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Sonic Arsenal – UNKLE, el dream team electrónico

El año pasado tal vez se habló poco de la manera en que disfrutamos la voz de Mark Lanegan adaptándose a los pasajes sonoros de ‘A Night’s Interlude EP 1’, sin embargo esta semana no podremos dejar de hablar del hombre de Mo’Wax, ese mismo que a partir del 31 de agosto llegará a los cines con un documental que habla sobre su influencia en la actualidad a través de relaciones que enlazan su sello discográfico, DJ Shadow, DFA Records, el arte y por supuesto su proyecto UNKLE. Nos preparamos para escuchar el soundtrack que acompaña el filme y la celebración de 20 años de ‘Psyence Fiction’.

 

 

Era 1998 y uno de los lanzamientos más esperados por la comunidad musical era el de UNKLE, proyecto liderado por James Lavelle, fundador de la disquera Mo’ Wax. Era por todos conocido que en UNKLE estarían las participaciones no sólo de Lavelle, sino de DJ Shadow como coautor, colaboraciones de Mike D de los Beastie Boys, Thom Yorke de Radiohead, Mark Hollis de Talk Talk, Jason Newsted de Metallica, Badly Drawn Boy y Richard Ashcroft.

Inicialmente, UNKLE era un trío complementado por Tim Goldsworthy (amigo de Lavelle de la infancia y que sería parte fundamental en la fundación de DFA Records) y el productor Kudo. Con esta formación realizaron varios remixes y el EP “The Time Has Come”. Esta alineación no duró mucho. La partida de Goldsworthy vino por “diferencias artísticas”, ya que Tim quería continuar la línea de house de Mo’Wax y Lavelle deseaba incorporar invitados al proyecto.

Si bien el éxito comercial es algo que UNKLE no ha podido acariciar plenamente, su legado será lo más valioso. Su huella en el trip-hop y en la electrónica actual es ya palpable y seguramente será citado como influencia por muchas de las bandas que estaremos escuchando en los próximos años.

 

 

‘Psyence Fiction’
DJ Shadow se unió entonces a UNKLE, así lanzaron ‘Psyence Fiction’. Sin embargo, con todo y el dream team que apareció en esta primera producción, el álbum fue bastante criticado. Se dijo que le faltaban “canciones” hasta que tenía “excesos vocales”. Encima de todo, DJ Shadow acabó distanciándose de este proyecto tras la gira de promoción de este disco, a decir de Lavelle, por el bien de su amistad. Lavelle no quería poner presión sobre su amistad. El productor Richard File se unió entonces a UNKLE.

 

‘Never, Never Land’

El 2003 llegó con la edición del magnífico ‘Never, Never Land’, álbum que sin duda alguna fue de los mejores de dicho año. De nuevo hubo desfile de colaboradores: Ian Brown, Josh Homme (Queens of the Stone Age), Robert Del Naja (Massive Attack) y Mani (Stone Roses, Primal Scream). Sin embargo, no había la expectativa que existía para el primero, el éxito comercial tampoco fue muy grande. Ni la hermosa edición maquilada en Singapur distribuida por Island Records logró un mediano éxito a nivel comercial, a pesar que las críticas sí fueron favorables.

 

‘War Stories’

Cuando muchos daban a UNKLE por muerto, resurge con ‘War Stories’, un álbum producido por Lavelle y Chris Goss, fue grabado en vivo en el famoso desierto del Joshua Tree, en el estudio Rancho de la Luna. En este disco el desfile de famosos no iba a ser la excepción, tiene las participaciones de Ian Astbury de The Cult, del bajista de Nine Inch Nails Jeordie White (mejor conocido en los bajos mundos como Twiggy Ramírez), Matthew Caws de Nada Surf y David Catching de Eagles of Death Metal.

 

Conocido primero por sus creaciones de grafiti ilegal en el metro de Nueva York, el artista Futura 2000 realizó los primeros bosquejos del personaje hace más de 20 años. La forma primitiva evolucionó hasta 1992, momento en que empezó a trabajar para Mo’ Wax y James LaVelle. Las formas burdas se afinaron y finalmente se convirtieron en parte de la imagen definitiva de UNKLE.

DJ Shadow – Plaza Condesa

Foto: Óscar Villanueva Dorantes (OVD) / Cortesía

Tercera vez en México, una vez más fuera del circuito de festivales, en un foro que permite la interacción y percibir el ánimo del público con cada movimiento de las manos sobre los potenciómetros, DJ Shadow regresó a la ciudad con 20 años de giras constantes desde el lanzamiento de su debut ‘Endtroducing….’, un viaje largo que decidió abordar en el Plaza Condesa la noche del viernes sin miedo, con todas las referencias y el potencial visual que nos recuerda la importancia de los DJs como integradores del pasado, el presente y el futuro en una sola mezcla.

Noche de lluvia, noche de tráfico, noche de viernes imposible en la Ciudad de México que se convierte en una cápsula de elementos orgánicos y electrónicos al estilo de DJ Shadow, mezclando tanto en sonidos como en visuales la calidez y la frialdad de la música electrónica. Nos llevó lejos de quella esfera luminiscente y nos involucró con una serie de paisajes, escenas de terapia verde y naturaleza floreciendo ante nuestros ojos al ritmo de su música, los tonos adecuados que inmediatamente nos arrojaban a la dualidad de la música electrónica con aspectos técnicos que saltaban en la pantalla en el momento adecuado y preciso. “Música para alimentar la mente”, más claro no podía ser el comentario de DJ Shadow.

Josh Davis llegó con el ánimo de platicar largamente con la audiencia, desde el principio reveló que mostraría su trabajo original, si, el que está basado en muchos sampleos pero propio, que tocaría canciones que no había mostrado en más de 15 años y otras tantas que ni siquiera ha mostrado en público. En otro momento DJ Shadow explicó la sensación de salir del circuito de festivales para encontrarse en un foro cerrado y la manera en que fue evolucionando al vivir de la música durante tanto tiempo, era evidente su ánimo retrospectivo, inmediatamente nos hizo pensar en la larga pausa que realizó entre ‘The Less You Know, the Better’ (2011) y ‘The Mountain Will Fall’ (2016), discos que no fueron recibidos con aplausos por la crítica.

Solo cinco discos en su historia, dos de ellos extremadamente influyentes en lo que percibimos en la música en la actualidad, sus experimentos con sampleos entre el funk, hip-hop, jazz, psicodélica, R&B, soundtracks y soul ahora definen tendencias, así lo demostró durante su presentación en el Plaza Condesa, fluyó entre géneros, estilos y scratcheos para meternos en una burbuja temporal que nos hizo olvidar la tormenta tropical que convertía la ciudad en un caos aguado.

Escuchando su set en vivo nos sentimos transportados a cierta edad, los días de la universidad, los formadores de b-boys y ropa deportiva al estilo de los 70, fue una gran rebanada de pastel nostálgico de hip-hop deliciosamente mezclado por una leyenda, con creaciones que demuestran su preferencia por las percusiones prominentes y atmósferas humeantes, con ranuras lujosamente lánguidas que serpentean a través de la mezcla.

Foto: Óscar Villanueva Dorantes (OVD) / Cortesía

DJ Shadow reconstruyéndose en vivo con una red ampliada a través del sonido, mirando hacia atrás por breves momentos con ‘Midnight in a Perfect World’ y ‘Six Days’, pero renovado a través de ‘Nobody Speak’, la colaboración de Run the Jewels que hizo bailar a todo el público. En general fue una instantánea maravillosa de un talento supremo que merece más respeto que el obtenido en los últimos años.

Fragmentación hecha música

 

Inicia la canción, sabes que es nueva pero percibes fragmentos que suenan bastante conocidos. Algunas ocasiones lograrás reconocer la raíz de ese sonido, pero la mayoría de las veces ni notarás que todo lo que estás escuchando es una muestra de otro instante más.

 

El sampleo hoy es una práctica común, sin embargo el acto de tomar porciones de sonidos y canciones no es nada nuevo, tiene unos 60 años de existencia que han visto pasar varias etapas que van desde la innovación hasta la ilegalidad, la pérdida de una trayectoria en manos de un abogado y la concreción de un estilo que actualmente se encuentra totalmente reglamentado, aunque en algunos sectores subterráneos de la música aún persiste el uso de sampleos en cortes que no dan crédito a nadie y que muestran una actitud que abarca todos los géneros de música habidos y por haber.

 

 

Podría pensarse que el proceso de fragmentar y pegar sonidos inició como el clásico rock and roll en Estados Unidos e Inglaterra, sin embargo el sampleo surgió primero en Francia y después en Jamaica. La primera manifestación de este arte llegó a través de la musique concrète, la producción electrónica inicial con la edición de fragmentos de sonidos de la naturaleza y las fábricas.

 

Algunos años después de musique concrète,  una serie de DJs jamaiquinos desarrollaron el dub, una combinación de grabaciones de reggae mezcladas con una especie de fraseo incomprensible que se montaba sobre otros ruidos. Esas primeras formas de sampleo llegaron a Estados Unidos hasta principios de los 70, pero aún no se parecían nada a lo que escuchamos actualmente casi sin percibirlo. La entrada del dub y ese uso ilegal de muestras de canciones primero se asentó en Nueva York, no pasó mucho tiempo para que los habitantes del Bronx lo convirtieran en el rap.

 

El sampleo se popularizó gracias al acceso a las computadoras. El Fairlight CMI, creado en 1979, fue el primer instrumento digital capaz de crear sampleos como si fuera un sintetizador. El Fairlight fue utilizado y explotado numerosas veces por Peter Gabriel y Art of Noise.

 

Para mediados de los 80 el sampleo ya era una práctica común en diversos géneros, sobre todo en el hip-hop y el rap Era fácil escuchar la entrada de batería de “When the Levee Breaks” de Led Zeppelin en canciones de Beastie Boys, Mike Oldfield y Erasure por igual, permitiendo que el sampleo llegara a todos los estratos del mainstream y se convirtiera en un recurso más para hacer música en los siguientes 20 años. La puerta se abrió completamente y las demandas comenzaron a surgir.

 

 

Otra forma de sampleo fue creada por John Oswald, quien nombró plunderphonics a su sistema para alterar una composición y generar una canción totalmente diferente. Algunas de los personajes que fueron sometidos a este sistema fueron Elvis Presley, Count Basie, The Beatles, Michael Jackson y Dolly Parton. Su corte “Plexure”, que dura cerca de 20 minutos, contiene 1000 sampleos de diferentes canciones de pop que al ser unidas sobrepasan el término de plunderphonics y se convierten en un megaplundermorphonemiclonic.

 

 

Sin embargo, aún con el récord de Oswald, el que alcanzó el reconocimiento con el ejercicio de buscar y cortar fue DJ Shadow, que con su nueva visita a la Ciudad de México nos da la oportunidad de realizar una sesión de #SonidoRadical y hablar de ‘Endtroducing….’, su debut con el sello Mo’ Wax, construido casi en su totalidad de contenido sampleado, originado a partir de varios discos de vinilo, mostrando sus raíces en el hip-hop.

 

No te pierdas el especial de #SonidoRadical el próximo jueves 18 de agosto, set contínuo de 10 a 20 horas a 20 años del lanzamiento de ‘Endtroducing….’ por rock101online.mx.

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