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Siddhartha en el Teatro Diana

Escrito por: Rock101

Fecha de publicación: 25 noviembre, 2019

Siddhartha en el Teatro Diana
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Por: Sofía Nava

La noche del pasado 23 de noviembre, Siddhartha cautivó al público con su nuevo álbum “Memoria Futuro”, estrenado este año, presentándolo por primera vez con su tour en el Teatro Diana, que tuvo lleno total, ya que hizo sold-out dos meses antes delevento.

Después de una ansiosa espera por parte del público que gritaba desde las 9:00 pm “¡SIDDHARTHA, SIDDHARTHA!”, a las 9:27 se abrió el telón acompañado de energía positiva y “Memoria Futuro”, canción que da nombre al álbum, al tour y que nos pone a todos en el mood de disfrutar, saborear, sentir y principalmente compartir una noche “en casa”, haciendo lo que nos gusta.

Escuchamos luego “El Aire” perteneciente al álbum “El vuelo del pez”, canción que nos transportó con nostalgia al 2013 y transmitió una sensación de paz excelente para seguir con “Ser parte”, clásico del artista que por nada podría faltar, el escenario lo sabía, la iluminación y el público lo sabíamos, tanto que estas tres partes bailamos con el mismo ritmo al mismo tiempo. En eso escuchamos un “Buenas noches Guadalajara, venimos a entregar el corazón esta noche”, cálida bienvenida con palabras por parte del cantautor, pero que ya habíamos recibido desde el momento en que escuchamos el primer tema.

Luego vino otro tema de “Únicos” que al principio nos bajó perfectamente del éxtasis de la bienvenida para llevarnos al clímax propio de la canción “Tus pupilas”, fue posible sentir esta canción por medio del oído, pero también desde la vista, ya que como imágenes proyectadas teníamos una gran cantidad de pupilas diferentes.

De repente se dejó venir el naufragio más esperado comenzando con “Domingo”, “Extraños” y “El poema y la caja”, una experiencia acompañada por sonidos de agua, aplausos y baile de humanos que continuó con más de “El vuelo del pez”, con previa ambientación de sonidos de la naturaleza; escuchamos “El deshielo”, para seguir recordando que estábamos vivos con “Infinitos”.

Así de vivos, Siddhartha cambió su guitarra por un pandero y escuchamos el contenido del nuevo álbum iniciando con “Vida”, un paréntesis de “Fuma” y un saludo a Chubaka el fiel y conocido bajista, prosiguiendo con una dedicatoria a los padres del intérprete principal que fueron parte de la noche; compartimos “Aves del tiempo”, un informal brindis iniciado por el “salud” de Jorge Siddhartha recordándonos que todos somos parte del mismo ser.

Posteriormente “Película” nos trajo la vibra para recibir bailando la canción “La ciudad”, dedicada a “la ciudad más chingona de México: Guadalajara”, dijo el cantautor antes de cantarla entre aplausos y pedir una disculpa a los que no son de esta ciudad.

El ambiente mejoraba más y más, aunque desde el principio fue muy bueno, especialmente cuando escuchamos y cantamos “Náufrago”, que nos puso a vibrar a todos literalmente: los asientos vibraban introduciendo “Bacalar”, que se escuchó tan fuerte que el micrófono pasó a ser del público manifestando “energía en cadena” según el cantante. Esta energía nos llevó a “Tarde”, uno de los momentos más emotivos de la noche y que nos conmovió a todos.

De esa manera estuvimos listos para escuchar melancólicamente “Algún día”, que sirvió para reconocer el amor que estaba en esos instantes entre nosotros y apapachar el momento, con puros instrumentos. En la misma sensación, llegamos tranquilamente a “A la distancia”.

Una vez más, se juntó energía lista para liberarse en “El chico”; parecía que el final estaba llegando porque presentaron a “Luis” el nuevo baterista, “Loso” en los teclados y “Ruli”, el guitarrista, y sonaban algunas de las canciones más esperadas. Así, llegamos a una canción que Siddhartha dijo “voy a dedicar sin dedicarla”, era “Buscándote”, en la cual aprovechó para decir que era momento de despedirse y que dejáramos el alcohol un momento para aplaudir juntos y recibir a “Loco” y cerrar de golpe con “Noche Tranquila”, que con tantas sensaciones no fue nada tranquila, pero sí mágica. Se escucharon palabras de despedida mientras los músicos dejaban el escenario. La gente del otro lado del teatro no pudo contener las ganas de escuchar una canción más, se escuchan muchas voces unidas diciendo “¡OTRA, OTRA!” y se calmaron al unísono después de escuchar la frase: “la casa siempre va a ser la casa” y “Me hace falta” iniciar en medio de una gran ola de aplausos, felicidad liberada y el recuerdo de la primera vez que Siddhartha se presentó en Gudalajara, cuando asistieron solamente 80 personas, y que para ese día se habían multiplicado por muchas más.

Ahora sí venía el fin definitivo, lo supimos cuando se nos requirió guardar los celulares y gozar el momento con la mente y con el corazón, gozamos de esa manera “Únicos”, tan cercanamente unos de otros que Siddhartha bajó del escenario dejando fluir más de cerca al público las vibras en forma de música. Subió de nuevo, tocó las últimas notas, los últimos regalos para nuestros oídos y almas, tomó una selfie y se fue, cumpliendo con 2 horas enteras de música y emociones compartidas, dejando una sensación de nostalgia, alegría, magia y amor, todo fusionado, todo al mismo tiempo.

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