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Sonic Arsenal – Tres historias de locura extraordinaria

“Las películas son para mí un instrumento mágico… Es una manera de construir otros mundos” –
Juan López Moctezuma

¡AL-U-CARDA! Recuerden ese nombre, será un grito constante sin clemencia a lo largo de todo el texto, porque Alucarda, la hija de las tinieblas tiene algunos de los gritos y aullidos más escalofriantes que se puedan escuchar en un filme de horror. El continuo “¡AAAAAHHHH!” parece ser el motor de una historia de posesión, mujeres en episodios histéricos gritando en un convento empapado de sangre, con vagabundeos en el bosque, gitanos jorobados y declaraciones crípticas, que incluyen el descubrimiento del “demonio heliofóbico, ¡un demonio de categoría seis que odia la luz!” que glorificará su 40 aniversario en el Festival Macabro con una proyección especial en la Biblioteca México.

Debemos admitir que Alucarda nos prepara para el exorcismo, además de un extraño uso de conocimientos de demonología, no por nada los edificios tiemblan y la gente estalla en llamas, pero más que nada se trata de un filme confuso y estrafalario, que definitivamente tiene un eco de Alejandro Jodorowsky, amigo y socio de Juan López Moctezuma.

Para la multitud que gusta de la explotación del gore, tiene una buena cantidad de sangre y desnudez total considerable, pero la historia no puede explicarse con palabras simples, incluso las mismas palabras e intenciones cambian de la versión original en inglés a la versión doblada al español, aunque básicamente todo tiene que ver con la posesión demoníaca o la caída del telón de las tinieblas.

 

Alucarda es, al menos visualmente, una imagen más elegante e interesante con interiores “orgánicos”, y aunque la película fue realizada con muy poco dinero (según López Moctezuma), no se ve de esa manera, razones que han motivado a Alucarda a convertirse más que en la hija de las tinieblas, en un culto y una parte de las tres fragmentos que forman la historia detrás del filme ‘Alucardos, Retrato de un Vampiro’, que no sólo emula la cuestión de realizarse “con el dinero justo para hacerla”, también se presenta como un proyecto que divaga por varios mundos, tan estrafalarios e increíbles como los protagonizados por la actriz Tina Romero, creciendo como ente vivo a través de anécdotas extraordinarias.

Si alguien tiene que escribir la historia de la vida del director, inmediatamente aparece como una obra de ficción, demasiado extravagante para ser real. No importa como se midan las cosas, hay que reconocer que Juan López Moctezuma vivió una existencia algo más grande que la vida típica. El popular locutor de televisión y radio se entregó a un gusto por lo macabro, estrechando vínculos como productor de Alejandro Jodorowsky en ‘Fando y Lis’ y ‘El Topo’, pero su historia se extiende mucho más allá de eso, es una visión a veces fascinante y frustrante.

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Un hombre que nunca terminó la universidad, fue amante y promotor del jazz, vertió su dinero y energía creativa en algo que trastocó su cordura, mostrando un comportamiento cada vez más errático en sus sets de filmación, convirtiéndose en un personaje más ambicioso, desbocado y excéntrico que dirigía vestido de emperador romano o desnudo, tomando drásticas decisiones de última hora como la de quemar el set de Alucarda de verdad durante el rodaje, provocando heridas de gravedad en varias personas que trabajaban en la película. Cuando su comportamiento comenzó a arrastrarse hacia su carrera profesional en la televisión, López Moctezuma quedó en bancarrota, desempleado y, finalmente, sucumbió a la enfermedad mental que lo dejó hospitalizado para recibir atención psiquiátrica.

Y ahí es donde las cosas se ponen todavía más extrañas. Juan López Moctezuma fue secuestrado del hospital en 1992 por un par de fans obsesivos – un hermafrodita, y el otro un huérfano que vivía en un coche abandonado fuera de la casa donde su padrastro golpeaba a su madre – lo mantuvieron con ellos durante tres días, realizando un acto intensivo de psicomagia, mostrándole al director sus propias películas, llevándolo a los escenarios más importantes de su obra, hasta que recuperó al menos una medida de su lucidez.

¿En verdad sucedió todo eso? Realmente sucedió. La misma pregunta acompaña de principio a fin a ‘Alucardos, Retrato de un Vampiro’, sumándosele la idea de que entre todos los mundos que rodearon la vida de Juan López Moctezuma, todavía hay suficiente espacio para preguntarse si la película es un documental o ficción, llevándonos a los variados intereses del director, sus películas de horror lanzadas en inglés, ‘Alucarda, la hija de las tinieblas’, ‘Mary, Mary, Bloody Mary’, ‘El alimento del miedo, ‘To Kill a Stranger’ y ‘The Mansion of Madness’, una adaptación del cuento de Edgar Allan Poe.

 

El filme dirigido por Ulises Guzmán tardó cinco años en realizarse con base en una mezcla de 60 cassettes de súper 8, Hi8 y toda una variedad de entrevistas con sus hijas, su hermano, sus guionistas, productores y actores, para develar la historia de Juan López Moctezuma que de forma inefable se liga con la de sus dos admiradores obsesionados con Alucarda, el único experimento de “gore sobrenatural” en México, que tuvo los elementos suficientes para convertirse en la obsesión de Manolo y Lalo, sus secuestradores. Una historia que es impactante por sí misma.

El resultado es una película que a menudo se siente como si estuviera en competencia con ella misma. Y todo parte de esa idea, de ser un alucardo, uno de los herederos de López Moctezuma, quien al morir dejó los derechos totales de su obra a sus fanáticos, los que como Manolo y Lalo absorbieron sus ideas y ahora son trasladadas a un documental que “es un poco el mito de Lucifer quien, se dice, cayó del cielo al infierno. Así le pasó a Moctezuma. De tenerlo todo, se quedó sin nada”. Las tres historias tienen un sabor raro que perturba con su acto de revelación. Todos los elementos son tan claros y fascinantes como sorprendentes.

Demasiadas historias para vagar entre el documento y lo ficticio. Sin embargo queda una cuarta línea por descubrir, las razones para el subtítulo de Retrato de un vampiro. Los vampiros son demonios elegantes para los buenos tiempos, se deslizan suavemente chupando la sangre de la sociedad y a veces son una proyección de nuestras ansiedades colectivas, algo que definitivamente se transforma al pensar en Juan López Moctezuma.

Con Alucardos surge la historia de éste fascinante director, su vida y su trabajo, y está la historia de Manolo y Lalo, ambas alteradas por la hija de las tinieblas, dos líneas paralelas sobre obsesión cinéfila, algunos dirán cinepata, sobre todos aquellos que terminan convertidos en guardianes de la herencia de cierto culto. Las excentricidades no son suficientes, las realidades se mezclan, se imponen unas a otras para producir algo más fantástico, entre lo informativo y lo existencial y macabro que ahora trasciende más allá del escalofriante grito de ¡AL-U-CARDA!.

Banda Sonora 101: Danny Boyle, la música en su cine

Desde hace tres semanas y tras haber revisado la historia del cine-rock, en @BandaSonora101 hemos realizado recorridos por la obra de cineastas que, desde mi punto de vista, han integrado a la música como parte fundamental de su lenguaje cinematográfico.

Arrancamos con Jim Jarmusch y luego dedicamos dos programas seguidos al gran Martin Scorsese. Ahora, y tras haberlo sometido a votación en twitter, toca el turno al británico Danny Boyle, director de películas del calibre de ‘Trainspotting’, ’28 Days Later’, ‘Sunshine’ y ‘Slumdog Millionaire’, y para quien la música juega un rol fundamental en su obra.

Danny Boyle nació el 20 de octubre de 1956 en Radcliffe, Mánchester, así que en otoño de 2018 cumplirá 62 años.

Es posible hablar de Boyle como uno de los cineastas más versátiles de la actualidad. Su filmografía incluye la adaptación de novelas de culto como ‘The Beach’ y ‘Trainspotting’, hasta cine de ciencia ficción como ‘Sunshine’, cine social como ‘Slumdog Millionaire’, un filme familiar como ‘Millions’, un thriller psicológico como en trance y un filme biográfico como ‘Steve Jobs’. Y si le escarbamos un poco más encontramos comedia negra en ‘Shallow Grave’ y ‘A Life Less Ordinary’, cine de terror en ’28 Days Later’ y un drama minimalista en ‘127 Hours’.

Como vemos, Boyle no se encasilló en un género sino que decidió explorar en todas las posibilidades de la narración cinematográfica de ficción. Curiosamente, el elemento que une a sus películas es la música que habita en las bandas sonoras de cada una.

Me explico: en la obra de Danny Boyle, los vasos comunicantes entre sus filmes se revelan más en las bandas sonoras que en los temas y géneros que aborda. Es más común encontrar a Underworld en los soundtracks de sus películas que a Ewan McGregor o el género ciencia ficción, por ejemplo. Tal vez el cine social, la comedia negra, pero no son temas tan recurrentes como su gusto por determinado tipo de música. Lo mejor del asunto es que Boyle utiliza la música (debo decir: de manera magistral) para fortalecer el sentido del relato y, sobre todo, para mover emociones en el espectador.

La música electrónica es un común denominador en su filmografía aunque sus gustos musicales son variados. En sus bandas sonoras cohabitan Orbital con Beck o Leftfield con Lou Reed. Creo que su gusto se puede sintetizar en la larga relación artística que mantiene con la banda británica Underworld.

El trabajo de Boyle ha sido tan reconocido a nivel internacional, que en 2012 fue director artístico de la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Londres. Si la revisan en YouTube verán la calidad de su trabajo.

Tras esta breve introducción, vamos a abrocharnos los cinturones de seguridad porque esta nave fílmica llamada @BandaSonora101 entra al túnel del tiempo para viajar a enero de 1995, mes en el cual se estrenó la exitosa ópera prima de Danny Boyle.

Primer largometraje de Danny Boyle. Tal fue el éxito de esta película en la taquilla y crítica inglesas, que fue reconocida en los premios BAFTA como la Mejor Película Británica de 1994. También fue la primera colaboración entre el actor escocés Ewan McGregor y Danny Boyle. Impregnada de humor negro, cuenta la historia de tres compas de departamento que encuentran una maleta llena de dinero en la habitación de un nuevo y misterioso inquilino, mismo que acaba de morir por sobredosis. En lugar de llamar a la policía, deciden quedarse con la lana y a partir de ahí se desatan una serie de sucesos tan dramáticos como hilarantes. La banda sonora trae música original de Simon Boswell (compositor de la música para películas de Dario Argento y Alejandro Jodorowsky) y rolas de Nina Simone, Andy Williams y Leftfield.

El éxito de ‘SHALLOW GRAVE’ (1994) le abrió muchas puertas a Danny Boyle y gracias a ello consiguió financiamiento para su segunda película, la inmortal ‘TRAINSPOTTING’, adaptación de la novela homónima de Irvine Welsh, la cual se estrenó el 13 de mayo de 1996 en el festival francés de Cannes, donde empezó una meteórica carrera que la llevó a convertirse en un clásico instantáneo. La frenética historia de cinco amigos y su relación con las drogas duras, el sexo y la violencia cautivó a toda una generación que hizo de TRAINSPOTTING un referente obligado de la década de los noventa del siglo pasado. Desde la primera escena Boyle marca el ritmo del filme con la música y los corazones palpitan a todo con la poderosa ‘Lust for Life’ de Iggy Pop. Digamos que la música son las alas que mantienen a TRAINSPOTTING siembre arriba, imparable en su vuelo y moviendo emociones. La banda sonora de esta película es en sí misma un clásico.

Es la tercera película de Danny Boyle y se estrenó en Inglaterra en octubre de 1997. Resulta que un par de años antes Boyle recibió una jugosa oferta de un estudio de Hollywood para dirigir la cuarta entrega de ALIEN, pero el británico prefirió filmar esta comedia negra protagonizada por su (en ese entonces) actor de cabecera Ewan McGregor y por Cameron Diaz. Cuenta la relación que surge entre una chica rica y su torpe secuestrador. No es de lo mejor logrado en la temprana obra de Boyle, pero la banda sonora trae joyas de Underworld, The Prodigy, R.E.M., The Folk Implosion y piezas que rompen con el uso de la música electrónica como una de los Squirrel Nut Zippers, que es puro swing.

La cuarta película de Danny Boyle se llama THE BEACH y es una adaptación de la novela homónima de Alex Garland. Originalmente iba a ser protagonizada por Ewan McGregor, actor principal de los primeros tres filmes de Boyle, pero los estudios le impusieron a Leonardo DiCaprio en el protagónico y el resultado fue una película tediosa y sin mucha coherencia. La música original es de Angelo Badalamenti, compositor de buena parte de la obra de David Lynch, y el soundtrack incluye piezas de Underworld, Orbital, Leftfield, Moby, y Blur.

La quinta película de Danny Boyle es 28 DAYS LATER (EXTERMINIO en español) y se estrenó en Inglaterra en noviembre de 2002. El guionista es Alexander Garland, autor de la novela The Beach, en la que se basa la película anterior de Boyle. Parece que la dupla Boyle-Garland tenía que sacarse la espina y sin duda lo hizo con esta potentísima película sobre zombis infectados de rabia, en cuya trama subyace un retrato de la naturaleza humana. La música original es obra del compositor John Murphy y el soundtrack incluye rolas de Brian Eno, Blue States y Grandaddy.

El sexto proyecto cinematográfico de Danny Boyle se llama MILLIONS y se estrenó el 14 de septiembre de 2004 en el festival canadiense de Toronto. Es un filme apto para toda la familia que cuenta la historia un niño británico de siete años al que literalmente le cae del cielo una bolsa repleta de libras, justo antes del cambio de moneda a euros. Nuevamente Boyle deja bien claro que es un cineasta que no se encasilla y puede pasar de un género a otro con muy buenos resultados. La música original es de John Murphy y la banda sonora trae rolas de Muse, Feeder, The Clash, Vangelis.

Es la incursión de Danny Boyle en la ciencia ficción. El Sol se va a apagar y como consecuencia vendrá la extinción de la raza humana. La única salvación radica en la misión del Icarus II, una nave tripulada por 6 hombres y 2 mujeres cuyo objetivo es acercarse lo más posible al Sol y detonar una enorme carga explosiva para que la estrella vuelva a brillar. Nuevamente el guión es de Alex Garland y la música original de John Murphy y Underworld. Una joya. Si les gusta el cine de ciencia ficción, ésta es una película obligada.

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La octava película de Danny Boyle es SLUMDOG MILLIONAIRE, un filme de corte social que cuenta la maravillosa historia de un joven huérfano de 18 años en Mumbai y su participación en la versión india del programa ¿Quién quiere ser millonario? Esta película estuvo nominada a 10 premios Oscar de los cuales ganó 8, incluidos el de mejor director y mejor película. La música original es del compositor indio A. R. Rahman con colaboraciones de M.I.A.

Es la novena película de Danny Boyle y se estrenó el 4 de septiembre de 2010 en el festival estadounidense de Telluride. Se trata de un drama sobre un montañista que queda atrapado en un peñasco. Otro giro en la filmografía de Boyle, ahora con una película minimalista que centra la tensión dramática en un solo personaje, este montañista que busca sobrevivir a toda costa. La música original es de A. R. Rahman y la banda sonora incluye rolas de Free Blood, Sigur Rós y Plastic Bertrand.

Tras haber sido el director artístico de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, Danny Boyle realizó su décimo largometraje, TRANCE (2013), mismo que se estrenó en marzo de 2013 en Inglaterra. Esta película implica un nuevo giro en la obra de Dany Boyle, ahora con un thriller psicológico que cuenta la historia de un empleado de una casa de subastas que se asocia con una banda criminal para robar una obra de arte. En el atraco recibe un golpe en la cabeza y al despertar descubre que no recuerda dónde escondió el cuadro. En ese momento se desata el conflicto con el líder de la banda y la película se pone buenísima. La música original es obra del compositor Rick Smith y el soundtrack incluye rolas de Moby y UNKLE.

El onceavo proyecto cinematográfico de Danny Boyle es STEVE JOBS (2015), mismo que se estrenó el 5 de septiembre de 2015 en el festival de Telluride. En esta ocasión Boyle entrega un filme biográfico sobre el icónico fundador de Apple y personaje clave de la revolución tecnológica de finales del siglo pasado. La actuación de Michael Fassbender en el papel de Steve Jobs es sobresaliente y la música original de Daniel Pemberton es como un traje a la medida.

La premier mundial de esta esperada película fue el 22 de enero de 2017 en Edimburgo, Escocia. Nuevamente el guión es de John Hodge a partir de la novela de Irvine Welsh, y participa el mismo elenco de la versión de 1996. Sin alcanzar el éxito de la primera parte, TRAINSPOTING 2 es una película muy bien lograda cuya historia da seguimiento a la vida de estos maravillosos bribones sin oficio ni beneficio. El soundtrack, como era de esperarse, es una bomba.

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Poesía sin Fin de Alejandro Jodorowsky. 63 Muestra Internacional de Cine

A pesar del desgaste o la repetición estilística que algunos encontramos en la obra fílmica reciente de Alejandro Jodorowsky, su trabajo nos sigue convocando ya no como aquel que nos voló la cabeza una y otra vez, sino desde un punto de vista que nos indica una atemporalidad formal y discursiva, la cual sin embargo puede ser un descubrimiento para las jóvenes generaciones, un sobre valorado encuentro con sus seguidores y una forzada desactivación con un silencio fílmico de más de veinte años .

Poesía sin Fin se presentó en el Festival Internacional de Cine de Morelia el pasado octubre, esta pieza autobiográfica realizada gracias al financiamiento y apoyo de sus seguidores, retoma el hilo temporal de su anterior entrega ‘La Danza de la Realidad’ (2013), lo que nos permite mirar meticulosamente los detalles que marcaron la vida personal y familiar de un artista en el proceso formativo de una personalidad llamada libertad y experimentación.

No podemos minimizar o ignorar la importancia del trabajo del chileno para las artes escénicas, audiovisuales, la literatura y el cómic; sus trazos vertidos en diversos lenguajes artísticos formularon una sustancia invaluable para lo que sucedió durante las de décadas de 1960-70 y posteriormente para las directrices de las artes de vanguardia sobre todo en algunos sectores de Latinoamérica.

Posiblemente lo que Jodorowsky plantea con estas dos piezas en conjunto, no es solamente el capricho y el egocentrismo de hablar de sí mismo, sino que intenta plasmar aquella posibilidad declaratoria “el arte en la vida” o “la vida en el arte”, ambivalencia en la configuración del arte contemporáneo del siglo XX provista por los artistas de Fluxus (Joseph Beyus, John Cage, Yoko Ono) y las cuales sin duda continuaron influyendo el trabajo de artistas inscritos en los campos de los lenguajes artísticos de avanzada en diferentes partes del mundo y que en caso del chileno, lo llevaría posteriormente a formular el Arte Pánico; simultaneidad, terror y humor.

‘Poesía sin Fin’, también es un ejercicio constante de catarsis para su autor, al igual que un generador de actos psicomágicos; estas rupturas liberadoras de la opresión que constantemente nos sujetan como humanos, para situarnos en un punto crítico existencial, el cual debe ser sanado, reparado o transformado a partir de las decisiones del propio sujeto sobre éstas.

Por su puesto, que le podemos agradecer a esta última entrega del chileno, la construcción audiovisualmente onírica de la pieza, hay un cuidado extremo en su confección, acompañado de la estrambótica personalidad que ha caracterizado constantemente la obra de este artista que buscó desde muy joven salvar al surrealismo.

En este proyecto familiar, Adán Jodorowsky interpreta a su padre en juventud, además de ser el compositor de la música y Brontis Jodorowsky interpreta a su abuelo, ambos bajo la dirección de su padre Alejandro Jodorowsky.

‘Poesía sin fin’

Francia-Chile, 2016, 128 min.

D y G: Alejandro Jodorowsky.F en C: Christopher Doyle. M: Adán Jodorowsky. E: Maryline Monthieux. Con: Adán Jodorowsky (Alejandro), Pamela Flores (Sara / Stella Díaz Varín), Brontis Jodorowsky (Jaime), Alejandro Taub (Enrique Lihn), Alejandro Jodorowsky (Alejandro), Jeremías Herskovits (Alejandro, niño).CP:Satori Films, Le Soleil Films.Prod:Asai Takashi, Moisés Cosío, Alejandro Jodorowsky, Abbas Nokhasteh. Dist:Zima Entertainment.

Sinopsis:

A finales de la década de 1940, un muy joven Alejandro Jodorowsky abandonó su natal Tocopilla para mudarse junto a su familia a la ecléctica ciudad de Santiago de Chile, donde una vez instalado decidió convertirse en poeta y se anexó al círculo bohemio conformado por personajes como los escritores Enrique Lihn, Stella Díaz Varín o Nicanor Parra.

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