Reseña: Quiero Club – “Oportunidad de Oro”

Escrito por: Sergio Benitez

Fecha de publicación: 5 junio, 2018

La banda regiomontana deja atrás cuatro años sin un larga duración con el lanzamiento de su cuarto disco de estudio, lanzado este mes. 

Luego de un largo camino desde su disco debut WOF (2006), y tras las reestructuras propias que implican el tener que compactarse luego de dos deserciones que convirtieron el quinteto en trío, Quiero Club venció las adversidades musicales, pero también aquellas como la devastación y caos que siempre dejan a su paso los desastres naturales, para mostrar lo que años de carrera han dejado a la banda: identidad musical, versatilidad y presencia detrás de los altavoces.

Lanzada con el sello Buen Día Records, la nueva placa de los de Monterrey –desde hace varios años radicados en la Ciudad de México–, incluye diez temas en los que logran mantener la esencia de la banda desde que irrumpieran en la escena musical, hace poco más de una década.

 

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Justo a la mitad de este 2018, Oportunidad de Oro alcanzó su punto de cocción, no sin antes haber ofrecido algunas pruebas de sabor como los sencillos: “Millones”, “Esperar” y “Teorías” donde ya reconocían la papilas gustativas que se trataba de un platillo de esos que te invitan a chuparte los dedos.

Un año atrás, comenzaron a generar una gran expectativa con el primer single (“Millones”), que te hace levantar las manos y agitarlas al ritmo de los sintetizadores y la voz pausada de Priscila.

“Esperar” llegaría apenas un mes después de los sismos que afectaron la Ciudad de México, y parecería ser una reflexión hecha por el trío ante lo inevitable: “Me quemo por dentro, me asusta el silencio. No sirve de nada esperar”, mientras que “Teoría” resultó más bien una especie de balada cuasi acústica que te provoca menear delicadamente la cabeza de un lado a otro.

 

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Hasta ahí, Oportunidad de Oro dejaba ver que se había saciado el hambre de experimentación a la que la banda pareciera siempre dejarle la puerta abierta. Aún con el pop bien enraizado en cada tema, Quiero Club extiende su conocimiento musical para llevarlo a la casilla del techno, pero también del electro y esas pizcas de rock que parecen nunca dejar de lado.

El disco pues, inicia con “No hay semilla” que asemeja una alegoría de versatilidad y neurosis, donde Priscila luce amenazante y cautivadora. Le siguen “Oportunidad de Oro” y “La Gloria” que mantienen esas letras donde cada palabra se siente como un aguijón que lentamente te perfora la piel.

“Paso en Falso” y “Los Cuatro Puntos” son invitaciones a bailar desenfadadamente, pero sin perder el estilo, ni hacer de lado las melodías contagiosas. “Estado Sólido” y “City Freaks” terminan condimentando a la perfección y sirven de descanso luego de bailar y bailar para llevarnos sanos y salvos hasta el futuro lejano donde nos lleva esta agrupación.