Rock felt eternal, It never was [carta a Rock101] - Rock101

Rock felt eternal, It never was [carta a Rock101]

Fecha de publicación: 11 febrero, 2021

Rock felt eternal, It never was [carta a Rock101]
Categorías:
Compartir:

¡Advertencia!, esta es una carta en respuesta a la publicación de ayer “¿El rock ha muerto? de Gene Simmons a BTS Unplugged.
-El Evangelista

¡También los dioses se pudren!
-F. Nietsche.

Haría falta una ceguera muy severa para diferir radicalmente acerca de la situación actual del rock.

En lo personal, más que como un cadáver maquillado, lo veo como a un nonagenario que se aproxima al siglo de vida en condiciones deplorables: como alguien más pa’llá que pa’cá. Quizá podríamos decir que actúo, entonces, como ese familiar lejano que pasa en vela la noche junto al agonizante abuelo, reloj en mano, para tomar la hora y minuto exactos cuando el médico dictamine la muerte clínica.

A pesar de ello, me parece válido reconocer que Juan Carlos no necesariamente se refiere a una muerte clínica al decirnos, como una sombra de Plutarco, que el alguna vez divinizado rock ha muerto. Pienso con nostalgia, en el legendario Freddie Mercury tras leer esta nota y me pregunto: ¿murió cuando su corazón dejó de latir, en el silencioso aposento –sepulcro- de Garden Lodge, o lo perdimos desde que partió del estudio tras grabar The Show Must Go On?

Sino mal recuerdo nombres y hechos, Kurt Cobain llegó a reconocer que dejaba atrás composiciones propias por no identificarse más con ellas. Bien dice el epitafio en la tumba de Morrison, True to his own spirit, que alguna vez leí traducido como “leal a su espíritu”.

Ya en este punto, ¿cómo plantear el género?, ¿cómo pensarlo, vivirlo o recordarlo? Propongo una imagen mental: Hay una comunidad, hermanada a través de las barreras del espacio y las variopintas, discordantes culturas. La nueva que oyeron se esparció por unos escasos profetas, a veces tratados como parias, y pronto las tradicionales sociedades jerarquizadas tuvieron un problema masificado en sus manos. No hace falta nacer en una misma nación, con el tiempo tampoco hará falta hablar un mismo idioma. Este llamativo colectivo se reúne en zonas seguras para manifestar las convicciones personales, se llena de júbilo y entona música al unísono. No pocos son los que tienen en casa imágenes coloridas, vibrantes, de aquellos a quienes son devotos con fervor. No hablamos de una iglesia de ninguna de las religiones abrahámicas. Ha sido descrito, ­—quizá tendenciosamente o no tanto— el rock.

Y es que, justamente, concuerdo mucho con el rockstar como figura clerical. Lo que es más, me resulta fascinante cómo encaja con ello mencionar Livin’ On a Prayer (Viviendo una Plegaria), el éxito de Bon Jovi, sin olvidarnos del también mentado concepto de la esperanza. Es ahí donde difiero.

¿Que el rockstar asesinó al rock, y no los fanáticos? Ja.

“Y me seréis por pueblo, y yo seré vuestro Dios.”, se lee en el libro del profeta Jeremías.

Qué más parecido a un contrato, donde dos partes prometen, donde dos tienen un rol y un futuro juntos. Tal vez… ¿un matrimonio?

“…porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado.”, se dice en las Revelaciones. He ahí el matrimonio. Y, ¿no se atavía el rockero para ir al concierto? Naturalmente, después de todo “sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.”, afirmó Juan. Todo es un ensayo antes del cumplimiento de una promesa. Nadie negará, yo no lo intentaré, que la promesa fue más que olvidada, una mentira. Con todo y eso, la promesa fue correspondida.

Dice un himno protestante, de tradición de la vieja escuela:

We are not divided, allone body we

One in hope and doctrine, one in charity. (Baring-Gould, 1871)

Quién lo hubiera dicho:

Oh, oh, livin’ on a prayer,

We’re half way there. (Bon Jovi, 1986)

No muy lejano a ese “one in hope”. Así como:

Don’t need a reason, don’t need a right

Ain’t nothing that I’d rather do

Going down, party time… (AC/DC, 1979)

Que no puedo disociar de aquel “and doctrine”.

-My friends are gonna be there, too (AC/DC, 1979)

-Loveis a banquet, on which we feed (Patti Smith, 1978)

-There’s so much left unspoken

And all I can do, is surrender

Just surrender, to your love. (Queen, 1986)

Como anillo al dedo para ese “one in charity”, que no está de más mencionar, es una caridad entendida como virtud basada en el amor, por decir lo menos. Casi pareciera que se enunciaron las cualidades de ese Antichrist, predestinado a sacar ventaja de quienes sienten pasión por sus ídolos, tomando el trono de Roca Eterna.

Siempre he creído que los griegos, hace milenios, no cometieron un grave error al concebir al amor, a Eros, como hijo de la guerra (Ares) y la belleza (Afrodita). En verdad, el amor puede abrir la puerta a la decadencia, al dolor, a la finitud, tanto como al crecimiento, a la salud y a lo inmarcesible.

No, no puedo estar de acuerdo con que el rockstar empuñó solo esa daga. Tú, fanático, también lo hiciste, como se suele decir, por darle alas.

                                                               –Raúl J. Fontecilla M.

Escrito por: Redacción

CONTENIDO RELACIONADO