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Elon Musk: Estoy buscando el amor

LONDRES. El año pasado Elon Musk estaba en una sesión fotográfica de la revista Rolling Stone y la estilista le pidió que usara un cuello de tortuga negro. Él se rehusó. “Si me estuviera muriendo y tuviera puesto un cuello de tortuga”, dijo, “con mi último aliento me quitaría el sweater y lo lanzaría tan lejos como mi moribundo cuerpo pudiera”.

El cuello de tortuga negro, claro, era la prenda representativa del excéntrico fundador de Apple Steve Jobs, y hay tres hombres con los que Musk odia ser comparado: Jobs, el millonario ficticio convertido de hombre a super héroe Tony Stark y Errol Musk, el distante padre de Elon. Claramente tiene una relación complicada con los hombres.

Él también tiene una relación complicada con las mujeres. Es padre de seis niños –un hijo que murió a las diez semanas en 2002, gemelos y trillizos– con su primera esposa, la autora canadiense Justine Wilson.

Conoció a su segunda esposa, la actriz Talulah Riley, en 2008, la desposó en 2010, y se divorciaron dos años más tarde. Se volvió a casar con ella un año más tarde, para volver a solicitar los papeles del divorcio, después retiró la solicitud, después los solicitó de nuevo, y esta vez en 2016, terminaron con el matrimonio definitivamente.

¿Y la amistad? Eso es complicado. Musk padeció viciosamente bullying en la escuela –una vez fue maltratado al grado que tuvo que ser llevado al hospital–. La parte más difícil, recuerda a The Times, fue que “hicieron que mi mejor amigo me convenciera de esconderme para que me golpearan. Y eso dolió”. A pesar, o quizás por eso, ha dedicado su vida a salvar la raza humana.

El martes de la semana pasada la ambición de Musk se acercó mucho más. Su compañía armadora de cohetes, SpaceX, lanzó exitosamente el Falcon Heavy (Halcón Pesado), el cohete más potente en el mundo con el poder de levantar una masa mayor a un avión de reacción 737 con pasajeros, tripulación, maletas y combustible. Solo el cohete lunar Saturn V, última vez lanzado en 1973, suministró más carga a la órbita.

El Falcón Heavy es un logro destacable, aunque para Musk, es sólo el comienzo de su viaje al espacio. Lanzó su cohete a Marte (aunque se excedió ligeramente) para probar que misiones tripuladas al Planeta Rojo eran posibles. El empresario sudafricano de 46 años aclama que él estará viviendo en Marte cuando esté en sus cincuenta.

La carga del Falcon Heavy era otro descabellado sueño de Musk: un convertible Tesla, el primer auto deportivo completamente eléctrico, con un maniquí humano vestido con un traje espacial anclado al volante, una copia del libro Guía del autoestopista galáctico en la guantera y la canción de David Bowie Space Oddity en repetición.

 

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— Elon Musk (@elonmusk) January 5, 2018

Este es un clásico florecimiento de Silicon Valley. Musk es una figura de admiración en la Costa Oeste como probablemente la única persona que ha empezado compañías de cuatro mil millones de dólares: Paypal, Tesla, SpaceX y la manufacturadora de páneles solares Solar City. Aunque a pesar de eso sigue sintiéndose incómodo en las compañías tecnológicas.

“De hecho no me gusta perturbar, eso suena… perturbador”, me dijo una vez, presentado en una conferencia como el amo de la perturbación. El Valley habla de nuevas compañías agresivas que destruyen propiedades más viejas. Su enfoque era tan intenso que hacía la conversación desconcertante. Su nerviosa energía era palpable y se alejó rápidamente después de decir, con un encogimiento de hombros: Estoy mucho más inclinado a decir, ‘¿Cómo podemos hacer las cosas mejor?“.

Mientras que casi todo multimillonario de Silicon Valley dice que quiere hacer del mundo un lugar mejor, pocos han apoyado sus sueños tan rápidamente, temerariamente y tan exitosamente como lo ha hecho Musk. Las cuentas convencionales del enfoque de sus carrera en las metas hacia las que está acercándose de manera apresurada. La verdad es que de lo que está huyendo es más significativo. Puedes observar en todos los logros de Musk un deseo de escapar tan rápido como le es posible.

NIÑO SORDO CRIADO POR LIBROS

Musk nació en Pretoria de la modelo y nutrióloga Maye Musk –quién aún es una regular en las pasarelas a pesar de tener 69– y el ingeniero sudafricano Errol Musk. Durante sus primeros ocho años raramente veía a alguno de los dos. Se iba vagando tan frecuentemente a su propio mundo que pensaban que era sordo. De hecho, estaba solitario.

“En realidad no tenía una nana principal o lo que sea”, él ha dicho. “Solo tenía una empleada doméstica que estaba ahí para hacerse cargo de que yo no rompiera nada. Ella no estaba ahí, como, cuidándome. Estaba fuera haciendo explosivos o leyendo libros y haciendo cohetes y cosas que pudieron haberme matado. Estoy sorprendido de aún tener todos mis dedos. Me criaron los libros. Libros, y después mis papás”.

Cuando sus padres se separaron, su hermana y hermano menor, Kimbal y Tosca, se quedaron con su madre, pero Musk sintió lástima por su padre, que parecía muy triste y solo, entonces se mudó con él. “Pero en ese tiempo no entendía que tipo de persona era”, dijo recientemente. “No era una buena idea. Era un terrible ser humano”.

La escuela no era mejor que en casa. Su apodo de niño era Niño Genio después de que vendió su primer juego de video a los 12 años. Era el más joven y el menor en su año y era bulleado como resultado. Dejando Sudáfrica a los 17 años, usó la ciudadanía canadiense de su madre para asegurar un lugar estudiando física en Ontario, y transferirse a Pennsylvania para finalizar sus estudios.

Su amigo de universidad Adeo Ressi recordaba que “Elon era el bobo más grande que había conocido en la vida. De hecho él es 100 veces menos bobo de lo que era. Podía pasar el rato con él, pero antes era medio doloroso. Él era literalmente la rectitud en persona; no tomaba… Yo siempre estaba, como, ‘Elon, creo que la policía está aquí. Puedes lidiar con ellos? Y el siempre decía como ‘Claro. Está bien.’”

Después de la universidad se dirigió a California con Kimbal para lanzar su primera compañía de un millón de dólares, Zip2, en 1995. No era fácil.

“Recuerdo intentar obtener financiamiento, y la mayoría de los empresarios capitalistas en Silicon Valley que conocíamos nunca habían usado internet”, dijo recientemente. “Nunca, por nada. Habían escuchado de él, pero no sabían. Literalmente, si decíamos, “Dime algo sobre internet, ellos se quedaban como… Nada. Yo estaba bastante sorprendido. Pero ocurrió un gran cambio al final del 95 cuando Netscape se hizo público. Entonces la segunda vez que mi hermano y yo buscamos fondos, todos los que conocimos estaban interesados”.

Compaq eventualmente le pagó 22 millones de dólares por su inversión de 7 por ciento en Zip2 en 1999. Lo usó para co-fundar lo que eventualmente se convertiría en Paypal.

Paypal le dio dinero para fundar SpaceX, luego Tesla, luego Solar City y después Hyperloop –que propone hacer tubos de presión reducidos para cargar cápsulas de pasajeros bajo tierra de Nueva York a Washington DC– al igual que OpenAI y el chip de telepatía de la recién arrancada compañía Neuralink.

0 to 100 km/h in 1.9 sec pic.twitter.com/xTOTDGuwQj

— Elon Musk (@elonmusk) November 17, 2017

En cada paso la gente ha dudado de él – a excepción de su madre, Maye, que aclama que ella ha apoyado a todos sus hijos a ser emprendedores. Cuando Musk dejó Sudáfrica su padre le dijo que fallaría en Canadá. Fue derrocado de su posición como jefe ejecutivo en Zip2 en 1996. Paypal fue votada como una de las diez peores ideas de negocios en 1999. Fue derrocado de Paypal un año después. Sus primeros cohetes explotaron y sus primeros carros Tesla tenían problemas con la combustión espontánea. Y se lo tomó todo personalmente. Cuando escucha que Wall Street esta cortando los recursos de Tesla  apostando que fallará, en otras palabras, él dice que es “doloroso”.

SEVERO DOLOR EMOCIONAL

Tal ves lo que falla, naturalmente, son sus relaciones. Cuando el periodista Neil Strauss entrevistó a Musk el año pasado, la primera pregunta que le hizo fue cómo se sintió haber lanzado el Tesla modelo 3. ¿Cómo se había sentido parándose en el escenario diciéndole al mundo que acababa de lanzar un auto eléctrico al mercado masivo?

A Musk se le dificultó la respuesta, antes de confesar: “Acabo de terminar con mi novia. Estaba realmente enamorado y dolió mucho”, dijo, hablando sobre la actriz Amber Heard. “Bueno, ella rompió conmigo más de lo que yo rompí con ella, creo. He estado en severo dolor emocional en las últimas semanas. Me tomó cada onza de mi voluntad poder hacer el evento del Modelo 3 y no parecer el tipo más deprimido del lugar. Durante la mayor parte del día estuve enfermo. Y después tuve que mentalizarme: tomar un par de Red Bulls, pasar el rato con gente positiva y después, decirme a mi mismo, ‘tengo a toda esta gente dependiendo de mí. ¡De acuerdo, hazlo!’”

Le pidió a Strauss que le sugiriera o le presentara a posibles novias porque, dice: “Es tan difícil para mi siquiera conocer gente. Estoy buscando una relación a largo plazo. No busco un encuentro de una noche. Busco una compañera seria o un alma gemela, esa clase de cosa. No es como que no sé como se siente: estar en una gran casa sola, y las pisadas haciendo eso en el pasillo, nadie ahí – y nadie en la almohada a tu lado. Cuando era un niño dije… ‘Nunca quiero estar solo’.”

Hay un eco de esto en su filosofía de vida. “Mucha de mi motivación viene de ver las cosas que no funcionan bien y sentirme un poco triste, sobre cómo se manifestarán en el futuro”, él ha dicho. “Si eso resultara en un futuro triste, me hace triste, y querer arreglarlo”.

SOÑADOR

Certeramente es tanto un duro empresario como un soñador.

Él admite que esperaba que SpaceX y Tesla fallaran, pero fue lo suficientemente astuto para salir de las negociaciones que tenía con el constructor de cohetes ruso Kosmotras cuando se dio cuenta de que podía construir un cohete por menos del 5 por ciento del precio en el mercado. SpaceX se elevó, bueno, como un cohete. Su Falcon I, fue lanzado en 2008, fue el primer cohete fundado de manera privada en alcanzar la órbita y fue seguido por el lanzamiento y recuperación de Dragon, el próximo remplazo de Space Shuttle.

“Trabajar con él no es una experiencia cómoda”, dice Dolly Singh, la antigua jefa de adquisición de talento en SpaceX. “Nunca está satisfecho consigo mismo, entonces nunca está realmente satisfecho con los que están a su alrededor. Él se presiona más y más y por ende presiona a los que lo rodean de la misma manera. Entonces si trabajas para Elon debes de aceptar la incomodidad. Pero en esa incomodidad está la clase de crecimiento que no puedes adquirir en ningún otro lugar, y cada onza de sangre y sudor lo valen.”

Y los sueños de crecimiento de Musk en alguna manera pocos CEOs la tienen. Todos sus logros, él insiste, son escalones en el camino a su meta de la colonización completa de Marte, requiriendo viajes espaciales guiados, vehículos eléctricos y energía solar. ¿Por qué? Porque teme que estemos en el borde de la destrucción, citando guerra global, un colapso tecnológico y cambio climático como amenazas existenciales. “Hay una ventana donde tenemos una oportunidad de establecer una base auto-sustentable en Marte”, razona, “antes de que algo dirija el nivel de tecnología en la Tierra más abajo de donde es posible”.

El cambio climático es algo muy relevante para Musk. Su co-fundador libertino de Paypal, Peter Thiel es un amigo cercano de Donald Trump y persuadió a Musk de unirse al panel de consejeros industriales del presidente.

Musk renunció el verano pasado en protesta a la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París.

Muchos de sus críticos, no obstante, malinterpretan sus motivos. Mientras se sentaba solo en Pretoria esperando a que alguien fuera y estuviera con él, Musk se consoló a sí mismo con libros de física, cómics de superhéroes, cohetes de botella y autos deportivos de juguete. Esperó y se mudó, esperó y se mudó, y no importó a donde fue o lo que hizo, nunca nadie ha ido para quedarse con él.

“Es como un vagabundo, lo que es un poco gracioso”, el co-fundador de Google y amigo de Musk, Larry Page dijo recientemente. “El manda e-mails y dice, ‘No sé dónde quedarme esta noche. ¿Puedo ir a tu casa?’ Aún no le he dado una llave o algo”.

Y Musk sigue, lanzando cohetes y autos deportivos a Marte en un intento de salvar el mundo, siempre intentando, siempre solo, siempre buscando, e intentando nuevas maneras de viajar tan rápido como es posible sin dejar rastro alguno.

 

 

 

Second boring machine almost ready. Will be called Line-Storm, after the poem by Frost. "And be my love in the rain." pic.twitter.com/xlWPYdPu3P

— Elon Musk (@elonmusk) October 19, 2017

Musk en números

Fortuna: 20.9 miles de millones de dólares

Edad: 46

Hijos: 6

Matrimonios: 3

Fundado/Co-fundado: 8 compañías

Compró: 70 millones en propiedad residencial en el vecindario de Bel-Air en Los Ángeles.

Tiene: 5 casas

Tamaño de su residencia principal: 20,248 pies cuadrados

Maneja: 2 autos de gasolina (un Ford modelo T y un Jaguar serie 1 1967, descapotable de tipo E)

Leyó: la Enciclopedia Británica entera a los 9 años

Ganó: 500 dólaresa cuando tenía 12 después de vender su código para un video juego llamado Blastar

Vivió: De un dólar al día durante un mes cuando tenía 17, comprando naranjas y hot-dogs en gasolineras.

Rentó: Una casa de fraternidad de diez cuartos con un compañero, Adeo Ressi, mientras estaba estudiando en la Universidad de Pensilvania

Organizó: Fiestas de estudiantes en la casa con un cargo de cinco dólares la entrada para cubrir la renta

Dejó: La maestría en la Universidad Stanford en 1995 después de solo asistir 2 días.

Consumió: 8 latas de Coca de dieta al día durante  semanas de 100 horas

Se ejercita: Dos veces a la semana

Trabaja: 85 a 100 horas a la semana

Duerme: De 6 a 6 horas y media por noche

Despierta: 7 am

Duerme: 1 am

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