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Sonic Arsenal – El fandango al estilo Bohemian Rhapsody

“Porque llego fácil, me voy fácil, un poco alto, un poco bajo. De cualquier manera el viento sopla, nada me importa” – Bohemian Rhapsody

Para 1975, Queen apenas tenía cinco años de trayectoria, pero ya era considerado el mejor grupo británico (al menos ese resultado tuvo una encuesta realizada ese año). Sus primeras tres producciones ‘Queen’, ‘Queen II’ y ‘Sheer Heart Attack’ habían logrado colocarlos como los precursores de un nuevo sonido, que militaba entre el rock progresivo, el heavy metal y el glam. Sin embargo el cuarteto todavía no había mostrado su genialidad.

En el mes de mayo de 1975 el grupo inició la búsqueda de un sonido estremecedor, capaz de brindarles suficientes retos para consolidarse. Ese proceso los llevó a seis diferentes estudios de grabación, todavía no sabían lo que iban a lograr, solo seguían su instinto y el coro de un corte que Mercury escribió para Ibex, su primera banda. Ese pequeño trozo de canción se convertiría en la extraordinaria ‘Bohemian Rhapsody’.

A lo largo de 30 años se ha especulado el significado de la canción, se ha dicho que la letra se basa en una novela titulada ‘Scaramouche’, que también podría referirse a una ópera italiana donde una madre asesina a su hijo, que tiene partes de la novela ‘El Señor de las Moscas’ (sobre todo cuando menciona a Belcebú) y hasta se ha dicho que es un lamento del propio Freddie Mercury después de saberse infectado con SIDA. Cualquier especulación fue desmentida por el propio vocalista: ‘Bohemian Rhapsody’ no significa nada.

La canción es una serie de frases salidas de la ópera italiana mezcladas sin ningún sentido, el único objetivo era que rimaran las palabras. Mercury no buscaba un significado profundo, más bien buscaba reunir una serie de canciones que traía en la cabeza desde antes de Queen y que no había logrado concretar por separado. Su frustración se volvió un sólo corte, que aún después de tantos años es bastante bizarro, épico y misterioso.

La mayoría de la canción es indescifrable, pero aún así se han descubierto algunas de las raíces de las palabras más impactantes en ‘Bohemian Rhapsody’. Los ejemplos más claros son “Bismillah”, palabra que en el Corán literalmente significa “En el nombre de Alá”, y “Galileo”, quien aparece en la canción como un recuerdo a Brian May, que siempre manifestó su pasión por la astronomía y por el hombre que descubrió que la tierra se movía.

Una vez que Freddie Mercury concretó la enmarañada letra de ‘Bohemian Rhapsody’, la música surgió sin ningún problema. Los integrantes de Queen lograron múltiples variaciones de estilo, primero crearon una introducción a cappella a cargo de cuatro voces algo fantasmagóricas y con tintes de balada pop y después agregaron un piano que poco a poco deja entrar a la batería. El resto de la banda entra lentamente y apoya fuertemente con sus voces.

Por ahí del minuto 3 la línea de la canción cambia completamente, surge la ópera y varias capas de coros interpretando las crípticas frases de “Scaramouche, Scaramouche, will you do the Fandango”, “(Galileo.) Galileo. (Galileo.) Galileo, Galileo, Figaro” y “Bismillah! No, we will not let you go”. A partir de ahí surgen otros dos cambios, uno explosivo con toda la banda dando su máximo esfuerzo (incluido un solo de Brian May) y el segundo con Freddie Mercury retomando el ritmo del principio. En el cierre todo vuelve a la tranquilidad y el sonido de un gong remata suavemente toda la explosión surgida en ‘Bohemian Rhapsody’.

Queen tardó varios días en concretar las diversas capas de voces utilizando una grabadora de 24 tracks. Al final habían logrado unir de forma majestuosa 120 juegos de voces sin utilizar ningún tipo de sintetizador, algo de lo que estaban sumamente orgullosos. Cuando escucharon el resultado de su trabajo, supieron inmediatamente que tenían una de las mejores canciones de todos los tiempos. Muchos aún siguen creyendo que ‘Bohemian Rhapsody’ es insuperable.

La compañía disquera realmente no tenía fe en ‘Bohemian Rhapsody’, sin embargo no quedó ninguna duda de su éxito, después de que el locutor Kenny Everett la tocó 18 veces seguidas en Radio 1 de la BBC. La canción fue acompañada por el primer video promocional que se haya hecho en la historia. Se grabó en sólo cuatro horas y tuvo un costo de £4500 libras. Fue producido para ser presentado en el programa Top Of The Pops porque el grupo encontraba casi imposible interpretar la canción en vivo.

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Freddie Mercury, buscando el asteroide 17473

Pretenciosa, rimbombante, pomposa, pero sobre todo Queen era una banda de pop, al menos se convirtió rápidamente en eso, pero como un caso excepcional que mezcla un fenómeno musical y lo extraordinario a partir de elementos bastante inusuales, responsables de la búsqueda de técnicas que igualara los excesos, las aspiraciones a la genialidad, la tragedia y la innovación.

Para mostrar ese gran choque de ideas y estilos distantes, el filme traza correctamente sus altas y bajas sin convertirse únicamente en la historia de Freddie Mercury, sino la de un conjunto, aunque al tomar como referencia el 5 de septiembre, todo se trata de Mercury y el 70 aniversario de su nacimiento.

En el documental ‘Days Of Our Lives’ vemos los cambiantes estilos del vocalista y cada músico, las canciones que no recordamos por evidentes razones, los excesos con fiestas con drogas en charolas que ni ellos recuerdan, las continuas separaciones de ideas, el abuso de las disqueras, las inflexibles críticas musicales y revela sin dudar la parte mercenaria, que se evidencia con mucha franqueza cuando Freddie Mercury contesta que la canción más importante para él es “la que vende más”.

Un grupo que nace con la reunión de un posible dentista, un estudiante de doctorado de astronomía, un niño inmigrante de Zanzíbar y un coleccionista de recortes de periódicos que actualmente se ha recluido en el silencio, la suma de varias partes que conformaron finalmente Queen.

Las individualidades por si solas brillan, pero esa historia que celebramos el día de hoy es acompañada por los logros, los fracasos y los errores cometidos en conjunto, no deja afuera la capacidad para ir hasta diferentes estudios para grabar una sola canción e impresionarnos con la creación de sus eufonías vocales, no podemos olvidar los tracks ni los proyectos solistas que quisiéramos no haber escuchado, la realización de los primeros conciertos masivos de gran escala en Argentina (durante la dictadura) y Brasil, ni pasa por alto el conflicto provocado por su presentación en Sun City en Sudáfrica durante el sistema de segregación racial del apartheid, que termina entendiéndose como una cuestión libre de política sino llena de dinero.

 

La fama de Queen está llena de imágenes espectaculares, pero no descarta los momentos sobre un final trágico conocido por todos, que debido a la naturaleza delicada de la muerte de Freddie Mercury podría haberse convertido en un producto sensacionalista, sin embargo la historia de Queen a partir del diagnostico de SIDA del vocalista se convierte en días de una evasión creativa, indudablemente conmovedora. Por eso algunos silencios no son del todo inapropiados, siempre se encuentran motivos para escarbar en emociones más profundas con canciones como ‘The Show Must Go On’ y The Miracle’.

 

El vocalista se sabía estrella, asì se presentó ante el resto de Queen, sin embargo Brian May decidió llevarnos más allá al anunciar el domingo que el asteroide 17473, descubierto en el mismo año en que murió a sus 45 años, se llamará desde este momento Freddie Mercury. No es localizble a simple vista, pero si tienen los medios, observen entre Júpiter y Marte.

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