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La soportable levedad de una vida sin certezas

Por: Berenice Ibarra, Digital Programming & Partnerships Editor Azteca America, Inc. / @Bereglam

Siempre escuchamos que la vida se va en un instante y, particularmente, este año se me esfumó en un pestañeo. Ahora, con un paso en el siguiente, llega la inquietud por saber lo que este nuevo ciclo tiene preparado. Pero, al hacer un balance, esta incertidumbre estuvo presente todo este tiempo y usaría esa palabra si tuviera que definirlo.

Sentí incertidumbre de la extraña, de la que te invade cuando se presentan algunas oportunidades y te mueven fibras muy profundas, pero no sabes qué decisión tomar o por qué rumbos te llevará la vida si dices o haces una cosa u otra. Cuando das un paso y lo haces convencido, sin miedo pero con miedo; cuando te emociona pero te espanta un poco (o mucho), y aún cuando pasó un año en este nuevo camino, sigues atrapado en ese instante de emoción combinado con ¿qué pasará?

Este año se fue entre imágenes vacías que asimilamos sin restricción alguna, que nos llenan la cabeza día con día y consumimos, casi, sin darnos cuenta y, de alguna forma, atesoramos más que los momentos.

“Todo lo que hemos dicho, todos los pensamientos dentro de tu cabeza, viaje a la velocidad de la luz, ahora comprimido en isotipos… Todas las palabras que usaste para escribir, espíritus atesorados tomando vuelo, soberano y ahora brillante, todos reemplazados por isotipos… Cada esperanza caída y sueño, cada tema precioso palabra perfecta, sombras hoscas de noche interminable, todo reducido a isotipos”

– Isotype de OMD

Sentí incertidumbre de la que cala en los huesos por la opresión que nos somete tras decisiones ajenas a nosotros mismos, a nuestra voluntad, a nuestro deseo de pertenecer a una sociedad mejor, más humana y menos egoísta, que se disputa entre lo correcto y lo incorrecto según los intereses individuales. Incertidumbre de la que nos hace rebasar los límites entre la moral y los valores inculcados y adquiridos.

“Tememos que la máscara removida nos haga daño, es como si estuviéramos huyendo de la verdad. Lo único que nos redime parece ser que todos los demás están huyendo también… Hemos caído tan dentro, detrás de las paredes elegimos escondernos”.

– The Liar Inside de Human Drama

Incertidumbre que se convierte en pánico de salir a la calle, de dar una opinión, de ser una más entre las desaparecidas que se vuelven sombras ante la mirada de muchos que nos culpan por el solo hecho de ser mujer.

“¿Cuando las calles se han arruinado? Te dejo en el corazón de la oscuridad por un tiempo, para vivir la vida debes ser verdadero, no lo pienses, sólo hazlo, has estado vivo en negación, No dura para siempre, te llevó a dar un paseo, La dulce labor de la vida, nunca la intentaste, nunca tomaste el momento, nunca cruzaste ese puente, Cada vez que una ficha de? el viaje te enfermó”.

– Sweet Endeavour de Peter Perrett

Con un nuevo ciclo por delante, la duda tal vez no desaparecerá, pero sería un error dejar que empañe la esperanza de anhelar un lugar mejor, de confiar en el corazón, agradecer por cada suceso, bueno o malo. Hace poco, una persona muy querida me dijo que es importante aprender a estar cómoda con estar incómoda sobre el futuro y eso me hace pensar que llegó el momento de confiar en el instinto propio, tomar riesgos, disfrutar más y temer menos.

“¿Quieres bucear en el río?, ¿Quieres nadar en el agua?, Aguanta la respiración con la sensación, ¿Quieres nadar en el agua?, Lanza un beso, ¿no puedes verme?, Llama tu nombre, ¿no me oyes?, El sol de verano dura para siempre, Solo cuando estamos juntos”

– Dive de Saint Etienne

Aprendí que el miedo me ha robado varias sonrisas, que nubló varias veces mi razón, pero hoy decido mantener mis ganas de creer, de crecer y siempre, por siempre y para siempre, las ganas de soñar.

“Lo único que aprendí este año, donde no sonreí ni una sola vez, en realidad, nada importa más que el amor, no, nada, no, nada, nada…”

– Not Nearly, de Laura Marling

2017

Por:  Antonio  Tranquilino, Yokozuna    

No  es  secreto  de  nadie  que  nos  acercamos  aceleradamente  a  un  sistema  de  falsas   creencias  que  esta  colisionándonos  entre  nosotros  de  nuevas  y  vigentemente   estúpidas  decisiones…  El  nacionalismo  sigue,  la  carencia  de  comprensión  hacia   los  problemas  migratorios  del  mundo  sigue  pero,  ¿cómo?  o  ¿porqué?,  cuando  era   adolescente  el  traer  tapaboca  suponía  ser  globalifóbico,  fanático  del  boing,  al   tanto  del  drama  de  la  conversión  de  Joe  Stiglitz  hacia  la  sana  condenación  del   sistema  que  sin  rival  a  quien  enfrentarse,  se  perdía  en  crisis  económicas.

¿Por   qué  vivimos  en  un  sistema  que  unifica  con  canciones  de  trillones  de   reproducciones  en  YouTube    que  no  dicen  nada  y  estar  a  la  vanguardia  es  traer  un   corte  tipo  militar?  ¿Ganaron?  ¿Todos  aquellos  de  los  que  hablaban  Milan   Kundera Orwell  y  Chuck  Palahniuk como  los  malos  se  levantaron  sobre  los   espíritus  libres  de  las  juventudes  unificadas  por  la  inocencia  y  la  curiosidad  y   acabaron  con  ellos,  convenciéndolos  de  vivir  encerrados  en  una  maquina  de   destrucción  para  tener dos  días  a  la  semana  para  comprar  en  centros  comerciales?

Un  reino  en  Corea  del  Norte  pelea  la  ultima  gran  cruzada  de  la  aceptación política  del  autoritarismo,  algo  que  a  los  países  occidentales  les  da  tanta  pena   enfrentar  y  darse  cuenta  de  que  ahora  ellos  tienen  autoritaristas  sobre  el   sistema.  Las  redes  sociales  están  diseminando  las  decisiones  de  las  partes  de  los   gobiernos  que  llevan  consigo  mas  que  las  responsabilidades  privadas  de  los   partidos  políticos,  las  cortes  del  mundo  minimizan  hechos  que  por  el  impacto   social  que  llevan  en  un  tweet  o  un  hashtag  se  ensombrecen  y  no  se  aclaran,  las   opiniones  quedan  atrapadas  en  un  simulador  de  realidad  en  donde  todo  mundo   opina  como  un  ostracismo  a  la  inversa  en  donde  decimos  todo  y  decidimos  por   nada.  Todos  quieren  dejar  de  ser  buena  onda  con  todos,  unos  se  separan  de  tratados   comerciales,  otros  hacen  guerras,  la  cosas  no  se  ve  bien…

Podría  ser  muy   probable  que  para  de  aquí  a  un  año  los ataques  hayan  cambiado  el  curso  del  clima   de  forma  drástica,  y  es  muy  probable  también  un  ataque  nuclear  de  grande   escala. Las  leyes  en  este  país  nos  acercan  cada  vez  mas  al  estado  fascista  en  el  que nuestro padres ensalzaron  descontento  en  décadas  pasadas,  de  donde  fueron   reprimidos  o  silenciados. Esta  parte  del  libreto  de  ficción  alterna  ya  lo  habíamos  leído,  esta  ganando  la  unilateralidad,  la  fuerza,  la  represión,  la  infamia. La  imaginación  es  lo  único  que  nos  salva  y  nos  destruye  ,  con  ella  y  en  ella,  para   hacer  una  canción,  para  lavar  cantidades  bíblicas  de  dinero  en  contratos petroleros,  para  echarle  la  mano  al  vecino,  para  utilizar  donativos  a  favor  de   empresas  privadas  y  su  desarrollo  comercial  que  termina  por  costarle  mucho  a   las  delegaciones,  para  ponernos  de  acuerdo  alrededor  de  los  escombros,  para   volver  a  pensar  en  nosotros  mismos.

No  he  visto  esa  película  de  la  que  todos  hablan  pero  parece  ser  que  está  de  moda ser  mexicano,  ya  sea  con  una  chamarra  y  brillante  idea  de  brillante emprendedor,  una  animación  de  Pixar,  músicos  increíbles  girando  por  el  mundo, una  medalla  de  oro  en  fútbol,  años  de  intercambio  directo  con  potencias   mundiales  como  Alemania;  obviamente,  esto  no  es  producto  del  gobierno,  esos   imbéciles  son  en  gran  parte  el  problema.    En  mi  diario  batallar  con  los  excesos  y  las  adicciones  siento  que  es  como  cuando te  pasa  algo  súper chido  que  fue  producto  de  tu  esfuerzo  pero  andas  bien   trabado y  la  gente  te  apapacha  medio  regañonamente,  haciéndote  saber  que eres un chingón, pero que tienes un problema.

Así nos  esta  haciendo  el  mundo,  olvídense  de  las  trabas  o  por  quien  votar, nuestros  valores  nacionales  no  están  en  quien  es  más  rápido,  mas  alto,  mas   preciso,  mas  chingón  para  un  arte  o  para  lo  que  sea.  Nuestra  fuerza  está  en   nosotros  mismos,  fui  parte  de  un  movimiento  de  lozas  en cinco  días  con  la  ayuda  de   miles  que  en  menor  o  mayor  medida  hicimos  caso  de  un  pequeño  grupo  de   personas,  edificios  que  en  años  se  levantaron,  en  días  se  removieron  buscando   vida,  paramos  el  trafico  a  cero  en  Taxqueña  y  se  apagaron  radios  y  motores  por   las  fugas  de  gas,  ¿Qué  nos  impide  hacer  lo  mismo  para  pasarla  bien?  ¿para  ser   nuestra  mejor  versión?

Diría  la  chola,  mi  barrio  me  respalda.

Dulce  brisa,

olor a  guirnalda.

Tortillitas  al  comal  y  un  debate  sobre  como se  va a llamar  la  perrita  rescatada,  suena  bien  Alba.

Entre  sorbos  de  alfalfa  preparada  y  una  sonrisa

Para  a  quien  que  con  soberbia  concisa.

Sonría  al  primer  contacto  visual.

Sin  olvidar  lo  hermoso  que  estar en casita.

Así  sea  majestuosa o chiquita.

De aquí nunca te  voy,

Te  Amo  México.

Si el resto del  mundo  se  desmorona, ahí vamos a estar…

Pozole  y  cerveza, pon la lona.

Siempre  nos  vamos  a levantar.

Siempre  nos  vamos  a  levantar.

Siempre  nos  vamos  a  levantar.         5

Tiembla sobre mojado

Los desastres naturales tienen un común denominador, despiertan el sentimiento altruista de la sociedad, no importa si sucede en tu propia casa o del otro lado del mundo, a todos los seres humanos nos mueve el ser testigos de la desgracia de nuestros semejantes y hacemos lo que esté a nuestro alcance por ayudar.

 

El altruismo está vinculado a un fenómeno neurobiológico llamado empatía, es decir, cuando nos ponemos en los zapatos de otros. En nuestra sociedad súper comunicada nos hemos polarizado de tal manera que podemos ser ajenos a algunas cosas que suceden a nuestro alrededor e hipersensibles a lo que vemos en redes sociales, un gran ejemplo es la foto del niño refugiado que apareció frente a las costas de Turquía, la imagen, la historia detrás, hizo que se nos estrujara el corazón y por todos lados surgieron las voces de indignación y reclamo de apoyo.

Sin embargo para los habitantes de esta CDMX, la costa turca se antojaba demasiado lejana de nuestra realidad y nuestros propios problemas, y aunque las muestras de apoyo en redes sociales venían de todas partes, poco se hizo por ayudar.

No fue hasta julio que las primeras pruebas de nuestra solidaridad empezaron a ser más cercanas y reales. Inusuales tormentas se desataron sobre nuestra ciudad, superando la ya de por sí disminuida capacidad de nuestro sistema de drenaje ocasionando impresionantes inundaciones que, como siempre, finalmente mexicanos, en un principio fueron objeto de bromas, memes, vídeos que, a su vez, inundaron las redes sociales.

Los noticiarios cubrieron la “parte social” de la nota, el impacto en familias que habían perdido sus pertenencias, personas desamparadas y daños en su forma de vida, casi como una muy sutil advertencia de lo que estaba por venir.

Unos meses más tarde, en agosto y septiembre, ya de lleno en temporada de huracanes, el desastre volvió a azotar a nuestra ciudad y nuestro país a mayor escala y de forma alarmante. La cercanía, el aspecto más importante de la empatía, disparó nuestro altruismo, en Facebook y Whatsapp corrían cadenas, falsas y verdaderas, urgiendo nuestro apoyo, mostrando las dramáticas imágenes, instando a nuestros más profundos instintos a ayudar donar económicamente o en especie, para ayudar, una vez más a quienes lo habían perdido todo.

Para quienes no vivieron el 85, el miedo generalizado a los temblores no significaba más que una pesadilla ajena, un cuento similar al que cuentan los mayores para que te termines las sopa o te comas tus vegetales. Algo que sucedió hace mucho tiempo y por lo cual no había que preocuparse.

En la noche del 7 de septiembre, los fantasmas se hicieron reales un sismo de 8.2 grados (alarma sísmica y todo), sacudió la CDMX, y a pesar de que no causó grandes daños en la capital, si lo hizo en Chiapas y Oaxaca. El espíritu solidario se elevó, las consignas de ayuda, las cuentas para donaciones invadieron todos los medios, nos pegaron justo donde nos duele, el nivel de empatía creció al tener una idea más clara, más vívida de la escala de la tragedia, aunque la verdadera prueba estaba por venir.

Nadie puede estar preparado para lo que sucedió a las 13:14:40 del 19 de septiembre. En el piso 16 de un edificio del centro històrico, yo creí que era el último día de mi vida, pensaba en mis hijos y le pedía a Dios que los protegiera, a mi alrededor se escuchaban crujidos, llantos y voces pidiendo calma; la pesadilla se volvió real, se volvió nuestra.

Por las calles la gente caminaba sin sentido ni destino, las sirenas de vehículos de emergencia nos hicieron caer en cuenta que las cosas no estaban bien, a unas cuadras de mi oficina un edificio se había derrumbado, la gente ya se había organizado para ir a ayudar. No había pasado ni media hora y nos empezábamos a dar cuenta de que los afectados; esta vez, éramos nosotros.

Nunca dejará de conmoverme y sorprenderme el heroísmo de nuestros conciudadanos, la entrega de adultos y niños por igual, la disponibilidad para ayudar, le resiliencia que mostró la Ciudad de México ante el peor de sus miedos, ante el enemigo común.

No me parece adecuado relatar lo que vi y lo que viví en los días siguientes, porque es una historia que involucró a muchas personas que hacían lo que podían por ayudar, es una historia colectiva en la que yo participé al lado de conocidos y de perfectos extraños, lo que si puedo decir es que me quedo con la idea de que verdaderamente esta sociedad tiene la capacidad de ser mejor, de que podemos ver unos por otros y ayudarnos, confortarnos, extender una mano (o las dos) para ayudar a nuestros semejantes.

Me gustaría pensar que lo podemos hacer sin que exista una situación de emergencia de por medio, que podemos ser héroes en la cotidianidad.

Me gustaría pensar que esta vez aprendimos la lección y que no dejaremos que se nos olvide que un puño en alto es una señal de esperanza y el momento adecuado para callar, escuchar y creer que alguien puede ser rescatado, sin importar las circunstancias.

Feliz 2018, no bajemos la guardia.

NCCT, Rock 101 en el siglo XXI

 

La caracteristica fundamental de Rock 101 ha sido la innovacion. Permanentemente desafiando sus propios conceptos, en 1984 transformó la forma como se produce la radio contemporánea, creando una escuela que influyó determinantemte en nuestra sociedad hasta convertirse en lo que es hoy: un fenómeno cultural.

 

En 2009 decidimos desafiar el registro histórico que hasta ese momento garantizaba una percepción legendaria basada en la nostalgia y la falta de propuestas que han caracterizado el siglo XXI. Después de trabajar en ideas para incorporarlas a la radio convencional y no encontrar la dinamica intelectual adecuada, estudiamos a fondo el nuevo medio que se estaba desarrollando como alternativa genuina, siempre que se manejara con un criterio altamente profesional y con la visión de un contenido sólido que un tenia mucho que ofrecer, y que era precisamente el concepto esencial de Rock 101.

 

 

Convencidos de que la ruta del cambio y el espacio de la revolución en comunicación era Internet, decidimos crear rock101online.mx para llevar la radio al nuevo espacio en el que seria encontrada en el futuro -en 2010 cuando apareció rock101online.mx era el lanzamiento de los teléfonos inteligentes-, fuimos la primera estación que tuvo app en México y que comprendió la importancia de la transferencia de audio a velocidades de alta fidelidad, como para crear un canal auténticamente alternativo en el desarrollo del nuevo e imperante medio. Hoy en día, de 70 millones de líneas moviles, el 50% es de aparatos inteligentes en donde la gente escucha su música y su nueva radio. Una radio que desborda la mera transmisión de audio aprovechando las distintas plataformas que la propia naturaleza internet ofrece.

 

A lo largo de estos años hemos ido evolucionando al ritmo que la nueva comunicación alternativa nos ha exigido para comprender los nuevos tiempos, los nuevos ritmos, los nuevos lenguajes de comunicación e interpretación de los mensajes que la dinámica supersónica de dialogo ha impuesto en nuestra sociedad. Redes sociales, autodeterminación de los mensajes, el nuevo papel de las audiencias como generadoras de su propio contenido, así como las nuevas necesidades de información y comunicación que exige el mundo contemporáneo, han sido el desafio para la evolución de Rock 101 en una nueva era. Con su esencia firme y sólida, la estación ha cumplido con creces el compromiso con su propia promesa de mantenerse en la vanguardia y en la creación de nuevas fronteras de comunicación y concepto.

 

Comprendiendo y asimilando esta nueva dinámica del mundo Internet, desarrollamos lo que hemos llamado el Núcleo Creador de Contenidos Transmedia. Entendiendo el nuevo lenguaje de la mass media en extinción. Y es que en la nueva y constante propuesta de contenidos y medios de carácter digital que rebasan a la media de caracter convencional, la anticuada idea de mass media es fragmentada en diversas plataformas complementarias que en conjunto suman el contenido necesario para la dinámica que entendemos los nuevos públicos, mass media que se aleja de su definición inicial de publicos anónimos y silenciosos, y que se redefine como comunidades con características específicas que nos reunen, a manera de tribus o clanes, alrededor de un intercambio vivo de experiencias, propuestas, dialogo permanente de caracter horizontal en donde Rock 101 elasticamente modifica su posición de anfitrión a receptor, de emisor a receptor, enriqueciendo el movimiento diario de las propuestas creativas en un concierto de imágenes, textos, música, palabra, todos los elementos jugando en un universo de sensaciones que sobrepasa la definición académica, industrial o comercial, para adentrarse en un nuevo fenómeno en donde la identificación entre audiencias y emisores es total, desafiando los principios de comunicación convencional que, desde la misma trinchera de am, fm o tv, no alcanzan a comprender la naturaleza de las nuevas perspectivas de dialogo comunicacional, perdiendo credibilidad en perjuicio de públicos, anunciantes, y creadores de contenido.

 

El pasado 19S es un ejemplo de como los medios convencionales se quedaron atrapados en primitivos modelos que intentaron replicar, sin éxito, la explotación del morbo y la inflamación de la noticia buscando el protagonismo informativo, sin comprender el nuevo papel de horizontalidad e intercambio. El 19S incrementó la distancia entre el nuevo público y las viejas inercias. Incremento la pérdida de credibilidad y confianza en la media convencional.

 

Generando contenidos de una nueva generación atendiendo a una nueva generación, Rock 101 ha logrado evolucionar sin perder un gramo de su esencia con ello confirmando el valor cultural que equipos de personas dedicadas a la exploración y vivencia de las nuevas culturas urbanas aporta al dialogo tan necesario en la era de la hiperinformación.

 

Alcanzando a mas de 10 millones de personas mensualmente, y creando contenidos que están influenciando al agotado y desorientado mainstream, Rock 101 es la confirmación de la credibilidad a partir de la pasión por parte de su equipo creativo, en donde todos, todos los miembros de esta comunidad, son parte activa.

 

En continuo proceso de evolución, confirmamos el compromiso por la alternatividad y la permanencia de la creencia en que es posible y necesaria la existencia de espacios creados profesionalmente para la exposición y difusión de tanto talento que este nuevo México esta produciendo todos los días, y que puedes escuchar, ver, leer, vivir en Rock 101 todos los días.

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