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Noches doradas: Cigarettes After Sex

Las noches son elegancia y son cuando las parejas mejor lucen. Las letras fluyen más rápido y el vino se sirve solo. La noche es intimidad y el público de la CDMX merecía eso, merecía Cigarettes After Sex.

Fue en enero 2017 cuando las noches de la Ciudad de México tomaron un giro inesperado. Una ciudad acostumbrada al ruido, el baile, la conglomeración y el desvelo, merecía un respiro para pensar y sentir de forma real a la música. Y no es que el ​beat​ no sea real o parezca todo menos música, se trata tan sólo de un licuado de emociones que a veces engorda.

Conscientes de ello, un grupo de amigos dan luz a Dorado Music Group; un espacio dedicado al lado​ B​ del público antes que del artista. Dicha plataforma reconoce la experiencia que implica consumir música en vivo y la traduce en arte. Hoy en día las fórmulas son pocas e invariablemente repetidas, un grave error cuando de música se trata. La música es una reproducción constante.

Reiterando un poco, fue enero 2017 cuando Dorado expuso el significado artístico (a veces olvidado) del espectáculo en México. Lejos de ver a la música como un producto, traer a Rhye en el 2017 significó darle un espacio especial a un sector de la humanidad que ama la tranquilidad, la comodidad y el silencio de forma metafórica. Lejos del bullicio, de la infraestructura de luces y desde luego del ruido, Dorado encontró en su propuesta su mejor protagonista: el ​dream pop.

Con un ​Ángela Peralta​ lleno, un frío disfrutable y un silencio absoluto, Rhye como antecedente nos permitió tener por primera vez ante nuestros ojos “una especie de experimento”, tal y como lo definiera Greg González. Si, anoche vimos a Cigarettes After Sex. Una de las “noches doradas”- como las define Dorado- se estableció una vez más en nuestros rostros, palpable en invierno, ropa oscura y si, muchos cigarrillos consumiéndose en una fila que parecía interminable.

El Frontón México fue la sede de una noche única y significativa si consideramos que este espacio nació en 1929 y que hasta hoy conserva su esencia arquitectónica. Me cuesta mucho no insistir en el lenguaje de Dorado y la idea de la intimidad. Si bien en la noche de Cigarettes no hubo silencio ni celulares apagados (de hecho abundaron los encendidos), “Sunsetz”, “I’m Firefighter” y “Young & dumb” fueron una carta de presentación inusual. Los espectadores se permitieron abrazar aún más a su pareja. Hacía frío y el sonido incluso fue una expresión de ello. Con un sube y baja de tonos llegó “K”, “John Wayne” y “Sweet” para derretir los labios de las mujeres que se sumergían en nostalgia y recuerdos. Pocos cantaban, muchos grababan y el resto pensaba. La verdad es que el sonido y el momento eran dignos de un ​silent concert,​ tal y como sucedió con Rhye. Quizás nos intimidaron los ojos de un visual que se asomaban a la espalda de Greg; claroscuros y con una lágrima apenas visible.

Sentado o de pie, el público presenció un ejercicio de paz, calma y atención, tal y como debiese ser la vida misma. “Affection”, “Apocalypse” y “Nothing’s Gonna Hurt You Baby”, fueron el anuncio de un pronta despedida pero no por ello menos agradable. Fue justa la hora y media para creer en uno mismo y no en la pareja, en el amor o la eternidad. Si, la realidad es que “Please Don’t Cry” fue la pieza ideal de un rompe corazones que en esta ocasión se llamó reflexión. Si bien el tono negro se apoderó de la presentación de la banda, las sonrisas e incluso las ganas de bailar fueron evidentes después de que abandonaran el escenario.

No existe mejor metáfora que un DJ poniendo música después de Cigarettes After Sex. Tal y como en el sexo, el placer se halla enseguida del acto, aquél en donde las personas regresan o se van, se obsesionan o coleccionan personas y se rompen matrimonios. La música es lo mismo o hasta peor: jamás dudarás de su existencia hasta que el silencio se haga insoportable. Con esta premisa llegó “Dreaming of You” en manos de una bandera tricolor que abrazaba a un cansado Greg.

Las noches doradas seguirán con la presentación de Bonobo el 10 de marzo 2018 en la Carpa Astros. Pero, a decir verdad, las noches doradas son y se deben a cada uno de ustedes, que al día se encargan de qué o quiénes son capaces de sonar en su propio escenario llamado vida.

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