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Banda sonora 101: cine rock mexicano

Los tiempos que hoy corren en México son históricos –de cambios de fondo y forma en materia política– e inevitablemente nos invitan a reflexionar sobre los temas que nos identifican como un mexicano, más allá de nuestras diferencias.

Si hay algo que refleja con claridad la identidad de un pueblo es precisamente su cinematografía. Sí, el cine, sea ficción o documental, es el espejo de los pueblos y, de paso, un poderoso generador de identidad nacional.

Inmersos en esta idea de exploración de nuestro cine y por lo tanto de nuestra identidad, en @BandaSonora101 nos echamos un clavado en la historia del cine rock mexicano e hicimos una selección de 15 películas de diversa estirpe pero que comparten un elemento en común: el rock.

Aquí la selección de películas:

 

DEVERAS ME ATRAPASTE (1985)
Dirigida por Gerardo Pardo a partir de un cuento de René Avilés Fabila, DEVERAS ME ATRAPASTE se estrenó el 11 de julio de 1985. Esta película es un pilar del cine rock mexicano y cuenta la historia de una chica de familia conservadora que se enamora del fantasma de un roquero, el Humo, compa que toca en una banda de rock progresivo llamada Manchuria (en la que participa Gerardo Pardo), encargada de componer la música original de la película. Hace unos años tuve el gusto de programarla en copia de 35mm en una edición del ciclo “Rock en el cine” de la Cineteca Nacional. La música que hizo Manchuria para el filme está disponible en YouTube.

 

¿CÓMO VES? (1986)
Dirigida por Paul Leduc en 1986, ¿CÓMO VES? retrata el rostro marginal de la CDMX en los años 80. La cámara recorre las calles y recrea la vida nocturna de los barrios al ritmo de El Tri, Son de Merengue, Rockdrigo, Jaime López y Cecilia Toussaint. Leduc muestra a un sector de la sociedad, la juventud chilanga de los 80, enfrentado a la pobreza, la represión, la falta de oportunidades y la violencia.

 

UN TOKE DE ROC (1988)
Realizada por Sergio García Michel en súper 8 mm, UN TOKE DE ROC (1988), pequeña joya del cine rock mexicano, es una gran apología a la música y a la rebeldía feminista con la participación de Cecilia Toussaint, Jaime López, Rockdrigo, Chac-Mool, Three Souls in My Mind… La Filmoteca de la UNAM, en merecido homenaje a la generación de los llamados superocheros, lanzó un DVD de esta película hace unos cuantos años.

 

CIUDAD DE CIEGOS (1990)
En 1991 Alberto Cortés realizó CIUDAD DE CIEGOS, filme compuesto por 10 historias que al mezclarse forman una película muy sólida sobre la ruptura y la desazón. El escenario es un departamento de la colonia Condesa, en la CDMX, donde a lo largo de tres décadas sucede esta decena de historias. Los guionistas: José Agustín, Hermann Bellinghausen, Alberto Cortés, Marcela Fuentes-Berain, Paz Alicia Garciadiego y Silvia Tomasa Rivera. La música original es obra de José Elorza y el soundtrack trae una gran pieza: “Foto Finish” interpretada y musicalizada por Rita Guerrero (Santa Sabina) y Saúl Hernández (Caifanes).

 

AMORES PERROS (2000)
AMORES PERROS se estrenó el 14 de mayo de 2000 en el festival de Cannes. Esta película fue el trampolín con el que Alejandro González Iñárritu brincó a las grandes ligas del cine. También proyectó al escritor y cineasta Guillermo Arriaga. González Iñárritu y Arriaga trabajaron juntos en 21 GRAMOS y BABEL y luego se pelearon. De esta trilogía, AMORES PERROS es la que más rifa y la que tiene una banda sonora perrísima con piezas de Control machete, Nacha Pop, Gustavo Santaolalla, Titán, Los del garrote, Celia Cuz,… Un antes y un después en materia de soundtracks mexicanos.

 

PIEDRAS VERDES (Ángel Torres Flores, 2000)
“Una pacheco road movie”… Así definió a PIEDRAS VERDES su director, Ángel Flores Torres, cuando lo entrevisté hace 18 años. Más por azares del destino que por decisión propia, una joven atribulada (Vanessa Bauche) emprende un viaje de autodescubrimiento. El cineasta se apega al guión de las road movies clásicas y acompaña el viaje de la joven protagonista con música de Botellita de Jerez, Café Tacvba, Oscar Chávez, Resorte, Tequio…

 

Y TU MAMÁ TAMBIÉN (2001)
Alfonso Cuarón, además de ser un gran cineasta, tiene muy buen gusto musical. Basta con darle una escuchada al soundtrack de Y TU MAMÁ TAMBIÉN (2001) para darnos una idea de sus preferencias musicales. Esta maravillosa road movie, interpretada por Maribel Verdú, Diego Luna y Gael García, inmortales charolastras desmadrosos, es recordada por sus grandes pasajes musicales. Inolvidable la escena del baile erótico de los tres protagonistas en la playa con “Si no te hubieras ido” de Marco Antonio Solís. El soundtrack incluye rolas de Molotov, Plastilina Mosh, Café Tacvba, La Revolución de Emiliano Zapata, Brian Eno, Frank Zappa, Mala Rodríguez, Titán…

 

PERFUME DE VIOLETAS (2001)
Realizado por Maryse Sistach, cineasta dotada de una gran sensibilidad social y humana, PERFUME DE VIOLETAS (2001) es un filme crudo que ubica a su joven personaje femenino (Ximena Ayala) en el centro de un entorno machista, violento, totalmente adverso (así como lo es hoy en día para una chavita de la secu en muchos barrios de la zona metropolitana de la CDMX). El rock funciona como traje a la medida en esta dramática historia que hasta se queda corta si la comparamos con la cruda realidad de los feminicidios en nuestro país.

 

ALEX LORA: ESCLAVO DEL ROCANROL (2003)
En octubre de 2003 se estrenó en la sala 3 de la Cineteca Nacional otro de los pocos rockumentales mexicanos de la historia: ALEX LORA: ESCLAVO DEL ROCANROL, dirigido por Luis Kelly. Esta película una apología absoluta al personaje, como si el cineasta le rindiera tributo a Lora en lugar de contar la historia de su carrera con objetividad. La música, no obstante, es lo más representativo de este trabajo ¡Qué viva el rocanrol!

 

NO TUVO TIEMPO. LA HURBANISTORIA DE ROCKDRIGO (2004)
Hacia finales de 2005 y principios de 2006 se estrenó en un puñado de salas de la CDMX el rockumental NO TUVO TIEMPO. LA HURBANISTORIA DE ROCKDRIGO (2004), de Rafael Montero. Retrato fílmico de Rockdrigo González, el Profeta del nopal, y del movimiento rupestre en la capital chilanga, esta película pasó casi inadvertida salvo por su exitosa exhibición en la Cineteca Nacional, donde se mantuvo más de un mes en cartelera. Hoy, a la luz de la historia, este filme se muestra como un documento fundamental del cine rock mexicano.

 

NACO ES CHIDO (2009)
Dirigida por Sergio Arau, NACO ES CHIDO (2009) es un autorretrato de la legendaria banda Botellita de Jerez como sólo ellos lo podrían hacer. Una película muy divertida, satírica a madres, 100% irreverente, con grandes momentos musicales y con la presencia de muchas personalidades del rock mexicano. Para el soundtrack invitaron a un montón de artistas a hacer versiones propias de sus rolas. María Emilia, Alex Otaola, El Gran Silencio, Kinky, Café Tacvba, Molotov, Yucatán A Go Go…

 

SEGUIR SIENDO (2010)
Los cineastas Ernesto Contreras y José Manuel Craviotto convivieron unos 700 días con los integrantes de Café Tacvba para realizar SEGUIR SIENDO (2010), un hermoso rockumental que resume los primeros 20 años de la banda y que los retrata en sus procesos creativos y tocadas en vivo. La música es el punto G de la película.

 

GIMME THE POWER (2012)
Rockumental de Olallo Rubio sobre Molotov, GIMME THE POWER (2012) es un grito contra el sistema político podrido (el mismo que acaba de pagar la factura en las urnas). Un alegato poderoso, desde el arte de la música, en contra de la corrupción y los abusos de la clase política mexicana. Molotov no es cualquier banda y en esta película queda bien claro.

 

TIJUANA, SONIDOS DEL NORTEC (2012)
Dirigido por Alberto Cortés y producido por Jorge Sánchez, actual director del Imcine, TIJUANA, SONIDOS DEL NORTEC es un documental que recorre las calles de la ciudad titular para descubrir su música. Así nos lleva a Nortec Collective: Pepe Mogt y Ramón Amescua de Bostich + Fusible; Jorge Verdín y Fritz Torres de Clorofila y Pedro Beas de Hiperboreal. Un documento fílmico que registra la vibrante vida musical de Tijuana, donde la fusión de sonidos generó una escena musical bien poderosa y que se mantiene viva.

 

RITA, EL DOCUMENTAL (2017)
Realizado por Arturo Díaz Santana, RITA, EL DOCUMENTAL (2017) es un filme biográfico sobre la gran Rita Guerrero, actriz, compositora y voz inconfundible de Santa Sabina. El filme registra desde su infancia en Guadalajara, su paso por el Centro Universitario de Teatro de la UNAM, los tiempos gloriosos al frente de Santa Sabina hasta sus últimos días de vida, antes de morir víctima de cáncer de mama.

 

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¿Por qué Café Tacvba?

Entre detractores y admiradores, el camino de los Tacvbos ya es largo, una banda con gran tradición y sin duda referente internacional de la música mexicana. Desde 1989 –hace 28 años- la banda comenzó a hacer ruido y a atraer los reflectores de la audiencia. 

Pero, ¿por qué Café Tacvba?, por qué a pesar de casi tres décadas de música seguimos pendientes de lo que hacen y sus palabras son escuchadas con gran atención, quizá sea por la experiencia de veteranos en la música o por el discurso que han mantenido a lo largo de sus andanzas. Parece que la segunda es la respuesta, es obvio que su tradición musical les basta, sin embargo su influencia va mucho más allá. 

De acuerdo con la tesis que plantea Juan Pablo Proal, en su texto “La generación Zoé”, los digamos “recientes” grupos que suenan en las  frecuencias de rock, abordan temas que se insertan mejor en ámbito comercial y romántico que en la conciencia colectiva de una generación, que igual que sus antecesoras, necesita voces. 

Rubén, Meme, Joselo y Quique, mantienen la posición crítica que a principios de los noventa los caracterizó. El nombre Café Tacvba, es frecuente en festivales con alta carga política y social, el AmplificaMX es el ejemplo más reciente. 

Su voz siempre se hace escuchar. Al frente René, quien en cada oportunidad pone le pone sal a la herida y nos recuerda lo que está mal, pero da alientos para convertirnos en agentes de cambio, es una tradición escuchar discursos bien cargados en cada una de sus participaciones. 

En su más reciente material titulado ‘Jei Beibi’, los mensajes son claros y directos, llegan justo cuando más necesitados de conciencia estamos, cuando el silencio nos consume y se aproxima el huracán (electoral).

Es tiempo de volver a sentirlos en vivo. La noche de este 23 de noviembre, el norte de la Ciudad de México, prestó su recinto más importante y la chaqueta de Rubén nos dio la bienvenida: “es un sueño nada más”. 

Con los primeros acordes de ‘Futuro’, la Arena Ciudad de México lanzó un grito a medias, pues aun lucía con huecos importantes, muchos tuvieron que entonar la melodía por los pasillos del recinto, ayudados por las pantallas de los muros. 

GRACIAS, gracias, gracias. Anoche vibramos con ustedes, nos emociona verlos y nos llenamos de su energía. Hasta pronto ciudad de México, son chingones. #NiuGüeisTur
#CafeTacvba
#JeiBeibi
pic.twitter.com/XhGoXTldZi

— Café Tacvba (@cafetacvba) 24 de noviembre de 2017

Como siempre un pachangón de mucho taconazo, a pocos nos importó que haya sido jueves y estemos –en vivo-  café en mano, con la intención de cumplir la jornada completa. Clásicos de siempre, temas nuevos que se perfilan a serlo, agradables sorpresas y discursos sentidos, de esos que sólo Rubén sabe dar, de respeto, de paz, de unidad, de defensa y poder, porque “es mejor ser pueblo que país”. 

Nunca ajenos a la realidad,  aún se clama por los 43 que representan a los miles, todas las cusas son suyas: la Madre Tierra, los pueblos originarios, la comunidad LGBTTTIQ y especial clamor causó el discurso de las mujeres como protagonistas. 

Los momentos de Meme son especiales, su calidez ante el micrófono viaja y se clava en sistema nervioso. ‘El mundo’ y ‘Aviéntame’, representaron la pausa para respirar, cerrar los ojos y sólo sentir.

Y a todo esto ¿ya sabemos por qué Café Tacvba?, porque –a pesar de todo el odio como moda– siguen empujando, porque niños y viejos se interesan por ellos, porque avanzan con mensajes claros, porque “siempre es bueno dejarse caer”, y porque no hay interés en cantarle a la Chilanga banda como ellos. Sí, por eso ellos siempre serán el referente y la compañía perfecta para un ‘Sábado al Mediodía’.

¿La música debe ser políticamente correcta?

 

El que supuestamente Café Tacvba (CT) haya sugerido que “quizás cambiaría” la letra de Ingrata, o que “dejaría” de tocarla definitivamente, percute un análisis escabroso, profundo y sabroso que requiere mucho cacumen y ubicarse necesariamente en el centro sin afectar el equilibrio específico.

 

Es decir, lo importante no es el rumor sino lo que éste desata, tratándose de una canción común en el imaginario de quienes gustan del rock en español y forman parte de esta sociedad.

 

Sin asomo de yerro, la lírica de la canción sugiere una aproximación machista basada en corridos norteños y canciones rancheras que se mientan cada tercer día en las cantinas de todo el país –si no es que todos los días–, las bodas, los XV años y hasta en los bautizos. No obstante, tal y como señalan las manoseadas notas al respecto, también es producto del humor negro que caracteriza al mexicano promedio y que es celebrado en todas las esferas sociales en distintos contextos… Pero, al parecer, eso no importa porque todo se ha concentrado en CT, y en Ingrata, cuando no sólo CT sino ene cantidad de “artistas” y músicos bordean la misma lírica de la infamia muchas veces requerida por el ordinario social.

 

Hace unos años, a las nacientes feministas fanáticas de una serie como Desperate Housewifes les comentaba que el trato hacia la mujer en los guiones de semejante bodrio era absurdo y ofensivo porque las retrataban de forma humillante. El argumento fue desechado y quedé como un necio. Muy bien, cada quien. Algo parecido esgrimí sobre las canciones de Paquita la del Barrio pero “¡no!, ¡ah, no!, ¡cómo se te ocurre si Paquita es vocera del feminismo!” (ultrasic) y ¡ay caracho con su doble moral!

 

Lo interesante del caso es saber si la cultura popular y un género políticamente incorrecto como el rock deben ser políticamente correctos para satisfacción y sosiego de un fragmento social que por su intensidad ha dejado de gozar de satisfacción popular. Y aclaro, con esto me refiero a las formas pero no al fondo.

 

En entrevista con Carla Zamora, Doctora en Sociología por el Colegio de México e investigadora en el Colegio de la Frontera Sur, respecto a la presunta autocensura de CT, la especialista asegura que “ya se habían tardado, pero no sólo con esa canción sino con otras tantas. Me parece un acto simbólico mezclado con una imagen que quieren proyectar. Es cierto que Rubén (Albarrán) es políticamente correcto y seguramente sería iniciativa suya pero no deja de ser meramente simbólico (porque) el machismo está en buen tanto de sus letras”.

 

 

Continúa la doctora Zamora: Café Tacvba siempre jugó con el sarcasmo de un país que es profundamente machista, lo somos todos aunque nos demos golpes de pecho; pero no sólo lo hacen en Ingrata sino también en Chica banda, que me parece de muy mal gusto. No obstante, de ser cierto, se trataría de un acto simbólico nada más, sin mucha capacidad de influencia para cambiar nada”.

 

Respecto al problema de la violencia de género en manifestaciones musicales como las de Café Tacvba, Molotov y Calle 13 por un lado, y por el otro de Paquita la del Barrio y Las Ultrasónicas, por señalar sólo algunos ejemplos, la doctora Zamora señala que “es evidente” pero resalta que “el problema de la violencia de género es más profundo y complejo, yo no le daría tanto foro a un acto simbólico como cualquier otro. Porque la banda, al  salir del concierto, sigue reproduciendo la misma mierda. Quizá (lo de Café Tacvba) sería un acto noble, pero es endeble”.

 

Finalmente, la especialista señala que “lamentablemente a nuestra generación no le tocará ver un cambio de valores donde el machismo se lea como un mal periodo de la historia porque la vida cotidiana y las expresiones del machismo están en todos los ámbitos: culturales, económicos, políticos, etcétera. Es un problema muy complejo que requiere de una ruptura fuerte y no sólo de la presunta autocensura a una de tantas canciones que existen”.

 

Lo verdaderamente peligroso, en este caso, y no sólo refiriéndonos a la música o a cualquier otra expresión artística, es que los actos simbólicos se saquen de contexto y se fulmine la libertad de expresión de cada persona, en cuanto a gustos, y de cada manifestación artística, en cuanto a concepto.

 

Posteriormente, sea políticamente correcto o no, lo que los artistas generan no es tan importante o definitivo como lo que los jóvenes maman en casa. Por ello censurar, o autocensurarse, en caso de ser cierto, sería más bien un acto necio que pareciera buscar una posición social aferrada a la polémica. Cosa que no le funcionaría ni a Café Tacvba ni a la sociedad mexicana, de ninguna manera, porque reducir un problema milenario a una simple canción sería trivializar las cosas y poner al verdadero significado de la lucha contra la violencia de género al nivel de un meme sin fundamento.

 

Por otro lado, nadie debe permitir que sus gustos personales sean determinados por la sociedad. Y, al final, el rock no debe ser tan importante como la educación porque se trata de un absurdo, de un ejemplo lúdico que te hace pensar pero no debe determinar tu posición en este mundo porque ésta, sin duda, te la dan la vida y la alimentación cultural que absorbes en casa, o bien, que te facilites tú mismo.

Yo dije que no… Café Tacvba dijo sí

México es más un país de mitos que de leyendas, aquéllos vertidos por dos tipos de personas: los ignorantes o los que quieren un país de ignorantes. Si, por ejemplo, las cifras de diagnóstico de cáncer mostraban un incremento leve pero sustancial que coincidía con el aumento en las ventas de los hornos de microondas ya, per se, los hornos de microondas provocaban cáncer pero de todas formas nadie dejaba de utilizarlos.

 

Eso en términos de salud pero también en cuestiones musicales México colecciona, y hasta presume, algunos mitos; a saber de algunos:

a) Grupo que anota un jonrón se vende.

b) Caifanes fue el mejor grupo de la historia de la música popular mexicana.

c) En gustos se rompen géneros (ustedes disculparan la frase hecha).

 

El inciso “c” es evidentemente un mito porque si fuese verdad todo el mundo escribiría de música y no se trata de eso, porque si bien las sensaciones que provoca toda manifestación artística tienen que ver con el gusto, éste no siempre es atinado y requiere de un guía –de ahí que existamos los analistas– para que los espectadores no confundan reguetón con arte. El inciso “b” más que un mito es una grosería y el inciso “a” me lo tragué con carnada, anzuelo, sedal y caña.

 

Y todo aquello me refiere a dos palabras con las que alguna vez no estuve de acuerdo: Café Tacvba. Y es que el fin de 2016 coincidió con un nuevo acercamiento personal hacia la música de los cafetos por medio del sencillo ‘Futuro’ y del libro biográfico que recientemente publicó el maestro Enrique Blanc.

 

Comenzando con el sencillo sentencié, después de escucharlo una docena de veces mientras procrastinaba la vida y lo publicaba en Facebook, que seguía apendejado con el video, simple pero agradable visualmente gracias a esa textura de cómic oscuro, y con la manera como estos tipos habían lustrado y engranado las bases de una simple cumbia. Arrabal con luces de neón, pensé, utilizando una imagen muy ochentera, y luego aseguré, sin temor a la crítica, que, para variar, estos tíos labraban otro caminito, otro punto de fuga para alcanzar el nivel de un ejercicio similar al que habría conseguido Kraftwerk versionando, por ejemplo, el ‘Yiri Yiri Bom’ de Silvestre Méndez, en versión de Beny Moré. Y hermano ambas canciones porque el Yiri Yiri Bom lo escuché en mi niñez hasta el cansancio ya que mi abuela de sangre francesa estaba loca por las cumbias más oscuras con sabor a vudú.

 

“No es vanguardia, es una cochinada simplona”, dijo quien abanderó la avalancha de reclamos generada por mi atrevimiento. Si bien es cierto que desde finales de la primera década del siglo XXI esto se hacía con regularidad, no se trataba de un hecho aislado sino de una consecución dictada por las nuevas formas de hacer música (Sonido Gallo Negro, por ejemplo). Así, mientras que en el caso de CT se trata de una ocurrencia típica que forma parte del crisol tradicional de los de Ciudad Satélite, un guiño entre muchos otros gestos diferentes, para Sonido Gallo Negro la cumbia electrificada era un todo.

 

 

A Café Tacvba lo conocí a finales de los ochentas gracias a un cassette pirata comprado en el Tianguis del Chopo que me prestó mi amigo Raúl, con quien en esas tiernas edades formé un dueto de DJs llamado Los Elegantes, y me pareció la perfecta excusa para retomar esa educación oscura proveída por el Yiri Yiri Bom mezclada con algo que era rock pero al mismo tiempo no. Era como The Cure en cantina con rockola de cinco pesos. Luego los vi en directo en La Última Carcajada de la Cumbancha (LUCC) con un sonido esquelético y venenoso y me fasciné tanto como mi papá la primera vez que los escuchó en ese cassette Sony de 60 minutos. Y precisamente lo que me gustó de ellos –a diferencia del sonido de Maldita Vecindad y Caifanes que sin ser malo era evidente– radicaba en que tomaban elementos de mexicanidad urbana poco apreciados en el circuito elitista del rock, les escupían, los metían en una pica lica Moulinex y te sorprendían.

 

Hace unas semanas, como invitado en la cabina de Rock 101 para hablar sobre la muerte de 2016, referí que no defendía nada de la nueva música porque me parecía algo que ya había escuchado muchas veces en distintas décadas. No obstante, ante ese aparente lustre y la asepsia del sonido actual ‘Futuro’ me parece lo más refrescante hasta ahora tanto como me lo pareció en su momento el ‘Turn on the bright lights’ de Interpol.

 

Sin embargo, después de que CT grabara su primer disco con Warner me alejé de ellos mentando madres por haberse “vendido”, por haber suavizado su sonido y porque el ejército de fans parecía no entender, más allá del análisis de la masa, lo que estaba sucediendo. Con esa mentalidad negativa que duró unos lustros entrevisté a Meme y Rubén en la terraza de un hotel de cinco estrellas dos días antes de su concierto en el Zócalo y me hablaron precisamente de la manera como enfrentaban a la brava los paradigmas del pop nacional, un ingrediente esencial en su derrotero. “Ven al concierto y tu idea va a cambiar”, me dijo Meme y me entregó un gafete all acces. Dos días después le di la razón y, si bien hay canciones que no tolero ni en los peseros, reconozco que el inciso “b” es un mito porque las necesidades del escucha nacional están bien saciadas y arropadas por CT. Así que las críticas negativas de quienes no son analistas musicales me vienen guangas.

 

Por otro lado, el libro de Enrique Blanc condensa en 352 páginas un argumento innecesario pero iluminador para explicar los motivos del grupo y, logrando lo que no pudo el documental Seguir siendo, ilustra el camino que siguió el pop nacional a partir de su llegada a los escenarios en sus cinco sentidos y sin caudillos mentirosos, aglutinando en perfecta sincronía a todas las clases sociales en tugurios como LUCC, Rockotitlán o El 9.

 

Finalmente, en algunos casos, para conocer los motivos de ciertas bandas es necesario recular en su historia, darle al arte de YouTube y reconocer los errores propios cegados por el gusto personal, no obstante, con CT basta con escuchar lo que van liberando poco a poco para darte cuenta de la importancia de su sonido en la historia y de los cientos de malos émulos que presumen de vanguardia. No todo es guitarrazo, ya se los he dicho, pero parece que nadie lo entiende.

 

Tutti Frutti 08 – Timoneki

 

Como latidos firmes que resuenan en el esternón, los ritmos tradicionales mexicanos mezclados con dub, rock y electrónica hacen de Timoneki una verdadera travesía entre nuestras raíces y una fiesta de colores.

Este combo que se unió hace cuatro años en Cholula, Puebla, cobra vida con la voz y los coros de Lili, las vocales, la guitarra y la jarana de Rafael; la magia de Pavel al oscilar entre la guitarra, el bajo y las programaciones; mientras Goyo se encarga de las atmósferas, scratches y los ambientes que enmarcan los sonidos de Ricardo en el  trombón y el ukelele; Chai, en el saxofón; y Natse, en la  jarana.

“Nuestra propuesta es una fusión. Usamos instrumentos como jaranas y alientos entrelazados con beats electrónicos. Nos gusta rescatar las tradiciones mexicanas; es una mezcla de lo que somos nosotros”, menciona Ricardo.

Timoneki se hace escuchar “con las raíces de cada integrante. Algunos son de Xalapa, Veracruz, y tienen muy arraigado el son, pero todos amamos la música tradicional mexicana. Este grupo se hizo sin pretensiones, pero mostrando lo que nos gusta. Nos ha funcionado esta forma de composición”, agrega Rafael.

 

Su sonido es fino y las rítmicas fluyen de forma natural a lo largo de cada canción: “Es un proyecto muy noble, abordamos muchos géneros como cumbias, boleros, hip hop, entre otros, lo que nos permite abarcar diversos públicos. Queremos sonar más en la Ciudad de México y, ¿por qué no?, en todo el planeta”.

Admiradores de Los Cojolites, Los Pájaros del Alba y Sonex, los integrantes de Timoneki también gustan de grupos como Café Tacvba y los grandes de tradición. “A muchos nos gusta Troker, Los músicos de José y Natalia Lafourcade, aunque así como nos une la tradición mexicana, cada quien tiene sus propias influencias” complementa Rafael.

La candela de Timoneki ha llegado a festivales como Cumbre Tajín, TAG Festival y Festival Marvin: “A la gente que está a cargo de estos eventos les gusta nuestro grupo porque se siente la identidad mexicana y consideran que es algo digno de compartir”, comentan.

 

 

Como integrantes de una escena nacional tan grande como diversa y, en ocasiones, fugaz, Ricardo considera que participar en un festival “va más allá de compartir escenario con bandas famosas, pues brinda la experiencia de conocer músicos que luchan por lo mismo que nosotros”.

Con la honestidad como estandarte y la esperanza de alcanzar un futuro mejor para todos, Timoneki recorre caminos con los sentidos y el corazón puesto en su música: “Así como este año fue maravilloso para nosotros, deseamos que muchas bandas graben y expongan su trabajo. En México hay un talento increíble. Ojalá que poco a poco el mundo y los mexicanos volteen a ver todo ese talento que hay en su cuadra, no nada más a los de siempre, que se lo merecen porque son grandes, pero hay mucho más para consumir”, concluyen.

 

17 edición del Festival Vive Latino, día 2 – 24 de abril

 

Por: Cristian Morales Gómez

Fotografías: Alex Amezcua

 

Un crisol de música y color inundaron el Autódromo Hermanos Rodríguez para darle vida al segundo día de actividades del Vive Latino 2016. Desde temprano, un estupor rodeó las afueras del recinto, formulando lo que más tarde sería un público hambriento de Rock distribuido entre seis escenarios, cuatro “clanes” —Agua, Tierra, Aire y Fuego— y la carpa Ambulante.

 

El magno festival de música alternativa en México arrancó en el pabellón Tecate con Eddie y Los Grasosos, agrupación que presentó un compendio de las principales melodías de sus tres discos. Al ritmo del rockabilly, la voz de Eddie Wolfan invitaba a soltar las caderas y danzar al compás de armonías alegres y rebeldes que transportaban a cada uno de los presentes a mediados del siglo XX.

 

Una vez culminada la actuación de una de las bandas mexicanas representativa de la escena del rockabilly, el público hizo suyos el resto de los espacios distribuyéndose entre las carpas donde se presentaron personalidades de la talla de Ingrid Beujean y Mauricio Nieto (en la Casa Comedy), así como las agrupaciones Toreros Muertos, Piluso, Los Yerberos y The Guadaloops.

 

El escenario Claro Músic fue testigo de un ritual sonoro guiado por la energía y los acordes de la guitarra de Francisco Frione de Surfistas del Sistema. Fue así como el terceto argentino se presentó por primera vez en el Vive, lugar en que interpretó piezas de sus dos álbumes. Labios de Miel y Friday Midnight a través de sus pasajes finos y modernos hicieron estallar las ovaciones de más de uno, colocando a los jóvenes músicos como una muestra del nuevo rock latinoamericano.

 

 

Frase a frase, nota a nota, un sonido familiar encontró su hogar. El legendario Chetes se paró ante su gente y desentrañó cada estrofa de su música con la suavidad que define su voz. Su participación alcanzó su clímax al sonar las primeras palabras de Completamente de su disco Blanco Fácil para formular un dejo en la memoria colectiva al alcanzar el coro. Así al entonar el tan conocido “¡Hey! Todo lo tienes”, un sinfín de serpentinas de colores adornaron la tarde dejando una emoción contenida.

Al llegar las cuatro de la tarde, al festival arribaron los sonidos balcánicos de Goran Bregovic. El compositor de Sarajevo hizo bailar a más de uno con su característico estilo que combina sonidos del folclore tradicional de la ex-Yugoslavia con rock, y música búlgara. Interpretó con ímpetu cada una de las melodías de su disco Underground, soundtrack de su homónimo cinematográfico.

 

Por su parte, la carpa Ambulante proyectó tres maravillosos documentales, acordes a la experiencia que representó el Vive Latino. La muestra consistió de Somos Lengua, Blur: Two Worlds Tower y Ziggy Stardust and the Spiders from Mars.

 

Al acercarse el ocaso, los fanáticos se perfilaron con prontitud al foro principal para presenciar la llegada de los favoritos del público mexicano. Un vocho adornado de bola disco descendió ante la expectación de cada uno de los asistentes. Rubén Albarrán, Meme, Joselo y Quique estaban en casa y al resonar las primeras frases de Chilanga Banda el escenario era suyo.

 

Los Tacvbos celebraron los 20 años de Avalancha tal por lo que tocaron ocho de los tracks del disco, además de integrar seis rolas inolvidables. El Fin De La Infancia, La Ingrata, Las Flores, Olita del Altamar, El Baile y El Salón y Chica Banda fueron las melodías que los autóctonos de la Ciudad Satélite obsequiaron a su tan amado público.

 

 

Los telones estaban listos para el disfrute, el cierre estaba a la espera. El Big Beat de Prodigy resonó en cada rincón del Autódromo Hermanos Rodríguez. El grupo inglés de música electrónica, The Prodigy, coronó la media noche, mientras Liam Howlett se presentaba entre las luces deslumbrantes. Nadie pudo dejar de moverse y todos vivían para alabar la genialidad de un grupo que marcó los noventas.

 

Interpretaron temas como Firestarter y Omen, los cuales integraron un espectáculo de luces y sonidos capaz de anonadar a cualquier escéptico. El Vive Latino concluyó entre fanfarrias y un buen sabor de boca.

Stand up, disqueras independientes y documentales en Vive Latino 2016

De 1998 a 2015 los cambios han sido notorios en Vive Latino, a la oferta inicial de conciertos se le han sumado poco a poco nuevas actividades con el objetivo de hacer del festival un evento cultural que abarca muchas áreas y disciplinas, la experiencia que nos permite entender la necesidad de ir más allá de lo que ocurre en los escenarios. Por esa razón los invitamos a que a su largo recorrido sumen la Feria de Disqueras Independientes y la Carpa Ambulante, agreguen sin falta las siguientes actividades de la edición número 17, que se llevará a cabo el 23 y 24 de abril en el Foro Sol, entre las que se encuentran la Carpa Casa Comedy y el área Clan de Clanes.

En conferencia de prensa el director del festival Jordi Puig habló junto a Sofía Niño de Rivera, Alex Díaz y Mauricio Barrientos “Diablito” sobre la Carpa Casa Comedy, que también se integra a las actividades del encuentro. Será la primera casa rotante de stand up en México donde se combinarán DJ sets con comediantes. El proyecto espera viajar por toda la República después de Vive Latino.

A las propuestas de este año en el festival también se suma Clan de Clanes, coordinado por la cantante y actriz Montserrat de León, así como por el líder de Café Tacvba, Rubén Albarrán. El proyecto será integrado por cuatro tribus, cada uno con los elementos base (agua, fuego, aire y tierra), serán el punto de conexión con asociaciones que buscan crear un movimiento social más consciente partiendo de los lo lúdico.

Una vez más el festival contará contará con la participación del Tianguis Cultural del Chopo, dos pequeños parques y la Carpa Ambulante que estará presente por sexto año presentando documentales sobre artistas Blur, David Bowie y Enrique Bunbury.

28 años

Exactamente en un jueves 19 de noviembre abrimos Rock Stock. Una idea trabajada a lo largo de prácticamente todo ese año de 1987 motivada por la necesidad que sentíamos de un lugar en el cual exponer toda la tendencia musical que presentábamos desde 1984 al aire. En un México muy diferente y encasillado en sus propuestas de noche, existían propuestas atrapadas en la convencionalidad comercial y que no se decidían a salir de la influencia disco: El Magic en la frontera con el Estado de México, el News en el Pedregal; propuestas que buscaban nuevos mercados mas instalados en el “new wave”: Hysteria en Polanco y la Danceteria en la Zona Rosa; propuestas mas de carácter alternativo con un toque muy underground por el tipo de música que presentaban: El Bar 9 y el Tutti Frutti, mas parecidos a nuestro concepto musical, pero con infraestructuras muy limitadas. Finalmente, estaba el recién inaugurado Rockotitlan como el sitio diseñado para el apoyo de la producción nacional que estaba comenzando a entrar en los terrenos de Rock En Tu Idioma, movimiento del cual Rock 101 era precursor, pero atrapado en este arquetipo del rocker del cual queríamos desprendernos.

El concepto motor de Rock Stock fue crear un espacio que “concretara” lo que al aire estaba siendo Rock 101 desde 1984, no solo en el aspecto musical, sino también en una propuesta integral, que trascendiera la mera postura de moda, enfocados en el respeto a la cultura de vida que representábamos, que incluyera la calidad del servicio, la calidad del audio, la calidad del espacio, de alimentos y bebidas, enmarcados en una lógica vanguardista que rompiera con los atavismos trillados de los lugares mencionados, incluyendo aspectos como la no restricción en el estilo de vestir -lo cual recalcábamos con letreros viales de “no corbata” o “no tacones”-, y, muy importante, la no selección en la puerta. Con la música como convocante, el objetivo era diseñar un espacio que pudiera ser “arrasado” cada noche en el baile, en la euforia provocada por la selección musical y el ritmo de la noche -siempre en la estricta selección y curaduria característica de Rock 101-, por la cercanía con los músicos que prácticamente estaban rodeados por el publico en un espacio sin lujos, construido industrialmente para permitir todas las libertades “razonables” del publico.

Para el inicio de 1988 el lugar inicio su historia de manera categórica con la presentación de La Union en el primer concierto de escenario especial -que abarcaba toda la pista de baile- y que le daba esa sensación de adaptabilidad y respeto a la música, sello siempre fundamental del proyecto Rock 101. A partir de esa noche, y de la creación del “famosisimo jueves de mujeres gratis” el lugar mantuvo llenos permanentes en jueves, viernes y sábados hasta 1994.

En esos 7 años todos, absolutamente todos los grupos del movimiento Rock en tu Idioma pasaron por su escenario, incuyendo, entre muchas otras, las primeras presentaciones en Mexico de Joaquin Sabina, Caifanes, Charlie Garcia, Mana, Cafe Tacuba, y un gigantesco etcetera.

Una generacion enterita, y no exagero, paso por Rock Stock: artistas, musicos, politicos, empresarios, periodistas, estudiantes, activistas, escritores, actores, despistados que a la media hora estaban mas que adaptados a “la cantina de star wars” como me describio mi amigo Angel Gali el lugar, fascinado de la absoluta libertad y desparpajo con que todo mundo disfrutaba el lugar.

Lugar que ha vivido en el imaginario colectivo cargado de anecdotas, memorias, nostalgias, lo celebramos el dia de hoy reconociendo la aportacion que persistentemente hemos dado a la Ciudad de Mexico desde 1984. Es el legado que nos mueve a seguir creando, produciendo nuevas ideas, nuevos conceptos que continuaremos presentando siempre en la exploracion de satisfacer esas necesidades ocultas que la comercializacion excesiva e insensible ha pasado por alto. Conmemorar Rock Stock en una fiesta como la de hoy en la noche es nuestra manera de convocar al pasado para dar pie al futuro. Un futuro cargado de emociones, experiencias, leyendas y mucha historia, que apenas comienza, y, como siempre, a partir de Rock 101… y ustedes.

De muerte, gracia plena #yundíademuertos

La idea de la muerte como provocadora y última compañera resulta tan fascinante como la última noche del alma en la transición hacia la eternidad, incluso el breve instante que implica la muerte chiquita (la muerte pequeña que mencionaba Café Tacvba) nos atrae al mezclarse en una sola frase con el amor y el sexo.

No es necesario remontarse hasta el Réquiem de Mozart para encontrar lazos en común entre la música y la muerte. Ambas siempre han estado muy unidas desde el principio de la historia, el lazo se ha mantenido a través de The Cure, Joy Division, The xx e incluso géneros como el gótico y el metal viven y mueren alrededor de sus conceptos. Sin embargo no todas las interpretaciones resultan tan sombrías, se convierten en una crónica del más allá o funcionan como cábalas de ultratumba, en algunos casos se trata simplemente de poner una sonrisa musical a la fiesta de los difuntos, incluso son una celebración del tipo “y bailaré sobre tu tumba” o la belleza de los funerales de jazz, con la Segunda Línea agitando sus pañuelos detrás de la banda que realiza un desfile que nos recuerda tratar con respeto a la muerte y al mismo tiempo celebrar la vida.

La unión entre ambos planos es tan sublime como la música que ha inspirado, desde la curación de Patti Smith al perder a su esposo Fred “Sonic” Smith, su hermano biológico Todd y su hermano espiritual Robert Mapplethorpe en el disco ‘Gone Again’ (1996), la intensidad de las ‘Your Funeral… My Trial’ de Nick Cave and The Bad Seeds hasta el recorrido de ‘Dark Night Of The Soul’ de Danger Mouse y Sparklehorse, donde los 21 gramos – que dicen ocupa el alma en el cuerpo – encuentran diversos estados antes de llegar siquiera a la antesala del limbo.

Llegamos a la mitad de los 12 especiales, la división entre el 6 y 6 llamada #yundíademuertos, 10 horas dedicadas a los músicos que se han ido, a los que por decisión propia se unieron al Club 27, los que abandonaron este plano en el 2015 e incluso al canto popular de la vida y muerte que alegremente mencionaba Desorden Público. Acompaña nuestra programación especial con diversas perspectivas de la muerte (por consecuencia de la vida) el próximo 5 de noviembre de 10 de la mañana a 8 de la noche.

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