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Sonic Arsenal – el saco blanco de los renegados

En algún momento el código mod indicó que un saco blanco era la más pura evidencia de ese culto obsesionado con el hedonismo y la moda hyper-cool y, aunque no existen evidencias científicas, incluso la más barata de sus versiones atraía la atención femenina. Tal vez es algo trivial, moda y pose, nada más, sin embargo viendo dos películas y una serie, descubrí que el saco blanco y sus renegados usuarios tienen una relación musical de características que hipnotizan.

Viendo esa serie de rockumentales que se han vuelto una obsesión en los últimos años me encontré con tres potentes figuras enfundadas en ese lienzo fresco y atractivo que ha adquirido una manera un poco repulsiva, un traje blanco que se ha vuelto gris de muchos espectáculos llenos de sudor y rodadas por el suelo.

Lo que resume todo para mí es ver a Lee Brilleaux en el escenario con un traje blanco que parece como si hubiera dormido en el piso de un basurero. Es un aura pura de sordidez, que afrenta aún más con la imagen del traje ensangrentado de Wayne Coyne y la historia de Miles Davis.

En algún lado leí que para el personaje de Gene Hunt en ‘Life on Mars’ (la versión original por favor) se basó en el líder de Dr. Feelgood, Lee Brilleaux, por su ira reprimida, patillas de bandolero y un traje de color hueso que había sido, obviamente, un traje blanco en una vida anterior.

Brilleaux miraba cada centímetro como si fuera una extensión del tono acre que iba adquiriendo su traje, el vocalista amenazaba a la audiencia y se limpiaba constantemente el sudor en la manga de su traje blanco para agregarle más capas de suciedad.

Inmediatamente te preguntas quién estuvo tomando nota de ese acto, pero todo nos hace suponer que Johnny Rotten, Paul Weller y Joe Strummer ciertamente estaban observando. El fragmento dedicado al vestuario de Brilleaux en ‘Oil City Confidential’ confirma el legado de esa prenda malévolamente cruda, sucia y de anécdotas acumuladas en capas grisaseas y amarillentas.

Unos meses antes de ver el filme realizado por Julien Temple, encontré a través del documental ‘The Fearless Freaks’ otras razones para poner atención. En la película, mientras Wayne Coyne muestra su pulida técnica para lavar su traje blanco y percudido después de cada concierto de Flaming Lips, explica cómo una fotografía de Miles Davis lo inspiró.

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“Es una imagen extraña. Hay algo acerca de la dignidad de ser civilizados y el uso de este traje, y el contraste de la brutalidad y la sangre”. Wayne Coyne habla de una imagen muy famosa del trompetista de jazz Miles Davis después de resistirse a la detención policial.

Davis vestía un traje blanco tirándole a amarillo, que curiosamente es la única razón por la que se puede notar que el músico estaba sangrando. “Debido a su cabello negro y su tez oscura, no se puede decir que tiene sangre en él, excepto que él usa un traje de color claro que está salpicado con la sangre”, comenta Coyne.

Mientras lava su traje, el cantante de Flaming Lips explica que de ninguna manera ha tratado de imitar a Miles Davis, pero ciertamente parece fascinado por esa imagen y fue suficiente para que usara un traje blanco y se cubriera a sí mismo en sangre regularmente durante sus actuaciones.

La imagen es una leyenda, pero Miles Davis se volvió famoso por ese tipo de acciones y posturas en las que se le veía extravagantemente extraño y, como su traje ensangrentado, con un aura estilizada constriñéndose fuertemente contra su propio marco.

Lee Brilleaux, Wayne Coyne y Miles Davis tiene algo atrayente en sus respectivos trajes percudidos. El verdadero hombre dentro del traje no es físicamente demostrado, es observado y sentido en su forma de vestir en general y su actitud ante la música, su comportamiento en el escenario y afuera de él parecen extrañas ideas que no concuerdan.

Brilleaux lo usaba para afrentar, Coyne para distraer a la audiencia de lo terrible que era la música de Flaming Lips al principio y Davis lo utilizaba para desaparecer. Cuando Davis tocaba, sus seguidores se quejaban de que no era visible por más de 15 minutos en el escenario. Tal vez no era visto en las sombras, incluso podías pensar que él no estaba, pero cuando lo veías no hablaba, sólo veías su traje blanco.

Banda Sonora 101: Rápidas y furiosas, el cine-punk

En los primeros siete programas de @BandaSonora101 hicimos un recorrido por la historia del cine-rock, desde su génesis en 1955 hasta las producciones más recientes de 2017 y 2018. Así que hemos viajado a lo largo de más de seis décadas por la historia del cine-rock y hemos hablado de unas 150 películas del género. Una vez realizado este repaso histórico, en @BandaSonora101 haremos programas temáticos y en esta ocasión toca el turno al cine-punk, subgénero del cual hemos seleccionado 16 películas emblemáticas, divididas en dos grupos: 8 documentales y 8 ficciones.

A esta curaduría de 16 películas punketas le hemos llamado “Rápidas y furiosas: punk en el cine.”

 

DOCUMENTALES

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

FICCIÓN

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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