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Body Count– Bloodlust

Si en algo parece que la mayoría de la gente está de acuerdo es en que vivimos en una época acelerada y llena de terror social, donde se ha vuelto costumbre leer en los diarios, o mejor dicho, en los portales de los medios informativos y algunos todavía llamados diarios (Porque el periódico en sí, es cada vez menos tomado en cuenta) notas de violencia, odio y fraudes. Ante toda indignación y crecimiento del caos que reina en una gran cantidad de regiones del planeta y que en segundos todas esas noticias viajan gracias a la evolución tecnológica, muchos de los que crecimos algunas generaciones atrás, coincidimos en las famosas frases que dicen “antes no era así”, “en mis tiempos todo era mejor” o “no existía tanta violencia” y un largo etcétera.

 

Sin embargo, no sabemos si en realidad en décadas anteriores todo lo que sucede ahora existía en mayor o menor frecuencia, si lo de hoy es porque gracias a los avances en tecnología como lo mencionamos, ya podemos enterarnos en segundos y estar expuestos a ser señalados, criticados y ridiculizados ante un alcance global. Todos podríamos tener nuestros 5 minutos de fama o mala reputación al ser captados por una cámara personal instalada en un teléfono personal donde lo que menos le interesa a la gente es usarlo precisamente para lo que fue creado. Lo cierto es que con pros y contras, estamos ante una situación crítica, y de creciente odio multirracial.

 

Toda esta situación lamentable ha sido retratada desde hace casi 30 años por un sujeto llamado Tracey Lauren Marrow, mejor conocido como Ice T. Tanto en sus discos de hip-hop, como en su proyecto de hardcore rap, Body Count. Desde 1992 con su homónimo debut, Body Count y Ice T se hicieron de un gran reconocimiento por su contenido directo y crítico hacia los problemas del sur de Los Angeles y en defensa de la raza de color. De ahí que fueran censurados por su tema ‘Cop Killer’, creado gracias al inverosímil momento de la golpiza a Rodney King por parte de la LAPD. Ese álbum es un trabajo de culto que después de más de 20 años, vuelve a tomar relevancia porque la banda regresó hace tres años de dos largas interrupciones en donde T mejor se desarrolla como actor (Seguro lo han visto en ‘La Ley y el Orden’, irónicamente en el papel de agente de la policía).

 

En 2014 sacan ‘Manslaughter’ que funciona solo como nostalgia, con algunos buenos tracks. Pero ahora lanzan ‘Bloodlust’, su disco número seis y que es el que mejor se relaciona con ese homónimo debut. De nuevo podemos escuchar esas intros que preceden el poder de la banda. Se revive el misticismo y el enigma que se habían perdido en 1997 con ‘Violent Demise’ y que no regresó en un intento fallido en 2006 con ‘Murder 4 Hire’. Ahora encontramos a un Ice T igual de agresivo y directo, a un Ernie C con los riffs poderosos y machacantes de antaño, que junto a los demás integrantes, hacen de ‘Bloodlust’ un disco a seguir. Además de que para esta producción cuentan con más invitados que le dan más furia al contenido.

 

Desde el primer corte, ‘Civil War’ escuchamos a Dave Mustaine en el papel de broadcaster anticipando el terror y poniendo el solo de lira en la rola. En otras participaciones encontramos a Max Cavalera, a Randy Blythe, y hasta a Doc Coyl de God Forbid. A diferencia de sus anteriores trabajos, ‘Bloodlust’ se encamina un poco más al metalcore como ‘This is Why We Ride’, sin dejar el sonido thrash y hardcore que los caracteriza. De igual forma, están esos espacios de ‘Spoken Word’ que sirven de antesala entre cada track y que tienen mucho que ver en el desarrollo del disco.

La primera parte del álbum es brutal y totalmente envolvente, creemos que cae un poco al llegar el cover a Slayer, ‘Raining Blood/Postmortem’ que a manera de homenaje Ice T explica por qué es de sus bandas favoritas e influencia principal junto a Suicidal Tendencies y Black Sabbath. Y no es que este mal esta versión, pero considerando que hace un año cuando mostraron en la red un ensayo en donde precisamente están tocando Raining Blood y generó miles de visitas, decidieron ponerla en el disco, algo que en lo que puede ayudar es en captar nuevos fans. A partir de ahí ‘Bloodlust’ sigue bajo en los siguientes tres tracks, incluido ‘Walk With Me’ que es la rola más pesada en la carrera de la banda y que en las vocales esta el mencionado Randy Blythe de Lamb of God.

 

Eso sí, el cierre es tremendo con ‘No Lives Matter’, ‘Bloodlust’ y ‘Black Hoodie’. Con la potencia, los riffs y esas letras que entran como navajas a la yugular. Temas en contra del racismo, del abuso y la hipocresía cultural americana. Protesta hacia el camino político que el mundo lleva, y la reflexión sobre la situación de la llamada Black Lives Matter en los Estados Unidos. En resumen, lo mismo que en su primer disco hace bastante tiempo, pero que se retoma en un ambiente y situación adecuados. Mejor producción pero menor contundencia que el clásico debut.

 

 

 

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