OFUNAM XXXVIII Foro Internacional de Música Nueva Manuel Enríquez Tercera Temporada 2016

Escrito por: Juan Dimas Cordova

Fecha de publicación: 3 octubre, 2016

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El concepto de música nueva en la música académica es algo relativo, puedo considerar como un sonido nuevo a una composición cercana al siglo de edad, como la música de Stravinski, Revueltas o Gershwin, música vigente, que aún no está agotada y cuyo discurso me es contemporáneo y actual, en contraposición a la música comercial, la que difícilmente rebasa la barrera de los 10 años; aunque debe haberlo, no sé quién, con un intelecto sano, pueda seguirse prendiendo con la macarena, en fin.
 
Águila Real es la representación sinfónica del vuelo de esta magnífica ave que de alguna manera está siempre en el concepto de mexicanidad. Comisionada por la UNAM para la conmemoración del Bicentenario y Centenario en el 2010, la obra es grave y profunda, majestuosa pero sin dejar de crear un ambiente de misterio o hasta opresivo, quizá demasiado acorde con la contemporaneidad mexicana, que no deja de ser brillantemente hermosa manque los malos mexicanos la sigan manchando de sangre.
 
El Concierto para Violín es una obra correspondiente a la etapa más experimental de Ginastera; dejando de lado el nacionalismo de sus inicios aquí juega con la atonalidad, recursos sonoros inusuales y crea un discurso diferente, quizá extravagante, definitivamente personal, la armonía y la disonancia crean un contraste muy interesante, dotando a la obra de una personalidad singular, el discurso del violín, que por otro lado es una muestra permanente de virtuosismo, es complejo, jovial y fresco pero también arduo, difícil, como un viaje a través de la cordillera, desérticamente frío o exuberantemente verde, lleno de ambientes naturales, primigenios y a veces hasta de ritmos definitivamente negros.
 
En contraste, el ballet Danzas de Estancia corresponde a la etapa nacionalista, donde proyecta las raíces folklóricas de la Argentina rural, la estancia –que es el equivalente a nuestra hacienda– y sus personajes, el gaucho, el macho, el hombre de a caballo y sus labores propias, el orgullo de la explotación agrícola y su riqueza, el mismo orgullo con que el soviet destacaba a su campesinado; la música es brillante y poderosa, muy orgullosa y yo, en lo personal, encuentro una gran influencia de Holst, particularmente en el primer movimiento “Los Trabajadores Agrícolas”, a lo largo de la obra encontramos piezas de gran poder así como de una gran dulzura, más sensuales; esta es la primera obra que conocí de Ginastera y quizá por ello le guardo un gran aprecio, siempre que tengo oportunidad de escucharla me sigue pareciendo estupenda.
 

 
Sinfonía en un Movimiento es una pieza muy curiosa, pues poco antes de emprender el camino experimental de la atonalidad, Jiménez Mabarak crea esta pequeña obra en la que de forma sumaria, reúne todas las características de una sinfonía completa en menos de diez minutos, es luminosa, con un tenue halo de misterio, la orquesta luce seductora, brillante, inteligente, el piano se impone por momentos, imperioso e imponente y el cierre es simplemente espectacular.
 
Némesis es una palabra misteriosa e inquietante, con la que aludimos por lo general a una venganza bien ganada o por decirlo mejor, cobrársela justamente a alguien aunque en este caso, nuestra obra no refiere a la diosa justiciera de la mitología grecorromana sino a una tesis astronómica que plantea la posibilidad de que exista, de forma paralela, otra Tierra en otro Sistema Solar, situado en nuestras antípodas espaciales; la obra es vibrante y oscura, atractiva y seductora pero grande o grandiosa, más allá de lo humano, expresando la inmensidad y la calma del frío estelar, el avance es lento, sofisticado, con gran aprecio por el detalle y la exploración por lo nuevo, lo no conocido, lo espacialmente no humano, un recorrido por la mitología de los grande primigenios, aún desconocidos y sin embargo, más antiguos que el universo mismo…
 
Ah qué rico es volver al lugar querido y encontrar lo que se espera, buena música, propuestas sonoras interesantes y que demanden siquiera un pequeño esfuerzo intelectual para bien escucharla y quizá comprenderla. El maestro López Reynoso nuevamente en la dirección de la exquisita OFUNAM, la presencia del maestro Coral, compositor de Águila Real y la muy grata sorpresa del muy joven maestro Michael Barenboim con una ejecución verdaderamente virtuosa del concierto de Ginastera, un verdadero placer el escucharlo, un verdadero placer todo este concierto; música del siglo XX, en los más diversos canales y sin embargo, cada obra con un discurso propio, vigente, intelectualmente pleno.
 
OFUNAM XXXVIII Foro Internacional de Música Nueva Manuel Enríquez Tercera Temporada 2016
Iván López Reynoso Director Huésped
Michael Barenboim, Violín
Águila Real
Leonardo Coral (1962)
Concierto para Violín y Orquesta
Danzas de Estancia
Alberto Ginastera (1916–1983)
Sinfonía en un Movimiento
Carlos Jiménez Mabarak (1916–1994)
Némesis
Ana Paola Santillán (1972)