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Reseña: Festival Hipnosis 2018

Mezcla de rock, naturaleza y lluvia. 

Luego de los cambios de última hora en cuanto a la logística y la sede del evento, el festival Hipnosis 2018 se realizó con una nutrida asistencia del público que gusta de géneros como el garage, la psicodelia y los sonidos potentes de los instrumentos análogos que el rock posee.

Las Caballerizas de Huixquilucan, en medio del bosque, fue el lugar elegido finalmente para realizar la segunda edición del novel festival, con once proyectos de diferentes nacionalidades.

Las tres bandas encargadas de abrir el festival fueron las mexicanas Sgt. Papers, Build A Vista y San Pedro El Cortez, aunque fue hasta la aparición de estos últimos que los aún pocos asistentes comenzaron a agitarse con el sonido psy-garage rock del cuarteto, para dar paso a las australianas de Stonefield, que dieron un ligero bajón a lo conseguido por los de Tijuana.

Más adelante, con la agrupación brasileña Boogarins llegó una ligera llovizna que en segundos se convirtió en una intensa lluvia que duró apenas unos minutos… La mayoría de los asistentes de inmediato buscó cubrirse en alguno de los contados espacios techados, aunque la banda ni se inmutó y continuó tocando para beneplácito de quienes permanecieron frente a ellos.

 

 

Con la salida de DIIV y desde su primera interpretación, se restableció la conexión entre el escenario y la cada vez más numerosa asistencia de público, que ya comenzaba a brincar y corear las canciones de la agrupación de influencia dream pop e indie rock.

Poco después, con OM se fueron los últimos rastros de la luz de día y el ambiente del lugar se relajó con las atmósferas creadas por esas voces similares al canto tibetano y bizantino, mientras que el sintetizador y la batería terminaron por iluminar la noche… Y fue entonces que comenzaron a escucharse las fuertes ovaciones entre canción y canción.

Cobijados por la oscuridad y la frialdad de la noche, Wooden Shjips dieron un giro de tuerca para despegarse del trabajo hecho por la banda anterior, con un rock experimental, minimalista y acompañado por una intensa lluvia durante todo su set.

Con el agua aún sobre los asistentes, Allah-Las aparecieron para hacer lo suyo, con su sonido que oscila entre la psicodelia, el garage y el surf.

 

 

Pero en algún momento el festival tenía que explotar, y ocurrió con Unknown Mortal Orchestra arriba del escenario… La banda de Nueva Zelanda continuó el viaje con el sabor de efectos retro y pasajes indie, mientras preparaba el camino para el cierre de la jornada.

Finalmente, el pop alterado de acentos funkies de King Gizzard & The Lizzard Wizard terminó con la espera de los fanáticos de la banda, que ya enfundados en empapadas playeras amarillas y negras estaban listos para escuchar a los australianos.

Los cabezas de cartel del Hipnosis 2018 dejaron claro por qué son ya una de las bandas consolidadas del género, aunque su impecable presentación no fue suficiente para buena parte de su fanaticada, que pedía más y más.

La noche terminó de manera caótica cuando todos intentábamos salir, aunque los estragos de la lluvia y el terreno fangoso evitaron que todos emprendieran la huida de manera inmediata… Quizá el lugar no fue la mejor elección para el festival, pero la buena música y el rock lo perdonan (casi) todo…

 

 

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