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TUTTI FRUTTI 02 – El irremediable encanto de Daniel Corona

Qué grata sensación cuando tus oídos son sorprendidos por una propuesta musical fresca, pensada, con letras bien desarrolladas, sin estereotipos de género y llega como una bocanada de aire fresco que, de inmediato, te pone de buenas. Su nombre: Daniel Corona, un cantautor de León, Guanajuato, que dice lo que piensa y lo dice bonito.

 

“Yo soy Daniel Corona. Así me puso mi mamá y así presento mi concepto. Aprendí música escuchando discos y tocando con otros colegas de mi ciudad natal. Me gusta el cine, la fotografía y el pozole. La suma de todas mis vivencias es Daniel Corona”, se presenta.

 

Todo empezó en 1998 cuando un amigo baterista, Adrián González, le mostró una progresión de acordes y formaron una banda llamada Alebrijes, de ahí surgió su curiosidad “por saber qué música podría salir de mí”. Así recorrió el circuito musical en León y posteriormente decidió trasladarse a la Ciudad de México para explorar nuevos horizontes.

Me cautivó la forma que tiene de componer, esa que a veces parece sólo posible al escribir en inglés, una lírica inteligente entrelazada perfectamente con melodías que resbalan suavemente por los oídos y generan esa maravillosa ansiedad por escuchar la siguiente canción.

 

“Mis letras hablan de lo que me pasa en la vida, lo que se cruza en mi camino, lo que siento y lo que sueño. Me gusta escribir estando en otra persona u otro tiempo, desde cierto personaje. Mis letras tienen muchos orígenes, muchas veces dicen lo que quiero decir, otras me dicen quien soy y me lo escupen en la cara. En ocasiones, el sentimiento es claro o sólo llega una frase y se niega a moverse, encaja perfecto; luego veo que no es un mensaje que yo estoy dando, en ocasiones soy un medium, no sé quien esté diciendo eso a través de mí; otras sólo llegan a mi mente y las dejo ser”, explica.

 

Aunque tiene un timbre de voz particular, personalmente me remite a una influencia clara de Gustavo Cerati en canciones como ‘En espiral’ o ‘Souvenirs’; sin embargo, Daniel afirma: “Crecí escuchando a The Beatles, Creedence, Bee Gees, Juan Gabriel, Raphael, Roberto Carlos y Sandro porque mi mamá los escuchaba y ahora porque también me gustan, pero en realidad lo que me marcó fue lo que escuché de niño”.

 

Como muchas bandas, Daniel Corona se caracteriza por la ausencia de un bajista: “Cuando estaba en el coro de la iglesia de mi colonia tocaba la guitarra, hasta que compraron un contrabajo y me encantó. Desde entonces, el bajo es una pieza fundamental en mi música y como no coincidimos con un bajista para las presentaciones decidimos grabarlo. Me tomo todo el tiempo necesario para que sea el  indicado para cada canción, no me gustan los bajos aburridos, por eso el disco está repleto de líneas muy fluidas, divertidas y caprichosas, me esmeré mucho. En algunas utilicé un Yamaha, en otras un Jazz Bass 60 aniversario y en Tu Gozo, lo hice con un sintetizador análogo KORG ms2000b ya descontinuado”.

 

 

Daniel –en compañía de Juan Antonio Ramírez en la batería y David Vázquez en la guitarra eléctrica y acústica– planea terminar su segunda producción, de la cual se desprende ‘Quiero luz’, el primer sencillo que tiene un vídeo grabado en el pueblo fantasma Mineral de Pozos, en Guanajuato.

 

Él es Daniel Corona, un proyecto honesto al que, estoy segura, le tomará poco tiempo madurar para colarse en un buen lugar en la escena mexicana y poder verlo en grande, en un escenario de verdad en donde se aprecie en su totalidad la sutileza de canciones como ‘El destino’, y el poder de canciones como ‘Tu gozo’, ‘Dormir o soñar’ y mi favorita: ‘Guideon’.

 

Por lo pronto, descarguen libremente su primer material llamado Irremediable en su sitio web.

 

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