RESEÑA OFUNAM, TEMPORADA 2 – 2019 PROGRAMA 6

Escrito por: Rock101

Fecha de publicación: 18 junio, 2019

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Escrito por: Samuel Orduño Ponce (pianista)

En el programa de la noche del sábado 15 de junio previa al festejo del día del padre pudimos disfrutar de otro concierto para violín y orquesta, interpretado de manera magistral por el director artístico Massimo Quarta.

            El primer número fue el “Concierto para violín y orquesta no. 2 en re menor, op. 22” del compositor y violinista polaco Henryk Wieniawski. Dividido en tres movimientos, este concierto se estrenó por el propio compositor como solista en 1862 y con Anton Rubistein dirigiendo la orquesta de San Petesburgo. Wieniawski alcanzó un nivel destacado en la ejecución del violín desde los 8 años de edad y su gran talento le llevó a dar conciertos en diferentes países con tan solo 13 años de edad. En su primer obra como compositor quiso deslumbrar al público con efectos sonoros y artificios técnicos para el violín, pero para este  segundo concierto se nota que el autor había alcanzado la madurez necesaria para poner el virtuosismo y la técnica al servicio de la musicalidad.

            Para el cierre de esta velada escuchamos la “Sinfonía no. 9 en mi menor, op. 95, Del nuevo mundo” de  Antonín Dvorák, la cual es posiblemente la sinfonía más conocida del compositor checo. Esta obra le fue comisionada por la Orquesta Filarmónica de Nueva York en 1892, año en que Dvorak había llegado a Estados Unidos para tomar la dirección del Conservatorio Nacional de Música de América. Inspirada en espirituales negros y el folclor musical indio, esta sinfonía posromántica de cuatro movimientos es un monumento hecho música que Dvorák regaló a los estadounidenses como nexo entre dos mundos.