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El sublime momento de la elección

La explicación me pareció sensacional: es el momento más sublime de la democracia, cuando el poder del Estado queda en manos del ciudadano. Se refería a desde el momento en que se entrega toda la papelería e infraestructura de una casilla electoral al Presidente de casilla, el día de la elección, el momento del escrutinio, y la entrega de resultados al comité distrital. Durante todas esas horas auténticamente el poder completo de la organización electoral y del Estado democrático mexicano queda en manos de los ciudadanos. Me pareció una explicación sensacional porque siempre se nos ha presentado como una responsabilidad y una obligación de la que oía a gente renegar. Esta perspectiva, me daba una nueva forma de ver, completamente distinta, la importancia, privilegio y responsabilidad del proceso electoral. Es auténticamente el momento en que todos los mexicanos efectivamente tomamos el poder del País para ejercer la decisión de autoridad que nombrara a los futuros responsables de guiar nuestro destino. Es el momento en que inicia el ejercicio de responsabilidad civil de cada uno de nosotros al nombrar a quienes consideramos los más aptos para el cargo de conducir el destino del País en función de nuestra experiencia de vida en el mismo. Es el momento en que decidimos quienes son los más aptos, de acuerdo a las credenciales que nos presentaron en campaña, para proveernos seguridad, servicios, estabilidad social y económica que genere recursos para contratarnos en trabajos que nos den los recursos para la vida, para nuestras vidas. Más allá de retoricas, es el momento en que asumimos la responsabilidad de la conducción de nuestras propias vidas en la sociedad en la que vivimos.

Si bien los partidos políticos se han encargado de pervertir este proceso natural de selección laboral para convertirla en creación de ejércitos de peones que refuercen pequeños núcleos de utilización funcional en la búsqueda de riqueza económica a través de la manipulación del poder como una retórica de chantaje, extorsión, posicionamiento corporativo y el consecuente posicionamiento ‘privilegiado’ en el orden social con sus consiguientes abusos económicos y dispendios ignorantes, en realidad el momento del voto, visto así, como ese privilegio y responsabilidad de asumir por unas horas el poder del Estado, es el inicio de nuestra participación ciudadana. Al votar nombramos a quienes pensamos pueden hacer mejor el trabajo de garantizarnos una subsistencia digna y con oportunidades de placer familiar, personal, integral. Sin embargo una vez nombrados los nuevos responsables de nuestras vidas, ese papel de asignación de funciones que debería ir seguido de la labor de auditoria y persecución de reportes que confirmen que nuestra decisión fue la correcta, lo perdemos. Nos perdemos. Descuidamos nuestra decisión. Una actividad ciudadana que debería ser permanente exigiendo cuentas a los ganadores de nuestra confianza tanto así como para inyectar la humildad, modestia y sentido del deber que los elegidos deberán tener para con nosotros, los mandatarios auténticos en una sociedad democrática, la dejamos sin ejercer.

La estridente dialéctica que han construido los partidos y que nos llevó en los últimos meses al más confrontacionista proceso electoral de la historia reciente, es un reflejo de los niveles de radicalización a los que ha llegado la competencia por el poder, no por la búsqueda del convencimiento del elector. En alguna parte de la continuidad del sistema, esa óptica se perdió. La del respeto al votante. Y la confrontación de esos núcleos de utilización funcional y sus peones en todos los frentes -medios de comunicación, periodistas, propagandistas, agitadores, elites empresariales, organizaciones no gubernamentales, clubes, etc, etc, etc,-  se concentró en el ataque a otros núcleos, enfocando sus discursos, sus estrategias de propaganda, su metodología de destrucción del adversario, sin importar el protagonista de esta historia: el votante. Así, sin límites emocionales o racionales, los partidos y sus representantes se dedicaron a utilizar patrimonialistamente los recursos que les dimos de forma ofensiva solo considerando la extinción del adversario por todos los medios. La opinión publica, esa, la del votante que somos los dueños del Estado mexicano por esas horas decisivas, fue ignorada y solo tomada en cuenta como referente para medir el tamaño del impacto del daño. En esta infinita demagogia las informaciones que deberían estar destinadas a buscar nuestro convencimiento por uno o por otro candidato a nuestra confianza, fueron sustituidas por datos y estadísticas que repitieron una y otra vez como ciertos hasta que les convino. Entonces, tanto esa información, como cualquiera generada en campaña, se convirtieron en falsos, poniendo en duda cualquier seriedad de la información diseminada incluyendo aseveraciones que aseguraban dar certeza sobre la capacidad personal de los candidatos basados en no más que su propia aseveración de que lo eran, sin ninguna prueba o garantía de su afirmación, despreciando, creo, la importancia de nosotros, los garantes del triunfo. Despreciando en el fondo el respeto a nuestro papel como mandatarios de su papel en la conducción del País.

El momento más sublime de la democracia, me pareció la mejor definición del momento del día de la elección. El momento en que ejerceremos el voto como un juicio que resumirá la percepción que tuvieron en nosotros los distintos candidatos y que nos da el poder de efectivamente poner en su lugar histórico la insensibilidad para responder a nuestros reclamos y necesidades, o el acierto de saber comprender nuestra circunstancia y las preocupaciones que la forman.

Este momento sublime puede dar cualquier resultado. Y si es la alternancia deberíamos de darle la bienvenida porque ciertamente es la esencia de la democracia.

El no permitir que se olvide el papel fundamental de nuestra decisión solo radica en la insistencia en no dejar de observar, criticar, auditar, exigir reportes, respuestas, resultados, que prolonguen en su esencia ese momento sublime de poder que, en realidad, siempre está presente en el reconocimiento de nuestra existencia en sociedad, en la comunidad que construimos juntos a un País.

Reflexiones sobre la plática con Luis Farías (@LUISFARIASM) en el especial #AlterNacion101 del jueves 28 de junio 2018.

El soundtrack de la vida: Vientos de cambio

Dicen que lo único inevitable es el cambio, todo en este mundo está en constante evolución. El domingo nuestra Ciudad, nuestro país iniciará un proceso de cambio, no estoy aquí para vaticinar o juzgar ese cambio, únicamente para referenciar este hecho, ciertamente inevitable, con algunas rolas que hacen énfasis y que nos muestran su gran importancia.

Un factor muy importante para tomar cualquier decisión es el económico, ¿cuántas veces el hecho de tener saldo suficiente en nuestra cuenta a cambiado un si por un no y viceversa ?. Desde un punto de vista romántico el dinero no debería afectar nuestra vida, sin embargo en un frío baño de realidad, para la mayoría de la población mundial; la búsqueda de riquezas ha sido la motivación detrás de los grandes cambios en el orden mundial; tal vez esa haya sido la inspiración detrás de la pieza instrumental de The Smiths de 1986, Money changes everything; o pudo ser una reflexión sobre el momento de su carrera. Lo que es una certeza es que no tuvo nada que ver con Cindy Lauper y que es una rola que personalmente disfruto mucho.

 

 

El 7 de enero de 1972, un día antes de cumplir 25 años, The Thin White Duke, David Bowie lanzó el sencillo Changes de su álbum Honky Dory. Ya para esos días Bowie era reconocido por su camaleónica personalidad y con este track hacía una reseña de su carrera al momento. Esta tendencia se mantuvo a lo largo de su carrera, David Bowie es un ejemplo perfecto una persona que se adapta a los tiempos, que no se estanca y busca evolucionar, encontrando nuevos temas, nuevos ritmos y mantenerse actual y revolucionario a la vez.

Sin duda una lección a la que debemos prestar atención y que nos inspira a mantenerlos alertas a las nuevas oportunidades que nos entrega la vida y no tener miedo a hacer nuevas cosas y siempre enfrentarnos a nuevos retos. Changes fue la última canción que Bowie interpretó antes de retirarse de los escenarios y en mi opinión su más grande legado.

 

Los años 90 estuvieron marcados por grandes cambios en el orden político y económico mundial, la caída del Muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989 llenó al mundo de ilusión, lo que parecía imposible: la re unificación alemana, el fin de la guerra fría nos llenaba de una sensación de paz que es difícil de explicar. Este sentimiento inspiró a Klaus Meine, vocalista de la banda alemana Scorpions a escribir la que sería su power ballad más exitosa Wind of change, que fue incluía en el álbum Crazy World de 1991.

 

La letra aunque cursi e idealista, habla de una posibilidad de hermandad que ocurre tras un cambio, de la aceptación ante los (inevitables) cambios y sobre todo de pensar en los beneficios que pueden venir en el futuro.

Hoy vivimos en un país dividido, polarizado, y ante los vientos de cambio que se avecinan, porque sin importar los resultados, ciertamente habrá un cambio, lo importante es que tanto ganadores como vencidos (si lo tenemos que poner de algún modo) busquemos la reconciliación, el punto medio y pensemos más allá de nuestras propias posiciones y pensemos, por una vez en el bien común.

 

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ELECCIÓN PRESIDENCIAL ENSANGRENTADA

Miércoles 13 de junio, 13:39 horas.  “Matan a candidato a edil de Michoacán”, publica el diario Reforma en su sitio web. La información da cuenta del asesinato de Alejandro Chávez Zavala, candidato de la coalición PAN, PRD y Movimiento Ciudadano a la Alcaldía de Taretan, Michoacán. Un grupo aún no identificado le disparó, en repetidas ocasiones, sin mediar palabra y luego se dieron a la fuga.

Este tipo de noticias aparecen continuamente en los medios de comunicación durante los procesos electorales del 2018. Se han vuelto tan comunes en términos informativos como el discurso de un candidato. Ejecutar a un aspirante a un puesto de elección popular, en cualquier parte del país y sin importar a qué partido pertenezca, se ha vuelto parte de nuestro panorama político.

Hasta el momento, se han registrado 112 asesinatos y más de 400 agresiones a políticos y candidatos en estos procesos electorales en México, de acuerdo con el indicador elaborado por la consultoría privada Etellekt.

De esas ejecuciones, 28 todavía eran precandidatos. Otros 14 muertos –según el mismo estudio- ya eran candidatos y el resto corresponde a alcaldes, ex presidentes municipales, dirigentes, ex regidores, diputados, síndicos y ex síndicos.

Desde que iniciaron formalmente los procesos electorales en todo el país 127 políticos han sido amenazados o fueron blanco de intimidaciones. En los estados de Guerrero, Oaxaca, Puebla y Veracruz se han registrado la mayor parte de las agresiones.

En este indicador quedó claro que ninguna fuerza política está al margen de la violencia: Si bien el PRI junto con sus aliados como el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y Nueva Alianza han sido los más afectados con 44 asesinatos, el resto de las fuerzas políticas no han estado a salvo: la coalición de centro-derecha (PAN-PRD y Movimiento Ciudadano) contabilizan ya 43 muertos, mientras que Morena y sus aliados (PT y Encuentro Social) llevan ya 18 ejecuciones.

El mensaje está muy claro: no importa la ideología, ni mucho menos la plataforma política de las candidatas o de los aspirantes a puestos de elección popular. A los autores intelectuales de este baño de sangre en pleno proceso electoral, realmente, les importa muy poco eso.

¿Por qué lo hacen? ¿Qué quieren? Las respuestas son muy difíciles de encontrar y no queda más que especular. Las autoridades tanto a nivel federal como estatal no han hecho absolutamente nada para frenar la violencia. No cuesta mucho trabajo pensar que quizá detrás de todo esto, pudieran estar los grupos del crimen organizado los cuales, realmente, han sido quienes controlan el país.

Las ejecuciones –difícilmente podemos llamarlas de otra manera- son las huellas de sus pasos, la marca de sus intereses y el aviso de lo que están dispuestos a hacer cuando alguien no se ajusta a lo que quieren. Así arreglan las cosas en un país donde priva la impunidad. Ellos han sabido, desde siempre, de la incompetencia o, peor aún, de la corrupción en los gobiernos.

Gobernadores, alcaldes, candidatos y autoridades lamentan y condenan estas muertes. En algunos casos envían hasta condolencias por redes sociales. Pero hasta ahí llegan. ¿No hay manera de parar estos asesinatos? Pareciera que no. El próximo 1 de julio serán elegidos en México el Presidente, el Congreso de la Unión y otros 18 mil cargos estatales y municipales.

¿Cuántos muertos más? No lo sabemos y eso quizá sea lo más escalofriante. Cualquier candidata puede ser emboscada. Cualquier posible alcalde puede ser asesinado a sangre fría. Cuesta trabajo pensar que en los países con democracias más sólidas pudieran pasar estas cosas sin que se provocara un gran problema social.

Imaginemos, solo por un momento, que esto aconteciera en Estados Unidos o en Canadá, nuestros vecinos y todavía socios comerciales a pesar de Donald Trump. Difícilmente la gente y, las propias autoridades, permitirán ver cómo caen muertos 112 candidatos y candidatas.

De lamentos, condolencias y exigencias están llenos los medios de comunicación. Las elecciones del próximo 1 de julio serán las más competidas en muchas décadas, pero los niveles de violencia registrados no tienen comparación alguna. Quienes ordenan esas ejecuciones estarán tranquilos de que su venganza o su mensaje llegó a “buen puerto”, los partidos encontrarán remplazos como quien cambia una ficha de dominó mal jugada y las autoridades seguirán lanzando lamentos y, sobre todo, sus enérgicas condenas.

Impresiona también como los candidatos presidenciales pasan de lado ante esta grave situación. Desde la comodidad de sus templetes, lanzan condenas contra la violencia, piden aclarar los casos sabedores de que no pasará absolutamente nada. Probablemente veremos caer más candidatas y la historia será la misma. Lo absurdo en esto han sido los llamados a la no violencia. ¿En verdad eso le importa al crimen organizado?  Ingenuo es pensar que con ello bastará: ¿a quiénes quieren engañar?

 

Los empresarios a los que AMLO sí quiere (beneficiar)

Andrés Manuel López Obrador asignó cuatro contratos para realizar siete obras, por 171 millones de pesos al empresario José María Rioboo, durante su mandato como jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal, los cuales fueron realizados por asignación directa y tuvieron un ajuste de 26 millones de pesos respecto de su monto original, de acuerdo con la documentación disponible en la página debate2018.mx

Durante el Tercer Debate rumbo a la Presidencia, encabezado por el INE, el candidato de Por México Al Frente, Ricardo Anaya Cortés, acusó al candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador, de querer echar abajo el proyecto del nuevo aeropuerto para realizar uno nuevo de la mano de su empresario favorito José María Rioboo.

Los contratos ADJ/FIMEVIC/SER/AD-10/2005, ADJ/FIMEVIC/SER/AD-11/2005, ADJ/FIMEVIC/SER/013/2004 y ADJ/FIMEVIC-001/2002 corresponden a las obras del Segundo Piso, la primera parte de la ciclopista, el Deprimido Del Rosal, y varios puentes vehiculares.

Este señor (Rioboo) participó para hacer él el proyecto de las pistas del nuevo aeropuerto, era un contrato de 1,000 mdp. Lo perdió. Ya que lo perdió, se presentó con López Obrador en las instalaciones del nuevo aeropuerto, para echar pestes del nuevo proyecto, y para proponer que mejor se hiciera en otro lugar”, espetó Anaya durante la transmisión del debate.

Sin embargo, no es el único empresario de dudosa trayectoria con el que se relacionó ayer al candidato morenista, pues el candidato de la alianza Todos por México, José Antonio Meade, también lo acusó de tener entre las filas de su proyecto al empresario Javier Jiménez Espriú, ligado a Odebrecht, y quien formó parte hasta este año del Consejo de Administración de la empresa Idesa actual socia de Braskem, que a su vez es filial de Odebrecht, en el proyecto de Etileno XXI en el cual Pemex firmó un contrato para vender etano a Braskem-Idesa, a precios preferenciales por abajo del mercado.

Jiménez Espriú, quien ha sido propuesto para encabezar la Secretaría de Comunicaciones y Transportes en el gabinete de AMLO, aclaró que nunca ha sido director general de Idesa, además de explicar que su familia política, específicamente su suegro, es quien fundó esta empresa petroquímica hace 60 años, misma que ahora es dirigida por uno de sus sobrinos políticos.

Romo lanza programa de vigilancia

Luego de que el único informe del Observatorio Ciudadano local colocó a la Miguel Hidalgo como la segunda demarcación más insegura, el candidato de la coalición Juntos Haremos Historia, Víctor Hugo Romo, prometió devolver la seguridad a los locatarios mediante el plan “Vigía MH”.

La estrategia consistirá en ubicar los lugares más inseguros de la alcaldía con el fin de que sean sobrevolados por drones, además de colocar cámaras de seguridad interconectadas con la policía de proximidad con el fin de que los miguelhidalguenses ya no vivan con miedo.

“Nosotros ya lo hicimos una vez y lo volveremos hacer con el respaldo de sus votos y una comunicación permanente con ustedes”, comentó sobre los resultados de su administración de 2012-2015.

Luego de escuchar las preocupaciones de los vecinos de la colonia Argentina Antigua, prometió reestablecer la seguridad perdida durante la administración de Xóchitl Gálvez, ya que se acuerdo con el primero informe trimestral de 2018 elaborado por el Observatorio capitalino, el robo con violencia se elevó 172 por ciento, mientras que el robo a transeúnte alcanzó un incremento de 94 por ciento.

“Especialmente vigilaremos que se respete a los niños, las mujeres y a las personas de la tercera edad, los sectores más vulnerables”, prometió.
Por último, hizo un llamado a no dejarse engañar, pues este problema no se resolverá de la noche mañana, aunque sí se comprometió a inhibirlo una vez que asuma el mando de la demarcación mediante el impulso a la educación, programas sociales, acceso al deporte, cultura y una estrategia que desmantele a estas células delictivas.

Anaya calienta el debate, como boxeador

Ricardo Anaya entrena como peleador profesional.

A tan solo horas de llevarse a cabo el segundo debate entre los candidatos a la presidencia de México, ya circulan en redes sociales videos que calientan el ambiente. Aquí una muestra con Ricardo Anaya boxeando.

La Universidad Autónoma de Baja California, campus Tijuana, será la sede de este encuentro donde están convocados los aspirantes presidenciales Ricardo Anaya Cortés, de la Coalición Por México al Frente (PAN-PRD-MC); José Antonio Meade Kuribreña de Todos por México (PRI-PVEM-NA); Andrés Manuel López Obrador de Juntos Haremos Historia (Morena-PT-PES) y el independiente, Jaime Rodriguez Calderón.

Ricardo Anaya Cortés, candidato del PAN y de la coalición Por México al Frente, se encuentra en la ciudad fronteriza de Tijuana, Baja California, para participar en el segundo debate presidencial organizado por el Instituto Nacional Electoral (INE).

La víspera, el ex dirigente nacional panista dijo en entrevista: “Vamos muy bien, estamos muy contentos, creciendo y listos para ganar el segundo debate”, al igual que sucedió durante el primero que se celebró en la Ciudad de México.

Sobre el modelo de este segundo debate, dijo que será un ejercicio “muy interesante, porque va a haber una participación muy activa de ciudadanas y ciudadanos que nos van a hacer preguntas (…) es un ejercicio inédito, nunca antes en la historia de los debates presidenciales”.

Los candidatos confrontaran sus ideas de campaña a lo largo de tres bloques. El primer segmento será sobre Comercio Exterior e Inversión, el bloque dos tratará de Seguridad Fronteriza y Combate al Crimen Transnacional, y la tercera parte se abordará el tema de Derechos de los Migrantes. Cada bloque tendrá a su vez dos segmentos cada uno.

Este segundo debate presidencial durará 96 minutos y no dos horas, como se tenía previsto, luego de la renuncia a la candidatura independiente de Margarita Zavala, y contará con la presencia de 42 personas en el público que podrán interactuar con los aspirantes.

Los moderadores serán Yuriria Sierra y León Krauze, quienes tendrán la responsabilidad de ceder la palabra, tomar el tiempo, conducir la discusión y orientarla hacia los temas que le preocupan a los mexicanos.

El debate se realizará a las 21:30 horas tiempo del Centro, en la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), ubicada en la ciudad de Tijuana.

El Comité Directivo Municipal del PAN informó que la transmisión podrá seguirse también en su sede ubicada en la calle Ingeniero Juan Ojeda Robles, Guadalupe Victoria, 15046, Tijuana, Baja California, donde se instaló una sala de prensa para los representantes de los medios de comunicación, previa acreditación.

Con información de Notimex

Sin sustento, denuncia anónima contra Anaya

La periodista mexicana Lourdes Mendoza precisó que la demanda interpuesta en España en la que se involucra al candidato presidencial, Ricardo Anaya, estaría sin sustento, ya que su origen es anónimo y el sistema penal señala que estas no tienen efectos.

 

Esta tarde, en el portal de Noticias en la Mira se explicó que de acuerdo con un ex jefe de la Policía Nacional de España, “las denuncias anónimas NO tienen efectos en el procedimiento judicial de España, por lo que no causa efectos. No hay constancia en el escrito de que haya sido presentado ante ningún órgano judicial, ya que carece de registro”, publicó el portal de noticias.

Ahora se publicó que un juzgado de Instrucción 4 de Madrid abrió un expediente (número 907/18) sobre la presunta comisión de un delito de blanqueo de capitales del empresario mexicano Manuel Barreiro y del empresario español Juan Pablo Olea Villanueva, en favor de Anaya.

Según la información publicada por la Gaceta.com, el Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias (SEPBLAC) investiga la parte española de la presunta trama que se diera a conocer, la cual se señala benefició al candidato.

Sin embargo, señaló el medio español, el procedimiento arranca de una denuncia anónima “por temor a represalias” formulada ante el Sepblac el pasado 20 de abril.

Ricardo Anaya Cortés, candidato del PAN y de la coalición Por México al Frente, se encuentra en la ciudad fronteriza de Tijuana, Baja California, para participar en el segundo debate presidencial organizado por el Instituto Nacional Electoral (INE).

La víspera, el ex dirigente nacional panista dijo en entrevista: “Vamos muy bien, estamos muy contentos, creciendo y listos para ganar el segundo debate”, al igual que sucedió durante el primero que se celebró en la Ciudad de México.

Sobre el modelo de este segundo debate, dijo que será un ejercicio “muy interesante, porque va a haber una participación muy activa de ciudadanas y ciudadanos que nos van a hacer preguntas (…) es un ejercicio inédito, nunca antes en la historia de los debates presidenciales”.

Los candidatos confrontaran sus ideas de campaña a lo largo de tres bloques. El primer segmento será sobre Comercio Exterior e Inversión, el bloque dos tratará de Seguridad Fronteriza y Combate al Crimen Transnacional, y la tercera parte se abordará el tema de Derechos de los Migrantes. Cada bloque tendrá a su vez dos segmentos cada uno.

Este segundo debate presidencial durará 96 minutos y no dos horas, como se tenía previsto, luego de la renuncia a la candidatura independiente de Margarita Zavala, y contará con la presencia de 42 personas en el público que podrán interactuar con los aspirantes.

Los moderadores serán Yuriria Sierra y León Krauze, quienes tendrán la responsabilidad de ceder la palabra, tomar el tiempo, conducir la discusión y orientarla hacia los temas que le preocupan a los mexicanos.

El debate se realizará a las 21:30 horas tiempo del Centro, en la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), ubicada en la ciudad de Tijuana.

El Comité Directivo Municipal del PAN informó que la transmisión podrá seguirse también en su sede ubicada en la calle Ingeniero Juan Ojeda Robles, Guadalupe Victoria, 15046, Tijuana, Baja California, donde se instaló una sala de prensa para los representantes de los medios de comunicación, previa acreditación.

Con información de Notimex

Meade, el gran perdedor del primer debate

El candidato de la coalición Todos por México a la Presidencia de la República, José Antonio Meade, dijo ser un mexicano honesto, preparado, capaz, con experiencia y con profundo amor a México, por lo que llamó a votar por la alternativa honesta. Sin embargo, después del primer debate, es visto como el gran perdedor.

Durante el primer debate presidencial en el Palacio de Minería, ofreció gobernar para la gente, para nadie más, y subrayó que cada una de sus propuestas tiene soporte financiero y viabilidad, al tiempo que planteó una corresponsabilidad entre el Legislativo y el Ejecutivo para evaluar las promesas de campaña.

Pero nadie le creyó. Luego de los análisis de medición de impacto y los sondeos que comenzaron a saltar en medios masivos tradicionales y redes sociales, Ricardo Anaya se levantó como el gran ganador, mientras que Andrés Manuel López Obrador no sufrió ni un rasguño.

El abanderado de los partidos Revolucionario Institucional (PRI), Verde Ecologista de México (PVEM) y Nueva Alianza expuso que el PRI por primera vez escogió un ciudadano honesto, preparado, capaz y con experiencia, nominado además por los otros dos institutos políticos.

Meade acusó a López Obrador de ser un ambicioso. “No hay manera de entender tus pactos con los criminales, tus pactos con los corruptos y tus pactos con los violentos si no se explica por la ambición desmedida y el miedo a volver a perder”.

Agradeció al político tabasqueño su ofrecimiento de regarle tres departamentos que no declaró en su 3de3, y le recordó que el Registro Público de la Propiedad es el instrumento en el cual se puede verificar quién es el dueño de las cosas y en dOnde aparece el nombre de López Obrador.

“Uno de ellos probablemente ya se haya dado de baja, pero los otros dos todavía durante el mes de abril ahí estaban”, acusó.

Meade ofreció un gobierno que cumpla lo que dice la Constitución, que en México “tengamos acceso a nuestros derechos. Y eso quiere decir que la siguiente administración trabajaremos para que ninguna niña, ningún niño nazcan en pobreza extrema”.

Con un mensaje final por parte de cada uno de los cinco candidatos a la Presidencia de la República, concluyó el primer debate organizado por el Instituto Nacional Electoral (INE).

En el primer turno, el abanderado independiente, Jaime Rodríguez Calderón, sostuvo que los partidos políticos le han fallado a México. “Vamos a correr a los partidos políticos, a jubilarlos para que se vayan a su casa, pero sin pensión”.

A su vez, la también candidata independiente, Margarita Zavala, pidió a los electores no conformarse “con el mal menor porque hay un bien posible, te mereces más, vamos a cambiar este país con tu voto y tu confianza”.

Ricardo Anaya, abanderado de Por México al Frente, sostuvo que ésta no es una elección más, pues está en juego el futuro de una generación, “es una contienda entre dos visiones de país, construyamos juntos el México donde todos cabemos”.

En tanto, el candidato de la coalición Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, habló de tres grandes transformaciones en el país, la Independencia, Reforma y Revolución, “y vamos por la cuarta transformación de manera pacífica”.

Mientras que el abanderado de Todos por México, José Antonio Meade, resaltó que es un mexicano honesto, preparado y con profundo amor a México, “quiero hacer equipo con quienes le apuestan al esfuerzo para salir adelante, seré el presidente de los mexicanos”.

Así, a las 22:00 horas locales terminó el debate efectuado en el Palacio de Minería, en el que los aspirantes presidenciales expusieron sus posturas sobre seguridad pública y violencia, combate a la corrupción e impunidad, así como democracia, pluralismo y grupos en situación de vulnerabilidad.

El próximo ejercicio de este tipo entre los candidatos a la Presidencia de la República se realizará el 20 de mayo en Tijuana, Baja California.

Notimex

AMLO puede ganar las elecciones, asegura The Economist

Las acusaciones contra el candidato moderado, Ricardo Anaya, podrían inclinar la balanza hacia un populista de izquierda, como Andrés Manuel López Obrador, dice el influyente The Economist.

Andrés Manuel López Obrador claramente es el favorito para la presidencia, recuerda el semanario británico que llega a las manos de los tomadores de decisiones en todo el mundo.

Les presentamos un fragmento de ese texto que muy poco se retomó en México, claramente por el control que ejerce el gobierno en turno de los medios masivos, espacios en donde publicar este tipo de aseveraciones de una publicación tan prestigiosa pueden generar más problemas en el equipo de campaña de un José Antonio Meade que no acaba de convencer.

Los dos principales rivales de López Obrador, dice The Economist, son políticos moderados, pero su rivalidad no es menos amarga por eso. Uno está respaldado por el gobierno (claramente se refieren a Meade, ex titular de la Secretaría de Hacienda, Relaciones Exteriores y Sedesol). El otro está sintiendo el calor del fiscal federal (habla de Ricardo Anaya). Para muchos mexicanos, eso suena a prejuicio político. También incrementa las posibilidades de que López Obrador gane la presidencia, una perspectiva que aterroriza a los mercados y pone en riesgo las reformas económicas.

Recuerda el periódico que el 21 de febrero, la oficina del fiscal general interino, Alberto Elías Beltrán, confirmó que estaba investigando un acuerdo de propiedad que involucraba a Ricardo Anaya, el inteligente candidato presidencial del Partido de Acción Nacional (PAN) de centro-derecha. Esto ha sacudido una campaña en la que los principales problemas son el crimen y la corrupción.

Pocos votantes piensan que José Antonio Meade, el candidato del gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI), es el mejor candidato para enfrentar estos males, deja en claro el influyente medio internacional.

Agrega que nadie ha acusado a Meade, un ex ministro de finanzas y de asuntos exteriores tecnocrático, de haber hecho algo malo. Pero los votantes ven al PRI y al actual presidente de México, Enrique Peña Nieto, como cómplices de la falta de la ley. El crimen se ha disparado. El gobierno de Peña ha sido perseguido por denuncias de corrupción. En febrero, el auditor del gobierno dijo que mil 300 millones de pesos de dinero público habían desaparecido de dos ministerios administrados por Rosario Robles, ahora secretaria de desarrollo agrario. La reputación personal del Sr. Peña fue dañada en 2014 después de los informes de que su esposa había adquirido una casa con la ayuda de un hombre de negocios que tenía contratos con el gobierno (la famosa Casa Blanca).

López Obrador, a menudo conocido como AMLO, y Anaya, tienen argumentos contrastantes para ser los candidatos de un gobierno limpio.

El ex-alcalde izquierdista de la Ciudad de México tiene una carrera de décadas de insultos contra las élites corruptas y promesas de limpiar México a través de la fuerza de su rectitud. Aunque los presidentes sirven por un solo período de seis años, López Obrador dice que los mexicanos tendrán la oportunidad de sacarlo de su cargo cada dos años, por referéndum. El Sr. Anaya tiene una sugerencia más modesta para establecer el estado de derecho. Él dice que haría que las instituciones como el fiscal general sean más independientes. Él es el único de los tres principales candidatos que enfatiza esto.

 

Aterrizando en problemas

 

El escándalo de propiedad rodeando al Sr. Anaya tiene el doble efecto de dramatizar la necesidad de la reforma institucional que defiende, al mismo tiempo haciendo menos probable que esté en posición de liderarla.

Gira en torno a la compra de unas tierras en 2014 por una empresa propiedad de Anaya y su familia en su estado natal de Querétaro. La investigación y la cobertura de la misma por parte de la prensa han planteado interrogantes sobre la probidad de las personas con las que lidió la firma de Anaya, sobre el tamaño de las ganancias que obtuvo y sobre el impuesto que pagó. Anaya insiste en que es intachable en todos los aspectos.

Elías Beltrán está investigando si el comprador, una empresa que se cree que está vinculada a Manuel Barreiro, un hombre de negocios, se involucró en lavado de dinero. Un abogado que dice que representa a dos personas contratadas por Barreiro ha declarado que Barreiro controló el dinero para la compra y le dijo a sus clientes que lo movieran anónimamente a través de paraísos fiscales antes de pagarlo a la firma de Anaya.

Barreiro, quien no ha hecho comentarios públicos sobre el caso, es también el presidente del parque industrial que originalmente vendió el terreno a la empresa de Anaya. Se dice que las dos personas que aparecen en los registros públicos como fundadores de la firma son el conductor de Barreiro y la esposa de uno de sus empleados.

Esta conexión es incómoda para Anaya. Él dice que creía que el comprador pertenecía a un arquitecto local que había declarado públicamente que poseía 99 por ciento de sus acciones y bien podría haberlo comprado a los fundadores. (Esa transacción no se mostró en documentos públicos.) Incluso si las acusaciones sobre Barreiro son ciertas, Anaya insiste en que no ha hecho nada malo. Él ha publicado en línea un video en el que afirma que no es su responsabilidad legal verificar la fuente del dinero del comprador. El contrato de venta incluye una cláusula antilavado de dinero, en la que el comprador certificó que estaba pagando con dinero que obtuvo legalmente.

Anaya dice que el dinero que su empresa usó para financiar la compra original es bien habido y que sus ganancias reflejan los precios del mercado. Invitó a The Economist a inspeccionar los documentos que certificaban eso. Muestran que un poco más de la mitad del dinero para comprar la propiedad provino de un préstamo garantizado por su casa, que está a nombre de su esposa. Una décima parte provenía de un préstamo con intereses del parque industrial. Los Anayas usaron sus ahorros para financiar el resto de la compra de terrenos y la construcción del almacén.

La publicación no encontró nada fuera de lo normal.

Independientemente de si la defensa de Anaya se sostiene o no, la conducción del caso genera dudas sobre la independencia de las agencias encargadas de hacer cumplir la ley y su relación con el PRI.

La oficina de Elías Beltrán publicó en su cuenta de Twitter las imágenes de seguridad de Anaya y su séquito visitando sus instalaciones. Eso no tenía precedentes y era ilegal, dice Armando Santacruz, de la organización no gubernamental México Unidos contra el Crimen. La fiscalía también emitió un comunicado de prensa en el que afirmaba falsamente que Anaya se había negado a ofrecer una “declaración ministerial”, una declaración de un acusado en respuesta a una investigación preliminar. La comisión electoral ordenó al fiscal que retirara el video y el comunicado de prensa. Un video casero que muestra a Anaya en la boda de Barreiro en 2005 apareció en línea luego de que la policía allanara la casa del empresario. Anaya dice que la novia era la hermana de un amigo de la preparatoria y niega conocer bien a Barreiro.

Eso no impidió que el PRI lanzara acusaciones contra Anaya, secundado por la prensa progubernamental.

Yendo más allá de la investigación afirman que Anaya estaba lavando dinero y que es allegado de Barreiro. Enrique Ochoa, el presidente del PRI, llamó al candidato panista “doble cara, mentiroso y torcido”.

Los mexicanos menos partidarios se preocupan de que Elías Beltrán, quien recibió su título de abogado en 2011, actúe como un agente político.

Contrastan su búsqueda de Anaya con su aparente indulgencia hacia los miembros del PRI que son sospechosos de corrupción. El 14 de marzo, Elías Beltrán decidió no presentar cargos por lavado de dinero y fraude fiscal contra César Duarte, ex gobernador del PRI en Chihuahua. Los fiscales en el estado (ahora gobernado por el partido de Anaya) siguen persiguiendo a Duarte por supuestamente desviar miles de millones de pesos de dinero público. Él es un fugitivo.

En diciembre de 2016, ejecutivos de Odebrecht, una firma de construcción brasileña en el centro de muchos escándalos en América Latina, afirmaron haber pagado sobornos por valor de 10 millones de dólares a Emilio Lozoya, amigo cercano de Peña Nieto y asesor de su campaña presidencial de 2012, quien se convirtió en el jefe de Pemex, la empresa petrolera estatal.

Elías Beltrán despidió al investigador el año pasado, supuestamente por divulgar ilegalmente información sobre la investigación. Este mes, un juez federal suspendió la investigación indefinidamente.

Todo esto sugiere que la oficina del fiscal general aún no ha logrado la independencia y la estatura que se supone que tiene como parte de un nuevo “sistema anticorrupción” creado por el Sr. Peña. Este mes, 56 intelectuales y activistas publicaron una carta acusando al gobierno de politizar las instituciones para ayudar a la candidatura de Meade. Algunos activistas anticorrupción dicen que el PRI está tratando de ayudar al señor López Obrador. Eso es porque teme que un presidente Anaya reprima más duramente la corrupción.

Los partidarios de Anaya temen estar presenciando una repetición de las elecciones en el estado de México el junio pasado. Dos meses antes del día de las elecciones, el predecesor de Elías Beltrán acusó a miembros de la familia del candidato del PAN de blanqueo de dinero. Al final, el fiscal no presentó cargos. Pero las acusaciones ayudaron al PRI a ganarse a los votantes que se oponían al candidato del partido de López Obrador, Morena. El PRI ganó por tres puntos porcentuales.

Esta vez, el beneficiario es probable que sea López Obrador. Su ventaja se ha ampliado desde que el señor Elías Beltrán lanzó su investigación sobre el acuerdo de tierras en febrero. Supera tanto Anaya como a Meade por más de 15 puntos porcentuales, según Poll Tracker de Bloomberg.

Hay otras razones para entender su poder. Los mexicanos no recuerdan con más cariño a los anteriores gobiernos del PAN que a los del PRI.

Sólo López Obrador representa una ruptura con el pasado. Una elección con solo una ronda le da ventajas.

Sin el escándalo de la propiedad, ese voto habría sido más probable que se consolidara alrededor de Anaya. La intervención del fiscal general significa que él y el señor Meade están más parejos, y significan una amenaza menor para López Obrador. El señor Anaya y el señor Meade deberían sostener un debate de dos, sugirió el populista descaradamente. Él obviamente está disfrutando del espectáculo.

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El INE, una institución poco comprendida

En 1977, después de una elección presidencial de un solo candidato que complicaba el panorama de justificación democrática al partido gobernante, PRI, el Secretario de Gobernación del gobierno de López Portillo, Jesús Reyes Heroles, desarrollo una reforma política que organizaba de manera sistemática la participación de partidos de oposición en las contiendas electorales, sintetizada en la Ley Federal de Organizaciones Políticas y Procedimientos Electorales (LOPPE) que contemplaba la creación de un colegio electoral, habría la posibilidad de registro a partidos a los que se había negado tal posibilidad (el PRI, en una maniobra por mantener el control de elecciones había abierto el registro a dos partidos de oposición ‘a modo’, el partido auténtico de la revolución mexicana, PARM, y el partido popular socialista, PPS, ambos satélites del gobierno), autorizaba coaliciones, ordenaba distribución de tiempos aire en radio y televisión para todos los partidos registrados y creaba el nuevo modelo de representación proporcional -los famosos plurinominales– que pretendía balancear el juego de poder en una nueva cámara de diputados que pasaba de 186 a 400, de los cuales 100 serían plurinominales. Es decir, 100 diputados elegidos no por voto de mayoría -voto directo-, sino por el porcentaje de votos obtenidos por los candidatos en campaña, triunfos de mayoría, que deberían ser menos de 60 para poder recibir el beneficio de la plurinominalidad. Aunque aparentemente con ello se equilibraban los juegos de poder en la cámara de diputados, en realidad la estrategia política de Reyes Heroles fue crear una conveniente fragmentación en la oposición disfrazada de apertura democrática. Al otorgar facilidades para que se registraran nuevos competidores políticos en forma de partido, siempre y cuando demostraran más de cuatro años de ‘actividad política sostenida’ y representaran ‘una corriente política definida’. Así, entre 1979 y 1985 obtuvieron su registro el Partido Comunista Mexicano, el Partido Socialista de los Trabajadores, el Partido Demócrata Mexicano, el Partido Revolucionario de los Trabajadores y el Partido Mexicano de los Trabajadores. Estos partidos, sumados a los ya mencionados PARM y PPPS, y el de mayor oposición y peligro para el establishment PAN, quedaban atrapados en un nuevo juego político que dispersaba la potencial fuerza acumulada de oposición en un contrapeso real único, al fragmentar la oposición en múltiples instituciones políticas que, seducidas por la atracción financiera, ahora tendrían acceso a ‘prerrogativas’ -recursos financieros para su operación y gastos de campaña disfrazados de excepción de impuestos, y presupuestos para materiales de trabajo y operación- tanto en proceso electoral como fuera del mismo. Sin perder el control gubernamental de los procesos electorales, pues la máxima autoridad en la materia seguiría siendo el propio gobierno a través de la Comisión Federal Electoral, dependiente de la Secretaria de Gobernación, la estrategia de pulverización de las fuerzas políticas reales de oposición rendiría sus primeros frutos en las elecciones intermedias de 1979 y la presidencial de 1982.

La funcionalidad de la Reforma Política de Reyes Heroles de 1977 alcanzo hasta la elección presidencial de 1988 cuando el crecimiento paulatino de fuerzas de oposición rompieron la estructura aun en control del gobierno federal, cuando la figura del secretario de gobernación declaro la caída del sistema de resultados entre sospechas estridentes de una competencia cerrada en los resultados que se tardaron demasiado tiempo en anunciarse. Caída del sistema a la que, por cierto, meses después, en entrevista a Jacobo Zabludovsky, el Presidente Miguel de la Madrid se referiría como silencio, pues en cadena nacional aclaraba a Zabludovsky que el sistema se había callado, no caído. Esas puntadas, más la dificultad para presentar un resultado creíble, llevaron a la creación del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (COFIPE) a partir de modificaciones constitucionales que dieron origen, el 11 de octubre de 1990 al Instituto Federal Electoral que, si bien mantenía el control el gobierno a través de la presidencia del consejo general que ocuparía el secretario de gobernación en turno, sustituía a la Comisión Federal Electoral dando entrada a representantes de partidos políticos al consejo general. En 1994 se modificaron los estatutos de los consejeros, hasta entonces representantes del poder judicial -consejeros magistrados- para crear la representación de la sociedad en la figura de consejeros ciudadanos, primero, y más tarde consejeros electorales, como hasta el día de hoy. En 1996 y en continua reformación para adecuarse a la actualidad de la competencia política, la presidencia del IFE dejo de ser una atribución de la secretaria de gobernación y paso a ocuparla un ciudadano, sin en teoría ser representante de ningún partido político, y elegido por dos terceras partes de la cámara de diputados de entre una selección de candidatos representando la sociedad civil. Con el fin de evitar la ‘contaminación’ de los partidos políticos en su búsqueda de recursos, a partir de ese 1996 la administración de prerrogativas -los recursos para operar y para participar en procesos electorales- se fue incrementando hasta llegar a la última reforma, consecuencia del ‘pacto por México’ que da pie a la transformación del IFE a INE, Instituto Nacional Electoral a partir del 4 de abril de 2014.

Si bien bajo la inteligencia sobresaliente de Reyes Heroles la reforma política que pretendía desmantelar la oposición a través del famoso ‘divide y vencerás’ logro su objetivo, debido a la irresponsable y desastrosa administración de López Portillo, que llevo a México a la segunda gran crisis financiera en menos de 6 años bajo gobiernos del PRI, no pudo contener el creciente descontento que formo cuadros naturales de oposición que, aunados a la oposición al interior del propio PRI en el proceso de selección de candidato para la presidencia en 1987, se reforzaron abriendo la lucha política hasta literalmente forzar a la ciudadanización del colegio electoral que, debido a los abusos sistemáticos del gobierno en el manejo de los procesos electorales y la consecuente información, era la única forma de dar credibilidad a las elecciones. Sin embargo, el triunfo de una oposición intelectual y responsable que inicio brillante y esperanzadoramente el trabajo civil en la organización de la nueva democracia para el siglo XXI, no pudo escapar del germen planteado desde su nacimiento, el nacimiento del IFE, del INE, el germen de la fragmentación política que tuvo más peso que todas las reformas y, con un presupuesto de más de 30,000 millones de pesos que, con la reforma de 2014 da atribución total al INE para la administración y manejo presupuestal de todas, repito, todas las elecciones federales, estatales y municipales, eliminando la autonomía de los institutos estatales, centralizando el poder total, financiero y organización en el consejo general del INE, convirtió la actividad electoral en nuevo rehén de los intereses económicos de políticos que encontraron en la esencia de aquella reforma de 1977 la naturaleza que hoy ha creado un organismo que paraliza la competencia de ideas, ha detenido el dinamismo ideológico de la necesaria propaganda partidista, y, sin tomar en cuenta los nuevos medios por los cuales la sociedad ha entrado en una etapa más abierta y consiente de la necesidad de dialogo político, se ha establecido como una inquisición cuyo poder destruye la posibilidad de elecciones libres.

Con la concentración del poder financiero total en todo lo referente a elecciones -presupuesto de partidos políticos, presupuesto de materiales de trabajo, de campaña, de sueldos y salarios de funcionarios electorales a nivel nacional- y con la concentración de poder político para calificar o descalificar el comportamiento y acciones de partidos políticos, candidatos, precandidatos, medios de comunicación, prensa, funcionarios de gobierno de todos los niveles, y ciudadanos en general, el INE se ha convertido en una estructura monolítica que no solo ha afectado la distribución local de recursos en procesos electorales (en el pasado, los Institutos Electorales Estatales manejaban el presupuesto de contratación de insumos para procesos electorales -papelería, mantas, lonas, artículos promocionales de campaña, de promoción del voto, etc- así como para la contratación de espacios locales en radio, televisión y prensa escrita, con ello beneficiando las economías locales) centralizando la decisión de compra, sino también ha provocado una parálisis de la actividad proselitista de los actores políticos, con ello impidiendo la auténtica contienda de propuestas de gobierno y de las distintas ideologías representadas, en beneficio del poder fáctico de gobierno.

Con un poder actual que sobrepasa incluso las discretas y sofisticadas estrategias de control escondidas en la reforma original de 1977, como lo comentamos hace una semana respecto al fuero, la propia existencia del INE en el contexto de 2017 debería estar en revisión. Las prioridades de supervisión y cuidado de los abusos del gobierno en beneficio de la conservación de poder se han pervertido, y el cuidado sobre el comportamiento de partidos políticos dentro y fuera de campaña se han desviado de su objetivo. Más que cuidar el limpio desempeño de participantes en procesos electorales, pareciera que el INE ha encontrado la forma de institucionalizar la trampa. Las acciones consecuentes a los procesos electorales pasados en Coahuila y en el Estado de México, son la muestra más clara.

La propuesta de un Frente Amplio Opositor es por fin la reacción de fondo, 40 años después, a la lógica de fragmentación de la oposición del gobierno federal. Para poder hacerse realidad, tendrá, primero que nada, transformar o eliminar a la institución que ha avalado históricamente esa fragmentación y que de hecho vive de ella, el INE.

 

Enrique Peña debe sacar las manos de las elecciones

Ricardo Anaya Cortés, candidato de la Coalición Por México al Frente, exigió al presidente de la República, Enrique Peña Nieto sacar de las campañas sacar las manos, luego que la Procuraduría General de la República (PGR) y el Servicio de Administración Tributaria (SAT) buscan vincularlo a una investigación de lavado de dinero.

“Saque las manos del proceso electoral y deje que el pueblo de México elija en completa libertad”, manifestó el ex presidente del PAN, quien estuvo acompañado en primera fila por el hijo de Luis Donaldo Colosio Murrieta, ex candidato del PRI asesinado en marzo de 1994.

El político queretano hizo hincapié a los brutales ataques de los que ha sido blanco por parte del gobierno federal para intentar sacarlo de la elección presidencial de julio de 2018.

“Esto implica una grave amenaza a la democracia. Hoy es contra mí, mañana puede ser en contra de otro candidato o candidata o ciudadano opositor al régimen y esto no lo debemos permitir”, dijo el hombre, quien tuvo el respaldo de los dirigentes nacionales del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, Damián Zepeda Vidales, Manuel Granados y Dante Delgado.

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Desde hace un par de semana Ricardo Anaya fue vinculado con Manuel Barreiro Castañeda, quien le ayudó a Ricardo Anaya a mover 54 millones de pesos a través de paraísos fiscales, según el abogado Adrián Xamán McGregor.

Xamán McGregor afirmó que sus clientes Alberto “N” y Daniel “N” fueron contratados por Manuel Barreiro Castañeda, empresario de Querétaro entre 2016 y 2017, para lavar dinero y entregárselo a una Ricardo Anaya.

Manuel Barreiro apoyó al candidato de la coalición Por México al Frente para la triangulación de recursos por 54 millones de pesos a beneficio de la empresa propiedad de Anaya y su familia política. Y desde hace unos meses, los defendidos por MacGregor han sentido presión por parte de las partes involucradas.

La Procuraduría General de la República (PGR) solicitó al Instituto Nacional de Migración (INM) activar la alerta migratoria contra el empresario de Querétaro

Ricardo Anaya explicó que tiene muy clara la razón de los ataques de los que ha sido blanco: porque públicamente se ha comprometido a romper el pacto de impunidad y castigar la corrupción, mientras que López Obrador ya prometió perdonar a Enrique Peña Nieto y a todos sus colaboradores.

“Mientras no haya consecuencias no se va a acabar el problema de corrupción. Y los señalamientos de corrupción a este gobierno son muy graves, empezando por el escándalo de la Casa Blanca, los casos de Odebrecht, el socavón, la estafa maestra, los desvíos millonarios de Rosario Robles y José Antonio Meade en Sedesol, entre muchos otros”, enfatizó tras reiterar su compromiso de consolidar una fiscalía autónoma y apartidista.

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The Economist destaca ventaja de Anaya

El periódico británico The Economist dice que se necesitan agallas para desafiar a Andrés Manuel López Obrador, un mesiánico populista de lengua de plata, y a la máquina política residual del actual partido en gobierno mexicano Partido Revolucionario Industrial (PRI). “Ricardo Anaya es tan atrevido como despiadadamente ambicioso. Habiendo formado una coalición de su mismo Partido Acción Nacional (PAN) y dos pequeños partidos de izquierda central, el señor Anaya argumenta que la elección presidencial el 1 de Julio, ahora es una carrera de dos caballos entre AMLO y él mismo, mientras los mexicanos llaman al señor López Obrador, el veterano a la delantera. Varias encuestas de opinión apoyan esa afirmación. La pregunta que se mantendrá sobre México durante los próximos cuatro meses es si en su filosa ascendencia, el señor Anaya ha hecho demasiados enemigos como para unir a la dispar mayoría que siente aversión por AMLO y por ende gane la presidencia”.

Anaya dice que la percepción de la publicación coincide con los estudios internos que han realizado, asegura que esta elección es de dos candidatos, que José Antonio Meade, del PRI, está desfondado y no pinta como rival.

“Los mexicanos raramente han estado tan pesimistas o han querido más un cambio. El gobierno del PRI de Enrique Peña Nieto no es popular. Aunque obtuvo reformas de educación y energía importantes, ha fallado en combatir el violento crimen, la corrupción, y mejorando la economía, los problemas que más le importan al público. Cuando el PAN rigió México en 2000-12 no le fue mejor. Eso significa que “hay menos resistencia” a AMLO que en el 2006 y 2012 (cuando casi ganó la presidencia), dice Jorge Castañeda, un antiguo ministro extranjero”.

En su más reciente edición, el respetado semanario explica que Meade tiene una tarea imposible, por el repudio que arrastra el presidente de México, Enrique Peña Nieto.

“Es el Sr. Anaya que ofrece las mejores opciones de vencer a AMLO. Tan solo tiene 38 (el domingo cumplió 39). Con su corte de cabello y lentes, luce como un (NERD O MATADITO) de la escuela. Es un orador y operador político formidable que habla con un enfoque láser”, anota The Economist.

Y es cierto, en estos momentos en los que sufre un ataque de todo el aparato del Estado, para tratar de descarrilarlo y sacarlo de la jugada con una guerra sucia que no se había visto en décadas, él no titubea. Se muestra tranquilo, asegura que no tiene miedo, y reta a las instituciones que juegan bajo las órdenes de Peña Nieto.

“El Sr. Anaya argumenta que instituciones más fuertes son necesarias para imponer la regla de la ley. Él quiere la oficina del abogado general, sobre la cual el presidente ha dominado, sea completamente autónoma. Combatiría los cárteles de la droga con más inteligencia. Para taclear la pobreza introduciría “gradualmente” un ingreso básico universal (aunque los votantes pueden preferir más y mejores trabajos)”.

Pero no la tiene fácil:

“Él enfrenta otros obstáculos. Sus ataques sin piedad al PRI son una espada de doble filo. Si el Sr. Meado no tiene oportunidad de ganar, “es más fácil para los priistas irse con AMLO que con este güero”, dice el Sr. Krauze. La mayor dificultad del Sr. Anaya puede que sea que en su obtusa búsqueda a la candidatura ha alienado figuras importantes en su propio partido, comenzando con Margarita Zavala, la esposa del antiguo presidente, que está postulada como independiente. Para ganar, el Sr. Anaya debe ser un sanador, al igual que un luchador”.

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