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El soundtrack de la vida – En la friendzone

Si hay algo que Netflix nos ha enseñado es que cualquiera puede ser friendzoneado, ni Luis Mi se ha salvado de caer en esa ambigua zona en la que la única esperanza es la necedad de querer estar con una persona que por una u otra razón no quiere estar con nosotros. No me voy entretener en querer explicar porqué caemos en la friendzone o porqué mantenemos a alguien ahí, al final es un tipo de simbiosis del amor que tarde o temprano termina. Me limitaré a compartir algunas de mis rolas favoritas al respecto.

Un tipo de friendzone es en la que te gusta la persona que está con tu [email protected] Uno de los casos más famosos es el del triángulo amoroso que vivieron Eric Clapton, George Harrison y Pattie Boyd y que diera origen a Layla, en 1970, grabada en el álbum Layla and other assorted love songs del súper grupo Derek and the Dominos. Según cuentan Clapton escribió esta canción inspirado en el amor no correspondido de Boyd quien en ese momento estaba casada con su colega y amigo George Harrison. Eventualmente Clapton y Boyd se casarían, pero por algún tiempo, fue el amor imposible de Eric. La rola consiguió entrar en las listas de popularidad en dos ocasiones, 1972 y 20 años después, en 1992 cuando Clapton lazara su álbum unplugged, que por cierto, es mi versión favorita.

 

Una de las más frustrantes versiones de la friendzone es cuando te tienen en la banca, o sea, cuando el objeto de nuestro deseo, cual malagueña salerosa nos dice que si, pero no nos dice cuándo. Y aunque sabemos que la espera es inútil, por alguna razón no podemos escapar al hechizo y continuamos, en contra de toda lógica, firmes en el empeño de que nuestra fidelidad (muchas veces no correspondida) sea recompensada.

Sin embargo hay veces en que en un ataque de dignidad nos da por enfrentar a esa persona y le advertimos que no le vamos a esperar por siempre, como en Wating in vain, rola original de Bob Marley, del álbum Exodus de 1977, que yo conocí en 1995 en la versión de Annie Lennox. Sin embargo amenazas aparte, normalmente permanecemos en la banca, como un joven futbolista que espera con ilusión debutar con el equipo en primera división como la estrella que el público esperaba. Cosa que raramente sucede.

 

 

Finalmente, escribiré de una de las opciones más frustrantes de la friendzoneada y es cuando por unos días creemos haber conocido, al fin, a la persona perfecta, a esa pareja ideal que comparte nuestra forma de pensar, que entiende nuestros chistes y que parece ser la comparsa perfecta para nuestros solitarios corazones. Nos vemos navegando ente las calles lluviosas de la ciudad bajo la protección de un impermeable para dos, paseando de la mano en la noche fría con la esperanza de encontrar luciérnagas o simplemente escribir una historia mientras ella pinta, o tal vez valer verga, pero juntos. Esos días en que la vida es perfecta hasta que nos enteramos que nuestra potencial media naranja tiene una relación con alguien más. Un bañito de realidad como en Great Expectations, la novela de Charles Dickens y la muy adecuada rola Like a friend de Pulp incluída en la versión cinematográfica de 1998 de Alfonso Cuarón.

Sea cuál sea nuestro historia en la Friendzone, es un momento que aunque alegamos sufrir, la verdad es que nos mantenemos ahí por gusto y no hay excusas para no disfrutar del amor no correspondido cuando es nuestra elección seguirlo cultivado.

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Banda Sonora 101: Martin Scorsese, melómano (primera parte)

Hace poco Martin Scorsese fue reconocido con el premio Princesa de Asturias de las Artes 2018. Este hecho es un buen pretexto para revisar la música en la filmografía de Martín Scorsese, un maestro de maestros en el medio cinematográfico y un melómano de muy buen gusto.

La música es un elemento fundamental en la obra de Scorsese. Sus gustos se inclinan por el blues, el rock clásico y el jazz. En las bandas sonoras de sus películas cohabitan Tonny Bennett, Ella Fitzgerald, Count Basie y Bobby Darrin con Robbie Robertson, The Rolling Stones, Eric Clapton, B. B. King, Talking Heads, Bob Dylan, Cream, T. Rex, George Harrison, Mark Knopfler y un largo etcétera.

Dada la gran cantidad de títulos que conforman la obra de Scorsese, en esta primera entrega revisaremos los soundtracks de la mitad de su filmografía, que va desde MEAN STREETS (1973) hasta GOODFELLAS (1990), y el próximo miércoles abordaremos el resto de sus películas.

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Empezamos con el recorrido:

Se estrenó el 2 de octubre de 1973 en el Festival de Cine de Nueva York y fue el trampolín que catapultó la carrera de Martin Scorsese a las grandes ligas del cine. Primera colaboración con Robert De Niro y el primer retrato de la vida en La pequeña Italia, en Nueva York. El cine de mafiosos alza la mano en la obra de Martin Scorsese. La banda sonora de esta película es una joya que incluye rolas de Rolling Stones, Eric Clapton, The Charts, The Paragons, Cream…

Es la primera película de Martin Scorsese que se estrenó en el festival de Cannes, el 12 de mayo de 1975. Este filme cuenta la historia de una mujer que, tras la muerte de su esposo, hace un viaje con su hijo de 11 años de Nuevo México a Monterrey, California, con el sueño de convertirse en cantante profesional. Es protagonizada por la gran Ellen Burstyn, que canta bastante bien, y quien se llevó el Oscar a mejor actriz por este papel. Nuevamente Scorsese arma una gran banda sonora con rolas de Mott the Hoople, Elton John, T.Rex, Kris Kristofferson…

Es para muchos la mejor película de Martin Scorsese. Se estrenó en mayo de 1976 en Cannes, donde ganó la codiciada Palma de Oro. Robert De Niro encarna a Travis Brikle, un excombatiente de Vietnam que se gana la vida como taxista nocturno en la convulsa Nueva York de los años 70. Los temas de la redención cristiana y la justicia en propia mano se asoman como recurrentes en la temprana obra de Scorsese. TAXI DRIVER es un peliculón. El guión es de Paul Shrader y el score original es obra de Bernard Herrmann, compositor de la música de clásicos como EL CIUDADANO KANE y PSICOSIS.

Resulta que después de 16 años de rocanrolear, en noviembre de 1976, The Band organizó una tocada de despedida en el teatro Winterland de San Francisco. Durante ese legendario festín musical, celebrado en el Día de Acción de Gracias, Martin Scorsese filmó THE LAST WALTZ, sin duda, el mejor testimonio audiovisual del fin de una era en la historia del rock. Aquel memorable concierto, en el que participaron como invitados Muddy Waters, Dr. John, Neil Young, Bob Dylan, Van Morrison, Neil Diamond y Joni Mitchell, fue la última gran fiesta de la primera generación de rockeros emanados de la revolución cultural de los sesenta.

Un clásico del cine de boxeadores. La estelariza Robert De Niro en uno de sus mejores momentos, que encarna a un peleador llamado Jake LaMotta, un toro dentro del ring pero fuera de él es un personaje complejo y atribulado que se hunde en una espiral de violencia y autodestrucción. Robert De Niro se llevó el Oscar a mejor actor por este papel. La banda sonora incluye piezas de Tonny Bennett, Ella Fitzgerald y Count Basie, entre otros.

En mayo de 1982 se estrenó en Cannes THE KING OF COMEDY, película en la que Robert De Niro interpreta al comediante Rupert Pupkin. La banda sonora es de antología, con rolas de The Pretenders, B.B. King, Talking Heads, Van Morrison, Robbie Robertson…

El 11 de septiembre de 1985 fue la premier mundial de AFTER HOURS en Nueva York. Meses después, en mayo de 1986 compitió en Cannes y Martin Scorsese ganó la Palma a mejor director. Esta comedia de humor negro narra la aventura de un empleado de una empresa de informática que, durante una cita en Nueva York, le ocurren una serie de extrañas circunstancias que le hacen vivir una alocada e interminable noche. El score original es del canadiense Howard Shore y la banda sonora incluye una selección bastante ecléctica de piezas, que va desde Mozart y Bach hasta The Monkees, Joni Mitchell y The Bad Brains.

Protagonizada por Paul Newman y Tom Cruise, cuenta la historia de un veterano jugador de billar que encuentra a su pupilo, un joven con mucho talento a quien después tendrá que enfrentar. En la banda sonora, puros cañonazos: Don Henley, Eric Clapton, Robert Palmer, Willie Dixon, Marc Knopfler, B.B. King, Warren Zevon…

Adaptación de la polémica novela homónima de Nikos Kazantzakis, se estrenó en la Mostra de Venecia de 1988 y cuenta la vida de un Jesús más humano que divino. Willem Dafoe en uno de sus mejores papeles. La música original es de Peter Gabriel, misma que fue publicada en el álbum Passion.

Se estrenó el 9 de septiembre de 1990 en la Mostra de Venecia, donde inició un exitoso recorrido por festivales internacionales de cine. Junto con la trilogía de EL PADRINO (Francis Ford Coppola) y ÉRASE UNA VEZ EN AMÉRICA (Sergio Leone), se le considera una de las mejores películas de mafiosos en la historia del cine. La protagonizan Robert De Niro, Ray Liotta, Elizabeth McGovern y Joe Pesci. En la banda sonora: Muddy Waters, Derek & The Dominos, Bobby Darrin, Tonny Bennett, Cream, bandota de la cual vamos a escuchar…

Continuará…

#SonicArsenal – Peter Blake, la herencia del arte pop

A la par de Andy Warhol, Peter Blake es uno de los nombres importantes del pop art, movimiento con el que emergió en los 60 y con el que produjo collages, esculturas, grabados y diseños publicitarios, sin embargo en el mundo de la música es conocido por la cubierta de varios discos, sobre todo por su diseño del ‘Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band’ de los Beatles, arte que en esta semana celebró 50 años de su realización.

 

Con la política de hacer el arte accesible y crear el equivalente visual de la música pop, Blake intentó acoplar las enseñanzas de la escuela de arte con la vida diaria, a la larga integró esa amalgama de información en una serie de portadas memorables, que desde el punto de vista de Blake, merecen el mismo respeto que las pinturas a gran escala. Precisamente eso fue lo que diferenció a Blake de los artistas contemporáneos, simplemente quería celebrar la nueva cultura pop que explotaba en la música, el cine y la televisión, lo que le permitió incursionar en un medio como el del diseño de portadas de discos.

 

Además de la creación del arte de ‘Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band’, Blake concibió las fundas de ‘Stanley Road’ (1995) de Paul Weller, el álbum tributo a Ian Dury, ‘Brand New Boots and Panties’ (2001), ‘Gettin’ in Over My Head’ (2004) de Brian Wilson, el disco tributo ‘Me and Mr. Johnson’ (2004) de Eric Clapton y ‘Stop The Clocks’ (2006) de Oasis. Aunque su diseño más famoso sigue siendo el que realizó para los Beatles y por el que recibió tan sólo $200 libras. También es recordado por la portada de ‘Face Dances (1981) de The Who, que muestra retratos de los integrantes del grupo realizados por múltiples pintores del movimiento pop art, incluyendo el propio Peter Blake.

 

 

Si, parece un lugar común para los que escribimos sobre música glorificar todo lo que hicieron los Beatles, pero en este caso se trata de reconocer el trabajo de Sir Peter Blake, quien logró que las imágenes que en su mayoría eran convencionales y pocas veces fuera del estándar, fueran un nuevo marco para todos los diseñadores, por esa razón me voy a olvidar de los múltiples mensajes ocultos en la portada, la lista de personajes incluidos y las pistas para saber si Paul McCartney está muerto o no.

El álbum fue un verdadero parte aguas, antes de 1967 y Sgt. Pepper el arte de las cubiertas cubría todas las posibilidades del estándar impuesto por la industria y los propios diseñadores, una forma fácil y segura de hacer las cosas, que en esos años incluía muchos momentos psicodélicos y un extenso más de lo mismo.

 

Haciendo un gran acercamiento a la zona de la creatividad, después del lanzamiento de Sgt. Pepper y siendo comparado con lo que había sido realizado antes, las ideas ya no se pudieron contener, se dispararon y por consecuencia muchos dejaron de pensar en lo que era aceptable. Fue el primer empaque creado para sentir.

 

Las imágenes insertadas en el diseño eran completamente novedosas y la forma en que todos estos objetos y todas esas personas famosas aparecían en la cubierta no tenían sentido, pero ese sin sentido le dio a la gente el propósito de sentarse y pensar no sólo en la música, también comprenderla, fue la primera ocasión en que se incluyeron las letras de las canciones en un disco. De repente el álbum se convirtió en un lazo entre el grupo y sus seguidores, se volvió un objeto para analizar, descifrar, entender y, sobre todo, observar.

 

Después de Sgt. Pepper, los sellos y los mismos músicos fueron mucho más liberales al momento de crear la portada de un disco, inmediatamente se pensó en la comercialización, pero con objetivos demográficos y sociales específicos, los gráficos mejoraron y múltiples artistas reconocidos fueron comisionados a agregar su experiencia al medio. Pero por más liberales que se mostraran los sellos discográficos, todavía existían ciertos límites. Por su significado, la misma portada ha sido reproducida múltiples veces como tributos y parodias.

 

 

Con ‘Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band’ la voz del músico repercutió y gritó en la portada, por eso es considerado el álbum que abrió el camino para que los músicos tuvieran mayor control sobre el arte de la cubierta. El artista plástico ha explicado que el proceso ha cambiado enormemente, mientras muchas cosas en la actualidad pasan por sistemas digitales, en ésa época los Beatles y sus múltiples acompañantes fueron recortados a mano y pegados en una superficie de madera antes de ser transferidos al álbum.

 

Justo hace cinco años, junto con el aniversario número 45 de ‘Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band’, Peter Blake llegó a los 80 años, pretexto suficiente para que el artista creara un remix del disco que cambió todo el concepto de diseño de portada. En la nueva versión Blake y su familia y amigos fueron cortados, copiados y pegados casi instantáneamente. En la portada re-imaginada aparecen Sir Elton John, Dame Vivien Westwood, Dame Helen Mirren, Amy Winehouse, Ian Curtis, J.K. Rowling y otras celebridades inglesas, incluso Sir Paul McCartney, pero es más un tributo a su vida y a su más famosa idea.

 

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