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De qué hablamos cuando hablamos de Bowie

El artista no existe. El artista es solo una invención de la imaginación de la gente…

Somos los falsos profetas. Somos los dioses”.1

David Bowie

Para responder el cuestionamiento del título, que parafrasea a Carver, ¿Hablamos de Bowie caracterizando en teatro al Hombre Elefante, de su papel cinematográfico como Poncio Pilatos en la alguna vez vetada, ‘La última tentación de Cristo’, de Ziggy Stardust, del Duque Blanco? ¿De qué diablos estamos hablando? Para pretender conseguir una respuesta, que sea el trabajo gráfico de Mick Rock quien intente dar un medio para la solución; que sea la película de 35 mm quien alimente los mitos, que sean los revelados quienes maquillen las fantasías y la ficción, y las hojas de contactos, las que envistan, como reina o como rey, a David Bowie.

Mick Rock, The Man Who Shot The Seventies2, y de las siguientes cuatro décadas; egresado de la Universidad de Cambridge, en donde es influenciado por la oleada salvaje de poetas beatniks y malditos, en particular por Rimbaud, empieza a fotografiar a Bowie en el año de 1972, y es en el Ayuntamiento de Oxford, durante la gira en el Reino Unido del mismo año, cuando su nombre adquiere notoriedad gracias a la simbólica fotografía en la que David Bowie, casi de rodillas, descalzo, muerde la guitarra de Mick Ronson.

En ese mismo segundo año de la década de los setentas del siglo pasado, Bowie señalaba a su fotógrafo, “me gusta tu nombre. No puede ser real”1; más que el apellido, lo irreal es el cometido lenticular que procesado, imprime el sello de la casa… ¡Rock! (¿101?).

Starman, nombre de la exposición encumbrada en el Foto Museo Cuatro Caminos, fue también el título de un sencillo lanzado en abril de 1972, este disco que corría a 45 RPM, posteriormente orbitaría el lado A, pista 4, del LP, ‘The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars’. Sobre Starman, Bowie reveló a Rock, en mayo de 1972, que fue escrita en 15 minutos y que usó cada frase estereotipada en la que pudo pensar1.

Ayer, en el Foto Museo Cuatro Caminos, el hombre detrás de la lente, el autor de legendarias fotografías que pueblan más de un centenar de portadas de discos, se presentó a ofrecernos los vestigios de lo que actualmente estructura la historia del rock.

#Starman #MickRock en @fm4c

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Michael David Rock, que en el apellido lleva la penitencia, de manera paradójica, mientras se preparaba para la inauguración de la exposición fotográfica Starman, tuvo un ligero inconveniente al intentar fotografiar, con su teléfono celular, a quienes esperábamos en la sala de prensa por más revelaciones, como si no fuera suficiente con sus fotografías.

Rock, desenfadado como su vestimenta, enfundando mezclilla, respondía sencillamente, “I’m the provider of the goods”; mercancías que hechizarán a quienes visiten el museo. Continuaba respondiendo, declinó una cerveza de un invitado, respondió otra pregunta y tomó su café, no sin antes maldecir al traductor. Respecto a su trabajo, se describió a si mismo, “I’m a shooter”, para después declarar que su oficio de disparador, le viene de un abuelo siciliano-norteamericano, pues en el momento cumbre, expresaba, asesinó1, porque así se siente, está en posición, te tiene en la mira, y te va a sacar de circulación1.

Al término de la introducción y de responder algunas preguntas, se levantó del asiento, y haciendo muecas, permitió que sus compañeros de oficio ejercieran su profesión. Posteriormente caminó hacia la galería en donde 80 imágenes esperaban ser aclamadas y admiradas, durante el vacilante recorrido, se detuvo frente a una en blanco y negro, en la que con especial detenimiento, expresó la candidez de Bowie, se trataba de una imagen en la que el hombre de las estrellas viajaba en tren, acompañado por otro Mick, Ronson.

En las imágenes exhibidas, la teatralidad y la ambivalencia sexual caminan de la mano en un furtivo y desolado escenario, del mismo modo que la escenificación del rock star se alza empuñando guitarra o saxofón, que desde hace muchos años, retumban en el espacio, en el sideral, en el de la galería del museo, en la de nuestras mentes.

El trabajo de Mick Rock con David Bowie, transmutó también en la dimensión del vídeo, en la que dirigió ‘Jean Genie’, ‘Space Oddity’, ‘Life On Mars’ y ‘John, I´m Only Dancing’. En noviembre del año 2016, el señor Rock lanzó una reedición del video, ‘Life On Mars’, pues según Mick, tenía una pequeña joya, quería pulirla a un estado en el que fuera una gema absolutamente perfecta2.

Respecto a que hoy en día, fotografías suyas cuelguen en museos de todo el mundo, Mick declara que sigue pensando que algo salió muy mal. “Se suponía que seríamos rebeldes y forasteros, pero ahora hemos sido absorbidos por el sistema moderno”2.

#Starman #BowieByMickRock en el @fm4c del 22 de marzo al 29 de abril

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Cuando el referido aún no mutaba su existencia en polvo de estrellas, y el año que vivíamos era el de 1989, surge Tin Machine, banda alterna de Bowie que tendría una corta vida, únicamente lanzarían dos producciones, de la primera, se establece contacto Bowie-México a través de Cesar Vera, egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México, quien cargó con la responsabilidad de realizar la sesión fotográfica de aquella banda impulsada por una máquina de hojalata. Las fotografías irrumpirían en el tercer sencillo, ‘Prisoner of Love’, el trabajo del mexicano quedaría impreso en la portada del 12 pulgadas y en la funda interior.

La segunda de las comunicaciones, inaudita, aconteció el 23 de octubre de 1997, fecha en la que Bowie realizó el único concierto en este país, el aterrizaje ocurrió en el Foro Sol, donde decenas de miles fuimos testigos de aquel avistamiento. A consecuencia de esa visita, y con el apetito del propio John Blaylock3, Bowie elige, para suministrarse de la sangre vital de México, al fotógrafo Fernando Aceves; el resultado de aquellas sesiones son las fotografías de Bowie, que parado sobre la Calzada de los Muertos, y al pie de la Pirámide del Sol, pareciera ofrendar su vida; o aquella otra, en el Palacio de Bellas Artes, en la que se mimetiza con el mural, ‘El hombre controlador del universo’, de Diego Rivera.

Cuando Bowie, en su odisea espacial había perdido contacto con el Major Tom, y asistió con el hombre de las estrellas que esperaba en el cielo4, las fotografías de Brian Duffy lo trajeron de regreso al planeta azul, y sí, el hombre que cayó a la tierra5, lo hizo aquella ocasión en el Museo de la Ciudad de México; esa noche, como la de hoy, las estrellas se ven muy distintas6.

1 Clay, Barnaby, Shot!, Documental, Prod. Vice Films y Straight Up Films, Dist. Maganolia Films, 2015.

2 Mick Rock, Diciembre 2016, consultada el 21-03-2018, http://www.mickrock.com/about/

3 Dir. Scot, Tony, The Hunger (El Ansia), Película, 1983, Metro – Goldwin – Meyer. David Bowie interpreta al vampiro John Blaylock

4 Fragmento de la canción Starman.

5 Dir. Roeg, Nicolas, The Man Who Fell to Earth, Película, 1976, British Lion Films.

6 Fragmento de la canción Space Oddity.

Starman, inaugurada el 22 de marzo de 2018, estará exhibiendo 80 fotografías autoría de Mick Rock hasta el 29 de mayo de 2018 en el Foto Museo Cuatro Caminos. Adicionalmente a la exposición fotográfica, el visitante podrá entrar al Oddity Room, mapping que muestra la vida de David Bowie; al Infinty Room, espacio ideal para la egoteca. El viernes 24 de marzo, Mick Rock ofrecerá una conferencia magistral a las 14:00 horas en la Universidad de la Comunicación. El sábado 24 de marzo, se llevara a cabo una fiesta en el mismo Museo. Así mismo, jueves y sábados abrirá el Club Bowie, noches en las que Dj´s y bandas invitadas darán vida musical a la exhibición. También se proyectaran algunas de las películas en la que David Bowie hizo de las suyas como actor. Para consultar horarios, fechas y venta de boletos para los distintos eventos, bowie.mx y https://starman.boletiacom/

Fernando Aceves presenta muestra fotográfica de David Bowie en la Cineteca Nacional

A poco tiempo de la partida de una de las más grandes leyendas de la música, David Bowie, la Cineteca Nacional le rinde un homenaje recordando la única ocasión en la que el Duque Blanco visitó la Ciudad de México para presentarse en el Autódromo Hermanos Rodríguez. Previo a este concierto, Bowie visitó algunos de los sitios más emblemáticos para ser fotografiado por Fernando Aceves.

El fotógrafo mexicano comparte en esta exposición titulada ‘David Bowie: El hombre que una vez cayó en México’, una serie de 13 imágenes impresas en gran formato en la que se muestra al cantante en lugares como La Casa Azul de Frida Kahlo, El Palacio Nacional, El Palacio de Bellas Artes y la Zona Arqueológica de Teotihuacán.

Aceves estuvo presente en la inauguración de esta exposición que estará abierta al público en la Sala 3 de la Cineteca Nacional del 24 de febrero y hasta el 30 de abril. El fotógrafo manifestó que “integrar a un personaje de una trascendencia mundial, un artista universal en nuestro propio entorno fue una gran oportunidad”.

Fotografía: Karen Campos

Señaló que las fotografías que se encuentran en la exposición son las más representativas del cantante, aún así indicó que varias se quedaron fuera de la muestra. La exposición le permite al público realizar el viaje con él y ver los lugares en dónde estuvo.

Algunas de estas fotografías ya han sido mostradas en diferentes medios de comunicación y tras su muerte, varias de ellas fueron retomadas para recordar aquella ocasión en la que David Bowie se maravilló con México.

Fotografía: Karen Campos

David Bowie, el hombre que cayó en México

En una semana en la que se realizarán diversos tributos a David Bowie en la Ciudad de México, desde conciertos en El Imperial y festivales en el Cenart (en el que participará Rock 101 el 25 de febrero), la Cineteca Nacional se suma con una muestra cinematográfica y fotográfica.

El homenaje a David Bowie contará con tres películas de su filmografía, además de una serie fotográfica del mexicano Fernando Aceves en el lobby de la Sala 3. La Cineteca Nacional seleccionó cintas fundamentales en su filmografía, que serán acompañadas por la exposición fotográfica “David Bowie: El hombre que una vez cayó en México”, el mejor recuerdo de muchos, aquel concierto del mes de octubre de 1997 que tuvo escalas de turista en La Casa Azul de Frida Kahlo, El Palacio Nacional y El Palacio de las Bellas Artes.

El tributo fílmico arranca el sábado 20 de febrero con ‘Laberinto’ (Labyrinth, 1986), dirigida por Jim Henson, quien antes de David Bowie contempló a figuras como Mick Jagger e incluso Michael Jackson para interpretar a Jareth, el rey de los Goblins. Sus seguidores también podrán ver ‘El ansia’ (The Hunger, Tony Scott, 1983), película británica en la que David Bowie comparte créditos como protagonista con Catherine Deneuve, Susan Sarandon, y donde fugazmente interviene Bauhaus.

Sin embargo la joya del pastel es ‘Furyo’ (1983), donde Nagisa Ôshima hace coincidir a dos estrellas de la música como son Bowie y el japonés Ryuichi Sakamoto. La película se inspira en el libro ‘The seed and the sower’ del sudafricano Laurens van der Post. Bowie interpreta a Jack Celliers, un mayor australiano recluido en un campo de prisioneros japonés durante la Segunda Guerra Mundial.

Ciclo David Bowie 

Sala 3, Fernando de Fuentes

Laberinto, 18:00

Laberinto, 16:00

Inauguración de la exposición con presencia de Fernando Aceves, 20:30

Sala 9, Juan Bustillo Oro

El ansía, 18:30

Furyo, 18:30

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