oscar, entre ellas las de mejor actor (John Hurt) y mejor director (Lynch).

 

DUNAS (1984)
Adaptación de la famosa novela de Frank Herbert, DUNAS se estrenó en diciembre de 1984 en Estados Unidos. El tercer largometraje de David Lynch fue un rotundo fracaso en taquilla y recibió críticas demoledoras. Al paso de los años, sin embargo, los seguidores de Lynch lo han reivindicado como un filme de culto del género de la ciencia ficción. En lo personal creo que se trata de una película fallida (aplica el típico “la novela es mucho mejor”) pero reconozco que tiene una banda sonora de muy buen nivel (estuvo nominada al Oscar a mejor sonido). La música original es obra de Toto.

 

TERCIOPELO AZUL (1986)
Protagonizado por Kyle MacLachlan, Isabella Rossellini, Dennis Hopper y Laura Dern, el cuarto largometraje de David Lynch, TERCIOPELO AZUL, se estrenó el 30 de agosto de 1986 en el festival canadiense de Montreal, donde Hopper se llevó el premio a mejor actor. De ahí brincó a otros festivales como los de Toronto, Sitges y Barcelona, donde cosechó más premios y el reconocimiento casi unánime de la crítica. David Lynch sorprendió a propios y extraños con una historia intrigante, de una perversidad suprema y técnicamente impecable, misma que que se convirtió en un clásico instantáneo del cine de los 80 y que le valió la nominación al Oscar a mejor director. Este fue el primer proyecto de Lynch en el que participa el compositor estadounidense de origen italiano Angelo Badalamenti, autor de la música original y quien a partir de esta película se vuelve un colaborador frecuente en la obra del cineasta.

 

WILD AT HEART (1990)
La quinta película de David Lynch se llama SALVAJE DE CORAZÓN y se estrenó el 19 de mayo de 1990 en Cannes, donde se llevó la codiciada Palma de Oro, el premio más importante que otorga el festival francés. Con un elenco de lujo, encabezado por Laura Dern, Diane Ladd, Nicolas Cage, Willem Dafoe, Harry Dean Stanton e Isabella Rossellini, Lynch realizó una película tan psicótica y eficaz que incomoda y atrapa al mismo tiempo. SALVAJE DE CORAZÓN es un filme inclasificable de un cineasta también inclasificable. La música original es de Angelo Badalamenti y el soundtrack incluye rolas de Them, Chris Isaac, Gene Vincent y hasta una versión de “Love Me Tender” interpretada por Nicolas Cage.

 

TWIN PEAKS: FUEGO CAMINA CONMIGO (1992)
Precuela de su famosa serie de televisión TWIN PEAKS, el sexto largometraje de David Lynch, TWIN PEAKS: FIRE WALK WITH ME (1992), se estrenó en la sección oficial de competencia del festival de Cannes de 1992. Lynch llevó a la pantalla grande un poderoso thriller que sigue los últimos días de Laura Palmer, esta enigmática mujer que lleva una doble vida: estudiante modelo durante el día que por la noche se entrega sin restricción alguna al sexo y a las drogas. Nuevamente la música original es de Angelo Badalamenti. En el 2017 David Lynch retomó la serie de televisión TWIN PEAKS, misma que se mantiene vigente a la fecha.

 

LOST HIGHWAY (1997)
POR EL LADO OSCURO DEL CAMINO, en español, se estrenó el 24 de enero de 1997 en el festival de cine independiente Sundance. Recuerdo bien que a México llegó un año después vía el Foro Internacional de la Cineteca de 1998. El séptimo largometraje de Lynch, protagonizado por Bill Pullman, Patricia Arquette y Balthazar Getty, cuenta una historia circular de lo más perturbadora y pesadillesca: un músico de jazz llamado Fred Madison (Bill Pullman) que vive con su esposa Renee (Patricia Arquete) recibe unos misteriosos videos en los que aparece él con su mujer en su propia casa.

Más adelante, en una extraña fiesta, un misterioso personaje le dice que en ese preciso instante se encuentra en su casa y lo comprueba con una llamada. El estado de las cosas en la vida de Fred Madison y Renee se vuelve más raro y terrorífico cuando llega una nueva cinta de video… La narrativa aparentemente incoherente de Lynch da como resultado una película tan onírica como fascinante.

Una vez más la música original es obra de Angelo Badalamenti y el soundtrack, producido por Lynch y Trent Reznor, es una joya del más allá con rolas de David Bowie, Nine Inch Nails, The Smashing Pumpkins, Lou Reed y Barry Adamson ¿Alguien por aquí tiene el vinilo? Lo compro…

 

UNA HISTORIA SENCILLA (1999)
Digámoslo sin rodeos: UNA HISTORIA SENCILLA, sin ser la película más conocida de Lynch, es una obra maestra en todos los sentidos. El octavo largometraje de David Lynch se estrenó el 21 de mayo de 1999 en Cannes y de ahí brincó al circuito principal de festivales internacionales, donde obtuvo un montón de reconocimientos. “Un regalo impagable a los espectadores y a la historia del cine”, escribió el critico español Carlos Boyero sobre esta película, misma que cuenta la historia de un anciano achacoso que hace un largo viaje en su tractor para visitar a su hermano enfermo. La música original, por supuesto, es de Angelo Badalamenti.

 

MULHOLLAND DRIVE (2001)
Buena parte de la crítica pro David Lynch considera a MULHOLLAND DRIVE (2001) la mejor película de su filmografía. Por lo menos, en términos curriculares, es la que más premios internacionales ha ganado, entre ellos varios a mejor director. Se estrenó el 16 de mayo de 2001 en Cannes y de ahí pasó al circuito principal de festivales internacionales de cine.

La novena película de Lynch vuela libre como las imágenes en los sueños, desciende y asciende al mismo tiempo, y si uno le busca la lógica a la narrativa termina por abdicar. En cambio, si te dejas llevar y entras al mundo onírico-poético de Lynch, esta película se vuelve una experiencia cinematográfica de otro planeta, en la que no es necesario entender sino sentir. Lynch va directo a las emociones y lo hace con una maestría inigualable. Nuevamente la música original es de Angelo Badalamenti y el soundtrack trae rolas del propio David Lynch, Milt Buckner, Linda Scott y una versión impresionante de “Llorando” interpretada por Rebekah Del Río.

 

INLAND EMPIRE (2006)
Puedo decir que el décimo largo de David Lynch, INLAND EMPIRE (2006), es una de las películas más raras e inquietantes que he visto. Imposible hacer una sinopsis coherente de este viaje por la realidad cada vez más distorsionada de una mujer (Laura Dern) de la cual sabemos que es actriz y punto. Mediante este fluir de imágenes sin aparente lógica, Lynch nos lleva al mundo de los sueños –a lo largo de tres horas–, donde todo puede suceder por más incoherente que parezca.

Esta película es tan importante que en los círculos críticos y académicos se debate sobre la “deconstrucción del lenguaje cinematográfico” que logra David Lynch en esta cinta, misma que dialoga más con el cine experimental y las obras surrealistas del siglo pasado. La música original es obra del propio David Lynch y el soundtrack incluye piezas de Nina Simone, Beck, Chrysta Bell y Antoni Wit.

 

TWIN PEAKS / TV SERIES (2017)
En mayo de 2017, David Lynch y Mark Frost retomaron la famosa serie TWIN PEAKS, de la cual a la fecha ha entregado una veintena de episodios. La música original es de Angelo Badalamenti.

 

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Banda Sonora – Jim Jarmusch, cine y música

Ha llegado el momento en la vida de @BandaSonora101 de revisar la música en la obra de un grupo de cineastas que, considero, han integrado a la música, y en particular al rock y géneros relacionados, como un elemento fundamental de su propio lenguaje cinematográfico. Me refiero a cineastas como Martin Scorsese, David Lynch, Oliver Stone, Julien Temple, Fatih Akin y el gran Jim Jarmusch, con quien daremos inicio a esta serie de entregas.

Seré franco: Jim Jarmusch es mi cineasta favorito. Arriba de Martin Scorsese, David Lynch, Terry Gilliam, Luis Buñuel, Ingmar Bergman y Andréi Tarkovski. Y sin duda la música tiene mucho que ver en el enorme aprecio que le tengo a su obra.

Desde las aportaciones de John Lurie en sus primeras películas hasta lo que hace hoy en día con su propia banda, SQÜRL.

El punto es que en las películas de Jarmusch la música siempre juega un rol fundamental. Ya sea el jazz experimental de John Lurie en DOWN BY LAW, las guitarras distorsionadas de Neil Young en DEAD MAN, la cavernosa voz de Tom Waits en NIGHT ON EARTH, el Hip hop de Wu-Tang Clan y RZA en GHOST DOG, el Ethio-jazz de Mulatu Astatke en BROKEN FLOWERS, el stoner noise de SQÜRL en ONLY LOVERS LEFT ALIVE o el poderoso punk rock de The Stooges en GIMME DANGER.

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Así de buena y ecléctica es la música que habita en la obra de este gran cineasta.

Jim Jarmusch nació en Akron, Ohio, el 22 de enero de 1953, es decir, hace 65 años. El apellido Jarmusch es checo, como su padre, un hombre de negocios de la entonces enorme clase media estadounidense. Su madre, crítica de cine y teatro para el periódico local, fue quien le inculcó desde niño el amor por el cine, la música y la literatura.

Estudió literatura inglesa en la Universidad de Columbia y el último año de la licenciatura lo cursó en París, ciudad donde se convirtió en un asiduo cinéfilo a la legendaria cinemateca francesa. Ahí, según consta en diversas entrevistas, vio las películas de los maestros del cine japonés, como Imamura, Ozu y Misoguchi, así como del danés Carl Theodor Dreyer y el francés Robert Bresson, entre muchos otros.

A su regreso a Estados Unidos entra a la prestigiada Graduate Film School de la Universidad de Nueva York, donde se formó como cineasta y donde conoció a colegas y colaboradores como Sara Drivers, Tom DiCillo y Spike Lee. Corrían los últimos años de la década de los 70 y los contemporáneos de Jarmusch solían reunirse en el icónico club punk CBGB de Nueva York.

El evidente talento de Jarmusch lo llevó a trabajar como asistente de dirección del cineasta Nicholas Ray, director de REBELDE SIN CAUSA y su maestro en la universidad, quien se convirtió en su mentor y sensei cinematográfico hasta su muerte en junio de 1979.

Sin mucho dinero en los bolsillos y trabajando como músico, Jarmusch levantó su primer largometraje en 1980, PERMANENT VACATION, película con la cual damos inicio a este viaje musical por la filmografía de este gran cineasta llamado James Robert Jarmusch.

A continuación, una selección de canciones emblemáticas de su filmografía ¡Disfruten!

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