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El soundtrack de la vida – Happy place

La música tiene la particularidad de afectar nuestros sentidos, nos puede hacer sentir alegres, tristes, o conmovidos; puede asustarnos y hasta emocionarnos. Sin duda la música correcta en el momento correcto puede ser la solución diferencia para el éxito de un evento, lograr el efecto deseado, o simplemente mantener a la gente interesada en lo que está sucediendo. Siempre nos brinda esa happy place.

Para mí la música es muy importante y el acompañante ideal para cada ocasión, sin embargo, al contrario de Cerati, yo no pongo canciones tristes para sentirme mejor, a mí me gusta poner rolas poderosas, llenas de riffs, tamborazos, y voces que revienten los oídos.

Un gran ejemplo es ‘Highway to Hell’ de AC/DC. Inspirada en las largas giras de la banda a finales de los 70 esta rola se convirtió en un clásico instantáneo gracias a los arreglos de Angus Young y las letras de los hermanos Young y el entonces vocalista Bon Scott, quien fallecería seis meses después de que el track fuera lanzado. Si te gusta hacer air guitar y reventar bocinas, esta rola no solo levantara tu espíritu, tal vez hasta los vecinos llamen a la patrulla para callarte.

 

Mi segunda recomendación esta un poco más fresa pero también llena de power rockero y unos cuantos kilos de laca para el pelo; ‘Pour Some Sugar On Me’ de Def Leppard, fue producida por Robert “Mutt” Lange después de que escuchó a Joe Elliot tocar el riff aún cuando la producción del álbum ‘Hysteria’ de 1987 estaba casi terminada.

Para Lange faltaba algo en el disco, y aunque la producción ya estaba retasada, insistió en grabarla. Su feeling de productor pagó regalías cuando el sencillo llegó al número 2 del US Billboard 100. Si es buena para “Mutt” Lange, es buena para mi.

 

Ya en otras ocasiones he comentado de cuánto me gustan los covers, y mi última recomendación es, obviamente, un cover de ‘Cum On Feel the Noize’, originalmente de Slade y que en 1973 ingresara al número de los rankings del Reino Unido e Irlanda. La versión que mi corazón ochentero conoció primero, fue la de Quiet Riot de 1983. Una rola que no estaba destinada a ser covereada por el grupo, ya que Kevin DuBrow y Frankie Banali, literalmente la odiaban, sin embargo a pesar de esforzarse por tocarla mal para que la disquera también la odiara, el track fue grabado y se convirtió en el mayor éxito del grupo llegando al lugar cinco del Billboard Hot 100 y el álbum Metal Health al número 1.

Sin duda una buena dosis de guitarras estridentes, batería poderosa y voces potentes son capaces de sacarnos de cualquier letargo, físico o mental y ponernos en el humor que necesitamos para enfrentar los distintos escenarios de la vida en nuestro “Happy place”.

 

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