Que Noche La De Aquel Año

Escrito por: Luis Gerardo Salas

Fecha de publicación: 1 mayo, 2017

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En 1988, en pleno proceso electoral, Rock 101 acorde con el equipo de campaña de Carlos Salinas de Gortari -entonces comandado por el Iepes, instituto de perfil intelectual que funcionaba como una especia de ‘think tank’ que envolvia de reflexion politica e historica las actividades de los politicos priistas- para hablar en un dia de gira por la Ciudad de Mexico en un evento popular en la Delegacion Alvaro Obregon y posteriormente acompañar al candidato en su trayecto del acto popular a la visita de una vecindad y entrevistarlo en el ultimo tramo previo a una reunion privada del candidato en la colonia San Miguel Chapultepec. En ese 1988 habiamos peleado mucho al interior del Nucleo Radio Mil -que ya para entonces estaba acostumbrado a nuestra constante combatividad que ganaba terreno ante los resultados financieros que reportaba la estacion al grupo- ser parte de la cobertura y buscar entrevistas con los distintos candidatos a la Presidencia de la Republica. No se explicaban los directivos de la empresa como una estacion dedicada a jovenes y ‘su musica’ tendria cabida en una campaña electoral/informativa seria. Mi argumento siempre fue concebir al publico para el que trabajabamos -aun ahora asi lo concibo- como personas de formacion intelectual, academica o naturalmente, con inquietudes esenciales de participacion social, informativa, politica, cultural, y que habian sido despojadas de ese derecho de ser concebidas como así por la superficialidad y arrogancia de la radio y tv, rasgo que hoy en dia es la razon del proceso de extincion de la media convencional en nuestro Pais. Asi, el publico, ademas de poder divertirse con nuestra musica, información y el universo de contenidos que estábamos creando alrededor de la cultura contemporanea, podia tambien informarse de manera seria, sin formalidades y acartonamientos, de las opciones politicas que tenia a la mano en lugar de recibir la informacion de segunda o tercera mano a traves del establishment que filtraba lo que decida debía escucharse o verse en ese trato paternalista/abusivo con que se manejaba la comunicacion en Mexico… o se maneja aun.
Con restricciones muy claras indicadas desde la Secretaria de Gobernacion, como dedicar a Carlos Salinas un dia de cobertura en contra de tiempos limitados a los demas candidatos, pense que el solo hecho de poder realizar las coberturas y tener las entrevistas era ya un exito para el contenido de la estacion. Cubri a Cuauhtemoc Cardenas en su mitin de la UNAM, dia en donde se lleno la explanada de rectoria. Aun recuerdo a la participacion indigena que con el rostro conmovido le gritaba que no los defraudara en memoria de su ‘tata’. Al terminar el mitin se subio el y su equipo de campaña, de unas 8 personas, a una camioneta modesta que se via vencida en sus amortiguadores por el exceso de pasajeros y la improvisada marcha que partio por Insurgentes hacia el norte motivada por la euforia de los estudiantes que estaban viviendo un momento historico de cambio. Por primera vez, desde 1968, a un candidato de oposicion se le permitia convocar libremente a estudiantes en la UNAM. Entreviste a Maquio en las instalaciones del Nucleo en Insurgentes. Mas bien pesado y despota, dandole poca importancia a una entrevista de un joven de 25 años que claramente veía insignificante como para explicar detalladamente su plataforma politica. Me reuní con Heberto Castillo en sus oficinas de la Colonia Roma y tuvo el detalle de dedicarme una larga conversación con vocación magisterial. Fue la primera vez que en Mexico una estación de corte ‘juvenil’ intervenia con una visión alternativa a las noticias convencionales, en un proceso electoral y político serio.
Pero volviendo al dia con Carlos Salinas, después de la participación de Cecilia Perezgasga en el foro juvenil en un deportivo por la zona baja de Santa Fe fui en el autobús de reporteros a la visita que llevo a cabo en una vecindad en la lateral del periférico por el rumbo de las Torres de Mixcoac. Después de la visita el secretario particular me llevo al autobús del candidato y me senté con el, solos el yo. Recuerdo que abordo el autobús Raul Gonzalez junto con el secretario, pero ambos se fueron a la parte posterior del autobus, que estaba dividida por una puerta.
Y comenzamos a platicar.
Hablamos de politica, del momento que estaba viviendo Mexico en medio de crisis económicas y de una parálisis cultural hacia los jóvenes desde 1968; del proteccionismo economico, cultural, industrial excesivo que nos mantenía alejados del mundo; y llegamos a un punto en donde le pregunte sobre su visión de los jovenes, de las necesidades de apertura, como la que estábamos llevando a cabo en Rock 101, a través de las cuales se podrían lograr mas espacios que eran necesarios para el intercambio social, cultural, academico, intelectual de una nueva generación inquieta, hija de la generación ’68, pero con una visión distinta de la musica, la moda, las posibilidades de futuro. En esa parte de la conversación le comente del concierto que habíamos organizado hacia unos días en la Plaza Mexico presentando a  Miguel Rios. Cuarenta mil personas reunidas, euforicas, emocionadas en un gran concierto, sin un solo aspecto negativo al interior del foro y a la salida del mismo. Cuarenta mil personas que aguantaron la lluvia, cantaron, corearon y vivieron un evento que no se había llevado nunca a cabo en Mexico, y habían salido sin ningún desorden, satisfechos y con una sensación del cambio que era necesario. Me escucho con atencion, desvío la mirada hacia el exterior de su ventana y en voz tenue dijo para si: ‘cuarenta mil personas’. Nada mas. Se concentro en su reflexión y volvió a la conversación asegurándome que su gobierno incluiría políticas de apertura en todas las areas: economicas, politicas, sociales, culturales, y que se concentraría en las inquietudes de la juventud mexicana.
Y ciertamente, en los siguientes dos años, con una visión distinta a la solemnidad de los gobiernos anteriores a 1988 se inicio un movimiento cultural en la Ciudad de Mexico que resonaría en una mayor libertad para lugares como RockStock, el rescate de zonas de la Ciudad que estaban abandonadas o desaprovechadas, como el Centro Historico -que se volvió completamente hip-, el inicio del momento Condesa, el inicio del desarrollo de Santa Fe, facilidades para la apertura de restaurantes con una visión moderna, lugares para la noche, y se atendió efectivamente la necesidad de eventos masivos para incorporar a Mexico al circuito internacional de conciertos de las músicas, todas, no solo el rock’n roll. En 1989 y 1990 produjimos eventos con el apoyo legal del Departamento del Distrito Federal en el Auditorio Nacional, previa y posteriormente a su remodelacion, en el Gimnasio Juan de la Barrera, en el Angela Peralta, y apoyamos con la promoción de los conciertos que abrieron definitivamente la puerta al mundo en el Palacio de los Deportes.
Este pasado sábado 29 de abril se cumplieron 29 años del concierto de Miguel en la Plaza Mexico. Hace dos o tres años recuerdo haber recibido su llamada para invitarme a su concierto en el Auditorio Nacional de su gira de despedida. Lo había conocido personalmente en Barcelona en 1985 durante la gira  ‘La Encrucijada’ en donde se presentaba con un escenario circular que se instalaba en plazas de toros. En el after party platicamos de la opción de venir a Mexico. Esa era mi mision, traerlo a Mexico. En el grupo que celebrábamos su presentqcion de esa noche en Barcelona, estaban Carlos Narea y Joan Manuel Serrat quien cuando hablamos de Mexico hablo con un entusiasmo agradecible, y no es que necesitara convencimiento adicional, Miguel era un enamorado de Mexico, de hecho el hablaba que se había entusiasmado por el rock’n roll con la influencia de Enrique Guzam y los Teen Tops. Posteriormente en 1986 volví a encontrarme con Miguel por invitación de Carlos Narea al Festival Iberoamericano de Rock en Madrid. Ahí estuvimos representando a Mexico, yo, Rock 101, y el Tri.
Después de algunos encuentros adicionales y múltiples llamadas internacionales, para 1987 se pudo materializar la idea de un concierto en Mexico de las dimensiones que planeamos entonces, sobre todo por la ausencia durante tanto tiempo de eventos de esta naturaleza. A finales de 1987 estábamos ya promocionando el concierto en medio de la verdadera y autentica locura que fueron los permisos y la organización legal y de seguridad del evento. Por ejemplo, 48 horas antes del concierto nos reunimos en la oficina de Kena Moreno, delegada entonces de Benito Juarez, los promotores, el equipo de seguridad de la delegación, y Luis DeLlano que nos apoyaba con el peso de Televisa. Dudaban las autoridades de que esto pudiera ocurrir sin desorden. Tenemos plan B, le dijimos a la delegada y a los ahí reunidos. Sabedores de que el ‘portazo’ era parte inequívocamente indispensable de cualquier concierto en Mexico hasta entonces, diseñamos el escenario para que tuviera un frente en donde su ubicaría al publico solamente vendiendo el 70% de la capacidad del foro. En la parte de atrás de lo que seria el escenario solo se colocarían unas letras gigantes con el nombre de Miguel Rios y ya… para que en el momento del ‘portazo’ se dirigieran hacia esa zona a los entusiastas rebeldes que, al llegar a la puerta entre gritos y reclamos de acceso fueron los mas sorprendidos de que prácticamente, después de unos minutos de rechazo para darle un poco de intención y credibilidad al performance del ‘portazo’, fueron bienvenidos con las puertas abiertas. Entraron a toda velocidad, desmantelaron el nombre de Miguel hecho en unicel y fueron parte de los 40,000 que se mojaron, cantaron, bailaron, gritaron y se retiraron fascinados al final de la noche… en calma.
Al final de esa noche ya no vi a Miguel. Yo estaba emocionalmente fulminado y el estaba en un estado totalmente excitado y conmovido. Nunca había tocado en un lugar tan impresionante y completamente lleno como la Plaza Mexico con un publico tan elocuente. Fue la primera muestra del gran publico que somos los mexicanos. Indudablemente fue el concierto mas grande en la carrera de Miguel en medio de todas las dificultades técnicas y meteorológicas que pudieron haberse reunido. Justo al momento en que Kerygma iniciaría su set el cielo se vino abajo. Recuerdo que la lluvia no paraba, el inicio del concierto se retrasaba, la Plaza estaba llena y las autoridades entraban en un nerviosismo que asustaba. Nos reunimos por fin, cuando la lluvia comenzó a ceder un poco. Las autoridades estaban tentadas a cancelar el concierto, asustadas por la convocatoria que habíamos logrado y que ellos veian como una ‘masa’ amenazante para la seguridad de la zona. Y es que ya antes había ocurrido un incidente en el Estadio Azul cuando se convoco al publico, a finales de los 70, a un concierto de Deep Purple en donde algo salió mal y el respetable perdió el estilo, enojado, saliendo a desquitarse con todo lo que encontraron por Insurgentes. Nuestro compromiso es que esto no ocurriría con nuestra organizacion. Habíamos ya solucionado lo del portazo, teníamos musica ambiental, habíamos aventado unas grandes pelotas para que el publico se entretuviera aventándolas entre ellos y estábamos listos… siempre y cuando dejara de llover. Aunque la instalación estaba diseñada para aguantar lluvia, nadie imaginábamos que íbamos en contra de una imitación muy realista del diluvio universal. Asi que llegamos al momento crucial. Miguel estaba mas que dispuesto a salir al escenario en el momento en que dejara de llover torrencialmente, se secara el stage y fuera seguro desde el punto de vista electrico. Kerygma amablemente cedio su espacio para no retrasar aun mas la presentación, por lo que solo era necesario confirmar la certeza de seguridad de la Delegación para no cancelar el evento e iniciar. Unos 20 minutos antes de la salida de Miguel al escenario terminamos la reunión, parados al inicio del túnel de cuadrillas, con la condición de continuar el espectáculo si podía comenzar antes de los próximos 30 minutos. Y así fue.
Al final, gran concierto, gran noche, inolvidable momento en donde esta ventanilla de 30 minutos que se cumplió en 20, realmente fue el pivote que modifico la percepción de todo mundo sobre las posibilidades de producción de conciertos en Mexico. En la Ciudad de Mexico. Nos habíamos metido hasta el centro mismo de la Ciudad, arriesgando la credibilidad y certeza de Rock 101, del Núcleo Radio Mil, y lo habíamos logrado. Esa noche estábamos aportando al material de leyenda el trabajo que había comenzado con una visión de estación juvenil dedicada al rock, a la cultura general expresada a través del rock, en 1984, que había logrado crear y generar el movimiento Rock En Tu Idioma, que había propuesto una visión distinta de la vida nocturna en Mexico en RockStock. Con una emisora en FM, Rock 101, una emisora en AM dedicada únicamente al rock en español, Espacio 59, nos habíamos encontrado con una gran comunidad que estaba de acuerdo en verse a si misma diferente, que creía en que la comunicacion, el entretenimiento, la calidad de la informacion, debían ser diferentes. Nos habíamos encontrado con esta gran comunidad que vivía creyendo en el cambio, en la evolucion y las posibilidades de vivir un nuevo Mexico. Que noche la de aquel año… diría Miguel parafraseando otro momento de su carrera, pero que yo adopte como propio y sobre el 29 de abril 1988.
El pasado 25 de febrero celebramos 7 años de Rock 101 en Internet, el mismo año, 2017, en que celebraremos 33 años del inicio de esta historia llena de anécdotas, como esta del 25 de febrero: Presentamos en el Lunario a Crocodiles y a AJ Davila, dos ejemplos del sonido siempre evolutivo y propositivo de Rock 101. Al lado, en el Auditorio Nacional, Miguel estaba cantando con Serrat, Ana Belen y Victor Manuel, gratificando a los nostálgicos. Esa noche estaba Rock 101 viva, con un equipo talentoso, joven, entregado a la actualidad e idea de una nueva generación alimentada por los principios que nos defirieron hace 33 años, que nos han movido por esta historia llena de influencia que ha marcado a los modelos de radio juvenil que se han hecho a partir de ese 1 de junio 1984. Ese 25 de febrero, vi como Miguel continuo su camino, a partir de aquella noche de abril 1988 hasta llegar a este momento de su gran carrera en donde puede y merece el reconocimiento de varias generaciones que lo han disfrutado… a el y a sus compañeros de gira.  Y vi como Rock 101 optamos por seguir evolucionando, a reinventarnos en el lenguaje del mundo contemporáneo, entendiéndonos como un ente totalmente vivo y dinamico, siendo portadores de conceptos, ideas y comunicacion en una dinámica audaz, vertiginosa y unica.
Esa noche, 25 de febrero 2017, fuimos el TT mas importante del Pais, solo rebasados por el clásico de fut America vs Cruz Azul… pero sabemos que contra el fut, ni el papa. Mas de 3 millones y medio de impresiones a nivel nacional generamos esa noche, cargada de circunstancia.  Cargada de historia y mucho, muchísimo futuro.