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Proyecto Colector: Formando la fonoteca del rock mexicano

Bibliotecas, cinetecas y fonotecas digitales están en marcha para evitar perder el registro de la historia, un trabajo que promete ser permanente para preservar la memoria, una idea que se ha vuelto sumamente importante en los últimos años. Sin embargo a veces la labor de preservar se convierte en un proyecto para concretar lo que durante años nos hemos preguntado, ¿porqué no existe, porqué no se ha hecho?. Proyecto Colector y la Fonoteca Nacional parecen tener finalmente la respuesta.

 

En promedio se editan en México 250 discos de rock en español, entre 200 y 210 son de mexicanos y el resto son artistas argentinos, chilenos, colombianos o españoles cuyos discos son editados aquí en México. Los datos no son a ojo de buen cubero, son completamente comprobados por alguien que pasó la mitad de su vida adquiriendo discos y que ha pasado gran parte de las últimas tres décadas no sólo escuchándolos y atesorándolos, también ha dedicado mucho tiempo a ordenarlos, catalogarlos y entenderlos por datos, algo que podrán comprender todos aquellos que tienen más de 100 discos en su colección y que en cierto momento han entendido que es necesaria la clasificación para no perderse.

Proyecto Colector llega como una pieza de Audiotecas Digitales de la Fonoteca Nacional, que como hemos visto en sus muchas sesiones de escucha y cursos, tiene un verdadero aprecio por el rock mexicano, sin embargo no surge propiamente en esa institución, ya que nace con Ricardo Bravo, escritor, locutor, editor de revistas especializadas y melómano apasionado del rock en español.

 

El proyecto prácticamente nace desde su inicio como melómano de rock en español, “algo que data desde principios de los 80, cuando ya tenía un tiempo como melómano de rock en inglés y descubro el rock en español por medio de diferentes personas, un amigo argentino que era un vecino, un amigo español que era un compañero de la secundaria y mi papá, que me acercó a discos de Chaac Mool”, explica en entrevista el fundador de la revista Nuestro Rock.

 

“En estos años de 81, 82, 83 y 84 voy descubriendo todo eso y me identifico mucho. Siempre me gustó tener referencias, andar buscando libros, enciclopedias de rock, investigar leer, y ahí me di cuenta que con referencia al rock en español no había una fuente informativa fidedigna y completa de la escena del rock, sobre todo en México. Casi instintivamente me di a la tarea de recopilar los discos, ahí empecé con ésta idea de buscar los discos de los 80… empecé a conseguirlos en el Chopo, con coleccionistas y los propios músicos”.

 

Ricardo Bravo y Luis Gerardo Salas en la Fonoteca Nacional. Foto Karina Cabrera

 

A la búsqueda de materiales en los 80 se sumó la de los 90, un trabajo que hoy en día le hace decir a Ricardo Bravo que tiene colecciones completas producto de la dedicación de ir consiguiendo todos los discos que salían de cada año. Para cuando terminó la última década del siglo XX, tenía la misma idea, “sólo que a partir de ahí empecé a dedicarme a otras cosas, hubo algunos distractores también relacionados con la música, pero no tan vinculado al rock en español”.

 

Como melómano y coleccionista sabía que era muy importante tener toda la colección y respaldar todo lo que había hecho en los 80 y los 90, para verdaderamente tener una memoria histórica completa de lo que había sido el rock en español editado en México, con el Proyecto Colector ha encontrado de manera inmediata, con el respaldo de una institución tan importante como la Fonoteca Nacional, la forma de crear un espacio donde se pueda compartir todo ese trabajo de investigación que abarca en la actualidad miles de discos.

 

Con Proyecto Colector y Audiotecas Virtuales, “se logrará llevar a diferentes ciudades de la República toda la música del acervo de la Fonoteca Nacional, con una sección dedicada a la colección completa de rock mexicano” de los últimos 30 años. Una parte será Referentes del Rock Mexicano, armada con la colección de más de 5.500 discos de Ricardo Bravo y la sección Rock en Español del Siglo XXI.

 

Según nos explicó Ricardo Bravo, muchos de los materiales serán digitalizados no sólo para ponerlos a disposición del público, la parte más interesante viene con Referentes del Rock Mexicano, que “serán sometidos a ese proceso para limpiarlos, para ayudar a que el audio sea mucho mejor, lo que garantiza realizar viajes fantásticos en discografías y obras completas de los representantes más grandes de nuestro país”, pero el conocimiento no sólo será musical, porque la idea es incluir entrevistas donde los mismos autores abordarán los detalles de su discografía.

 

La parte de colaboración general tiene como objetivo “encontrarnos con esa bandas, que tal vez no logran trascender más allá de nivel local, pero que hacen un gran esfuerzo para poder editar un disco de manera formal, es sobre los grupos que logran dar ese paso para realizar la maquila mínima de 1.000 discos. Lo que se buscan son discos editados de forma profesional, no demos o los que una banda puede quemar en su casa”.

 

Además de ser una memoria histórica que se compartirá de manera gratuita, se vuelve también una especie de cápsula del tiempo, con la Fonoteca Nacional queda la garantía de que se preservarán los archivos y cualquier persona en el futuro podrá conocerlos. Pero el proyecto sonoro no es todo, porque podría crecer hacia el plano editorial, gracias a la recopilación de información y múltiples entrevistas podríamos ver finalmente lo que muchos han iniciado, realizado y nunca terminado completamente. Después de varias décadas se podría llegar a la enciclopedia definitiva del rock mexicano.

 

Si desconocen completamente la labor de la Fonoteca Nacional, los invitamos a acercarse a través de la entrevista que realizamos a Tito Rivas, director artístico de la institución. También pueden visitar su audioteca y biblioteca pública (incluye una sección de rock mexicano) en Avenida Francisco Sosa 383, Coyoacan, Santa Catarina, 04010 Ciudad de México, D.F.

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