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Banda Sonora 101 – Cine y reggae

En esta ocasión, en @BandaSonora101 vamos a revisar la relación entre el reggae y el cine. Así que ha llegado el momento de ponernos en modo rastafari y de abrocharnos el cinturón de seguridad porque vamos a viajar 46 años en el tiempo para ubicarnos en 1972, año en el que se produjo en Jamaica la primera película del cine-reggae

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THE HARDER THEY COME (1972)
Antes de que Bob Marley se convirtiera en el embajador mundial del reggae, en 1972 se produjo en Jamaica THE HARDER THEY COME, película dirigida por Perry Henzell, protagonizada por Jimmy Cliff y con una banda sonora de antología que le dio la vuelta al mundo. El soundtrack incluye rolas de Jimmy Cliff, The Melodians, The Slickers, Desmond Dekker, Toots & The Maytals…

 

 

ROCKERS (1978)
Producida en Jamaica en 1978, ROCKERS cuenta la historia de un joven músico de reggae llamado Horsemouth, mismo que se compra una motocicleta para moverse por Kingston y vender discos a las tiendas. Todo va de maravilla hasta que aparecen en escena unos malandros que le roban la moto. Horsemouth y sus compas diseñan un plan para hacer de Kingston una ciudad segura. La banda sonora trae rolas de Lee Perry, The Heptones, Junior Murvin, The Melodians, Jacob Miller…

 

 

BABYLON (1980)
Producción británica de 1980, BABYLON, del italiano Franco Rosso, cuenta la historia de un joven rastafari que forma parte de un soundsystem llamado Ital Lion. La película es un alegato en contra del racismo y la discriminación que padecían los negros en la Londres de principios de los 80. La música original es de Dennis Bovell y el soundtrack trae rolas de Yabby U, Aswad, I-Roy y Cassandra.

 

 

COUNTRYMAN (1982)
Producida en Jamaica en 1982, COUNTRYMAN, de Dickie Jobson, cuenta la siguiente historia: una pareja de jóvenes gringos estrellan su avioneta en Jamaica y un pescador al que llaman Countryman los rescata y esconde de las autoridades, mismas que se inventaron una loca historia que involucra a la avioneta, el tráfico de drogas y a la CIA. La música original es de Wally Badarou y el soundtrack incluye rolas de Bob Marley & The Wailers, Steel Pulse, Aswad, Human Cargo, Dennis Brown, Toots & The Maytals…

 

 

WONDROUS OBLIVION (2003)
Producción británica del 2003, WONDROUS OBLIVION, de Paul Morrison, cuenta la historia de un niño inglés de 11 años apasionado del cricket que entrena con sus nuevos amigos y vecinos jamaicanos. Sin embargo, no todos los vecinos están contentos con la llegada de una familia de negros a la zona. Alegato antirracista con música de Dandy Livingstone, Millie Small, Laurel Aitken, Delroy Wilson, The Skatalites…

 

 

THIS IS ENGLAND (2006)
Es una producción británica del 2006 dirigida por Shane Meadows, misma que cuenta la historia de un chavito inglés llamado Shaun que en el verano de 1983 se involucra con grupo de skinheads. La música original es de Ludovico Einaudi y la banda sonora trae rolas de Toots & The Maytals, Soft Cell, The Specials, Lee Perry, U.K. Subs…

 

ROOTS TIME (2006)
Coproducción entre Argentina y Jamaica, ROOTS TIME (2006), de Silvestre Jacobi, es una road movie que cuenta la historia de dos rastafaris que venden vinilos en un colorido auto. En uno de sus viajes se topan con Farmer Roots, su locutor de radio favorito, quien les pide aventón para llevar a su esposa enferma al hospital. Los rastas convencen al locutor de ir en la búsqueda de un misterioso curandero llamado Bongo Hu. La música original es de Jah Bull.

 

 

ROCKSTEADY: THE ROOTS OF REGGAE (2009)
Coproducción entre Suiza y Canadá, ROCKSTEADY: THE ROOTS OF REGGAE (2009) es un documental dirigido por Stascha Bader que revisa con lupa la historia del rocksteady jamaiquino de finales de los años 60 y el origen del reggae. El soundtrack es una compilación de 15 rolas representativas del género.

 

 

MARLEY (2012)
Dirigido por el escocés Kevin Macdonald en el 2012, MARLEY es un documental biográfico sobre el mayor referente del reggae a nivel mundial: Bob Marley. Es la única película (a la fecha) autorizada por la familia Marley, misma que facilitó el acceso a material privado y musical nunca antes visto y escuchado. La banda sonora no tiene desperdicio.

 

 

DUB IT YOURSELF (2017)
DUB IT YOURSELF (2017) es un documental del catalán Pau Garriaga sobre la escena actual del reggae y el dub en Barcelona. En la banda sonora: Sound System FM, One Blood, Leones humildes, Marcus Jr., U-Rie, BlackUp…

 

 

YARDIE (2018)
Adaptación de la novela homónima de Victor Headley, YARDIE es una producción británica del 2018, dirigida por Idris Elba, cuyo personaje es un joven jamaicano que termina rolando en las peligrosas calles del este de Londres mientras planea la venganza por el asesinato de su hermano años atrás en Jamaica. La música original es de Dickon Hinchciffe y la banda sonora trae rolas de Lord Creator, Yellowman, Black Uhuru, Grace Jones, The Heaptones, Burning Spear…

 

 

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El soundtrack de la vida – En la friendzone

Si hay algo que Netflix nos ha enseñado es que cualquiera puede ser friendzoneado, ni Luis Mi se ha salvado de caer en esa ambigua zona en la que la única esperanza es la necedad de querer estar con una persona que por una u otra razón no quiere estar con nosotros. No me voy entretener en querer explicar porqué caemos en la friendzone o porqué mantenemos a alguien ahí, al final es un tipo de simbiosis del amor que tarde o temprano termina. Me limitaré a compartir algunas de mis rolas favoritas al respecto.

Un tipo de friendzone es en la que te gusta la persona que está con tu [email protected] Uno de los casos más famosos es el del triángulo amoroso que vivieron Eric Clapton, George Harrison y Pattie Boyd y que diera origen a Layla, en 1970, grabada en el álbum Layla and other assorted love songs del súper grupo Derek and the Dominos. Según cuentan Clapton escribió esta canción inspirado en el amor no correspondido de Boyd quien en ese momento estaba casada con su colega y amigo George Harrison. Eventualmente Clapton y Boyd se casarían, pero por algún tiempo, fue el amor imposible de Eric. La rola consiguió entrar en las listas de popularidad en dos ocasiones, 1972 y 20 años después, en 1992 cuando Clapton lazara su álbum unplugged, que por cierto, es mi versión favorita.

 

Una de las más frustrantes versiones de la friendzone es cuando te tienen en la banca, o sea, cuando el objeto de nuestro deseo, cual malagueña salerosa nos dice que si, pero no nos dice cuándo. Y aunque sabemos que la espera es inútil, por alguna razón no podemos escapar al hechizo y continuamos, en contra de toda lógica, firmes en el empeño de que nuestra fidelidad (muchas veces no correspondida) sea recompensada.

Sin embargo hay veces en que en un ataque de dignidad nos da por enfrentar a esa persona y le advertimos que no le vamos a esperar por siempre, como en Wating in vain, rola original de Bob Marley, del álbum Exodus de 1977, que yo conocí en 1995 en la versión de Annie Lennox. Sin embargo amenazas aparte, normalmente permanecemos en la banca, como un joven futbolista que espera con ilusión debutar con el equipo en primera división como la estrella que el público esperaba. Cosa que raramente sucede.

 

 

Finalmente, escribiré de una de las opciones más frustrantes de la friendzoneada y es cuando por unos días creemos haber conocido, al fin, a la persona perfecta, a esa pareja ideal que comparte nuestra forma de pensar, que entiende nuestros chistes y que parece ser la comparsa perfecta para nuestros solitarios corazones. Nos vemos navegando ente las calles lluviosas de la ciudad bajo la protección de un impermeable para dos, paseando de la mano en la noche fría con la esperanza de encontrar luciérnagas o simplemente escribir una historia mientras ella pinta, o tal vez valer verga, pero juntos. Esos días en que la vida es perfecta hasta que nos enteramos que nuestra potencial media naranja tiene una relación con alguien más. Un bañito de realidad como en Great Expectations, la novela de Charles Dickens y la muy adecuada rola Like a friend de Pulp incluída en la versión cinematográfica de 1998 de Alfonso Cuarón.

Sea cuál sea nuestro historia en la Friendzone, es un momento que aunque alegamos sufrir, la verdad es que nos mantenemos ahí por gusto y no hay excusas para no disfrutar del amor no correspondido cuando es nuestra elección seguirlo cultivado.

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Cntrl Fest, el polvo de hadas que nos enamora de la oscuridad de los 80

La parte bonita de la vida tiene que ver con breves momentos que cuentan historias. Así sucedió con ese episodio de la línea cronológica del calendario gregoriano situado a finales de los años ochenta cuando definitivamente, había algo así como polvo de hadas desparramado en el aire, perceptible el sábado pasado durante la primera edición del Cntrl Fest.

Fue tan solo un instante de la historia del mundo cuando no había un conflicto bélico declarado, la economía mundial temblaba estable sobre una cuerda floja, y esa somnolencia que provoca el estado de tensa calma tuvo una basta producción cultural aparentemente burda, algunos llamarán vacía o hueca, otros lo llamarán auténtico. Yo prefiero dejarlo en el estatus de enigmático, pues dar el paso del pensamiento análogo al digital no fue solo un asunto de ciencia ficción, sino que en verdad el futuro se estrellaba en nuestra cara sin piedad.

Mark David Chapman había matado a nuestro John Lennon, y un cáncer extraño mató a nuestro único Bob Marley en el planeta. Madonna y Michael Jackson querían matar al rock, la aparición de la primera PC de IBM mataba la ilusión de los inventores de artilugios análogos; todo esto mientras que Estados Unidos y la Unión Soviética seguían mirándose feo y arrugándose la nariz a la distancia. Alguien quiso matar al Papa carisma, Juan Pablo Segundo, al igual que alguien quiso matar a Ronald Reagan, pero ninguno de ellos murió asesinado en ese momento, más un asesino silencioso sí que estaba matando a la humanidad, y este era el famoso SIDA.

Fue en esos años donde el mundo se daba cuenta que las mujeres no solo eran buenas para hacer hijos y hacer de comer, sino que bien podían tripular naves espaciales como lo hizo Sally Ride o ser miembro de la Corte Suprema de Justicia como Sandra Day O’Connor. Incluso llegar a ser primer ministra como lo fue Indira Gandhi antes de ser asesinada en esa misma década.

México levantaba las rocas de los escombros que dejó el sismo del 19 de septiembre de 1985 mientras Argentina levantaba la copa mundial de Fútbol en el 86. El muro de Berlín caía a la par de los últimos gobiernos autoritarios en Latinoamérica hasta ese momento y sí, el capitalismo como forma de organización económica, política y social llega a su cúspide, pues una porción de la humanidad podía adquirir productos de otros países gracias a los Tratados de Comercio, cosas como discos o revistas, por ejemplo.

Así, la década de los ochenta culmina con una enorme herencia cultural e histórica. Hipotéticamente, los jóvenes ochenteros eran los niños ricos de la historia de la humanidad ya que disfrutaron de todo aquello por lo que muchos humanos trabajaron tanto, el bienestar económico, social y personal. Esta libertad les daba a los jóvenes una conciencia y libertad plena de elegir. Elegir ideologías, elegir qué comprar, elegir preferencias sexuales, elegir ser o no madre, elegir con quien tener relaciones sexuales, elegir religión o una profesión. El mundo entero era un pastel enorme que había que comerse entero, así eran los alocados ochenta; oscuros, brillantes, opulentos, ostentosos, soberbios, desdeñosos, elegantes, como vampiros, como sombras en la noche que sabían disfrutar de la vida.

La última semana de abril precisamente estuvo enmarcada por un poquito de esa brillantina ochentera que aún se levanta si alguien respira fuerte. Primero con la visita del dúo británico, dinámico, emblemático (y demás adjetivos terminados en ico) de Erasure. Tan solo tres días después, se lleva a cabo Cntrl_F en una forma de homenajear también a cierta etapa oscura y gótica que también ocurrió durante la mencionada década de los ochenta

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También en el Pepsi Center, también organizado por Euritmia Live y Noiselab, así como lo fue en su momento Erasure y Poptone solo que ahora en formato festival, lo primero que se me ocurre es agradecer porque alguien pensó en hacer un festival fuera del formato de siempre con las bandas de siempre.

Luego, pensar en las áreas de oportunidad para eventos posteriores, pues desde que supe que estaría parada por más de 10 horas supe que algo, aunque fuera poquito, podría salir mal.

Mucha gente de playeras con colores fluorescentes se encargó de la seguridad del evento, se agradece que no sean agentes de seguridad malencarados sino gente normal. Una de estas chicas muy graciosa a la entrada me pide verificar mi bolso al ingresar y así lo hace de manera meticulosa y eficiente. Se da cuenta entonces que porto un desodorante en aerosol, porque la noche es larga y el bailongo denso y bueno, no me gusta embriagar a las personas a mi alrededor con mis dulces humores, pero la chica muy amable me invita a dejar el desodorante en cualquier lugar ya que definitivamente no puede ingresar ese objeto. Cuando la cuestiono sobre esto, ella contesta que “puede ser usado para disparar fuego con ayuda de un encendedor”, y por gloriosa que pudiera verse esa imagen en mi mente no puedo parar de recuestionarla y decirle que no haré eso, a lo que ella responde insistente pero tiernamente: “Ok tú no, pero te pueden arrebatar tu bolsa y otra persona puede hacerlo porque ve, están todos muy raritos”…

Luego de salir y hacer como que dejo mi desodorante en la única tiendita guardarropa callejera me pregunto ¿Cómo es que un lugar tan enorme no tiene guardarropa? ¿Cómo es que un lugar tan magnificente tan solo tiene unos baños para albergar a cientos de personas? ¿Cómo es que un lugar tan reconocido como este no tiene más que un puestito de comida con muy pocas y pésimas opciones para bajonear durante tantas horas? Una vez adentro, olvido mis peros y me dispongo a disfrutar.

Pero esperen, quienes hayan llegado alrededor de las seis de la tarde de ese 28 de abril sabrán que no fue una travesía fácil, pues hubo que sobrevivir a la apocalíptica tromba que dejara inundada Reforma y Polanco, con árboles caídos, mucho tráfico y charcos del tamaño de albercas de Oaxtepec.

Gran inicio de @cntrl.f, Nanotak Studio y Tom Furse ya pasaron por el escenario del @pepsicenterwtc, el sábado promete una gran dosis de ruido experimental

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Fue gracias a que el apocalipsis decidió comenzar el sábado 28 de abril del año 2018 en la zona centro-sur de la Ciudad de México y a la inédita y nunca antes vista puntualidad en horarios de un festival de música, y a la simpática angustia de la muchacha del acceso que juraba moriría ahí entre el fuego producido por una breve multitud enardecida de darketitos, que apenas llegamos a escuchar los últimos sonidos experimentales de Nonotak Studio.

Ya con un buen número de personas reunidas, las imágenes producidas por Noemi Schipfer a la par del ambiente sonoro generado por Takami Nakamoto habían hipnotizado a los presentes a un punto en el que ni la lluvia, ni las largas horas por venir, ni la ausencia de un lugar para fumar fueron capaces de desconcentrarnos.

Luego de una brevísima pausa, casi en punto de las seis llegaría el turno del DJ set de Tom Furse que con algunos sonidos bailables ya nos puso a tono, muy a tono con lo que llegaría después.

Una vez ubicada la zona de fumadores, el alma respira tranquila mientras que las mezclas furiosas de Richard Devine suenan a lo lejos. Y es que este concepto de diseñador de sonidos para algunos puede todavía ser un poco ajeno, más aún cuando lo escuchas en vivo. Una mezcla de mezclas emana de un equipo mientras que otro grupo de sonidos surge de otro. Entre tanto, la voz estruendosa de Richard ensordece a los asistentes quienes permanecen expectantes y atónitos ante lo que escuchan. Entonces el originario de Atlanta aprovecha para tomar una fotografía con su celular de nuestra sorprendida cara.

Llega el turno de The Horrors, son apenas las ocho de la noche y el lugar está casi abarrotado y pasa que los originarios de Southend, Inglaterra se han vuelto algo así como en los consentidos de medio mundo, pero ¿Qué tienen que hacer estos muchachos en medio de tanto veterano? Pues nada, que los chicos fueron bendecidos con los polvos de hada ochentera de los que les hablé al principio. Ninguna banda moderna había logrado atrapar la esencia post punk, enigmática y vampírica de la década como lo han hecho ellos. Por eso los amamos tanto. Suenan a lo mejor del pasado en el presente.

@thehorrors, en plano oscuro y disonante en @cntrl.f

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‘Hologram’, ‘Machine’, ‘Who Can Say’, fue la bomba con la que The Horrors decidió incendiar el escenario, y sin nada más que un enorme letrero iluminado con el nombre de la banda, se arrojaron como lo han hecho ya en otras ocasiones. ‘In and Out of Sight’, ‘Mirror’s Image’, ‘Sea Within A Sea’, Weighed Down, nos pusieron a bailar, y es que la presencia de Faris Rotter pareciera ser el único elemento escenográfico necesario para la banda. Basta y sobra, su voz de ultra tumba que da miedo y a la vez es súper sensual, sus brincoteos, su esquelética forma. Joshua Third lo acompaña en el delirio junto a Rhys Webb. Ton Cowan y Joseph Spurgeon los observan analíticos y les acompañan en un brindis sonoro.

‘Press Enter to Exit’, ‘Endless Blue’, ‘Still Life’, ‘Ghost’ y ‘Something to Remember me By’, son las piezas con las que terminan su intervención en medio de una euforia total. Faris Rotten, agitado, se despide con un letal “Goodbye forever” que nos deja a todos pensando.

En el Instagram oficial de la banda, pueden encontrarse un par de posts dedicados a su estancia en México e incluso mencionan que sus visitas siempre han estado enmarcadas por la catástrofe, ya sea sismos o trombas, más todos esperamos que ese goodbye forever no haya sido nada más que un desafortunado decir.

Continua @cntrl.f, Decada 2 y Black Line llevándonos por diversos tonos de la música electrónica, de lo intensamente bailable a la oscuridad de recuerdo industrial

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Década 2 ahora bajo la tutela de Mateo Lafontaine, el Publicista, profesor de música y DJ en sus ratos libres. Hoy es el único sobreviviente de este proyecto noventero y muy digno precursor de la música electrónica en México, nos entrega temas como El triunfo de Federico, Los decretos del poder y Música Electrónica. Cosa bonita fue su mini discurso político donde nos invita a hacer juntos historia y cambiar el rumbo del país. Ojalá algún dios, griego, cristiano o maya, lo haya escuchado.

Pasaditas las 10 de la noche, ya se siente un ligero dolor de pies. Nada que no hayamos experimentado antes. Entonces llega el momento de escuchar a Black Line, el nuevo proyecto de Douglas J. McCarthy, quien fuera líder de una de las más memorables bandas de música industrial, me refiero a Nitzer Ebb. Black Line se definen en algo así como una cooperativa musical, ya que todos sus miembros han sido colaboradores de bandas como Depeche Mode, han sonorizado películas como ‘Star Wars’ o simplemente se han dedicado durante toda su vida a la creación y el diseño de música para cosas importantes.

Black Line, introduciéndonos a nuevas texturas bailables en @CntrlFest pic.twitter.com/vZC1RUg6sr

— Rock101 (@r101ck) 29 de abril de 2018

Y así lo demuestran en el escenario, nada de improvisación, atrás han quedado los años de furia pero se quedan la elegancia y la delicadeza en los sonidos, que no dejan de sonar a EBM y a una fábrica de sonidos metalúrgicos. Una delicia con evidente reminiscencia de los años ochenta, sonaron: ‘Keep Digging’, ‘Losing You’, ‘Layers, Sedition’, ‘Can’t Breathe’, ‘Snap’, ‘Shut it Down’, ‘Big City’, ‘No Crime’ y ‘Changed’. Todo esto enmarcado en imágenes montañosas HD que provocan sentirse un poquito out of this fucking world.

Algún día espero entender por qué los headliners de los festivales, se presentan al final y no al principio de éste, cuando ya todo el mundo está muriendo de borracho, de drogado, de cansancio, de sueño o simplemente muriendo.

Once treinta de la noche, apenas con diez minutos de retraso, llega el momento esperado por muchos. Mágicamente algo sucede con el público que ha mutado de joven a trasnochado y de lo multicolor a lo oscuro. Es el turno de Gary Numan que emerge como dios egipcio de entre un enorme y brillante sol que enceguece al público. Su semblante vampírico contrasta con el blanco de su túnica y las obvias referencias orientales se proyectan en los paisajes desérticos de la pantalla.

Lo que más esperábamos esta noche, Gary Numan en @cntrl.f

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Un set corto pero preciso acompañado de músicos que hicieron de la experiencia comúnmente electrónica, en algo simplemente inolvidable. Numan es de esos seres por los que los años no pasan. Se regodea sobre el escenario como deidad recorriéndolo de un lado a otro, retorciéndose, hincándose y parándose de nuevo para enseguida dirigirse al sintetizador y seguir cantando. ‘Ghost Nation’, ‘Halo’, ‘Metal’, ‘The Fall’, ‘Bed Thorns’, ‘Pray For the Pain You Serve’, ‘Cars’, ‘Here in the Black’, ‘Haunted’, ‘Mercy’, ‘Love Hurt Bleed’, ‘My Name is Ruin’, ‘When The World Comes Apart’, ‘A Prayer For the Unborn’ fueron una a una las piezas entregadas por este príncipe pionero del synth-pop. Tan solo un breve recorrido por su legado, que no ha dejado de ser vigente, vertiginoso e innovador.

Las dos de la madrugada, algunos valientes soldados claudican, y no es para menos. El baile ya ha mermado en la espalda y los pies de la mayoría. Otros astutos hemos encontrado la paz en algún pedacito de pared donde podemos recargarnos o sentarnos para recargar energía y no morir en el intento. Muchos caídos, vencidos por el sueño y el exceso de alcohol, pero nada de eso nos detiene porque llega el momento de escuchar a la última bomba de la noche: Front 242.

De origen belga, surgidos al inicio de esa década mágica de la que les he estado hablando, Front 242 son uno de los principales referentes mundiales de la música electrónica. Un quinteto de señores en toda la extensión de la palabra que literalmente arrebatan el escenario violentamente para hacer uso de él a su antojo. Sin duda el momento apoteósico de la noche. La gente no para de bailar y eso me recuerda a esa escena de Blade el caza vampiros donde de los detectores de humo en lugar de agua comienza a llover sangre y aquello se convierte en un festín orgiástico. ¿Lo tienen? Pues justo así fue escuchar por primera vez en México a los de Front 242.

‘Happiness (More Angels)’, ‘Take One’, ‘Body to Body’, ‘Quite Unusual’, ‘Moldavia’, ‘Funkahdafi’, ‘U-Men’, ‘Commando Mix’, ‘Until Death (Us Do Part)’, ‘Headhunter’, ‘In Rythmus Bleiben’, ‘Welcome to Paradise’ fueron el set con el que complacieron a quienes los escuchábamos por primera vez en vivo y también por primera vez en toda la noche sonó unánime y eufórico el famoso “otra, otra” porque nos sentimos como a la mitad de algo importante que no podía acabar así. Entonces llegaron ‘Operating Tracks’ y ‘W.Y.H.I.W.Y.G/Masterhit’.

Casi como un aterrizaje forzado, ha terminado la fiesta por hoy. Son casi las tres y aún falta por escuchar a Luke Vibert. Pero es inútil, el noventa por ciento de los asistentes se han ido. Ahora puedo saber por qué los headliners tocan siempre hasta el final y es que el reconocido DJ inglés se ha quedado solo casi por completo ¿Por qué somos así?

Tan solo escucho un par de tracks del set de Luke, cuya discografía es tan prolífica que pudo haber tocado durante las casi doce horas de este microfestival que llegó hasta el final con saldo oscuro, sin ningún contratiempo y con ansiedad de que vuelva a repetirse por muchos años más.

Doce horas después y con una uña enterrada a mi favor, concluye Cntrl_F postulándose como uno de los festivales más prometedores en lo porvenir.

#SonicArsenal – Enke reggae

 

Japón, ese lugar mágico donde las tuberías solían esconder plomeros de 8 bits, pero que en mi memoria se refiere a elementos de una cultura relacionada con el movimiento shibuya-kei y God Speed You! Black Emperor, el documental que apareció en 1976 en un granuloso blanco y negro de 16 mm y que nos llevó hasta la visión de motociclistas de Mitsuo Yanagimachi.

 

Lejano, pero el documental de 90 minutos fue de alguna manera el punto de partida de la banda canadiense con su atmósfera de urgencia y desafío, sin embargo en ese mismo instante en el que encontramos varios caminos en la memoria de Japón, mientras había bandas de chicas en el garage y Murakami empezaba a recolectar rinconcillos para comer fideos, apareció en 1975 la primera banda de reggae. The Pioneers realizó una exitosa gira que finalmente atraería a Bob Marley and The Wailers al Shinjuku Kosei Nenkin Kaikan en Tokyo.

 

 

Aquella breve conexión entre Japón y el reggae va hasta mediados de los 60, cuando aparece ‘Ringo Oiwake’ de Hibari Misora, que como ídolo pop no solo puso las piezas para el movimiento ska diez años después en la isla, también tuvo resonancia en Kiki Hitomi y su debut ‘Karma No Kusari’, una combinación de sonidos que van del espíritu jamaiquino a los 8 bits en tan solo 10 canciones, la liga enka reggae que incluso admite un espacio psicodélico.

 

Japonesa se origen, trasladada a Inglaterra en los 90 y con residencia en Alemania en la actualidad, Kiki Hatomi crea el soundsystem del siglo XXI, cercano a una ópera espacial para ‘Knights of Sidonia’ de poco más de 30 minutos.

 

Inmortalicemos el legado de Rita, la musa del rock

Hace dos años comenzó el sueño de plasmar en un largometraje la vida y obra de quien encarnó una de las voces más enigmáticas de México. Rita, el documental está inspirado en Rita Guerrero, vocalista del grupo Santa Sabina, integrante de Ensamble Galileo y musa que ocupó el arte como la expresión más pura de transformación para hacer vibrar miles de corazones.

Rita, el documental es un filme dirigido por Arturo Díaz Santana; una obra emotiva y personal que recoge el testimonio de las personas más cercanas a la cantante, como su madre, hermanas, así como colaboradores, artistas y amigos. Gracias a ellos y a cientos de admiradores se formó el Archivo Rita Guerrero con material exclusivo y entrañable, mismo que sólo podía reflejar la gran pasión que Rita imprimía a cada creación, enmarañada entre un retrato político y social del país.

Sin embargo, hay un último reto que sortear: Rita, el documental requiere apoyo de todos aquellos quienes desean ver materializada esta cinta. Para ello se alió con la plataforma Fondeadora con el objetivo de terminar la postproducción y garantizar la distribución del archivo. La meta es conseguir 500 mil pesos para este propósito y donar cada peso extra a FUCAM, una asociación civil que tiene como misión procurar el diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama, así como fomentar su detección oportuna.

“Rita y yo fuimos amigos cuando formó una familia con mi amigo Aldo Max. En 2013 salí muy conmovido de la Cineteca Nacional después de ver Marley, un documental sobre la vida de Bob Marley. Cuando atravesé la puerta se me ocurrió que Rita merecía no sólo un documental, sino uno que hiciera justicia a la belleza de su vida y obra. Conseguí la cinta, se la di a Aldo y le dije: ‘mira esto porque te voy a proponer un proyecto’. Cuando lo volví a ver, él sabía cuál era la propuesta. No fue fácil imaginarnos las implicaciones emocionales, pero con este documental estamos reviviendo a quien realmente merece vivir”, cuenta Arturo Díaz.

Rita, el documental es un proyecto ganador de la VII Emisión para ópera prima documental del CUEC, y una producción del CUEC con el IMCINE. El trabajo comprendió dos años y medio de procesar infinidad de videos en diversos formatos, fotografías, notas de prensa, audios; así como 25 entrevistas de personas cercanas a Rita en cada etapa de su vida.

Se pretende que las proyecciones se realicen en marzo de 2017 en algún cine emblemático de la ciudad, mientras los objetos de recompensa para quienes hagan un donativo para el proyecto se entregarán en un lapso no mayor a un bimestre después de concluida la Fondeadora.

El músico Alfonso André, quien estuvo unido a ella por “una una gran amistad, cariño, respeto profesional y amor por la música”, considera “fantástico que se hagan esfuerzos como éste en México, un país con tan poca memoria. Además, el equipo que lo lleva a cabo está integrado por profesionales del cine y sabe lo que hace. Ojalá existieran más iniciativas de este tipo”.

Aún quedan 10 días para lograr el objetivo y concluir este proyecto que llevará Rita, el documental, que guiará a los fanáticos por una travesía entre material inédito, fruto de una minuciosa investigación del historiador Jorge Paredes; con testimonios de personas muy allegadas a Rita cuyas voces son el hilo narrativo y, en general, verán una película hecha desde una perspectiva interna y con un gran compromiso con la realidad.

“Es una película que presenta muchas facetas de Rita, la hija, hermana, tía, amiga, artista, pareja, icono del rock y de la música barroca. Es una construcción coral que nos muestra a un ser humano complejo y excepcional a la vez. Al hacer esta película descubrí que ella estaba siempre en búsqueda de la belleza a través de cualquier medio”, concluye Díaz.

35 años sin el profeta rastafari, Bob Marley

Cuando apareció ‘The Harder They Come’ la clara expresión y acción rebelde del género blaxploitation fascinó con ese estrecho vínculo que existe entre la música de la película y la trama, que deja una huella característica en el oído, una marca sincopada cargada de reggae. Prácticamente era un estudio antropológico disfrazado de entretenimiento, con Jimmy Cliff caracterizando una mezcla de héroe folk y criminal glorificado a través de su banda sonora y su búsqueda del reconocimiento en la cultura popular.

Abuso, reggae y comercio de marihuana, se trata de la historia de Ivanhoe “Ivan” Martin luchando contra la corrupción, el poder y la opresión que lo crearon. “Yo estaba aquí, pero desaparecí”, dice el graffiti garabateado por Ivanhoe en las calles de Kingston, como si robara sueños de día y los recuperara en la clandestinidad de la noche. Jimmy Cliff aportaba destellos de su propia historia para crear al personaje desarrollado en el desequilibrio y la injusticia social que inesperadamente llegan a unirse en su música.

La travesía llega al agotamiento y las carencias económicas en los barrios más pobres de Jamaica, examina a los carroñeros humanos que explotan los restos de una sociedad relegada. En ese ambiente expuesto de forma tan burda en ‘The Harder They Come’ crece Bob Marley, en un barrio marginado donde está ya establecida la miseria y ciertos modos de consumo de la cultura popular. Mientras Jimmy Cliff logró asentar el reggae como un elemento aparentemente secundario de las metáforas culturales centrales de la película, con Marley la música se convirtió en el elemento que puede potenciar una cultura, una religión y una forma de vida.

Marley provenía del campo, de una de las partes más marginadas de Jamaica, sentía ese estigma sobre él y no sólo de la parte blanca de la isla, sino también de la negra. Muy cercano a la corriente rastafari, la renovó de forma especial y la aplicó a la música, adoptando el movimiento que nació en los años 30 en los barrios marginales de Kingston como un mensaje pacífico y solidario con el planeta, con la música como medio.

Pretendía ser un hombre, precisamente su condición humana acabó con su vida el 11 de mayo de 1981, pero trascendió como leyenda más allá del reggae, por esa razón en Rock 101 dedicaremos 10 horas de nuestra programación a su música, su legado, las leyendas y sobre todo a una cultura que de forma sútil se ha expandido a todos los géneros que conocemos en la actualidad.

Unánse a #Marley101 de 10 a 20 horas el 11 de mayo.

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