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Empresarios, dispuestos a trabajar con López Obrador

Juan Pablo Castañón, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), aseguró que trabajarán con cualquiera de los candidatos a ser presidentes de la República, incluso con Andrés Manuel López Obrador, quien encabeza las preferencias electorales para convertirse en el próximo mandatario.

“Siempre los empresarios organizados trabajaremos con los gobiernos que nos corresponda trabajar, respetando las instituciones”, responde cuando se le cuestionó por qué no apoyaría la política económica de Andrés Manuel López Obrador, en caso de que gane las elecciones presidenciales de julio de 2018.

“Yo no, no, no he mencionado eso. Soy respetuoso institucionalmente de las opciones democráticas que tiene México”, expresa el empresario del organismo, quien creó en 2006 una campaña en contra del presidente de Morena y evitar su llegada a Los Pinos.

¿Dice Andrés Manuel López Obrador que siendo presidente no subirá la luz ni las gasolinas?—, se le pregunta al empresario.
Hay que recordar que los controles de precios podrían ser atractivos en el corto plazo, pero son burbujas que estallan inflacionariamente y en las variables macroeconómicas.
“El peor castigo impuesto que le podríamos dar a nuestros trabajadores es generar una expectativa de control de precios que después termine estallando con una inflación como ya lo tuvimos en a finales de los 70 y 80”, manifiesta Castañón Castañón.

El CCE quiere reunirse con los distintos partidos políticos y su plataforma para hacer un análisis económicos de las propuestas y desmenuzar y hacer un análisis.

Andrés Manuel López Obrador ha evitado enfrentarse con la iniciativa privada y ha sumado a su precampaña y a su planes económicos, sociales y políticos al empresario Alfonso Romo Garza y Yeidckol Polevnsky Gurwitz, ex presidenta de Canacintra.

A finales de enero de 2018, volvieron a los aires de guerra del aspirante de Morena, quien encabeza preferencias electorales, en contra de Claudio X. González Laporte, el hombre que mueve los hilos de varios consejos de administración y organismos empresariales. Por las manos de X. González han pasado muchas de las decisiones políticas y económicas de México en los últimas tres décadas.

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López Obrador acusó que “la mafia del poder” está nerviosa y va a tratar de robar la elección presidencial de 2018.

“Voy a mencionar un nombre, el señor Claudio X. González. No sé qué le pasa, pero está fuera de sí, metido en este asunto recaudando dinero, hablado con todo el mundo, incluso hablado con Peña”, aseguró en un nuevo video colgado a sus redes sociales.

“La mafia del poder” está intentando robar los comicios de julio, debido a que él se encuentra 15 puntos arriba en las encuesta y esta campaña la lleva a cabo gente que hizo el fraude en el 2006, cuando perdió con el panista Felipe Calderón, manifestó AMLO.

Esta no es la primera vez que López Obrador señala a González de integrar “la mafia del poder”, quien es un empresario y presidente del Consejo de Administración de Kimberly Clarck de México e integrante del Consejo Mexicano de Negocios.

La guerra contra AMLO

“A las 50 propuestas de López Obrador les falta mucho contenido. Muchas de sus tesis no coinciden con Coparmex y muchas de sus tesis no coinciden con Coparmex y muchas de sus actitudes no coincide con lo que nosotros desharíamos en Coparmex”, decía Alberto Núñez Esteva en 2006.

Sociedad en Movimiento también abonó a la campaña del miedo colocando spots en los que se equiparaba a López Obrador con otros líderes populistas como Hugo Chávez, subrayando todo el daño que supuestamente había ocasionado a sus países, cuenta Daniel Nuedelman Speckman.

El investigador de la UNAM agrega que además de atacar a López Obrador, muchos empresarios apoyaron decididamente la campaña de Felipe Calderón, como Lorenzo Servitje, de Grupo Bimbo, Rafael Hernández, de Banamex, Manuel Arango, de Cifra y Wal-Mart; Héctor Rangel Domene, de Bancomer y Rafael Medina de Fundidora e Inyectora de México.

“A lo largo de la campaña de 2006 y ya durante las movilizaciones contra el desafuero –López Obrador denunció repetidamente a los que consideraba empresarios corruptos, saqueadores, traficantes de influencias y delincuentes de cuello blanco, que han amasado fortunas al amparo del poder público desde el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, destacadamente a José Luis Barraza, presidente del CCE; a Claudio X. González, líder del CEESP; Roberto Hernández, propietario de Banamex; Gastón Azcárraga, dueño de Mexicana de Aviación y dirigente del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios (CMHN) y Lorenzo Servitje, del grupo Bimbo”, dice Daniel Nuedelman Speckman, investigador de la UNAM.

“El empresariado a través de diferentes organizaciones quiso garantizar la continuidad de las políticas neoliberales, atacando el populismo representado por López Obrador con un discurso muy similar al del presidente Fox”, explica la investigación del maestro en ciencias políticas.

Claudio X. González, uno de los empresarios más ricos de México declaró acerca de López Obrador: “Y no se nos olvide que en el populismo, una vez que se entra en él, se da una espiral populista que no se acaba hasta que se acaba el dinero, y cuando se acaba el dinero ya tronamos, ya quebramos. ¡Ojo!, ya pasamos por eso y no debemos entrar en ese tipo de problemas nuevamente”.

La Coparmex y la Concanaco también anunciaron la creación de un programa cívico para concientizar a la ciudadanía sobre su voto: “Para que no se deje engañar por populistas y vendedores de ilusiones”. Por su parte, el CCE invirtió en su campaña de spots negativos 13 millones 143 mil pesos.

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Grupo Jumex (encabezado por el empresario Marcelo Rivera Garza, también director de la Fundación Alea, que trabajó contra López Obrador, invirtió en sus spots de promoción del voto 13 millones 143 mil pesos y Sabritas gastó 16 millones 496 mil pesos.

El millonario Carlos Slim, con apoyo del CCE, convocó a la firma de un convenio para asegurar la estabilidad económica y política llamado Acuerdo nacional para la unidad, el estado de derecho, el desarrollo y el empleo, que se pasó a conocer como Acuerdo Chapultepec.

López Obrador fue el único candidato que no firmó el documento, lo que terminó su distanciamiento con Slim y con el conjunto del sector. El candidato del PRD tampoco asistió a ninguno de los foros organizados por los empresarios para reunirse con los aspirantes a la presidencia.

Sólo un reducido grupo empresarial encabezado por Yeidckol Polevnsky, ex presidenta de Canacintra, apoyó a todo momento a Andrés Manuel López Obrador.

También creyeron en el tabasqueño Javier Garza Calderón, del Grupo Domos, Enrique Ugarte, del CCE Estado de México; Alfonso Otero, de la Asociación de Industriales de Tlalnepantla y Arturo González, de Canacintra Baja California.

Los hijos de Claudio X. González luchan contra la corrupción

Los hijos de Claudio X. González Laporte, fundador del Consejo Mexicano de Negocios (CMN), mueven desde su propia trinchera la lucha contra la corrupción.

No tuve que ver con que Pablo, mi hermano, quien es director general de Kimberly Clark y cabildeó el capítulo anticorrupción en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), asegura Claudio X. González Guajardo, presidente de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).

“Pablo (González Guajardo) fue seleccionado por el grupo empresarial que está acompañando al gobierno de México en la modernización del TLCAN”, explica a Rock 101.

¿Le pediste a Pablo González Guajardo cabildear el capítulo anticorrupción en el TLCAN ?, se le cuestiona al hijo del empresario.

No.

Con la incorporación del capítulo anticorrupción al TLCAN se le dio un cariz de ataque a la impunidad en Estados Unidos, Canadá y México, una nación donde hay menos estado de derecho, expresó Claudio X. González Guajardo, quien encabeza su lucha desde su organización civil, así como en las calles acompañando a otros líderes sociales y empresariales.

El presidente Enrique Peña Nieto pidió a Claudio X. Gonzalez Laporte que “su hijo debería dejar de ser tan crítico con el gobierno”, informó The New York Times a finales de agosto de 2017.

El hijo de González Laporte, Claudio X. González Guajardo, ha pasado casi dos décadas combatiendo la corrupción y la impunidad que tanto deterioran a México. Pero su proyecto más reciente, Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad estaba haciendo demasiado ruido para gusto del presidente”,  anotó el rotativo estadounidense.

El trabajo del activista ha continuado, a pesar del pedido presidencial: El pasado 31 de enero de 2018 exigió a Peña Nieto y a los precandidatos presidenciales reformar el artículo 102 de la Constitución y crear una Fiscalía General independiente.

Mexicanos Contra la Corrupción sigue publicando información sensible sobre los funcionarios del gobierno federal, así como de otros políticos del PRI, PAN y Morena.

El capítulo anticorrupción cerrado en el TLCAN es una pieza entre muchas, ya que también se necesita reformar la constitución política y la institucionalidad de la procuración de justicia en México, expuso el activista.

Los precandidatos deben mostrar políticas para que haya más estado de derecho, agregó.

Por su parte, Pablo González Guajardo junto con Juan Pablo Castañón Castañón, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), les tocó convencer a los rengociadores del TLCAN de que la corrupción estaba afectando fuertemente a México.

Los dos empresarios empujaron para que en el TLCAN quedarán asentado que haya una cooperación por parte de Estados Unidos, Canadá y México para perseguir los sobornos, cohecho internacional, malversación y desvío de recursos, tráfico de influencias y peculado cometido por las empresas y autoridades.

Ese capítulo obliga a Enrique Peña Nieto, en caso de que se termine la renegociación en diciembre de 2018, o al futuro presidente instrumentar el Sistema Nacional Anticorrupción, la Fiscalía General de la Nación, la Fiscalía Anticorrupción, así como las leyes secundarias de la Ley de Adquisiciones y la Ley de Obra Pública.

Así operaron los hijos de Claudio X. González Laporte para atar a cualquier presidente de la República a ser transparente y dar un golpe a los corruptos. Una lucha la hicieron a nivel internacional y la otra en las calles, en las organizaciones civiles y ahora a través de la Constitución.

El poder de Don Claudio

El poder de Claudio X. González Laporte vienen desde las década de los setentas. Pero comenzó tener mayor presencia a finales de los 80, cuando el Consejo Mexicanos de Negocios (CMN) intensificó su trabajo durante el régimen de Carlos Salinas de Gortari. El dueño de Kimberly Clark ha sido en repetidas ocasiones presidente del CMN y ha tenido influencia en la política.

El organismo con fuerte peso en el CCE fundado en 1962 ha influenciado sobre las decisiones de la política económica de México, asegura Marcela Briz Garizurieta, autora del libro El Consejo Mexicano de Hombres de Negocio (CMHN): surgimiento y consolidación.

Algunos de sus miembros del CMN decidieron salir del anonimato, cuando participaron en la Comisión de Financiamiento del PRI y en las campañas presidenciales de Salinas de Gortari, entre ellos,  Antonio Madero Bracho, Fernando Senderos Mestre, Carlos Slim Helu.

“Otro de sus integrantes participaron en la administración salinista: Los ejemplos más sobresalientes son los de Claudio X. González, quien fue nombrado asesor presidencial y el de Juan Gallardo Thurlow, que fue representante del sector empresarial en las negociaciones del Tratado de Libre Comercio (TLCAN)”, comenta la especialista.

La influencia del club de amigos millonarios, dice la investigación, fue más visible a partir de los cambios estructurales de la economía mexicana con Salinas de Gortari, particularmente con la privatización de empresas públicas, la apertura económica y la ley de inversiones extranjeras.

La obra publicada por la UNAM explica que la colaboración del CMHN con el régimen salinista se centró en la coordinación y gestión ante del Congreso de EU y empresarios estadounidenses para validar y aprobar el TLCAN.

“A diferencia de otras organizaciones empresariales, el CMHN agrupa a sólo empresarios, no a empresas; su sistema de afiliación es selectivo, porque tienes que ser invitado por dos miembros de la organización y ser aprobado por el consejo”, dice Briz Garizurieta.

Entre los grandes empresarios agremiados al Consejo figuran: Emilio Azcárraga, presidente de Televisa, Alberto Baillères, presidente de Industrias Peñoles, José Antonio Fernández Carvajal, presidente de Femsa, Dionisio Garza Medina, presidente de Alfa, Roberto Hernández, consejero de Banamex, así como Roberto Servitje Sendra, presidente de Bimbo, entre otros más.

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